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Política > El Plan Bush Contra Cuba

 Rechazan trabajadores noruegos nuevo intento de extender el Plan Bush a Europa

Como demostración de que la solidaridad alcanza distancias insospechadas, una representación del Partido Comunista de Noruega, encabezada por su vicepresidente Svend Haakon Jacobsen, testimonia su hermandad y su compromiso político con nuestra Revolución

Luis Jesús González

internac@trabaja.cip.cu

El pasado 18 de diciembre, cuando una delegación de la Isla fue expulsada del hotel Edderkoppen, de Oslo, propiedad de la transnacional Hilton, miles de voces se alzaron en Noruega para condenar la aplicación extraterritorial de la ilegal Ley Helms-Burton.

En su condición de líder de la campaña nacional de solidaridad con nuestro país, Svend Haakon Jacobsen revela cómo los trabajadores respondieron a este nuevo intento por extender el Plan Bush al continente europeo.

“Ese mismo día, más de 500 representantes de sindicatos de la nación reunidos en la ciudad de Trondheim emitieron una carta abierta, en la que condenaron la aplicación de leyes que refuerzan el bloqueo de Estados Unidos y exigieron que el gobierno se disculpara ante Cuba por admitir la aceptación de leyes extranjeras. Incluso la mayor organización de trabajadores, la Confederación Sindical Noruega (LO) y los trabajadores del comercio enviaron a Hilton una carta en la que expresaron su determinación de boicotear sus hoteles”.

¿Qué lecciones deja la respuesta de los trabajadores noruegos ante esta nueva agresión a Cuba?

“Somos un pueblo con alto apego a la justicia, y admitir que las leyes norteamericanas se apliquen aquí equivale a renunciar a nuestra independencia.

Además, pese a las mentiras que se difunden sobre Cuba, cada vez son más las personas que conocen que el bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos es una agresión y no una excusa del gobierno cubano. Además, la Asociación de Amistad con Cuba ha mantenido fuertes lazos de solidaridad por más de 40 años y se ha empeñado en difundir la realidad de este país, en contra de la fuerte campaña anticubana en Europa, financiada y organizada por las autoridades norteamericanas con el objetivo de sumar a los europeos al Plan Bush. Nuestra opción es fortalecer la solidaridad, porque estoy convencido de que nunca podrán utilizar a la clase obrera contra Cuba”.

¿Qué circunstancias rodean a la filiación comunista en una Europa orientada hacia la derecha y subordinada a los intereses del gobierno de Estados Unidos?

“Ser comunista hoy en Noruega tiene sus riesgos y sus ventajas. Por supuesto que nosotros lamentamos la desaparición de la Unión Soviética y del socialismo en el este de Europa, pero no dejo de reconocer que nuestra labor con los sindicatos es mucho más fácil, al igual que con los jóvenes. Ellos eran muy pequeños cuando cambió la correlación de fuerzas en el continente y ahora se acercan a nosotros sin los prejuicios y las dudas del pasado, aunque no se puede descartar que vivimos una fuerte ofensiva anticomunista, dirigida por los partidos gobernantes en los antiguos países socialistas. Estar hoy en contra de la ofensiva de las fuerzas de derecha es una necesidad para mantener nuestro derecho a existir como vanguardia revolucionaria de los trabajadores y una forma más de evitar la plena subordinación de Europa a la dominación económica y militar de Estados Unidos”.

¿Cómo enfrentan los comunistas los intentos neoliberales de extinguir el estado de bienestar y las conquistas de los trabajadores?

“Las grandes transnacionales apuestan por destruir el movimiento sindical y borrar los derechos conquistados por los trabajadores a lo largo del siglo XX. En su empeño recurren a la importación de trabajadores que emigran de Europa del este, a los que imponen míseras tarifas de pago, por lo que una de nuestras principales demandas consiste en equiparar los salarios. Los comunistas nunca estaremos contra los inmigrantes. Rechazamos las actitudes xenófobas y estamos convencidos de que nadie que ame la justicia puede entender que otro trabajador, que realice una labor idéntica, reciba la quinta parte de su salario, sólo por haber nacido en otro país. No olvidemos que quienes borraron las fronteras con la integración europea, son los mismos que hoy pretenden enterrar los beneficios conseguidos por los trabajadores”.

(Trabajadores) 24-02-2007


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