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CUANDO EL TERROR VIAJA EN AVION
Compilación: Nayda Sanzo
5 de octubre de 1976: Llega al aeropuerto de Timehri, en Guyana, el DC-8 de Cubana de Aviación que
realiza el vuelo CU-455.
6 de octubre de 1976:
10:57 de la mañana (hora local): El avión parte hacia el
aeropuerto de Piarco, Puerto España, con 27 minutos
de retraso por esperar a una delegación oficial de la República Popular
Democrática de Corea. En Trinidad- Tobago, montan los 24 integrantes del equipo
juvenil de esgrima de Cuba, ganadores de todas las medallas de oro en el recién
finalizado Campeonato Centroamericano y del Caribe de ese deporte y que esa
madrugada habían Regresardo en vuelo de la Pan American, procedentes de Caracas, Venezuela.
15:49 (GMT): La aeronave sale hacia Barbados. Son tomadas
las medidas que se aplican desde un frustrado atentado a un avión de Cubana en Kingston, Jamaica: no aceptar carga o correo, ni
equipaje sin acompañante; chequear el equipaje de mano y revisar si los
pasajeros iban armados, pero el equipo utilizado por las autoridades aduaneras
no estaba preparado para detectar sustancias explosivas.
16:21: El vuelo Regresar al aeropuerto de Seawell, Barbados. Entre quienes concluyen su viaje se hallan
Freddy Lugo y José Vázquez García (nombre falso que dio Hernán Ricardo Lozano).
17:15: Parte la nave con destino a Jamaica. A bordo hay
73 personas, incluidos jóvenes guyaneses que viajaban a Cuba para estudiar Medicina
y 10 tripulantes que se encontraban hospedados en Bridgetown, la capital
barbadense, debido a la rotación del personal de la aerolínea Cubana de
Aviación.
17:23: !CUIDADO! En la torre de
control se escucha desde la radio del aparato de Cubana
el grito de alarma del capitán, Wilfredo Pérez. FELLO, FUE UNA EXPLOSION EN LA
CABINA DE PASAJEROS Y HAY FUEGO, informa a este último el copiloto.
REGRESAMOS DE INMEDIATO; AVISA A SEAWELL, le orienta:
SEAWELL...; SEAWELL... CU-455 -CU-455... Seawell
!TENEMOS UNA EXPLOSION Y ESTAMOS DESCENDIENDO INMEDIATAMENTE,
TENEMOS FUEGO A BORDO!
¿CU-455 regresará al campo?
17:25:20: Otra vez llega a la torre de control la voz del
copiloto:
SEAWELL CU-455... PEDIMOS INMEDIATAMENTE;
INMEDIATAMENTE PISTA.
CU-455 AUTORIZADO A ATERRIZAR.
RECIBIDO, responden desde la torre de control.
La tripulación ha dominado parcialmente la caótica
situación. Fue sacado el tren de aterrizaje y tomadas las medidas en el afán de
salvar vidas.
17:25:27:En Seawell
se oye una frase perentoria:
¡CIERREN LA PUERTA, CIERREN LA PUERTA!
CU-455. Tenemos emergencia total, continuamos escuchando,
respondan.
En esos momentos, el piloto pierde el control del aparato
(una segunda explosión había tenido lugar en el área de los baños traseros). Sin
percatarse aún de la nueva complicación, el copiloto le grita:
¡ESO ES PEOR, PEGATE AL AGUA, FELLO, PÉGATE AL AGUA!
Con un elevado sentido de responsabilidad humana, el
piloto hace girar la aeronave hacia un lado, con lo cual evita que caiga sobre
la playa cercana. Desde áreas cercanas a las costas de Barbados, varias
personas presencian horrorizadas cómo el avión cae al mar.
7 de octubre de 1976: El Instituto de Aeronáutica Civil
de Cuba informa oficialmente que, de los 73 pasajeros que perecieron, 57 eran
cubanos, 11 guyaneses y cinco coreanos.
7 de octubre de 1976: Por las sospechas que levantaron
ambos individuos, las autoridades de Barbados advierten a sus colegas de
Trinidad Tobago y ese mismo día son arrestados los ciudadanos venezolanos Freddy
Lugo y Hernán Ricardo Lozano como presuntos autores del sabotaje. Con
posterioridad, los trinitarios informan a una comisión investigadora convocada
por Barbados que Hernán Ricardo Lozano había declarado al jefe de la Policía
ser miembro de la Agencia Central de Inteligencia (CIA); que en las pocas horas
que permanecieron en Bridgetown tras bajarse del avión, habían ido del
aeropuerto a la embajada de Estados Unidos y que luego, desde el hotel,
llamaron por teléfono a Caracas a Luis Posada Carriles (su jefe) y también a
Orlando Bosch Ávila. Sobre esa base, en el informe
oficial, Barbados incluiría los datos del hotel donde pernoctaron, desde qué
teléfono llamaron y los números de Posada y Bosch en
Caracas a los cuales llamaron.
Especialistas, equipos de buceo y barcos de la flota
pesquera cubana laboran en el rescate de las víctimas, que se hace muy difícil
por la profundidad donde se hallan los restos de la nave.
La Agencia de Noticias Caribeña (CANA) informa que los dos
detenidos con pasaporte venezolano realizaban actividades ilegales en el área
del Caribe. Oficiales de Trinidad Tobago expresan que ambos se encontraban en
la capital de Barbados cuando ocurrió allí un atentado dinamitero contra el
Consulado de Guyana y también estuvieron en esta última Isla, en junio pasado,
cuando una bomba destruyó las oficinas de la British West Indies Airways.
La aviación civil de Barbados da a la publicidad la cinta
magnetofónica con la conversación que mantuviera, en los minutos finales del
vuelo, la tripulación del CU-455 con el aeropuerto de Seawell.
10 de octubre de 1976: El embajador norteamericano en
Barbados, Theodore Britton,
parte hacia Washington para "efectuar una consulta de rutina con el
Departamento de Estado".
11 de octubre de 1976: El primer ministro de Barbados, Tom Adams, declara ante la XXXI
Asamblea General de la ONU que el desastre de un aparato de Cubana de Aviación
en el Caribe fue un acto de terrorismo.
La organización contrarrevolucionaria Comandos de Organizaciones
Revolucionarias Unidas (CORU) se atribuye la responsabilidad de la criminal
acción.
12 de octubre de 1976: En un comunicado oficial, el
Gobierno de Venezuela condena el acto de terrorismo contra el avión de Cubana y reconoce que los dos ciudadanos de ese país sobre
quienes recaen las sospechas de estar implicados son Freddy Lugo y Hernán
Ricardo Lozano.
Barbados rechaza una oferta estadounidense de asistencia
en sus investigaciones sobre el desastre.
13 de octubre de 1976: El Gobierno de Guyana declara para
el día siguiente duelo nacional, en homenaje a las víctimas.
14 de octubre de 1976: Los restos de los cubanos que
pudieron ser rescatados son trasladados a La Habana y expuestos en la base del
Monumento situado en la Plaza de la Revolución José Martí. Se decreta duelo
oficial.
La policía política venezolana (DISIP) anuncia la
detención en Caracas de los contrarrevolucionarios de origen cubano Orlando Bosch y Luis Posada Carriles y de otros tres implicados.
También allana la oficina de Investigaciones Comerciales e Industriales C.A. (ICICA), propiedad de Posada Carriles, donde se
encuentran pruebas y equipos relacionados con el acto terrorista.
15 de octubre de 1976:"Cuando un pueblo enérgico y
viril llora, la injusticia tiembla", proclama el Comandante en Jefe Fidel
Castro ante una impresionante multitud que sereúne en
la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, para despedir a sus
muertos. El líder revolucionario denuncia que detrás de ese criminal hecho
estaba la CIA.
Henry Kissinger, secretario de
Estado de EEUU, asevera que su Gobierno "no tiene absolutamente nada que
ver" con ese hecho.
16 de octubre de 1976: El diario caraqueño Punto da a
conocer que la DISIP incautó explosivos, armas y una emisora de radio en la
empresa ICICA, financiada por la CIA.
El diario canadiense Le Devoir
apunta que el atentado al avión cubano "fue apenas comentado por la prensa
norteamericana, que en otros casos dedica grandes espacios a esas
informaciones".
17 de octubre de 1976: En los muros de la embajada
norteamericana en Georgetown, Guyana, aparecen consignas que acusan al Gobierno
de Estados Unidos por el atentado terrorista.
El primer ministro guyanés, Forbes
Burnham, rinde homenaje a las víctimas en un gran
acto de masas y califica de ataque a la soberanía de los pueblos de Cuba y
Guyana el criminal hecho. Revela que en una agenda de Freddy Lugo había una
referencia a Joe Leo, un oficial del FBI enmascarado
bajo un cargo de la embajada estadounidense en Caracas.
18 de octubre de 1976: La AP informa desde Caracas que el
Gobierno venezolano considera una solicitud del Departamento de Estado
norteamericano para que Bosch sea regresado a Estados
Unidos por haber burlado la libertad condicional que se le otorgara en 1972.
19 de octubre de 1976: En un comunicado publicado en
Washington, el Departamento de Estado indica que John
Blacker, encargado de Negocios de Estados Unidos en
Georgetown, había recibido instrucciones de protestar oficialmente por las
declaraciones del premier Burnham sobre la participación
de la CIA en el sabotaje al DC-8 de Cubana de Aviación.
Sin embargo, Yale Newman, funcionario de la
sede diplomática norteamericana en Caracas, reconoce que desde hacía dos o tres
años existían contactos entre Leo y Hernán Ricardo, que las más recientes
tuvieron lugar en septiembre de 1976, cuando este último se interesó por
obtener una visa de entrada a EE.UU. Aseguró que en
esa ocasión la conversación giró acerca de un trabajo fotográfico que Ricardo
debía realizar en Puerto Rico para la revista Visión.
Rápidamente, Julio G. Smith,
director de esa publicación con circulación latinoamericana, negó de forma
categórica cualquier vínculo con Ricardo.
El periódico The Washington
Post señala que esos reconocidos contactos hacían dudar de las declaraciones de
Kissinger.
20 de octubre de 1976: El gobierno de Trinidad Tobago
convoca una reunión internacional en Puerto España, en la que participan
representantes de ese país, Cuba, Barbados, Guyana y Venezuela. Se acuerda que
el juicio tenga lugar en esa última nación y que todos cooperarán para que se
haga justicia.
21 de octubre de 1976: El juez noveno penal de Venezuela,
Alberto Martínez Moncada, declara sin lugar una solicitud de habeas corpus a
favor de Posada Carriles.
22 de octubre de 1976: Los contrarrevolucionarios Bosch y Posada Carriles prestan declaraciones ante un
tribunal.
23 de octubre de 1976: El periódico Granma
publica la denuncia del canciller cubano Raúl Roa sobre la intención de Estados
Unidos de tender una cortina de humo sobre el sabotaje, al tiempo que trata de
dividir a los países del Caribe y de lograr la impunidad de ese crimen.
24 de octubre de 1976: El diario The
New York Times asegura que
Luis Posada Carriles, exintegrante de la policía del
dictador cubano Fulgencio Batista, ingresó a la CIA desde su arribo a Miami en
1960.
25 de octubre de 1976: Comienza a exhibirse en los cines
de La Habana el documental Morir por la patria es vivir, del realizador
Santiago Álvarez, acerca del discurso pronunciado por Fidel en la despedida de
duelo a las víctimas.
Radamés Larrazabal, dirigente
comunista venezolano, denuncia que los hilos de las pesquisas en torno al
sabotaje involucran al funcionario de la embajada norteamericana en Caracas Joe Leo, y que la CIA, a través del Departamento de Estado,
presiona para llevarse de Venezuela a Bosch.
CANA anuncia que los restos del DC-8 de Cubana fueron
ubicados a 4,8 millas de las costas de Barbados por la fragata británica H. M.
S. Tartar. Estos se encuentran a una profundidad aproximada
de mil 800 pies.
26 de octubre de 1976: El Gobierno de Trinidad Tobago
deporta hacia Venezuela a los terroristas Freddy Lugo y Hernán Ricardo.
28 de octubre de 1976: Comienza en Bridgetown la
investigación pública sobre el desastre, la cual se extendió hasta el tres de
diciembre de ese año. Barbados invitó para estar representados a Cuba, otros
países caribeños y Canadá -por ser donde se fabricó la eronave
. Estados Unidos pidió participar.
La representación cubana entrega a la comisión investigadora
las pruebas y evidencias en su poder, que incluyen el informe del perito
criminalista Julio Lara.
Este sustenta que el sabotaje fue ocasionado por las
explosiones de dos artefactos: una que ocurrió primero en la cabina económica,
en un área cercana a la fila siete, y luego por otra de gran potencia, cercana
al baño número dos, probablemente en su interior. La onda expansiva de esta
última afectó considerablemente los elementos del mando de cola y, como
consecuencia, provocó una reacción incontrolable de la aeronave.
29 de octubre de 1976: Raymond
Aguiar, abogado de Posada Carriles, es condenado por la jueza Delia Estava Moreno a ocho días de prisión, al pronunciarse de
forma irrespetuosa ante la oficina privada del tribunal donde era interrogado su
defendido.
El diario venezolano El Nacional informa que la policía
de Trinidad Tobago había encontrado en poder de Hernán Ricardo planos de
embajadas de Cuba en Venezuela, México y Jamaica.
2 de noviembre de 1976: La jueza Estava
Moreno dicta autos de detención por homicidio calificado contra Lugo y Ricardo.
La orden formal de detención también afecta a Bosch y
Posada Carriles, sindicados como autores intelectuales.
Oscar Alemán, juez tercero de primera instancia, declara
sin lugar un recurso de habeas corpus presentado a favor de Posada Carriles.
18 de noviembre de 1976: Poco después de presentar
declaraciones ante la jueza Delia Estava, el
terrorista Posada Carriles admite a la prensa haber estado involucrado en la
invasión mercenaria que desembarcó por la Bahía de Cochinos, Cuba, en 1961 y
manifiesta que fue preparada por la CIA, a la que pertenece.
23 de noviembre de 1976: Hernán Ricardo admite ser agente
de la CIA desde 1970.
27 de noviembre de 1976: El abogado Francisco Leandro
Mora presenta un recurso de recusación en contra de la jueza Estava Moreno, basado en que esta ha manejado el proceso
con desventaja para los detenidos, y solicita el traslado del expediente a otro
tribunal.
30 de noviembre de 1976: La jueza Delia Estava remite el expediente del sabotaje al juez séptimo de
lo penal, Héctor Marcano Batistini,
con motivo del recurso interpuesto. A la vez, remite la recusación de Mora al
juez superior, José Alfredo Rodríguez, para que determine si tiene lugar o no.
Poco después de recibir el expediente, Marcano Batistini manifiesta que se inhibirá de conocer el caso por
considerar que Mora también lo recusará a él, debido a la existencia de
problemas personales entre ambos.
12 de enero de 1977: Es declarada sin lugar la recusación
interpuesta contra la jueza Estava Moreno y le es
impuesta al abogado Mora una multa.
1 de febrero de 1977: El diario venezolano El Mundo
informa que la jueza Delia Estava es recusada por
Freddy Lugo, "por ofensas proferidas contra él y su señora madre".
17 de febrero de 1977: El juicio por sabotaje al avión de
Cubana queda en suspenso al inhibirse el juez cuarto en lo penal, Guillermo Tell Aveledo, quien tenía el expedientede recusación. En medios del tribunal se supo que
el abogado Raymond Aguiar había enviado una carta a Tell Aveledo amenazándolo, porque
sus decisiones estaban supuestamente parcializadas. Le corresponde entonces
decidir al Juez Superior Penal, Jesús Moreno Guacarán.
18 de febrero de 1977: La nueva inhibición, presentada
por Moreno Guacarán, origina la intervención del
Consejo de la Judicatura y del Ministerio Público, que califican de grave tal
actitud.
19 de febrero de 1977: El Consejo de la Judicatura ordena
a la Inspectoría General de Tribunales que investigue las sucesivas
inhibiciones de jueces.
16 de junio de 1977: Se reinicia el proceso contra los
terroristas.
23 de junio de 1977: Delia Estava
Moreno es autorizada a continuar, luego de declararse sin lugar el recurso
interpuesto en su contra. Con esto se pone en marcha el proceso, estancado
durante seis meses por las enrevesadas maniobras de los abogados defensores
dirigidas a eliminar a la jueza de este caso.
10 de julio de 1977: Se da a conocer el informe, en
ocasiones dramático, de la comisión técnica de Barbados, que aporta nuevos elementos
sobre el sabotaje. Destaca losesfuerzos realizados
por los pilotos, quienes maniobraron durante siete minutos desde la explosión
de la primera bomba hasta la precipitación del avión al mar.
20 de julio de 1977: La corte califica de inadmisible la tercera
recusación presentada contra Estava Moreno por los
abogados defensores.
29 de julio de 1977: La jueza ordena ocho días de arresto
contra los abogados defensores Raymond Aguiar, Carla
del Solar, Francisco Leandro Mora y Pío González por considerar detenidos por
encontrarse en Miami.
11 de agosto de 1977: Los abogados defensores de los
terroristas pretenden nuevamente obligar a la magistrada
Estava Moreno a inhibirse de continuar conociendo el
expediente mediante otra recusación
15 de agosto de 1977: Orlando Bosch
es llevado al juzgado para declarar en torno a un segundo juicio en su contra,
iniciado por el presidente venezolano Carlos Andrés Pérez al considerar una
ofensa las manifestaciones hechas en julio por el contrarrevolucionario a
periodistas del diario norteamericano Daily Journal. Bosch justifica tanto el
sabotaje contra el avión cubano en Barbados como un atentado perpetrado el día
anterior contra una aeronavemilitar de Venezuela.
16 de agosto de 1977: El ministro de Defensa, General
Fernando Paredes Bello, demanda a los tribunales militares una investigación
sumarial sobre el acto terrorista contrael DC-8 de
Cubana luego de que, tres días antes, la jueza había pasado el caso al Consejo
Permanente de Guerra.
23 de agosto de 1977: El juez militar primero, teniente
coronel Néstor Morillo, dicta auto de detención contra Luis Posada Carriles
(venezolano por naturalización), Freddy Lugo y ernán
Ricardo, por traición a la patria, y a Orlando Bosch
por rebelión militar y homicidio. Los detenidos se hallan en la cárcel militar
de San Carlos, en Caracas.
26 de agosto de 1977: El juicio por irrespeto al
Presidente Pérez seguido contra Bosch, pasa a los
tribunales militares.
1 de septiembre de 1977: Los abogados defensores
renuncian por considerar que el juicio no debe ventilarse en los tribunales
militares.
28 de septiembre de 1980: Organizaciones y personalidades
políticas venezolanas muestran su rechazo cuando el fiscal militar de Venezuela
solicita la absolución de los cuatro terroristas causantes de la voladura de un
avión cubano en pleno vuelo. Gustavo Machado, presidente del Partido Comunista,
comparte, en un mensaje al pueblo cubano, "la justa indignación por la
incalificable decisión absolutoria". El expresidente
Carlos Andrés Pérezmanifiesta: "Estoy
profundamente asombrado".
La periodista venezolana Alicia Herrera informa en
conferencia de prensa, ser depositaria de las confesiones que le hicieran
Orlando Bosch y Freddy Lugo durante las visitas que,
por casi tres años, ella realizó a la cárcel de San Carlos. Hoy puedo denunciar
ante el mundo que conozco profundamente, por confesiones de sus autores, los
pormenores de este crimen y la trama vergonzosa que ha tejido
el gobierno de Luis Herrera Campins para exonerarlos
de culpa, asegura quien poco después escribiría el libro Pusimos la bomba… ¿y
qué?.
18 de agosto de 1985: Respaldado por la CIA, Luis Posada
Carriles se "fuga", durante un cambio de guardia, por la puerta de la
cárcel de máxima seguridad en que se hallaba. Gaetón Fonzi, investigador del Congreso de Estados Unidos, reveló
en un libro que "Jorge Mas, presidente de la Fundación Nacional
Cubano-Americana (FNCA), fue apoyado por la red encubierta del teniente coronel
Oliver North, después que sus amigos de Miami le
proporcionaron el dinero para el soborno de los funcionarios de la
prisión". Después de 15 días en Caracas, es trasladado a Aruba, en un barco camaronero. De allí viaja en un avión
privado a Costa Rica y posteriormente a El Salvador. Todas las operaciones son
financiadas por la FNCA e indirectamente por la CIA. El inescrupuloso
personaje, bajo el falso nombre de Ramón Medina, se incorporará ahora en la
base aérea de Ilopango al grupo que organiza los
suministros a la contrarrevolución nicaragüense. También formará parte de la
red de tráfico de armas controlada desde Washington por el Teniente Coronel Olivert North, asesor para la
seguridad interna del entonces Presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan.
Octubre de 1986: Al desatarse el escándalo Irán-Contras, Posada Carriles se vincula a un grupo de
instructores venezolanos que asesoran a la policía salvadoreña en técnicas
contraguerrilleras y de interrogatorio.
1987: Transcurridos 11 años de un proceso lleno de sucias
irregularidades, el juez venezolano Alberto Pérez Marcano
y un tribunal presidido por Germán Requena Herradas
condenan a los mercenarios Lugo y Ricardo. En relación con Posada expresan:
"Este señor se mantiene prófugo de la justicia y sobre él no nos pronunciamos",
y consideran a Orlando Bosch ajeno al sabotaje
cometido contra el avión cubano y lo liberan.
Como subrayó en 2005 Ricardo Alarcón, quien participó en
las investigaciones del crimen de Barbados en representación de Cuba, Bosch fue absuelto no porque se probara su inocencia sino
debido a que el tribunal, ignorando la rigurosa labor hecha por las autoridades
caribeñas, adujo detalles administrativos acerca de la traducción del inglés al
español para desestimarla.
Bosch decide viajar a Estados Unidos, pese a que allí debía responder ante la
justicia de ese país por un caso pendiente de violación a su libertad
condicional.
23 de junio de 1989: Joe D. Whitley, fiscal general en funciones, ordena la expulsión
de Orlando Bosch de Estados Unidos pues "en los
archivos del FBI y otros organismos gubernamentales figura una gran cantidad de
información documental en que el señor Bosch
personalmente ha promovido, alentado, organizado actos de violencia terrorista
en este país". Pero el presidente George Bush saca a ese delincuente internacional del centro de
detenciones donde estaba recluido y lo autoriza a que permanezca detenido en su
residencia en Miami.
18 de julio de 1990: El presidente Bush
declara como un hombre libre, sin antecedentes penales a Bosch,
quien continuó sus actividades terroristas contra Cuba en el grupo llamado
Partido Protagonista del Pueblo, sin ser molestado por las autoridades
norteamericanas. Reside actualmente, como un ciudadano "honorable",
en Miami.
27 de abril de 1992: El Gobierno de Cuba solicita al
Consejo de Seguridad que se reúna para discutir el caso, aún pendiente, del
sabotaje a un avión civil hecho explotar en pleno vuelo en 1976.
21 de mayo de 1992: Al fin el Consejo de Seguridad se
reúne en una sesión donde solo hablan Ricardo Alarcón, en nombre de Cuba, y el
embajador norteamericano Perkins. La denuncia cubana
es desestimada luego de escuchar las mentiras del representante estadounidense.
17 de noviembre de 2000: Fidel Castro denuncia una
conjura para asesinarlo en una cumbre iberoamericana en Panamá. Funcionarios
panameños encuentran explosivos y arrestan a Posada Carriles junto a Gaspar
Jiménez Escobedo, Pedro Remón y Guillermo Novo Sampoll.
20 de abril de 2004: Los implicados en el caso son
condenados a penas entre ocho y cuatro años de cárcel.
26 de agosto de 2004: La entonces Presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, indulta a los cuatro terroristas. En la
madrugada, tomando extremas precauciones, son extraídos de la prisión "El
Renacer" y conducidos al aeropuerto de Albrook,
donde toman una avioneta hasta el aeropuerto de Tocumen.
Allí montan en un jet particular que parte con rumbo a Honduras, donde se baja
Posada Carriles, mientras los otros siguen vuelo hacia Miami, Estados Unidos
Marzo de 2005: Posada Carriles entra ilegalmente a los
Estados Unidos y sus abogados dicen que busca asilo.
11 de abril de 2005: En la primera de una serie de
comparecencias especiales, el Presidente cubano Fidel Castro denuncia la
complicidad del Gobierno norteamericano con el terrorismo, al revelar que se
pretende dar cobija en ese país a Posada Carriles.
1 de mayo de 2005: En su discurso ante más de un millón
300 mil cubanos reunidos en la Plaza de la Revolución José Martí para celebrar
el Primero de Mayo, Fidel Castro aporta otras pruebas acerca de la presencia de
Posada Carriles en Miami y la evidente negativa de la Casa Blanca de actuar
ante tal cúmulo de evidencias.
10 de mayo: En nombre de la credibilidad, la consistencia
y la justicia, el gobierno de Estados Unidos debe arrestar y extraditar al
terrorista Luis Posada Carriles, afirma en un editorial el periódico The New York
Times.
11 de mayo: El Presidente cubano cita un informe del Buró
Federal de Investigaciones (FBI), el cual reconoce que los terroristas Luis
Posada Carriles y Orlando Bosch están vinculados al
asesinato del ex Canciller chileno Orlando Letelier y
su secretaria norteamericana en 1976.
12 de mayo: El Presidente Fidel Castro acusa al Gobierno
de Estados Unidos de ocultar información, pues un día después de la voladura de
un avión cubano frente a las costas de Barbados, el FBI y la CIA tenían
conocimiento de los autores materiales e intelectuales del criminal suceso,
según un documento leído por el mandatario durante una alocución especial.
13 de mayo de 2005: Venezuela solicita oficialmente a
Estados Unidos la extradición de Posada Carriles, basado en un convenio de
extradición firmado por ambos gobiernos desde 1922.
17 de mayo de 2005: Más de un millón 200 mil habaneros
desfilan frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos para demandar que
cese el terrorismo y se haga justicia. Posada Carriles es arrestado por agentes
federales y llevado a un centro de detención en el sur de la Florida, donde
recluyen a personas con problemas migratorios. El Departamento de Seguridad
Interna dice que analizaría la situación del detenido y en 48 horas comunicaría
el siguiente paso del proceso. Horas antes, el criminal había ofrecido una
conferencia de prensa en la cual confirmó su petición de asilo político a la
Administración Bush; pero poco después Eduardo Soto, abogado del terrorista,
informó que este había decidido retirar la solicitud de asilo político y
abandonar el territorio norteamericano.
22 de mayo de 2005: El presidente Hugo Chávez asegura en
su programa Aló, Presidente, que si en el plazo establecido EE.UU.
no cumple con la solicitud de extradición de Luis Posada Carriles, se afectarán
las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
28 de mayo de 2005: Las autoridades de Estados Unidos
afirman que no poseen "argumentos suficientes" para arrestar a este
criminal con vistas a su devolución a Venezuela.
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