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El adulto mayor en Cuba, sumar cada vez mas años a la vida

--Únicamente superada por EE.UU. y Canadá, la Isla constituye la tercera nación del continente americano que elevó en unas cuatro décadas su expectativa de vida, fijada oy en 77 años. En el Tercer Mundo resulta uno de los países que más rápido ha nvejecido; pero a la par también el que más ha hecho por ese segmento poblacional.

 

Elevados presupuestos sociales.

 

Por Luz Marina Fornieles Especial de la AIN

 

El envejecimiento de sus pobladores considerado uno de los logros más importantes de la humanidad, representa un reto de las sociedades modernas, urgidas de brindar soluciones adecuadas a las consecuencias derivadas de ese lógico deterioro.


Según datos de las Naciones Unidas, las proyecciones demográficas reflejan que para este principio del  siglo XXI en el orbe habrá unos 600 millones de personas en tránsito por la tercera edad, cifra que se duplicará en el 2025.


Este deviene un fenómeno universal y aunque siguen siendo las regiones desarrolladas las que más exhiben tal situación, también en  algunos países subdesarrollados se videncia un incremento progresivo  de la edad promedio de sus habitantes.


   Las bajas tasas de fecundidad y de nacimiento y el alargamiento de la expectativa de ida al nacer, que en el caso de Cuba asciende a 77 años- la media en la región es de 68 -, disminuyen la cantidad de  jóvenes dentro de las comunidades, y por tanto generan un aumento en  la cuantía de adultos mayores.


   Programas de control natal que se acometen en naciones en vías de desarrollo, determinan asimismo un añejamiento muy acelerado.


   Con un 13,1 por ciento de individuos mayores de 60 años, la isla  caribeña constituye un ejemplo de territorio en desarrollo  con un envejecimiento importante de su población, la más anciana de  Amérca Latina.


   Las previsiones indican que la cifra ascenderá a un 13,4 por ciento en el 2010, pues desde la arrancada de la  centuria las tasas de incremento de ese  grupo se han mantenido entre 1,5 y dos veces superior a la de la población total, debido a la acelerada declinación de la fecundidad y el descenso de la mortalidad.


   En la actualidad hay un millón 630 mil cubanos que rebasan los seis decenios- casi el 15 por ciento de sus ciudadanos-, y según los  expertos para el 2025 la cuarta parte de quienes residan en la ínsula sobrepasarán ese acumulado, gracias al prioritario plan estatal de atención a los de la tercera edad.



 QUIMERAS DEVENIDAS REALIDADES



   Datos de la década de los 50 del siglo pasado refieren que la esperanza de vida en el país antillano era de solo 55,7, lo cual significa que tal indicador aumentó en 22 años en los últimos tiempos y motivó que hoy tenga niveles de mortalidad semejantes a los de las naciones más prósperas del planeta y el promedio de años de existencia sea, incluso, superior al de esas mismas áreas.


   De ello se infiere que el envejecimiento no solo se relaciona con la elevación de la cantidad absoluta de ancianos, sino con el alza del número de años que han de vivir estos al dejar atrás los 60.

  

 Antes del triunfo revolucionario de 1959 en Cuba, el cuidado de los abuelos se limitaba a un escaso presupuesto estatal que no siempre cumplía su objetivo, y a recaudaciones de instituciones caritativas privadas y religiosas.  Entonces, solo existían unos 20 asilos, dirigidos fundamentalmente por personal eclesiástico.


   A partir de esa fecha, cuando solo  el seis por ciento de los cubanos pasaba de esa frontera etaria, los cambios políticos y socioeconómicos fueron  radicales también en la concepción de la asistencia médica, garantizada para todos de forma gratuita.  Tal política trajo aparejada la modificación de la prestación de los servicios de la salud a los  gerontes.


   El doctor Enrique Vega, director nacional del referido programa, que incluye a su vez a la asistencia social, asegura que Cuba constituye una de las naciones que más rápido ha envejecido, pero a la par figura entre las más activas del Tercer Mundo a favor de ese
 segmento poblacional.


   Suman 778 mil los incorporados en la actualidad a los 178 Círculos de Abuelos, donde estos pasan el día instructivamente, almuerzan y meriendan, y desenvuelven su vida social comunitaria. Después regresar a sus hogares. Dicho acumulado representa el 35 por ciento de los llamados adultos mayores (60 años o más).


   Entre las novedades aplicadas también en ese dirección  aparecen el modelo de atención domiciliaria, el cual beneficia hoy a más de 96 mil adultos mayores que viven solos y reciben cuidados diarios, acción apoyada por los Ministerios de Salud Pública y de Trabajo y Seguridad Social.


   Cerca de seis mil están ingresados permanentemente en las Casas de Abuelos.  Funcionan asimismo 125 Hogares de Ancianos, para personas más delicadas de salud, y 38 Salas de Geriatría en instituciones de salud de todo el territorio nacional.


   Otro logro local en aras de mejorar la calidad de la existencia de los ancianos son las Cátedras del Adulto Mayor, que en poco más de un lustro han favorecido a unos 30 mil individuos con estudios acerca de convivencia familiar, cuidados personales sanitarios, utilización eficiente del tiempo libre, seguridad y asistencia social y desarrollo humano. En el actual curso ingresaron otros 13 mil a ese novedoso método de superación cultural y científica, que cuenta con unas 700 filiales en las 14 provincias.



 EL CLUB DE LOS 120 AÑOS



   De los más de 11 millones de cubanos, unos dos mil 500 superan la centuria,  el 70 por ciento mujeres. La mayoría dispone de un estado nutricional adecuado y varios viven solos,  síntoma de su gran vitalidad.


   En septiembre del 2003 se creó el Club de los 120  Años, en el cual se han registrado más de cinco mil integrantes, cubanos y extranjeros, desde niños recién nacidos hasta hombres y mujeres centenarios.


   La Isla de Vivir 120 Años es el lema de esa iniciativa, que al decir de su presidente, el doctor Eugenio Selman, para alcanzar una longevidad satisfactoria se deben adoptar modos saludables de convivencia desde las edades más tempranas, pues cada vez que pasa un día, aun cuando se envejece, debe vivirse con la mayor calidad posible.


   Abrazar hábitos saludables, erradicar el tabaquismo y el alcoholismo, practicar ejercicios físicos, llevar una dieta balanceada y particularmente rica en vegetales, además de tomar parte en actividades culturales que proporcionen alegría y optimismo, puede contribuir a que haya muchos émulos de Matusalén, quien dicen vivió 969 años, según los textos bíblicos.


   Tanto en la civilización moderna como en otras ya desaparecidas, ha prevalecido un  gran interés por la longevidad. Más allá de toda fantasía o quimera, la prolongación real de la existencia del hombre estimuló todavía más el deseo de extender la vida humana todo cuanto sea factible.


   Se calcula que en la Era del Bronce la duración media de los seres humanos oscilaba entre los 18 y los 20 años, en tanto durante el imperio romano no superaba los 23. Ya en el medioevo se incrementó a los 35 y en el siglo XIX a 44.


   En los 60 del siglo anterior, en los  países desarrollados, la edad de los más longevos logró frisar los 70 y actualmente esa cota se aproxima a los ocho decenios.   Tal impacto se debe, fundamentalmente, a la eliminación de  enfermedades infecciosas en edades avanzadas y al mejoramiento del diagnóstico y el eficaz tratamiento de gran número de afecciones mortales hasta hace solo unas pocas décadas.


   Cuba es la tercera nación en el continente americano que elevó en unos 20 años la esperanza de vida de su población, superada únicamente por Estados  altamente desarrolladas como Canadá y Estados Unidos.


   Tal avance social y humano descuella aún más, cuando el país protagonista  de tamaña hazaña se enfrenta desde hace casi medio siglo a una guerra económica sin cuartel de EE.UU., cual puñal clavado en el corazón de su sociedad. (AIN)





 RECUADRO: ELEVADOS PRESUPUESTOS SOCIALES



 Un millón 495 mil cubanos están jubilados, el 10 por ciento de la población, y casi 400 mil se acogen a la asistencia social. Al pago de los pensionados se destinan en el 2007, según el Presupuesto del Estado, tres mil 900 millones de pesos, más que lo estipulado el año anterior y que representa un crecimiento mayor del siete por ciento. Mientras, a la asistencia social se asignan 1 203 millones de pesos, un 5,7% superior al precedente. En noviembre del 05 se aumentaron las pensiones por jubilación y asistencia social a un mínimo de $164 y $122, respectivamente.

 

AIN 15-10-2007


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