Efectuado en el MINREX, el 25 de febrero de
2008, “Año 50 de la Revolución”
(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)
(... )
Felipe Pérez.-Buenos
días.
(... )
Quisiera reiterar la satisfacción del Gobierno y
del pueblo cubanos por la presencia en nuestro
país del Cardenal Bertone. Entendemos la
presencia del cardenal Bertone, portador de la
palabra y el mensaje del Papa Benedicto XVI
hacia los cubanos, como una expresión de las
relaciones fluidas, cordiales, respetuosas entre
la Santa Sede y nuestro país.
El amplio programa que el cardenal Bertone ha
venido cumpliendo en nuestra patria le ha
permitido apreciar el enorme esfuerzo que el
pueblo cubano realiza para enfrentar las
dificultades, construir un país mejor y más
justo para todos los cubanos, y, en particular,
el esfuerzo que nuestro pueblo realiza para
sobreponerse a las graves dificultades,
derivadas del bloqueo económico, comercial y
financiero que se nos impone.
(... )
Confirmamos que en el día de mañana en la tarde,
Su Eminencia, el cardenal Bertone, será recibido
por el Presidente del Consejo de Estado,
compañero Raúl Castro Ruz, junto a la delegación
que le ha estado acompañando.
Quisiera subrayar también que hemos sostenido
ahora una reunión cordial, franca y respetuosa,
donde hemos discutido con amplitud sobre las
relaciones entre la Santa Sede y Cuba, sobre los
principales problemas de la agenda internacional;
hemos constatado coincidencias fundamentales en
temas de máximo interés de la agenda, y hemos
también discutido y conversado acerca de las
relaciones entre la Iglesia Católica en Cuba y
el Estado cubano.
Hemos subrayado al cardenal Tarcisio Bertone la
voluntad del gobierno y de las autoridades
cubanas de continuar trabajando por seguir
ampliando y profundizando la comunicación fluida
y cordial, que ya existe, entre la Iglesia
Católica en Cuba y nuestro Estado, y en
continuar trabajando para crear las condiciones
para que puedan ejercer, con toda amplitud y
garantías, el papel y la responsabilidad que a
la Iglesia corresponde, en el marco establecido
por nuestra Constitución y nuestras leyes.
Ha sido, realmente, un momento de conversación
agradable y profunda para nosotros, y ha
confirmado, en nuestros compañeros de la
Cancillería y en mí, la condición de excelente
conversador del cardenal Bertone, cuyo español
en Cuba ha mejorado por día.
Así que le reitero, Eminencia, la bienvenida y
la satisfacción por tenerle entre nosotros.
Tarcisio Bertone.-Muchas
gracias, señor Ministro.
Buenos días a todos ustedes, representantes de
los medios de comunicación, muy importantes aquí
en Cuba y en todo el mundo.
Ustedes saben que yo vengo para conmemorar la
visita de Juan Pablo II, gran siervo de Dios,
luchador por los derechos humanos, de la
justicia, de la paz en todo el mundo, que ha
dejado aquí en Cuba un recuerdo inmenso. El
monumento que hemos inaugurado en Santa Clara
habla hoy al pueblo cubano, con su cariño, con
su afecto, con su participación al desarrollo
del pueblo cubano, con su amor universal.
Yo tengo que confirmar todo lo que ha dicho el
señor Ministro. Hemos tratado una serie de temas,
las relaciones bilaterales entre Cuba y la Santa
Sede, entre la Iglesia de Cuba y el pueblo
cubano, las relaciones, sean con las autoridades
nacionales, sean con las autoridades locales,
con las que se tratan los problemas concretos de
la vida, de compartir las aspiraciones, el bien
común de todo el pueblo cubano.
Hemos tratado también problemas de visión
internacional, hemos experimentado convergencias
sobre los problemas de reestructuración de las
Naciones Unidas, sobre los problemas de la
justicia, de la democratización de los medios de
gobierno, sobre todo económicos e
internacionales, para favorecer el bien común de
los más pobres, sobre todo de los países más
pobres y no de los países más ricos. Hemos
tratado los problemas ambientales.
Ustedes saben que la Santa Sede, los dos
pontífices, Juan Pablo II y Benedicto XVI ahora,
han intervenido con precisión, con certeza,
sobre estos problemas concretos de la vida
internacional.
El Santo Padre realizará una visita a las
Naciones Unidas en el mes de abril, hará un
discurso en las Naciones Unidas, y después está
preparando una encíclica social, que recupera
asuntos y problemas que están en el corazón de
los pueblos y de las naciones en el momento
actual. Son temas que interesan a Cuba, a la
Santa Sede y les interesan a todas las naciones
del mundo.
Gracias por su presencia.
Estamos a su disposición para cualquier
pregunta.
Discúlpenme por mi español, que es un español un
poquito piamontés, italiano; pero todos
entienden, comprenden.
Gracias.
Andrea Rodríguez.-(...
) Quisiera saber qué retos y qué
oportunidades se abren ahora en Cuba, dada la
nueva elección de presidente, con el presidente
Raúl Castro al frente del gobierno, y cómo vio a
Cuba en este viaje suyo.
(... )
Tarcisio Bertone.-Yo
creo, si es posible, si puedo inspirarme.
He venido aquí en un momento especial,
extraordinario; muchos en Italia, también el
Presidente de la República Italiana me han
preguntado: Usted va en un momento de cambio a
Cuba, es el primer enviado internacional que
visita Cuba en el momento del cambio. Creo que
el momento de cambio es un momento muy
importante para Cuba y para todo el mundo; pero
la línea fundamental es la línea del líder
máximo, del presidente que me ha recibido en el
año 2005. Con Fidel yo he hablado dos horas en
el año 2005, y Raúl Castro continuará —como ha
dicho ayer en la Asamblea— con una visión, si
todo es posible, del desarrollo de Cuba, del
desarrollo de las relaciones internacionales de
Cuba con el mundo. Como decía Juan Pablo II, que
Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a
Cuba, sobre todo el mundo que se abra a Cuba.
Yo espero que las relaciones maduren siempre más
como se ha hecho en estos diez años. Estoy
visitando Cuba por tercera vez y he visto un
desarrollo, una madurez, buenas relaciones,
relaciones concretas entre las iglesias locales
y las autoridades locales, también con las
autoridades nacionales.
Hay un camino que se persigue, que va adelante,
que hace madurar a todos juntos, yo creo que el
nuevo presidente Raúl, el nuevo Consejo de
Estado, la Iglesia Católica misma y las otras
iglesias intentan reconocer, percibir las
aspiraciones del pueblo y responder, en todo lo
posible, con todos los medios posibles, teniendo
en cuenta las dificultades del pueblo cubano,
sobre todo por el bloqueo económico que nosotros
conocemos, y teniendo en cuenta la voluntad de
hacer el bien común de los ciudadanos de Cuba.
La Iglesia se pone cerca de las autoridades, del
pueblo cubano a trabajar por el bien de este
querido pueblo cubano.
(... )
Felipe Pérez.-Quisiera
decir, (... ) que he agradecido al cardenal
Bertone, al cardenal Ortega y a los obispos
cubanos, y he subrayado la manera en que nuestro
pueblo recibió, en el momento de la enfermedad
de Fidel, el llamado de los obispos cubanos a la
oración a los fieles católicos, a la oración por
la salud y la recuperación de Fidel. Fue un
gesto humano que nuestro pueblo ha reconocido.
He dicho también al cardenal Bertone que el
mayor reto, el mayor riesgo y el mayor peligro
que el pueblo cubano, incluidos los creyentes
católicos, los creyentes cristianos, los fieles
de todas las religiones que hoy están
establecidas en nuestro país, el mayor riesgo
que todo nuestro pueblo enfrenta deriva hoy de
la amenaza exterior, deriva de la amenaza de la
presión externa, el bloqueo económico, la
política de agresiones contra nuestra patria, y
le he confirmado nuestra voluntad de defender
con hidalguía y un gran sentimiento de unidad
nacional y de convicción en nuestros derechos, a
ser un pueblo libre y a ser respetado, de
continuar resistiendo para preservar
independiente y libre a nuestra patria.
Yo he recordado las palabras del Santo Padre
Juan Pablo II sobre ese tema en su histórica
visita a Cuba hace 10 años.
(... )
Carolina Silvestre.-Buenos
días Ministro, buenos días Cardenal, y a todos
los colegas buenos días. Soy de América 24,
canal de noticias de Argentina, Buenos Aires. La
pregunta es para Bertone.
Hace 10 años, cuando el Papa visitó a Cuba, dijo
textualmente que "el bloqueo era injusto y
éticamente inaceptable"; pero Estados Unidos,
como todos saben, durante estos últimos 10 años
ha recrudecido las medidas en contra del pueblo
cubano. Me gustaría saber cuál es la posición
que tiene el Vaticano con respecto a esto y de
qué forma le parece que pueden colaborar para
que Estados Unidos levante el bloqueo. Gracias.
Tarcisio Bertone.-Yo
he repetido en una entrevista antes de venir
aquí a Cuba y he repetido esta mañana también,
que la Santa Sede confirma exactamente las
palabras de Juan Pablo II. El bloqueo es
éticamente inaceptable, es una opresión para el
pueblo cubano. No es el medio para ayudar a un
pueblo a conquistar su dignidad, su
independencia; es una violación de la
independencia del pueblo. Esta es la verdad.
El Vaticano confirma este juicio y hace
tentativas de impulsar a Estados Unidos a
eliminar este bloqueo. Yo mismo he pedido que el
gobierno de Estados Unidos permita la
reunificación de los familiares en Cuba. Es una
medida humanitaria, la más razonable que se
puede pensar y que se puede hacer.
Nosotros haremos nuestros esfuerzos en esta
dirección como representantes del Papa y de la
Santa Sede.
Juana Carrasco.-Soy
del periódico Juventud Rebelde.
Quisiéramos que el Cardenal, en esta su visita
en Cuba, que ha tenido, digamos, dos objetivos:
un aspecto espiritual y un aspecto oficial, en
el aspecto oficial cómo se han ido desarrollando
sus encuentros con las autoridades cubanas y qué
espera del anunciado encuentro de mañana con el
Presidente Raúl Castro.
Tarcisio Bertone.-Las
relaciones con las autoridades cubanas son
excelentes. Me toca confirmar que me han dado
toda la ayuda también en los viajes, porque he
visitado toda la isla de norte a sur, desde La
Habana hasta Santiago de Cuba, Guantánamo, Santa
Clara, etcétera, con las facilidades, la ayuda,
la presencia y el acompañamiento de las
autoridades, y con la oportunidad de discutir
rostro a rostro diversos problemas y de
compartir varias metas. Es verdad, jamás he
podido hablar tanto con las autoridades cubanas
como en esta tercera visita. Esto es muy
importante, es una oportunidad favorable.
Yo espero mañana un encuentro —como ha dicho el
señor Ministro antes— de claridad, de sinceridad,
de conciliación y de participación con el
Presidente Raúl Castro.
Envío mi respetuoso saludo al Presidente Fidel
Castro que, ustedes saben, en el 2005 ha hablado
tan bien de Juan Pablo II, de la madre Teresa de
Calcuta y de Benedicto XVI; porque él ha dicho
que el rostro de Benedicto XVI le parecía el
rostro de un ángel, un hombre luminoso, sereno.
Es verdad.
Todos esperan aquí, la Iglesia cubana, las
autoridades, que el Papa pueda visitar a Cuba.
Es, como decimos nosotros en teología, en la
mente de Dios, esta visita del Papa a Cuba.
Me parece importante subrayar que he encontrado
muchísimos jóvenes entusiastas de su fe,
entusiastas de su vida y de su identidad como
cubanos, porque ellos, los jóvenes, son los
hombres del futuro que luchan por la identidad y
por la independencia de Cuba de todo poder
opresivo, externo, sobre todo, y también interno,
porque, como ha dicho el señor Ministro, nuestra
vida, nuestra responsabilidad es a favor, no
para ejercer un poder. También los elegidos en
la nueva asamblea, en el nuevo Consejo de Estado,
intentan hacer el bien. Escuchar las
aspiraciones del pueblo, sobre todo de los
jóvenes y responder con iniciativas propias y
favorables. Esta es la intención de todos. Y yo
espero que esta intención se traduzca en
concretización de iniciativas por el bien de
todos.
Los jóvenes me han impresionado muy
favorablemente. He encontrado millares de
jóvenes, sobre todo en el Santuario de la
Caridad del Cobre y en Guantánamo también he
encontrado muchísimos jóvenes entusiastas. Estos
son el futuro de Cuba, de Cuba libre y de Cuba
desarrollada en su autonomía, en su soberanía,
en su independencia y en el carisma del pueblo
cubano.
He cantado también las canciones, las palabras
de José Martí, que me han encantado, yo no las
conocía antes.
Reconozco mucho y agradezco mucho esta
experiencia que he experimentado aquí en Cuba en
estos días. Muchas gracias.
Felipe Pérez.-Quisiera
agregar que fue José Martí, el Apóstol de la
independencia cubana, quien señaló que ser culto
es el único modo de ser libre. "Ser culto es el
único modo de ser libre", Eminencia, había dicho
Martí; ser culto es el único modo de ser libre.
Y yo conversaba con su Eminencia, el cardenal
Bertone, que cuando confirmé la grata noticia de
su visita a Cuba, que había sido ya anunciada
por el cardenal Ortega, decía que en Cuba el
cardenal Bertone encontrará un país donde ni un
solo niño tiene vetado el derecho de ir a la
escuela, un país donde van hoy a las
universidades casi 800 000 jóvenes,
independientemente de sus creencias religiosas,
independientemente del color de su piel,
independientemente del estatus económico o de
bienestar de su familia, todos absolutamente con
el derecho garantizado.
Recordaba también, porque me emocionaba oír al
cardenal Bertone evocar a los jóvenes, a la
juventud cubana en cuyos hombros está la
responsabilidad de preservar la patria
independiente y justa que sus padres han
construido; que miles de jóvenes cubanos
creyentes o no, practicantes o no de alguna
religión, hoy, en esta hora, llevan aliento y
curación a los enfermos en los más diversos
lugares de la tierra, en 70 países. En muchos
lugares comparten allí con el sacerdote del
pequeño lugar. En muchos lugares, que son
administrados o que están ligados a la actuación
de la Iglesia Católica u otras religiones,
participan, ofrecen su labor científica y su
cuidado experimentado. Evocaba con él a los
jóvenes cubanos, que fueron a los picos del
Himalaya, a las montañas del Himalaya cuando el
terremoto en Paquistán.
Y cuando él evoca a esos jóvenes que ha visto —a
lo largo y ancho del país—, ejercer con toda
dignidad y derecho su fe, practicar el derecho
que la Constitución y las leyes cubanas les
garantizan, y ha visto a esos jóvenes pletóricos
de entusiasmo por el futuro de su patria, de
optimismo y de confianza en que nosotros sí
podremos construir el país por el que hemos
luchado, pese a las agresiones externas, pese al
intento de obligarnos a torcer nuestro camino.
Recordaba, cuando él evocaba esas imágenes de
jóvenes a lo largo del país participando en las
actividades que se han dado en varias de las más
importantes ciudades del país, que a muchos de
esos jóvenes yo los vi también el día que
tuvimos la misa en aquella noche mágica, allí
frente a la Catedral, en la que recibí
incontables muestras de solidaridad, de cariño
del pueblo que allí concentrado nos pedía
enviarle mensajes a Fidel por su recuperación,
palabras de aliento a Raúl, y nos hicieron
también partícipes de muestras de simpatía y de
respeto que nos dan, Eminencia, la confianza de
confirmarle a usted que este pequeño país
seguirá recibiéndole en el futuro con una
sociedad cada vez más justa, porque nuestra meta
es conquistar toda la justicia.
Fíjese la amplitud de nuestros objetivos: es
conquistar toda la justicia, que es el llamado
martiano. En eso trabajamos, es una obra difícil,
es una obra dura y no es para sentirnos, ni
mucho menos, satisfechos de lo hecho; pero sí
nos sentimos orgullosos de haber escrito una
página histórica y haber presentado una obra que
puede ser apreciada por nuestros visitantes.
Yo quisiera subrayar, realmente, que apreciamos
las palabras de aliento y de reconocimiento a
las nuevas autoridades elegidas ayer en la
Asamblea Nacional, expresadas aquí por Su
Eminencia, el cardenal Bertone.
Tarcisio Bertone.-Solamente
unas palabras, unas pequeñas palabras, porque el
Ministro ha dicho que un hombre culto es libre,
cultura y libertad. Yo espero que la Iglesia
pueda dar una gran contribución a la cultura, a
conservar, a acrecentar la cultura del pueblo
cubano, de los jóvenes de manera particular.
Yo dejo aquí en la Conferencia Episcopal de
Cuba, ellos continuarán en hacer que Cuba, de
manera especial, en vez de abril..., porque los
obispos vienen a Roma en la visita ad limina
al Santo Padre. Como tenemos ocasión de
recuperar impresiones, problemas, opciones,
hemos de informar, de expresar al Santo Padre de
esta visita mía. Ya en los próximos días yo
informaré, le contaré todo al Santo Padre, ¿no?,
y después, durante la visita ad limina de
los obispos cubanos con el Presidente de la
Conferencia Episcopal aquí, con sus cardenales,
todos los obispos.
Gracias a todos. Gracias a los obispos y gracias
a todas las autoridades y a ustedes,
representantes de los medios de comunicación (Aplausos).
Moderadora.-Muchas
gracias, Su Eminencia. Muchas gracias, Ministro,
y gracias a ustedes.