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Declaración de la Asamblea Nacional del
Poder Popular
La Asamblea
Nacional del Poder Popular acoge con profunda
satisfacción la Declaración Conjunta y el Acuerdo
para la Aplicación de la Alternativa Bolivariana
para las Américas suscritos el 14 de diciembre de
2004 por el Presidente de la República Bolivariana
de Venezuela Hugo Chávez Frías y el Presidente del
Consejo de Estado de la República de Cuba Fidel
Castro Ruz con motivo de la visita oficial y
amistosa del primero a Cuba, y expresa su
convicción de que tienen la categoría de
documentos fundadores de una nueva época para la
América Latina y el Caribe.
La época que comienza a abrirse
en medio de luchas largas y difíciles, es la de la
Alternativa Bolivariana para las Américas
propuesta por el Presidente Hugo Chávez que es el
sueño de Bolívar y Martí de una América Latina y
el Caribe solidario y unido en la justicia social,
la realización humana de sus pobladores, la
defensa de su cultura y la conquista de una
posición digna en el siglo que se
inicia.
Transcurridos 180
años desde la gran victoria de Ayacucho, la
realidad económica y social de América Latina y el
Caribe se encuentra lejos de satisfacer las
aspiraciones del conjunto de pueblos unidos por la
historia, la cultura y las condiciones de
subdesarrollo. Pueblos todavía políticamente
desunidos y pendientes de aprovechar el enorme
potencial que solo una genuina integración podrá
movilizar.
La más reciente
realidad latinoamericana ha sido modelada desde
los años 80 del pasado siglo por la política
neoliberal al servicio de un capitalismo salvaje
caracterizado por la explotación, la exclusión
social y el sometimiento al dominio de Estados
Unidos.
El estallido de
la crisis de la deuda externa en 1982 fue la
expresión más aguda del agotamiento del modelo de
sustitución de importaciones y al mismo tiempo
facilitó la diseminación de las políticas
neoliberales en combinación con las fuerzas de la
globalización impulsada por las empresas
transnacionales y la presión de los organismos
internacionales controlados por el Gobierno de
Estados Unidos.
El neoliberalismo,
con sus invariables fórmulas de apertura,
privatización y liberalización colocó en el centro
de las estrategias de desarrollo la llamada
inserción de los países en la economía mundial, lo
que suponía subordinar los mercados nacionales y
el mercado regional latinoamericano a los intentos
por abrirse paso en un engañoso "libre comercio"
global siempre controlado por los países
desarrollados.
La concepción
neoliberal expresada en el llamado libre comercio
prometió que el mercado —liberado de toda
regulación— concedería de modo automático a cada
país las mayores ventajas.
Sin embargo, lo
ocurrido en los años de dominio neoliberal
demuestra que el mercado sin regulación y la
privatización como fórmula suprema, no producen
desarrollo, pero son capaces de producir en una
gran escala injusticia social, pobreza, exclusión,
enriquecimiento ilícito, corrupción y dominio
imperialista sobre la región.
La América Latina
y el Caribe actual con sus 222 millones de pobres,
de ellos 96 millones de indigentes, con la peor y
más injusta distribución del ingreso en el
planeta, con decenas de millones de analfabetos y
desempleados, con una deuda externa de 782 mil
millones de dólares, y con el 90% de sus 200
millones de población negra e indígena sumida en
la extrema pobreza y la exclusión, es la expresión
más contundente del fracaso de la política
neoliberal y de la necesidad de una verdadera
integración inspirada en la solidaridad y la
cooperación.
No puede ser el
ALCA, ni tampoco la multiplicación de Acuerdos de
Libre Comercio de igual naturaleza que el ALCA,
los instrumentos para la integración
latinoamericana y caribeña. Estas piezas de la
estrategia estadounidense de dominación no
servirían más que para intentar salvar al
neoliberalismo de su crisis terminal y alcanzar la
vieja ambición imperial de la anexión de nuestros
países.
La Asamblea
Nacional del Poder Popular comparte el criterio
expresado en la mencionada Declaración Conjunta en
cuanto a que la Alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA), propuesta por el Presidente Hugo
Chávez traza los principios rectores de la
verdadera integración latinoamericana y caribeña
basada en la justicia y guiada por la solidaridad
entre los pueblos, que se sustenta a su vez, en el
pensamiento de Bolívar, Martí, San Martín, Sucre,
O'Higgins, Hidalgo, Artigas, Petión, Morazán,
Sandino y tantos otros próceres.
La Asamblea
Nacional del Poder Popular manifiesta asimismo su
convicción de que el ALBA tiene su primera y
ejemplar expresión concreta en la Declaración
Conjunta y el Acuerdo para su aplicación entre el
Presidente de la República Bolivariana de
Venezuela y el Presidente del Consejo de Estado de
la República de Cuba. Ambos documentos encarnan el
espíritu de genuina solidaridad y cooperación, sin
nacionalismos egoístas ni estrechos intereses
mercantilistas en perjuicio de otros pueblos, que
constituyen el sólido cimiento de la verdadera
integración. Son también el reflejo de la relación
fraternal y la confianza mutua entre los máximos
dirigentes de la Revolución Bolivariana y de la
Revolución Cubana.
La Asamblea
Nacional del Poder Popular comparte también la
convicción de que con la consolidación de la
Revolución Bolivariana, la firmeza y madurez de la
Revolución Cubana, el fracaso inocultable del
neoliberalismo y teniendo como factor central el
avance de las luchas de los pueblos, la América
Latina y el Caribe se encuentra en el camino de su
segunda y verdadera independencia.
Coincidimos con
las proféticas palabras pronunciadas por Hugo
Chávez en el Aula Magna de la Universidad de la
Habana el 14 de diciembre de 1994: "El siglo que
viene, para nosotros, es el siglo de la esperanza:
es nuestro siglo, es el siglo de la resurrección
del sueño bolivariano, del sueño de Martí, del
sueño latinoamericano".
La Habana, 23
de diciembre de 2004. "Año del 45 Aniversario
del Triunfo de la
Revolución".
(Granma) 25 de Diciembre de 2004
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