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István Ojeda Bello
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Rebelión
A pesar de la larga y funesta experiencia de
Hollywood, la Casa Blanca y el Departamento de
Estado demuestran, una vez más, pocas aptitudes para
el aprendizaje. Dos años después del “estreno
mundial” del primer informe de la “Comisión para la
Ayuda a una Cuba Libre”, vuelven sobre sus pasos
tratando de engatusar a la opinión pública con una
pretendida nueva propuesta cuando en realidad es más
de lo mismo.
Plan de anexión “reloaded”
La crítica cinematográfica especializada
literalmente destrozó al guionista y al director de
“The Matrix” (La Matriz), cuando al
año siguiente trataron de repetir el éxito de la
historia futurista de un mundo dominado por la
computadoras con “The Matrix reloaded”
(La Matriz recargada).
En el caso que nos ocupa ni eso lograron los
estrategas de Washington. El fiasco fue total pues
en el último bienio la economía cubana mostró claras
señales de recuperación y lejos de persistir la
crisis, Cuba emprendió amplios y ambiciosos planes
para elevar el nivel de vida del pueblo.
Hacia el interior de la isla el impacto de la
primera “entrega”, usando otro término
cinematográfico, no pudo ser peor. Si querían
ganarse al público cubano consiguieron todo lo
contrario. Era de esperarse pues la aplicación del
Plan Bush superaría con creces todo el precedente
sobre la destrucción de las conquistas sociales de
un país en un abrir y cerrar de ojos. La crisis
argentina tras diez años de neoliberalismo quedaría
como un juego de niños frente a lo que ocurría en
Cuba si los sueños de Bush y la derecha
cubanoamericana se hicieran realidad.
Al mismo tiempo los absurdos planes de “transición”,
cual bumerang político, motivaron dentro de la isla
el debate y la crítica sobre cómo perfeccionar el
socialismo y hacerlo más fuerte frente al inexorable
paso de los años. Salvo sus asalariados quienes se
relamieron con la inyección de capitales frescos
para su negocio de la contrarrevolución, las
críticas llovieron de todas partes.
En lo círculos políticos dentro de Estados Unidos
las reacciones tampoco fueron halagüeñas. Como
señalara el presidente del parlamento cubano,
Ricardo Alarcón: Bush consiguió algo que es el
sueño de cualquier político norteamericano: unir al
más amplio frente, desde la izquierda hasta la
derecha. Solo que esta vez coincidían para
criticarlo a él y su endemoniado Plan.
Las presiones gubernamentales no eliminaron el
interés de los empresarios norteamericanos en
comerciar con La Habana. A contrapelo de las
atípicas y difíciles condiciones en que dichos
negocios se efectúan, los productores
estadounidenses han realizado ventas por mil 917
millones de dólares desde el inicio de las
operaciones en el 2001. Solo en el presente año Cuba
adquirió en Estados Unidos alimentos por 294
millones de dólares.
Por otra parte, las “genialidades” de aquellas 458
páginas provocaron un espectáculo jamás visto: la
mayoría silenciosa de los emigrados cubanos en el
Sur de la Florida, abandonó su mutismo y protestó
contra la limitación de las visitas a sus familiares
en la isla a una vez cada tres años.
Además el gobierno estadounidense rompió el record
“Guinnes” de estupideces en materia de derecho
familiar, al redefinir a su conveniencia el concepto
de familia. De esta manera los primos, tíos o
sobrinos no son considerados como tales y por tanto
solicitar permiso para visitar a una tía moribunda
es motivo suficiente para viajar a Cuba, aún cuando
es persona haya sido como una madre para el
perjudicado.
¿Dónde quedan los derechos de nosotros los cubanos cuando se nos
prohíbe visitar la patria y a nuestros familiares?
–se pregunta Ileana Luis. Y agrega la cubana,
miembro de Casa de las Américas de Nueva York: ¿qué
pasa cuando nuestros padres o familiares queridos
están avanzados en edad? Tendremos que dormir con la
angustia de que algún día por ley de la vida
fallezcan y no poder despedirnos ni verlos antes de
su partida solo por un maldito capricho de Bush y la
extrema derecha cubanoamericana.
Estreno frustrado
Al más puro estilo hollywoodense este año se anunció
la segunda parte del proyecto para derrocar a la
Revolución Cubana. Sin embargo esta vez perdieron el
factor sorpresa y, como ocurre cuando las copias
“piratas” se anticipan a la salida oficial de un
pésimo pero muy publicitado filme, aún sin ver la
luz oficialmente ya el “Plan Bush II” recibió todo
tipo de ataques.
El reverendo John L. McCullough director ejecutivo
del Church World Service (Servicio Mundial de
Iglesias), órgano de ayuda y desarrollo ecuménicos
del Consejo Nacional de Iglesias de EEUU, tras
conocer del informe declaró que el mismo es un
ataque a las relaciones ecuménicas no solo con Cuba,
sino internacionalmente y plantea un grave
precedente. Esto –dijo- trata de dictar la
manera misma en que en que entregamos ayuda
humanitaria a las personas que la necesitan. Si la
forma en que entregamos la ayuda puede ser reducida
en Cuba, nuestro trabajo de ayuda y respuesta puede
ser amenazado en cualquier otra parte, advirtió.
Albor Ruiz desde su columna en el diario New York
Daily News, ironizó: puede que la Casa Blanca
no haya sido capaz de saber cuanto es dos más dos en
el caso Irak, pero lo tiene todo resuelto cuando se
trata de Cuba. Si usted lo duda, ¿quien puede
culparlo? Después de todo, la política
estadounidense hacia la isla caribeña, ya tiene más
de 50 años de fracasos y desvergüenzas para
complacer a los extremistas de la comunidad
cubanoamericana.
El colmo del naufragio anticipado de la nueva
aventura contra Cuba ocurrió esta semana cuando
Rubén Bonilla director de la terminal marítima de
Corpus Christi, Texas y Pedro Álvarez, presidente de
ALIMPORT, la empresa cubana dedicada a la
importación de alimentos, renovaron el convenio de
envíos de alimentos a la Mayor de la Antillas.
El representante por Texas, Solomon Ortiz, quien
integró la delegación norteña manifestó que
varios estados han pasado resoluciones para quitar
el bloqueo, en realidad hay más cosas que nos unen
que las que nos separan a cubanos y norteamericanos.
“Remake”
La Administración Bush, al parecer, la única lección
que extrajo del anterior chasco fue que hacia falta
más dinero. Ahora anuncian la creación de un “Fondo
para el Futuro Democrático de Cuba”, un programa de
80 millones de dólares en dos años con los objetivos
ya conocidos.
Tal vez lo único diferenciable del antecedente del
2004 es el anexo “secreto” el cual se mantiene así
aduciendo la llevada y traída “seguridad nacional”.
Ateniéndonos a la historia, probablemente se trate
de un “remake”, o sea de una adaptación modernizada
como dicen los cineastas, de versiones anteriores
para derribar al gobierno cubano. La más antigua de
ellas, el “Plan de Acción Encubierta Contra en
Régimen de Castro”, fue aprobada por el presidente
Eisenhower en marzo de 1960.
Repetir los errores no es solo típico del séptimo
arte. Al “The Matrix reloaded” le
siguió un descalabro mayor: “The Matrix
Revolution”. Luego de dos capítulos de la
misma saga de sucesivos planes contra Cuba, con todo
y sus capítulos no revelados el desastre está
asegurado.(La Jiribilla) 18-07-2006 |