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UNESCO, 17 de abril de 2007. El Grupo del Movimiento
de Países No Alineados en la UNESCO, reclamó hoy la
adopción de medidas para detener inmediatamente las
excavaciones que realiza, ilegalmente, la fuerza de
ocupación israelí en la Ciudad Vieja de Jerusalén,
inscrita en la lista del Patrimonio Mundial en
peligro.
La Declaraciòn del Grupo de los NOAL en la
Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura fue dada a
conocer por el Delegado Permanente de Cuba Hèctor
Hernández Pardo, durante una reunión especial del
Consejo Ejecutivo de la UNESCO, realizada a petición
de los Estados árabes miembros de ese órgano. debido
a los trabajos que vienen efectuando las autoridades
de ocupación israelí en uno de los accesos de la
històrica mezquita Haram es-Sharif y que constituyen
una violación flagrante de las disposiciones de la
Convenciòn del Patrimonio Mundial y las decisiones
adoptadas por el Comitè del Patrimonio Mundial.
Las labores se ejecutan desde febrero último en el
sendero de tierra que conduce a la denominada Puerta
de Los Moros - único vestigio que se conserva del
asentamiento marroquí que las autoridades de
ocupación de Israel arrasaron por completo en 1967-,
y vìa de entrada al Noble Santuario (al-Haram
al-Sharif) de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Para la
Liga de Estados Àrabes las infracciones cometidas
por Israel tendrìan graves consecuencias, y se
afirma que las repetidas actuaciones de la fuerza
ocupante tienen el propòsito de alterar las
caracterìsticas geogràficas, demogràficas y
arqueològicas de Jerusalén, con el propòsito de la
anexión.
El embajador de Cuba ante la UNESCO, luego de dar a
conocer el reclamo del Grupo del MNOAL, al hablar en
representación de su país llamó a favorecer “la
creación de un comité de expertos internacionales
que sugiera un plan de acción adecuado para la
restauración del asentamiento marroquí en la zona” y
pidió reconocer “de una vez y por todas que la
preservación de la Ciudad Vieja de Jerusalén es una
tarea de significativa importancia para la UNESCO, y
se corresponde claramente con su mandato y su perfil
en el sistema de las naciones unidas”.
En ese sentido puntualizó que esa Organización
deberìa contar –como en el pasado- con
representantes en la Ciudad Vieja de Jerusalén, para
que se pueda monitorear la preservación de ese
relevante sitio del patrimonio cultural, històrico y
religioso de la Humanidad.
“Si la UNESCO tiene el deber de esforzarse por la
protección del patrimonio histórico y cultural en
general, muy especialmente debe hacerlo con la
Ciudad Vieja de Jerusalén para evitar que siga
destruyéndose lo que constituye, sin duda, un punto
de referencia clave de civilizaciones, de culturas,
de religiones, de historia”, subrayó.
Previamente a esta reunión, la UNESCO –ante la
gravedad de los hechos- habìa enviado a la zona a
una comisiòn de expertos para evaluar las
actividades que se realizan, y el dictamen de la
misma llama a Israel a detener los mencionados
trabajos. ( Cubaminrex- Embacuba UNESCO ).
Texto completo de la intervención del Embajador de
Cuba ante la UNESCO, Héctor Hernández Pardo, en la
Reunión Especial del Consejo Ejecutivo de esa
Organización, convocada para tratar sobre los
trabajos de excavación que ilegalmente realiza
Israel en la Ciudad Vieja de Jerusalén, inscripta en
la lista de sitios del Patrimonio Mundial en
Peligro. 16/abril/07)
Señor Presidente del Consejo Ejecutivo,
Representantes de países miembros de este órgano.
En nombre del Grupo del Movimiento de Países No
Alineados deseo expresar nuestra satisfacción por la
decisión de realizar esta Reunión Especial del
Consejo Ejecutivo, el órgano más relevante de la
UNESCO después de la Conferencia General, a
propósito de los trabajos que ilegalmente realiza la
fuerza de ocupación en la Ciudad Vieja de Jerusalén,
y pido que se adopten todas las medidas pertinentes
para detener inmediatamente las excavaciones que se
realizan en ese sitio histórico de gran valor
cultural.
Como representante de la Delegación Permanente de
Cuba quisiera trasmitir también mis consideraciones
adicionales sobre este tema.
Tales trabajos –que no son los únicos- son
violatorios de todas las regulaciones
internacionales, pueden afectar (si no se ha hecho
ya) sustancialmente el valor cultural de la mezquita
de Haram El Shariff, por lo que hay que detener esas
labores y favorecer –como señala el dictamen de la
Comisión Técnica que visitó la zona por encargo del
Director General- la creación de un grupo de
expertos internacionales que sugieran un plan de
acción adecuado para la restauración del
asentamiento marroquí en la zona.
Debe reconocerse de una vez y por todas que la
preservación de la Ciudad Vieja de Jerusalén es una
tarea de significativa importancia para esta
Organización, y se corresponde claramente con su
mandato y perfil ene. Sistema de naciones unidas. En
1981 la UNESCO inscribió en la lista de patrimonio
mundial a la Ciudad Vieja de Jerusalén; y en 1982 la
registró como sitio del Patrimonio Cultural de la
Humanidad en peligro. El tema ha sido objeto de
numerosas discusiones y resoluciones en diferentes
momentos.
La UNESCO debería contar –como lo fue en el pasado
cercano- con representantes en la Ciudad Vieja de
Jerusalén, para que se pueda monitorear la
preservación de ese relevante sitio del patrimonio
cultural, histórico y religioso de la Humanidad.
Si la UNESCO tiene el deber de esforzarse por la
protección del patrimonio histórico, natural y
cultural en general, muy especialmente debe hacerlo
con la Ciudad Vieja de Jerusalén para evitar que
siga destruyéndose lo que constituye, sin duda, un
punto de referencia clave de civilizaciones, de
culturas, de religiones, de historia. Allí se dan
cita tres grandes religiones de nuestros tiempos: el
islamismo, el judaísmo, el cristianismo. Cada
piedra, cada casa, cada mezquita, cada sinagoga,
cada iglesia representa un pedazo de la historia
universal y de las civilizaciones, y también un
monumento al diálogo, a la tolerancia, al respeto y
a la cultura de la paz; contrario a la exclusión y a
la confrontación.
Nadie debe oponerse –en términos de buena voluntad y
de espíritu constructivo- a salvar y a preservar la
Ciudad Vieja de Jerusalén, y mucho menos a que la
UNESCO desempeñe el papel que le corresponde.
Muchas gracias.
(Minrex) 17-04-2007
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