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Prensa Latina
El informe de la llamada Comisión para la Asistencia
a una Cuba Libre, difundido por el Departamento de
Estado y respaldado por el presidente George W. Bush
propone financiar grupos paramilitares anticubanos,
afirmó hoy un analista.
El Plan propone entregar decenas de millones de
dólares a los grupos de Miami, cuya vinculación con
el terrorismo más cruel contra Cuba está documentada
en los archivos del FBI, aseguró el periodista Jean-Guy
Allard, en un comentario publicado este martes en el
diario Granma.
Dicho informe plantea la entrega de 80 millones del
dinero del contribuyente, un presupuesto que
-consideró Allard- será despilfarrado en un período
de dos años a través de un "Fondo para el Futuro
Democrático.
Indicó que el texto añade otros 20 millones, los
cuales se destinarán anualmente a los "programas de
democracia", hasta que "la dictadura cese de
existir".
Asimismo, entre las nuevas medidas se establece
dotar con los medios más eficientes posibles a la
Radio y TV Martí, para garantizar mayor calidad y
alcance de transmisión.
Propiedades de la Voice of America, TV y Radio Martí
son también, desde su creación, las más jugosas y
escandalosas "botellas" de la cual viven desde hace
décadas cientos de parásitos profesionales del
llamado anticastrismo, asevera Granma.
El nuevo plan estadounidense recibió el visto bueno
del presidente Bush el pasado jueves y fue
presentado este lunes en la Casa Blanca por la
Secretaria de Estado, Condoleeza Rice y otros altos
funcionarios de la actual administración.
Para muchos analistas, el texto deviene ampliación
de las medidas que conforman el bloqueo de más de 40
años a la nación antillana.
El objetivo expreso es reforzar el cerco comercial,
al proponer vigilar de cerca las exportaciones
cubanas para impedirlas y dificultarlas cada vez que
sea posible.
El Plan Bush busca, asimismo, incrementar los
obstáculos para toda operación comercial de Cuba y
prohibir el envío de remesas de los cubanos
residentes en Estados Unidos a sus familiares en
territorio de la isla, aun a través de terceros
países.
Como las anteriores disposiciones, el fin, señalan
las autoridades de la nación antillana, es provocar
la falta de alimentos, medicinas y otros productos
en Cuba, pretendiendo de esta forma doblegar la
tradicional voluntad de resistencia popular.
El documento también más allá y traza lineamientos
para incrementar la intervención norteamericana en
lo que considera Washington será el período
siguiente a la desaparición del gobierno encabezado
por el presidente Fidel Castro.
(La Jiribilla) 17-07-2006 |