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MADRID (AFP).— El canciller español,
Miguel Angel Moratinos, insistió el miércoles en
que el Gobierno de José María Aznar "apoyó" a los
golpistas en Venezuela a quienes "ofreció
legitimidad internacional", pero se disculpó por
esa acusación en lugar y momento "no
adecuados".
"El Embajador español
recibió instrucciones del Gobierno (...)" y "el
efecto de esas instrucciones fue apoyar el golpe"
en Caracas en abril del 2002 contra el presidente
Hugo Chávez, sostuvo Moratinos ante la Comisión de
Asuntos Exteriores de la Cámara Baja, ante la cual
explicó sus declaraciones del 22 de noviembre que
levantaron una tormenta política en
España.
El Ministro de
Asuntos Exteriores del Gobierno socialista se
disculpó, en cambio, por haber formulado esas
declaraciones en un "lugar que para hacer esas
afirmaciones, aunque sean verdad, no era el
adecuado, ni el momento oportuno (...) asumo mi
error y me disculpo".
"En ningún momento
acusé al anterior Gobierno español de instigar o
participar en la preparación o ejecución del golpe
de Estado" en Venezuela, aclaró
Moratinos.
El Gobierno de Aznar
"no condenó el golpe de Estado, lo endosó y le
ofreció legitimidad internacional", sostuvo el
Ministro español.
Moratinos recordó que
el Gobierno de Aznar "tomó la iniciativa de emitir
un comunicado conjunto que pretendía otorgar
legitimidad internacional al golpe", en lugar de
sumarse a la declaración emitida por el Grupo de
Rio.
México, Brasil,
Argentina y Francia "declinaron" adherir a esa
declaración, tal como les había pedido España,
reveló Moratinos.
Estados Unidos y
España emitieron el 12 de abril desde Washington
un comunicado conjunto en el que reclamaban una
"normalización democrática total" en Venezuela,
pero no condenaban el golpe contra
Chávez.
España, como
presidente en ejercicio de la UE en esos momentos,
emitió otro comunicado en el que hablaba del
"gobierno provisional de Venezuela", no condenaba
el golpe ni pedía la liberación de Chávez, que
estaba detenido por los golpistas.
"El Gobierno anterior
no supo o no quiso gestionar una crisis importante
en un país importante como Venezuela", subrayó
Moratinos, durante un debate de cuatro
horas.
El Gobierno español
"conocía perfectamente" lo que ocurría en
Venezuela por los "detallados" informes que el
embajador español en Caracas, Manuel Viturro,
enviaba a Madrid, dijo Moratinos.
La coalición
Izquierda Unida (IU, pro comunista) agradeció a
Moratinos por permitir "que resplandezca la
verdad" y acusó al PP de "hipocresía
política".
El opositor Popular
(PP, derecha) acusó a Moratinos de "calumniar" e
"insultar al anterior Gobierno y a la
democracia".
"El señor Moratinos
debe ser cesado", reclamó al Gobierno en sesión
plenaria del Congreso el secretario general del
PP, Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno
español, José Luis Rodríguez Zapatero, que aplazó
un viaje oficial a Rusia, le respondió respaldando
a su Canciller al afirmar que "ha dado argumentos
y razones" y "pidió disculpas".
Moratinos afirmó el
22 de noviembre al programa de la televisión
pública "59 segundos" —justo cuando Chávez cumplía
una visita oficial a España— que "en el anterior
Gobierno, cosa inédita en la diplomacia española,
el Embajador recibió instrucciones de apoyar el
golpe" en Venezuela.
Según fuentes
oficiales españolas de la época, Aznar expresó el
12 de abril del 2002 su "disponibilidad y apoyo"
al empresario venezolano Pedro Carmona, líder del
golpe cívico-militar que alejó a Chávez del poder
durante 47 horas, en medio de disturbios
callejeros que dejaron varias decenas de
muertos.
(Granma) 2 de Diciembre de 2004
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