|
Señora Presidenta:
Señor Secretario General:
Excelencias:
Tal
y como expresó el Presidente Hugo Chávez en su
brillante discurso, hace tan solo cuatro días,
concluyó en Cuba la Décimo Cuarta Cumbre del
Movimiento de Países No Alineados. Hoy hablo en
nombre del Presidente del Movimiento, Presidente
Fidel Castro, cumpliendo nuestro mandato de informar
a esta Asamblea las principales decisiones acordadas
en la Cumbre de La Habana.
Tal y como señalara en el discurso inaugural el
Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de
Ministros de la República de Cuba, compañero Raúl
Castro:
"La actual coyuntura internacional caracterizada por
las irracionales pretensiones de dominio mundial por
parte de la única superpotencia global, con la
complicidad de sus aliados, demuestra la necesidad
de estar cada vez más cohesionados en la defensa de
los principios y propósitos que determinaron la
fundación de los No Alineados, que son los mismos
que consagran el Derecho Internacional y la Carta de
las Naciones Unidas."
Si hace más de cuatro décadas resultó necesaria la
fundación del Movimiento, su vigencia en el mundo de
hoy no admite duda alguna.
La Cumbre del MNOAL celebrada en Cuba fue un éxito
indiscutible, pese a las amenazas y presiones de
quienes se oponen a la unidad y al esfuerzo común de
los países del Sur.
Se registró un elevado nivel de participación, tanto
por el número de países que acudieron, como por la
asistencia de Jefes de Estado o Gobierno.
Se desarrollaron profundos y fructíferos debates y
se logró un verdadero clima de entendimiento, unidad
y cohesión, lo que permitió la adopción de
documentos de crucial importancia para el desempeño
futuro del Movimiento de Países No Alineados.
Cuba, como nuevo Presidente, recibió claros mandatos
y un programa de acción que guiarán su actuación al
frente del Movimiento.
Como
resultado de la Cumbre, se ha fortalecido el
Movimiento de Países No Alineados y, por tanto, la
concertación política de los países del Sur. La
diversidad y naturaleza heterogénea de la membresía
del Movimiento, lejos de debilitarnos, constituyen
una fortaleza esencial.
Nos han permitido edificar sólidos consensos que
contribuirán positivamente a la solución de los
numerosos y graves desafíos que hoy enfrenta la
humanidad.
La excelente labor realizada por Malasia al frente
del Movimiento en los últimos tres años fue
reconocida por la Cumbre.
No hubo causa relevante ni reivindicación de los
pueblos del Sur que no hayan recibido la debida
consideración y encontrado el apoyo de nuestro
Movimiento.
La urgencia de avanzar en la defensa del
multilateralismo, de exigir el respeto a la
soberanía e integridad territorial de todos los
Estados y de asegurar la realización plena del
derecho de nuestros pueblos al desarrollo y a la
paz, fueron ratificados por la Cumbre como
principios del Movimiento. Los Jefes de Estado y
Gobierno decidieron trabajar para suprimir los actos
de agresión u otras violaciones de la paz y
estimular la solución pacífica de controversias
internacionales.
Pidieron a todas las naciones que se abstengan del
uso o la amenaza del uso de la fuerza contra la
integridad territorial o la independencia política
de cualquier Estado. Promovieron el desarrollo de
relaciones de amistad basadas en el respeto al
principio de la igualdad de derechos y de la
voluntad de los pueblos en su lucha contra la
ocupación extranjera.
Exhortaron a profundizar la cooperación
internacional para solucionar los graves problemas
internacionales de carácter económico, social,
cultural y humanitario y a promover el respeto de
los derechos humanos y las libertades fundamentales
de todos y para todos.
El derecho fundamental e inalienable de todos los
pueblos a la libre determinación, fue reafirmado en
La Habana.
Los No Alineados convinieron en que la paz y la
seguridad mundiales están hoy más amenazadas que
nunca como consecuencia, entre otros factores, de la
tendencia creciente de los Estados más poderosos a
recurrir al unilateralismo y a las amenazas de
guerras preventivas.
Se enfatizó el compromiso del Movimiento con el
logro del desarme general y completo y, en
particular, del desarme nuclear, bajo un estricto y
eficaz control internacional. Al mismo tiempo, la
Cumbre reafirmó el derecho básico e inalienable de
todos los Estados a la investigación, desarrollo,
producción y uso de la energía nuclear con fines
pacíficos, sin discriminación alguna y en
conformidad con sus respectivas obligaciones
internacionales.
Asimismo, hubo un claro y firme pronunciamiento
contra el terrorismo, la aplicación de dobles
raseros en las relaciones internacionales, las
medidas coercitivas unilaterales contra cualquier
país, las tesis de "cambio de régimen" y el
incumplimiento por parte de los países desarrollados
de sus compromisos en las esferas económica y
social.
Los Jefes de Estado y Gobierno del Movimiento
reafirmaron su objetivo de alcanzar un mundo
pacífico, donde todas las naciones tengan derecho a
un futuro mejor, con un orden mundial justo y
equitativo, basado en el desarrollo sostenible de
todos los pueblos. Afirmaron que, en su forma
actual, la globalización perpetúa e incluso aumenta
la marginación de los países del Sur y exigieron
transformarla radicalmente en una fuerza positiva de
cambio para todos los pueblos.
Los participantes reafirmaron el derecho del pueblo
palestino a constituir su propio Estado y condenaron
al Gobierno de Israel ante la nueva escalada de
crímenes y masacres en Gaza y otros territorios
ocupados. Igualmente, expresaron su enérgica condena
a la despiadada agresión israelí contra el Líbano y
las graves violaciones de su soberanía e integridad
territorial.
El pueblo y el Gobierno de Bolivia recibieron un
decidido respaldo y solidaridad de la Cumbre, ante
los intentos instigados por fuerzas externas para
desintegrar el país, y se le brindó un firme apoyo
al proceso que tiene lugar en esa hermana nación,
dirigido a garantizar derechos reales para todos los
bolivianos y el ejercicio de la soberanía plena
sobre los recursos naturales del país.
El Movimiento consideró con preocupación las
políticas agresivas y el incremento de las acciones
dirigidas a afectar la estabilidad de la República
Bolivariana de Venezuela y respaldó el derecho
inalienable del pueblo venezolano a determinar su
propia forma de gobierno y elegir su sistema
económico, político y social, libre de intervención
extranjera, subversión, coerción y restricciones de
cualquier tipo.
Los No Alineados se comprometieron a promover y
participar en un verdadero proceso de
democratización y reforma de la Organización de las
Naciones Unidas, como resultado del cual se superen
las imposiciones y prácticas antidemocráticas del
Consejo de Seguridad y se le otorgue a la Asamblea
General el decisivo papel que le corresponde, de
conformidad con las funciones y poderes definidos en
la Carta de las Naciones Unidas.
He mencionado apenas algunos ejemplos de las
posiciones adoptadas por la Cumbre de La Habana
sobre los más disímiles temas de la agenda
internacional. Los documentos aprobados serán
distribuidos de manera oficial a todos los Estados
Miembros de la ONU. Varias de las decisiones
aprobadas por la Cumbre, comenzarán a tener muy
pronto su aplicación práctica en el actual Período
Ordinario de Sesiones de la Asamblea General.
Señora Presidenta:
Cuba está consciente de la alta responsabilidad que
entraña presidir el Movimiento de Países No
Alineados en uno de los períodos más difíciles de la
historia de la humanidad, cuando enfrentamos más
desigualdad e injusticia que nunca antes.
Trabajaremos sin descanso para que el Movimiento
ocupe el lugar que debe y puede desempeñar en las
relaciones internacionales, que deriva no sólo de su
amplia membresía de 118 países, casi dos tercios de
los miembros de la ONU, sino de nuestra historia de
luchas a favor de las causas más justas.
Hace 27 años, el Presidente Fidel Castro, al
inaugurar la VI Cumbre del Movimiento de Países No
Alineados en La Habana expresó:
"La lucha por la paz y por un orden económico justo,
por una solución adecuada a los agobiantes problemas
que afectan a nuestros pueblos se convierte, a
nuestro juicio, cada vez más, en la cuestión
fundamental del Movimiento de Países No Alineados.
"La paz, con los inmensos riesgos que la amenazan,
no es asunto que debe quedar exclusivamente en manos
de las grandes potencias militares. La paz es
posible, pero la paz mundial solo podría asegurarse
en la medida que todos los países tengamos la
conciencia y la decisión de luchar por ella. Paz, no
solo para una parte del mundo. Paz, para todos los
pueblos."
Unos días después, en esta misma sala, al informar
sobre esa Cumbre, el Presidente Fidel Castro dijo:
"El ruido de las armas, del lenguaje amenazante, de
la prepotencia en la escena internacional, debe
cesar. Basta ya de la ilusión de que los problemas
del mundo se puedan resolver con armas nucleares.
Las bombas podrán matar a los hambrientos, a los
enfermos, a los ignorantes, pero no pueden matar el
hambre, las enfermedades, la ignorancia. No pueden
tampoco matar la justa rebeldía de los pueblos."
Los pueblos del Sur trabajaremos unidos por la
justicia, la paz y el desarrollo para nuestras
naciones y para todo el mundo, convencidos de que un
mundo mejor es posible, si todos luchamos por él.
Señora Presidenta:
Tengo ahora el deber de pronunciar unas breves
palabras a nombre del pueblo y el Gobierno de Cuba.
El ejercicio por nuestro pueblo de su derecho a la
libre determinación, enfrenta nuevas amenazas. La
Administración Bush ha reforzado su brutal
hostilidad anticubana con nuevas sanciones
económicas, que endurecen aún más lo que es ya el
bloqueo más largo en la historia de la humanidad.
También se imponen mayores represalias contra los
que comercian desde otros países con Cuba y se
persiguen con saña las transacciones financieras
relacionadas con nuestro país.
El propio Gobierno de Estados Unidos reconoce que
hoy gasta más recursos en perseguir y castigar a
quienes realizan negocios con Cuba, que en el
control de las finanzas de los que atacaron las
Torres Gemelas.
El pasado mes de junio, la Administración Bush
aprobó la segunda versión de su más reciente plan de
agresiones y dominación contra nuestro país,
dirigido no sólo a derrocar a la Revolución, sino
también a destruir a la nación cubana.
Violando las normas y leyes internacionales, se
impulsa una escalada sin precedentes en el apoyo
financiero y material a las acciones subversivas
dirigidas al derrocamiento del orden constitucional
decidido por la libre voluntad del pueblo cubano.
En el referido plan anticubano se ha incluido un
capítulo preservado en secreto, decisión que tiene
como antecedentes las acciones encubiertas contra la
Revolución Cubana y que han incluido invasiones
mercenarias, acciones terroristas, introducción de
plagas y epidemias y más de 600 planes para asesinar
a Fidel. Miles de cubanos han perdido sus vidas o
han quedado mutilados de modo permanente como
consecuencia de esa política criminal.
En el colmo de la hipocresía y la irresponsabilidad,
el Gobierno de los Estados Unidos tolera y protege a
los terroristas que desde su territorio planifican
nuevos ataques contra nuestro pueblo. Al mismo
tiempo que maniobra para poner en libertad a
asesinos responsables de monstruosos crímenes, como
el notorio terrorista internacional y agente de la
CIA Luis Posada Carriles, a quien se niega a
extraditar a Venezuela, el gobierno de Estados
Unidos mantiene en ilegal e injusta prisión a cinco
valerosos luchadores antiterroristas cubanos.
Pero pese a todas las agresiones y al criminal
bloqueo, el pueblo cubano no será jamás derrotado.
La labor internacionalista de Cuba no se detiene.
Más de 30 000 médicos y otros trabajadores de la
salud cubanos hoy salvan vidas en 68 países;
participamos en la lucha contra el analfabetismo en
varios continentes; desarrollamos un plan para la
formación de 100 000 médicos para el Tercer Mundo; y
contribuimos a que cientos de miles de personas en
muchos países recuperen la visión gracias a la
Operación Milagro. Con ello sólo cumplimos con un
elemental deber de solidaridad con todos los pueblos
del mundo.
Excelencias:
Cuba avanza y continuará enfrentando el futuro con
optimismo y unidad. Su pueblo culto y laborioso,
para el que la Patria es la Humanidad, luchará junto
a los pueblos que ustedes representan para
conquistar el derecho a vivir en paz, justicia y
dignidad para todos.
Muchas gracias.
(Granma) 21-09-2006
|