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Afirma Chávez en la
clausura del Primer Encuentro Mundial de Intelectuales y Artistas en
Defensa de la Humanidad
Ventura de Jesús enviado
especial
CARACAS.— Como el mayor y de
más brillo en la historia de Venezuela calificó Hugo Chávez el
Primer Encuentro Mundial de Intelectuales y Artistas en Defensa de
la Humanidad, que concluyó aquí este domingo, en el complejo
cultural Teresa Carreño. "Lo colocaremos en un lugar muy especial de
nuestro espíritu, del alma y la mente", confesó.
El Presidente venezolano tuvo
a su cargo las palabras de clausura de la cita a la que concurrieron
unas 350 personalidades de la cultura, del pensamiento y el arte en
representación de 52 naciones de los cinco continentes.
Previo al concierto en el que
actuaron Isabel Parra, Lilia Vera, Cecilia Todd, y Pablo Milanés
como figura central, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel
leyó la declaración del Encuentro, denominada Llamado de Caracas, y
precisó que aunque los participantes proceden de distintos puntos
geográficos, con experiencias diversas, los une un objetivo común:
salvar la dignidad de los pueblos.
"Estamos con ustedes", subrayó dirigiéndose a los
anfitriones.
Chávez dijo que el pueblo
estuvo al tanto del foro y que para los venezolanos el llamamiento
constituye un reto. Ustedes, con su ejemplo y sus luces, nos
comprometen mucho más en esta batalla que modestamente pudiera
contribuir en algo a ese mundo mejor que no solo es posible, sino
imprescindible, apuntó.
Al referirse a la importancia
de lo allí discutido y examinado a profundidad, sugirió que esas
ideas deben ensancharse y ser de conocimiento de todos los pueblos,
especialmente de las naciones de América Latina y el
Caribe.
En ese sentido exaltó la
decisión de crear una red de redes de información, solidaridad,
coordinación y movilización que vincule a los intelectuales y
artistas con los foros sociales y garantice la continuidad de estos
esfuerzos y su articulación en un movimiento internacional en
defensa de la humanidad.
Que esas conclusiones no se
queden en un documento más, debemos llevarlas a la batalla,
comentó.
Adelantó que antes de concluir
el año establecerán en Caracas una oficina para extender a todas
partes esa ola divina de ideas vertidas en el Encuentro.
Ante los apetitos prepotentes
y fascistas imperantes hoy, capitaneados por un imperialismo que
siempre nos ha considerado como "indios de pluma y taparrabo",
Chávez alertó que el futuro del mundo dependerá en buena medida de
lo que hagamos las generaciones actuales. Para salvar a la
humanidad, mañana puede ser muy tarde, dijo citando al Comandante en
Jefe Fidel Castro.
Por ese motivo esencial,
razonó, es una obligación moral impulsar esas ideas y contener la
ofensiva de un imperialismo desbordado y hegemónico que pretende
tragarse a los pueblos y está en franca pelea con los luchadores
revolucionarios en cualquier rincón del planeta.
Aceptó que el evento,
convocado para rea-lizarse nuevamente el próximo año, le proporcionó
mayor fe y optimismo, más fuerza y esperanza. Reflexionó que
reuniones así perturban a quienes siempre nos han usurpado y que
cada vez más se ven en aprietos ante la conciencia de los pueblos.
Tengan confianza en que nosotros aquí venceremos como vencerá la
humanidad en la lucha por sobrevivir con dignidad, sentenció.
(Granma) 6 de diciembre de 2004
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