LA HABANA, 4 MAR
(EFE).- El Festival del Habano concluyó esta
madrugada en La Habana con la tradicional subasta de
humidores firmados por Fidel Castro, en la que se
recaudaron unos 600.000 euros que se destinarán a la
sanidad cubana.
Ni
las restricciones impuestas a los fumadores y ni la
guerra contra el humo aguaron la fiesta del tabaco, que
reunió en La Habana esta semana a más de 1.000 expertos
fumadores de 60 países convocados por la Corporación
Habanos S.A, participada por la hispano-francesa
Altadis y el grupo estatal cubano Cubatabaco.
La
ausencia del líder cubano, Fidel Castro, defraudó a
muchos de los 850 comensales que pagaron 500 dólares
por cubierto para participar en el broche final de una
fiesta de fumadores que pretende convertirse en una de
las más elitistas del mundo.
A
cambio, pudieron disfrutar de la música del reconocido
pianista cubano Chucho Valdés y del popular Eliades
Ochoa, uno de los componentes de "Buena Vista Social
Club", y de la subasta de humidores (estuches para
guardar habanos) que concluyó con una recaudación de
600.000 euros (unos 700.000 dólares) que, como es
tradicional, se destinarán al sistema de salud público
cubano.
Habanos S.A subastó cinco lotes elaborados por
artesanos del país y firmados por Castro que se
cotizaron entre 50.000 euros y 250.000 euros el más
caro, una exclusiva obra de arte fabricada para
conmemorar el 40 aniversario de los Cohiba, la marca
preferida de Castro hasta que abandonó el hábito de
fumar.
El
"glamour" del Festival lo puso este año el actor
británico Joseph Fiennes, el protagonista de
"Shakespeare in love" (Shakespeare enamorado), que
asistió a la gala inaugural y aprovechó para conocer
algunos de los secretos de la elaboración del tabaco
durante los tres días que estuvo en La Habana.
Además, el Festival ha servido de escenario para
presentar dos productos "únicos e irrepetibles", dos
lujos a precios inalcanzables para la mayoría de los
mortales: el "Cohiba Behike" y el "Máximo" de Havana
Club.
El
"Cohiba Behike" es un puro de lujo con el que la
compañía Habanos S.A rinde homenaje a su emblemática
marca y que se venderá a un precio de 375 euros la
unidad.
El
Behike, nombre sacado de los brujos de las tribus de
taínos que se encargaban de los ritos con la planta de
tabaco, se venderá en humidores de nácar, ébano negro,
sicomoro, cedro y hueso de buey que contendrán 40
cigarros y se podrán comprar por 15.000 euros.
"No
sólo es el más exclusivo del mundo sino probablemente
el más caro del mundo", anunciaron esta semana los
directivos de Habanos.
Sólo se producirán 4.000 unidades del Behike -todas
ellas numeradas- que se comercializarán en 100 estuches
disponibles por pedido.
Havana Club aprovechó la presencia de acaudalados
empresarios en la ciudad para presentar "Máximo", un
ron extra añejo del que se comercializarán cien
botellas al año a un coste de 1.200 dólares (1.000
euros) cada una.
Habanos S.A., una empresa mixta participada por el
grupo Tabacuba, propiedad del Estado cubano y la
hispano-francesa Altadis, es líder mundial en el
mercado de puros Premium (torcidos a mano), cuenta con
una red de distribución exclusiva en 120 países y
comercializa más de 80 formatos de puros agrupados en
34 marcas.
El
grupo, que concluyó 2005 con ingresos próximos a los
340 millones de dólares, aspira a mantener su elevada
cuota en mercados tradicionales, como el europeo
-destino del 67 por ciento de sus ventas-, y a
potenciar su presencia en América Latina y Asia.
Cuba tiene cerca de 50 fábricas de tabaco torcido para
la exportación e igual número de empresas que destinan
sus producciones al consumo nacional, dos que elaboran
tabaco a máquina e industrias de cigarrillos y de cajas
de madera para envasar tabacos. El cultivo, elaboración
y comercialización del tabaco da empleo, directa o
indirectamente, a más de 250.000 personas en Cuba.