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Ronal Suárez Ramos
PINAR DEL RÍO.— El doctor en Ciencias Agrícolas Juan
Gualberto Guerra muestra una parcela de Criollo
2006, plantas, que sin alcanzar gran altura, exhiben
hasta 12 pares de hojas, tres más que el promedio
tradicional.
El
Criollo 2006, con 24 hojas promedio por planta,
augura muy buenos rendimientos.
Es la última variedad lograda en la Estación
Experimental del Tabaco de San Juan y Martínez,
fruto de la dedicación del investigador Vivaldo
García.
Está en fase de estudio para su cultivo, tanto bajo
tela como al sol, dice. En la actual campaña la han
sembrado algunos productores, con el fin de hacerle
las pruebas organolépticas: sabor, aroma,
combustibilidad, fortaleza.
La principal condición será que mantenga o supere
las características de las variedades comerciales
actuales de tabaco negro, logradas en esa estación y
por el propio autor.
Obtener plantas con tales cualidades, resistentes a
enfermedades que pueden resultar desastrosas para
este cultivo, es uno de los principales objetivos de
la institución.
Las Criollo 98 y Corojo 99 están presentes en todo
el veguerío pinareño, destinadas fundamentalmente a
proporcionar materia prima para el torcido
exportable. Mientras, la San Juan Uno se extiende
por las provincias orientales, en plantaciones
dedicadas a la cigarrería.
También en tabaco del tipo rubio, los especialistas
Mario Gil y Miguel Díaz han aportado cuatro
variedades que sobresalen por su alta resistencia a
las enfermedades y buenos rendimientos.
Una historia de 70 años
Inaugurada el 31 de enero de 1937, con la finalidad
de restablecer las variedades que regirían la
producción tabacalera de Vueltabajo, la Estación
Experimental contaba entonces con un investigador
auxiliado por algunos trabajadores y técnicos.
Lograron establecer la Criollo y la Corojo, y por
los años sesenta crearon la C-30, de altos porte y
rendimiento, pero cuya calidad no superaba a las ya
existentes.
Hoy, con 112 trabajadores, de ellos 12
investigadores y 19 especialistas, el centro ha
devenido protagonista principal de los adelantos
técnicos introducidos en el desarrollo de la
solanácea.
Se considera que el 40% del éxito en esta producción
depende de la variedad; el resto lo proporciona la
tecnología: laboreo de los suelos, aplicación de
enmendantes orgánicos, técnicas de riego, cultivo,
secado y fermentación, entre otras, asegura Juan
Gualberto, quien se desempeña como investigador
titular.
generalizar Cada logro
Una de las características de la institución
sanjuanera es que los logros científicos, tanto
propios como del Instituto Nacional del Tabaco, se
extienden de inmediato y enriquecen la cultura
tabacalera acumulada en los vegueros pinareños.
Una labor constante de extensionismo y vínculos muy
estrechos con los productores líderes, permite a
investigadores y especialistas retroalimentarse
permanentemente con los resultados.
Desde hace varios años la Estación Experimental
asumió la capacitación de la rama en la provincia.
Alberto Guerra desempeña esa responsabilidad y es a
la vez director de la escuela que en estos momentos
se acondiciona para preparar al personal técnico
posgraduado y a cuadros del sector. Incluso, afirma,
a partir del próximo curso apoyará a la Sede
Municipal Universitaria en la carrera de Agronomía.
(Granma) 10-02-2007
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