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PRIMER ANIVERSARIO EL 26 DE JULIO, 1954
La primera conmemoración el 26 de julio la llevaron
a cabo, desde la cárcel aquellos que inscribieron la
fecha en las páginas de la historia: Fidel y sus
compañeros en el Presidio de Isla de Pinos.
Otros combatientes revolucionarios en La Habana,
Santiago de Cuba y México, conmemoraron también, con
valor y dignidad, el Primer Aniversario del Asalto
al Moncada.
Aquel lunes 26 de julio de 1954, Fidel Castro
permanecía incomunicado en una celda, la causa de su
castigo se debía a la visita realizada al presidio,
días antes, por el tirano Batista. Este tuvo que
pasar el mal rato de tener que escuchar el "Himno
del 26 de Julio", cantado a viva voz por los
combatientes al descubrir su presencia en el
presidio.
Ante la incomunicación de Fidel, el resto de sus
compañeros acordaron conmemorar la fecha con un
gesto que produciría profunda conmoción en el penal:
no ingerir alimentos ese día. Esto equivalía a
exponer sus vidas, dada la rígida disciplina que
regía en el penal impuesto por los esbirros capote y
Montesinos, quienes tenían a su cargo el "orden" en
el mismo. Fue así como el "Día de la Rebeldía
Nacional", fue recordado, por primera vez, desde una
celda y una galera penitenciarias, en plena
ratificación de la línea insurreccional como único
camino de los cubanos frente a la tiranía.
En La Habana, un grupo de participantes del glorioso
asalto al Moncada, agrupados en torno a Haydee
Santamaría y Melba Hernández, organizaron en secreto
un acto que se produciría en el Cementerio de Colón.
Aunque esperan la represión policíaca, entre 150 y
200 revolucionarios y simpatizantes logran reunirse
en la necrópolis. La policía los rodea y los somete
a bárbara golpiza; entre las víctimas, con lesiones
en un pie, se encuentra Gerardo Abreu "Fontán". Los
revolucionarios se congregan en torno a Haydee y
Melba para impedir que las golpearan.
Posteriormente, del cementerio parten al local del
Partido Ortodoxo en Prado 109, pero este ya había
sido ocupado por los esbirros.
En Santiago de Cuba, los revolucionarios y
simpatizantes no dejan pasar por alto la fecha en su
primera efeméride; se organiza una misa de réquiem
en la Catedral de Santiago.
La extremada vigilancia de los sicarios de la
tiranía, la detención de algunos de los complotados
y la irrupción policíaca en la ceremonia impiden la
celebración de la misma, dispersándose los
asistentes que en su mayoría eran mujeres.
También, en Santiago de Cuba, en la finca Casasus,
20 jóvenes revolucionarios esperan por la orden para
desatar una acción insurreccional. La disposición de
llevar a vías de hecho la acción no llega; la causa
fue el propósito de impedir un costoso sacrificio de
vidas, ante la gran movilización de los agentes
represivos, en toda la ciudad y sus alrededores.
Fuera de Cuba, participantes del Moncada y
simpatizantes se reúnen en Ciudad México, en
peregrinación hasta el Monumento de los Niños Héroes
de Chapultepec, para colocar allí una ofrenda
floral. Ñico López lidorea el grupo de los que
quieren homenajear dos iguales actitudes heroicas:
la de los niños defensores de la dignidad mexicana
frente al yanqui y de los jóvenes gloriosos del
Moncada y Bayamo frente a la tiranía.
Igualmente, en la noche de ese día, se celebró una
velada conmemorativa en el Círculo Cubano e Ciudad
México, en la cual se escuchó la palabra encendida y
patriótica de los revolucionarios en el exilio.
Transcurrió así en hechos, la primera conmemoración
del 26 de julio.
SEGUNDO ANIVERSARIO EL 26 DE JULIO, 1955
Establecido en Ciudad México, Fidel de entregó, e
inmediato, a la actividad política. El 26 de Julio,
al cumplirse dos años de las acciones de Santiago de
Cuba y Bayamo, el líder de la revolución concurrió
como principal oradora dos actos conmemorativos de
esa fecha que se celebraron en la propia capital
mexicana, el primero tuvo lugar ente el Monumento de
los Niños Héroes de Chapultepec y el segundo, en le
Ateneo español, convocado este último por un grupo
de jóvenes exiliados de distintos países de América.
El acto tuvo un carácter familiar y privado que
permitió apreciar la admiración y el respeto que, en
aquellos jóvenes, despertaban los sucesos del
Moncada.
En Cuba, el segundo aniversario del 26 de Julio dio
motivo a actividades conmemorativas, entre las que
se destacaron las de La Habana, Santiago de Cuba,
Camagüey y Artemisa.
El principal acto de La Habana tuvo lugar en el
Salón de los Mártires de la universidad capitalina;
Haydee Santamaría y José Antonio Echeverría,
presidente de la FEU, fueron los principales
oradores. En la conmemoración se leyeron poemas
alusivos a la fecha, así como una alocución
dirigida, desde México por Fidel Castro, un
fragmento de esta decía:
"Si la soberanía radica en el pueblo y de ella
dimanan todos los poderes, ninguno de los que se
autoerigieron en el proceso unilateral y fraudulento
de noviembre, tienen derecho a ocupar los cargos que
ostentan"
TERCER ANIVERSARIO DEL 26 DE JULIO, 1956
"En 1956 seremos libres o mártires", había anunciado
Fiel en su viaje a Estados Unidos de octubre a
noviembre de 1955.
Y, en efecto, se cumplió la promesa y 1956 fue el
año del desembarco del Granma, en el que llegó la
libertad para Cuba. Primero en la Sierra Maestra
"Territorio Libre de Cuba"; después en el Territorio
del II Frente Oriental "Frank País", fundado por
Raúl Castro Ruz; posteriormente las Columnas
Invasoras del Che y Camilo liberan Las Villas y,
finalmente, toda Cuba es liberada el Primero de
Enero de 1959.
Dos días antes de la conmemoración del III
Aniversario del 26 de Julio, Fidel Castro, detenido
el 20 de junio, es liberado el 24 de julio de la
estación Migratoria de la Secretaría de Gobernación
de México. El dinero y los agentes batistianos
hicieron posible que el líder de la Revolución y un
grupo numeroso de sus compañeros, fueran víctimas de
las intrigas de la tiranía en su afán de eliminar a
su más encarnizado enemigo.
Pero la solidaridad de amigos mexicanos, entre ellos
el ex presidente de México, General Lázaro Cárdenas,
impidió que Fiel y sus compañeros fuesen expulsados
de México. Estos hechos aceleraron la decisión de
Fidel para su salida hacia Cuba en 1956.
El 26 de Julio de 1956, sabiéndose ya la noticia de
la libertad de Fidel en Cuba, la Universidad de La
Habana permanecía rodeada por un cordón policiaco, a
su vez el ir y venir por las calles aledañas de los
carros patrulleros, aumentaba la tensión del
ambiente. No se produjo ninguna asonada estudiantil
y sólo unas explosiones de cohetes en J y 25 que,
hicieron acudir presurosos a la jauría humana
vestida de azul.
La vigilancia sobre la Universidad no impidió que
aflorara el espíritu de la rebeldía estudiantil,
José Antonio Echevarria, como presidente de la FEU,
enviaba a la prensa una alocución en la que
recordaba el Asalto al Moncada:
"Fecha que estaba clavada en la historia de Cuba
como ejemplo de abnegación para la juventud cubana,
para quien es camino y pauta en la brega
emprendida". Así mismo rendía tributo a la memoria
de los caídos, entre ellos, los estudiantes Boris
Luis Santa Coloma, Raúl Gómez García y Renato
Guitart. Al siguiente mes José Antonio Echevarria
firmaría con Fidel, la llamada "Carta de México"
donde se estableció el firme compromiso de la unidad
de la juventud revolucionaria para derrocar a la
tiranía batistiana y llevar adelante la Revolución.
En Santiago de Cuba, pese a la guardia reforzada de
soldados a través de todo el trayecto del carnaval,
los revolucionarios se dejaron sentir con varias
acciones para hacer saber que la llama del Moncada
estaba aun viva en Santiago. En otras poblaciones
del Oriente y del interior de la república, hubo
otras actividades de rebeldía contra la tiranía.
CUARTO ANIVERSARIO DEL 26 de JULIO DE 1957
La conmemoración del IV Aniversario del 26 de Julio
de 1957, alcanzó una dimensión extraordinaria tanto
en Cuba como en el extranjero. A ello ayudó
poderosamente la presencia de los guerrilleros
comandados por Fidel en la Sierra Maestra, quienes
no sólo se habían anotado ya la primera victoria el
17 de enero en La Plata, sino que fueron capaces de
resistir, organizarse y crecerse y derrotar a las
columnas enemigas que trataban de buscar su
aniquilamiento por todos los recursos.
El pueblo de Cuba y el mundo supieron muy pronto
fehacientemente, de la presencia del pequeño
ejercito guerrillero en la Sierra por el triunfo de
La Plata y mediante la entrevista realizada al jefe
guerrillero y sus tropas por el periodista
norteamericano Herbert Mathews, lo que constituyó la
noticia más sensacional del año.
La confianza del pueblo por la presencia de Fidel en
la Sierra hizo que la fiebre insurreccional se
desencadenara en todo el país, a ello ayudó el
crecimiento y la organización del Movimiento
Revolucionario 26 de Julio en Oriente y todo el
territorio nacional. Por esa razón, vísperas del 26
de Julio y en la propia fecha, las acciones
revolucionarias, actos y manifestaciones fueron
incontables en toda la nación y en el extranjero.
"Valga como leve atisbo al panorama criollo de la
época, tomar nota de lo que publicaba la prensa en
los días inmediatos a la efeméride del 26 de Julio.
En las poblaciones de Oriente se amanecía con las
banderas rojinegras ondeando en edificios públicos,
parques, postes del alumbrado, etc. En la carretera
de Yara a Manzanillo los viajantes se detenían ante
una enorme enseña fidelista que ofrecía esta
inscripción:
¡Bienvenido a Manzanillo Fidel Castro!
Manos revolucionarias encendían cirios y colocaban
ofrendas florales sobre las sepulturas de los
jóvenes combatientes caídos en Bayamo, durante el
asalto al cuartel de la dictadura. Los sabotajes
alcanzaban a todo el país. Mientras en Santiago de
Cuba, las bombas, cócteles incensarios, fuegos y
sabotajes, borraban la sonrisa del rostro de los
batistianos que creían iban a poder dar sus
carnavales tranquilos, estas demostraciones de la
ofensiva revolucionaria se repetía en Sagua la
Grande, Trinidad, Santa Clara, Calabazar de Sagua o
en Punta Alegre, Morón, Esmeralda, Consolación el
Sur, Piloto, Las Ovas, Puerta de Golpe, Cárdenas,
Matanzas, Florida, Mariel, Bauta, Sancti Spíritus,
Cruces.
No alcanzaban las páginas de los diarios para dar
cabida a todos los sucesos originados por la
aplicación de la tea insurreccional. Dos puestos del
ferrocarril de Camagüey a Santa Cruz del Superan
dinamitados. El nuevo edificio de los juzgados en
Florida, sufría las consecuencias de la explosión de
una potente bomba. Eran detenidos varios jóvenes
cuando planeaban acciones para el 26 de Julio. En La
Habana se veía ondear una bandera del MR-26-7 en el
mástil del Hospital Reina Mercedes. Un ingenioso
medio se ponía en práctica: una bandera del surcaba
los aires sobre las calles del Vedado, atada a
varios globos.
En la radioemisora CMQ, empleados y artistas
ofrecían un acto revolucionario en el segundo piso
desplegando una bandera cubana cantando el Himno
Nacional y coreando vivas a Fidel Castro. Radio
reloj suspendía su audición y por algunos minutos
sólo se escuchaba el conocido tac tac que
identificaba ese noticiero radial. La policía tomaba
por asalto el edificio de M y 23 y cargaba contra
los reunidos, lesionando a varios.
Se producían, además, algunas detenciones.
La fiebre revolucionaria rebasaba los límites de la
isla y alcanzaba otras latitudes americanas. En
Quito, Ecuador, la Federación Estudiantil
Universitaria ofrecía un acto solidario con los
guerrilleros de la Sierra Maestra. En Nueva Cork se
celebraban veladas conmemorativas en salones del
Palm Garden y el hotel Maniatan Towers, donde se
dejaba escuchar una grabación en la voz de Fidel
Castro desde las montañas orientales.
Núcleos revolucionarios de Key West efectuaban una
demostración en el histórico Club San Carlos y el
retrato del tirano Batista, colocado allí,
desaparecía hecho pedazos para dejar sitio a una
gloriosa bandera el 26.
Tampa, Chicago y otras ciudades norteamericanas eran
escenarios de actos organizados por las filiales del
Movimiento. Ocurría otro tanto en Kingston, Jamaica,
donde estudiantes cubanos exiliados encabezaban una
demostración contra la tiranía. En Ciudad México, el
programa de saludo a la efeméride del Moncada se
desarrollaba en el salón-teatro del Sindicato
Mexicano de Electricistas.
"Fidel Castro y sus guerrilleros en la Sierra
Maestra, aquel 26 de Julio de 1957, simbolizaban la
concreción de los ideales que condujeron a la gesta
del Moncada e inspiraron el texto rotundo de ¡La
historia me Absolverá!".
QUINTO ANIVERSARIO DEL 26 DE JULIO, 1958.
El 26 de Julio de 1958 la lucha contra la tiranía
entraba en su etapa final. Tras el fracaso de la
ofensiva del ejército batistiano contra las fuerzas
del Ejercito Rebelde, se iniciaría la contraofensiva
revolucionaria que iba a dar como resultados:
La invasión de Oriente a Occidente por la columna No
2 "Antonio Maceo", dirigida por el Comandante Camilo
Cienfuegos y la No 8 "Ciro Redondo" a las órdenes
del Comandante Ernesto Che Guevara; el comienzo de
la toma de pueblos y ciudades en Oriente; el aumento
de las acciones guerrilleras en el Escambray, norte
de Camagüey y Pinar el Río; y la multiplicación de
los sabotajes, huelgas, manifestaciones,
ajusticiamiento de chivatos y esbirros y todo tipo
de lucha frente a la tiranía, a través e la isla.
El 26 de Julio de 1958, el Jefe de la Revolución,
Comandante Fidel Castro, pronunciaba una alocución
al pueblo por las ondas de Radio Rebelde, donde
analizaba el momento histórico que vivía Cuba e
informaba sobre la seguridad del inminente colapso
de la dictadura.
(RHC)
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