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DISCURSO DEL COMPAÑERO CARLOS LAGE DÁVILA EN EL ACTO
DE GRADUACIÓN DE MÉDICOS VENEZOLANOS COMO
ESPECIALISTAS EN MEDICINA GENERAL INTEGRAL.
CARACAS, 10 DE ABRIL DEL 2007
Querido y respetado Presidente Hugo Chávez
Autoridades del Gobierno Bolivariano
Médicos y Médicas que se gradúan como especialistas
en Medicina General Integral
Compatriotas aquí presentes en representación de los
miles de médicos cubanos que tienen el privilegio y
el honor de vivir y trabajar junto al heroico y
fraternal pueblo venezolano
Compañeras y compañeros:
La Revolución Bolivariana gradúa hoy 1013 médicos en
la especialidad de Medicina General Integral, cuyo
espíritu y compromiso hemos apreciado en las
palabras y los rostros de ustedes. Nuestras
felicitaciones en nombre de los cubanos y de Fidel.
Las médicas y los médicos que aquí se gradúan como
especialistas, han tenido un programa de formación
de rigor basado en la educación, en el trabajo, con
dedicación exclusiva a aprender. La enseñanza ha
sido tutorial. Participaron como tutores 1420
especialistas cubanos de Medicina General Integral.
Durante estos 2 años y medio, médicas y médicos
venezolanos y cubanos han laborado juntos haciendo
realidad la Misión Barrio Adentro, fortaleciendo los
lazos de amistad y hermandad que unen a nuestros
pueblos.
Se ha enseñado por unos y aprendido por otros en los
Consultorios Populares, en los Centros Diagnósticos
Integrales, en las Salas de Rehabilitación Integral,
en los Centros de Alta Tecnología y en los
Hospitales estatales. Cada graduado ha pasado la
prueba de tres períodos docentes cada uno de 10
meses con evaluaciones continuas y un ejercicio
estatal final para vencer los contenidos.
Numerosas actividades han desarrollado:
identificaron los principales problemas de salud que
afectan a las comunidades; se vincularon con
facilitadores en las actividades docentes del
premédico del programa nacional de formación de
Medicina Integral Comunitaria y participaron
activamente en la organización de las comunidades a
través de los Comités de Salud.
A este programa que se inició en agosto del 2004 se
suman además 916 jóvenes venezolanos que estudian
actualmente la especialidad de Medicina General
Integral en los consultorios populares de Barrio
Adentro entre los que se encuentran 118 graduados de
la Escuela Latinoamericana de Medicina, de ellos 19
trabajan hoy en tierras bolivianas ayudando a
combatir las consecuencias de las inundaciones
sufridas por ese hermano país.
La Especialidad de Medicina General Integral, ideada
y desarrollada por Fidel desde los primeros años de
la década del 80 permite una concepción integral de
atención al ser humano en su relación con el
ambiente y la comunidad. Cada uno de ustedes ya
tiene las habilidades y el conocimiento para atender
lo mismo a un niño, que a una mujer, que a un
anciano. La especialidad que ustedes han alcanzado,
permite dar solución al 90 por ciento de las
enfermedades o dolencias que aquejan a los seres
humanos.
Se gradúan con la convicción de estar comprometidos
con su pueblo, con los necesitados de esta América
nuestra y con todos aquellos hombres, mujeres y
niños que requieran de servicios de salud en el
mundo.
Hoy ustedes se gradúan como especialistas pero, no
culminan sus estudios. Un médico ha de ser un
estudiante eterno y más aún, la vida es un proceso
permanente de educación y transformación y todo ser
humano va aprendiendo, cambiando y si se lo propone,
mejorando hasta el último latir.
Qué extraordinario privilegio el de un médico,
aliviar el dolor, salvar vidas, conocer a los seres
humanos, inspirar confianza, sembrar valores,
alentar el espíritu.
Un médico revolucionario es aquel para el cual un
enfermo no es un cliente, sino un paciente, un
enfermo, no es su modo de vivir, sino su razón de
vivir. Un médico revolucionario no gana dinero, gana
vidas.
Un médico revolucionario es también un educador,
educador en los mejores hábitos de vida, educador
moral y social, educador en el ejemplo de su propia
vida revolucionaria.
El médico es el profesional con más capacidad para
transformar la conducta de sus semejantes. La ética
es la virtud de la que cada mañana debe hacerse
acompañar todo el que es médico. No la abandonen un
solo minuto. Ser médico exige un corazón sensible
para sentir propio el dolor de otros y fuerte para
soportarlo.
El médico ha de preferir la solidaridad al egoísmo,
la entrega a la desidia, la justicia al abuso, la
felicidad ajena a la riqueza propia. Mientras más se
consagren al trabajo, más disfrutarán el descanso,
mientras más quieran a cualquier ser humano, más
querrán a sus padres y a sus hijos, y más los
querrán ellos a ustedes. No pierdan una sola
oportunidad de hacer algo por alguien.
En el mundo capitalista se especula cínicamente con
las necesidades humanas, y las leyes del mercado
manipulan con el dolor de los pueblos.
Ser médico revolucionario es arrojar la costra de
egoísmo y de valores inútiles que lastran la vida y
no permiten ascender hacia la esperanza de los
pueblos.
El médico Ernesto Guevara, en medio de la selva
boliviana, escribió que "ser revolucionario es el
escalón más alto de la especie humana", y también
podríamos decir en honor a aquel médico sanador de
males sociales, que ser médico en una Revolución es
el escalón más alto de la especie revolucionaria.
Aún bloqueados sin acceso al 50% de los nuevos
medicamentos que se producen en el mundo porque los
fabrican empresas norteamericanas, Cuba ha alcanzado
los mejores indicadores de salud de América Latina.
La mortalidad infantil en Cuba es 5,3 por cada mil
nacidos vivos; en América Latina: 26, cinco veces
mayor. En menores de 5 años 7,1 en Cuba, en América
Latina 31. La esperanza de vida al nacer en Cuba es
de 77 años, en América Latina y el Caribe 72. La
mortalidad materna 49,4 por 100 mil, en Cuba y en
América Latina 94,7, casi el doble.
En Cuba tenemos 63 médicos y 80 enfermeras por 10
mil habitantes y en América Latina 18 médicos y 8
enfermeras.
¿Es un milagro ? No, es la consecuencia de una
voluntad política, es el fruto de una Revolución,
una prueba de lo que puede hacerse sin
neoliberalismo, sin obedecer leyes ciegas del
mercado, sin entregar las riquezas a las
transnacionales, sin cumplir las órdenes del Fondo
Monetario Internacional, o de Washington.
La mejor medicina para un pueblo es la Revolución,
porque es el único camino para curar a la humanidad
de todos sus males. Solo una Revolución puede sanar
la grave enfermedad de la ignorancia, identificar
con certeza el mal social y crear las condiciones
para su solución definitiva.
Solo una Revolución puede hacer que todas aquellas
cosas extraordinarias se transformen en cotidianas,
que todo lo hasta ayer imposible, sea hoy posible.
Forma médicos y curarás personas. Forma médicos
revolucionarios y salvarás pueblos.
La característica y la virtud principal de la
medicina en una Revolución es que las personas no
van al médico, sino que el médico va a las personas.
Así es el médico revolucionario, no aquel que se
sienta en la consulta a esperar por el paciente,
sino aquel que va en busca del paciente, podríamos
parafrasear con entero optimismo aquella famosa
frase de Mahoma, y decir: Si el paciente no viene al
médico, el médico irá al paciente.
Cuando damos salud a un ser humano a miles de
kilómetros de la civilización, estamos acercando la
Revolución al pueblo.
Estemos donde esté el dolor.
Poblemos cada rincón de nuestras Patrias, de América
Latina y del mundo, de médicos cubanos y
venezolanos, fruto de la lucha incansable, limpia,
heroica, constante de nuestros pueblos.
Una Revolución genuina no avanza sola y sin ejercer
la solidaridad, porque una Revolución no pertenece
solo al país donde triunfa, una Revolución triunfa
en el corazón de todos los revolucionarios del mundo
que la sientan suya, y la abrazan como suya.
Martí dijo que la mejor medicina es la que precave y
con el ejercicio de la especialidad de ustedes, se
ejerce medicina martiana, porque nos adelantamos a
los males y prevenimos las enfermedades.
Martí concibió al maestro ambulante y la Revolución
Cubana y la Revolución Bolivariana lo crearon e
hicieron más: crearon el médico ambulante, el
caballero andante de la medicina, con o sin
Rocinante, por los caminos de América.
Compañeras y compañeros:
La sociedad humana ha acumulado una inteligencia
extraordinaria en todos los campos del saber. Viven
hoy en un mismo tiempo histórico, muchos más
científicos de lo que pudo reunir la civilización a
lo largo de los siglos. La riqueza creada es más que
suficiente para asegurar una vida saludable a los 6
mil millones de pobladores de este mundo. Comenzamos
sin embargo a vivir en un milenio enfermo, donde la
existencia humana está amenazada por guerras,
enfermedades, cambios climáticos y por la perfidia
de la potencia dominante.
Fidel y Chávez que son médicos de almas, médicos de
pueblos, diagnostican con acierto, las graves
enfermedades del mundo en que vivimos y han dado la
receta: Luchar.
La única cura posible es que pongamos los infinitos
recursos y conocimientos de que dispone el planeta
al servicio de la humanidad, sin mezquinos intereses
comerciales, ni egoísmos nacionales. En lograrlo
estamos empeñados, venezolanos y cubanos y
triunfaremos.
VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA
VIVA LA REVOLUCIÓN CUBANA
VIVA CHÁVEZ
VIVA FIDEL
(Granma) 10-04-2007
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