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I.
INTRODUCCION: LA SITUACIÓN ACTUAL
A más de
40 años de la creación del Movimiento de Países No
Alineados (MNOAL), los principios y objetivos que le
dieron origen mantienen hoy su vigencia y validez. Así
lo han demostrado los acontecimientos ocurridos en el
mundo tras el fin de la llamada "Guerra Fría". Si
resultaba difícil para nuestros países convivir frente
a la pugna de dos superpotencias, se han hecho
evidentes las crecientes dificultades que enfrenta el
Mundo ante el unilateralismo hoy prevaleciente.
La situación internacional actual es crecientemente
preocupante. Los problemas que nos aquejan, en lugar de
aliviarse, se expresan cada vez con mayor rigor. Si en
los años en que la Guerra Fría polarizaba a una parte
considerable de la humanidad en dos bloques
antagónicos, resultó necesario y posible potenciar el
concepto de la no alineación, hoy el unipolarismo y el
unilateralismo prevaleciente en las relaciones
internacionales y el proceso de globalización en curso
bajo patrones neoliberales, obligan a fortalecer los
esfuerzos de los países del Sur para potenciar su
unidad, solidaridad y cohesión.
Nos
enfrentamos a un proceso que cada vez con mayor énfasis
pretende quebrantar las bases fundacionales de la
Organización de las Naciones Unidas y barrer con los
principios consagrados en el Derecho Internacional,
fundamentalmente los relativos a la independencia
política, la soberanía e igualdad soberana de los
Estados, la no injerencia en sus asuntos internos, la
no intervención, el no uso ni amenaza de uso de la
fuerza y la solución pacífica de controversias.
Se
mantiene estancado el proceso de reforma del Consejo de
Seguridad y seguimos bajo la tiranía del veto y la
falta de transparencia de sus métodos de trabajo, lo
cual limita extraordinariamente la influencia de los
países no alineados en el proceso de toma de decisiones
en un órgano que no está diseñado sobre bases
democráticas, sino para que se impongan los intereses
de un muy reducido grupo de países poderosos.
Hoy más
que nunca antes, los propósitos y principios de la
Organización de las Naciones Unidas corren el riesgo de
ser sustituidos por peligrosas doctrinas
intervencionistas, en nombre de supuestas motivaciones
humanitarias o del combate al terrorismo.
El MNOAL
nació y se desarrolló sobre las bases del apoyo a la
autodeterminación, la no-adhesión a pactos
multilaterales militares, la lucha contra la dominación
y el hegemonismo en todas sus formas y manifestaciones,
el desarme, la no-injerencia en los asuntos internos de
los Estados, el fortalecimiento de las Naciones Unidas,
la democratización de las relaciones internacionales,
el desarrollo socioeconómico y la búsqueda de un
sistema económico internacional más justo.
La
condición fundamental que dio origen a nuestro
Movimiento, la no alineación a los bloques antagónicos,
no lo ha hecho perder su vigencia con el fin de la
Guerra Fría. La mera desaparición de uno de los bloques
no ha disipado las viejas controversias. Por el
contrario, renovadas manifestaciones de intereses
estratégicos de dominación se agudizan e, incluso,
adquieren nuevas y más peligrosas dimensiones contra
los países en desarrollo.
Los
nuevos conceptos ofensivos de la doctrina militar
norteamericana y de la OTAN, que preconizan el derecho
al uso y la amenaza del uso de la fuerza en las
relaciones internacionales, incluso el uso de armas
nucleares contra países del Tercer Mundo, son
acontecimientos preocupantes para los países no
alineados.
Los
objetivos históricos del Movimiento que no han podido
ser alcanzados son numerosos. La paz, el desarrollo, la
cooperación económica, la democratización de las
relaciones internacionales, por sólo mencionar algunos,
son importantes metas para los países no alineados que
aún hoy se ven muy lejanas.
Por otra
parte, el MNOAL tiene ante sí importantes retos
internos. Particularidades nacionales y coyunturas
regionales muy concretas han reorientado las
prioridades de sus miembros en materia de seguridad
nacional e internacional, lo que ha hecho difícil la
concertación de posiciones, y ante los cuales resulta
urgente la búsqueda de soluciones novedosas para
mantener la crucial unidad del Movimiento en medio de
su diversidad, considerando, sobre todo, la identidad
de problemas que enfrentamos.
Para
enfrentar tales retos, será necesario continuar el
proceso de revitalización del Movimiento y fortalecer o
crear los mecanismos que nos permitan actuar en la
nueva coyuntura internacional. El Movimiento no puede
sustraerse a las nuevas condiciones. Debemos
comprender, por ejemplo, que la metodología que durante
décadas ha regido su funcionamiento, fue diseñada en
otra época y bajo otras circunstancias. En
consecuencia, se impone adaptar esa metodología a los
nuevos tiempos, sin renunciar a sus principios
fundacionales.
El MNOAL
constituye una fuerza inestimable, no existe otro grupo
de concertación que incluya a un número tan elevado de
países. El Movimiento agrupa a la mayoría de la
población mundial y a la inmensa mayoría de los pobres
y desposeídos de nuestro planeta.
El MNOAL
deberá unir sus fuerzas, reafirmar su credibilidad
política y enfrentar con capacidad e identidad propias
las complejas tendencias de las relaciones
internacionales contemporáneas, para avanzar una agenda
que nos permita enfrentar con éxito al hegemonismo y al
unilateralismo que se pretende imponer en la arena
internacional, que nos permita reactivar nuestras
estructuras y mecanismos y utilizar todas las vías para
preservar los principios fundacionales del no
alineamiento.
Cuba ha
reiterado su voluntad de acoger la sede de la XIV
Cumbre en el año 2006, poniendo así a disposición del
Movimiento y de los países en desarrollo en su
conjunto, su modesta experiencia y su más sincero
compromiso con las causas nobles y justas de este
Mundo.
Igualmente, Cuba hará todo cuanto esté a su alcance
para que la XIII Cumbre se convierta en escenario de
reafirmación de los intereses legítimos de los pueblos
de los 114 países que representan al Movimiento, en una
plataforma de concertación renovada para seguir
enfrentando los nuevos y viejos desafíos, y para
continuar luchando por el establecimiento de un nuevo
orden internacional verdaderamente democrático,
sustentado en la dignidad plena del ser humano, en la
solidaridad, la equidad, la justicia, el desarrollo, la
paz y la prosperidad de todos los pueblos.
Para
Cuba, el MNOAL mantiene, en las condiciones apuntadas,
toda su vigencia.
Tiene su
antecedente originario en la Conferencia Afro-Asiática
de Bandung, Indonesia, en 1955, que reunió a 29 Jefes
de Estado de la primera generación postcolonial de
líderes de los dos continentes para identificar y
evaluar los problemas mundiales del momento, a fin de
desarrollar políticas conjuntas en las relaciones
internacionales, y que fue en esa Conferencia que se
enunciaron los principios que deberían gobernar las
relaciones entre las naciones grandes y pequeñas,
conocidos como los "Diez Principios de Bandung". Dichos
principios fueron adoptados posteriormente como los
principales fines y objetivos de la política de no
alineamiento y los criterios centrales para la
membresía del Movimiento, y si los analizamos hoy, a 47
años de efectuada dicha Conferencia, podemos claramente
decir no sólo que los principios de Bandung mantienen
plena validez, sino que su permanente violación en la
actual coyuntura internacional más que justifica la
existencia de un Movimiento destinado a velar por su
cumplimiento.
Vale la
pena, a los efectos de este análisis, rememorar los
principios acordados en 1955 en Bandung.
Respeto
de los derechos humanos fundamentales y los objetivos y
principios de la Carta de las Naciones Unidas;
Respeto
de la soberanía e integridad territorial de todas las
naciones;
Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y la
igualdad de todas las naciones, grandes y pequeñas;
La
abstención de intervenir o de interferir en los asuntos
internos de otro país;
El
respeto del derecho a defenderse de cada nación,
individual o colectivamente, de conformidad con la
Carta de las Naciones Unidas;
(a) La
abstención del uso de pactos de defensa colectiva en
servicio de los intereses particulares de cualesquiera
de las grandes potencias, (b) La abstención de todo
país de ejercer presiones sobre otros países;
Abstenerse de realizar actos o amenazas de agresión, o
de utilizar la fuerza en contra de la integridad
territorial o independencia política de cualquier país;
La
solución pacífica de todos los conflictos
internacionales, de conformidad con la Carta de las
Naciones Unidas;
La
promoción de los intereses mutuos y de la cooperación;
y
El
respeto de la justicia y de las obligaciones
internacionales.
Ante las
complejidades del mundo actual y los desafíos que tiene
ante sí el Movimiento, sus integrantes deben desplegar
esfuerzos que, además de la necesaria voluntad política
cohesionadora y unitaria que debe guiar nuestras
acciones, introduzcan reformas en los métodos de
operación y en las actividades del los No Alineados y
que contribuyan a dinamizarlo, a hacerlo más efectivo y
eficiente, y a que éste recupere el papel que
legítimamente le corresponde en las relaciones
internacionales.
II. LA
REFORMA Y REVITALIZACION DEL MOVIMIENTO DE PAISES NO
ALINEADOS: REALIDAD Y PERSPECTIVAS
COMO VE CUBA UN EVENTUAL PROCESO DE REVITALIZACION Y
REFORMA DEL MOVIMIENTO DE PAISES NO ALINEADOS
A juicio
de Cuba, hay tres elementos cruciales en cualquier
proceso de modificación al interior del Movimiento:
Los
cambios que se propongan deberán ser vistos por los
Estados Miembros como parte de un proceso de
"reestructuración" y "reorientación" del Movimiento.
Deberá
comenzarse por algunas propuestas esenciales, no
extremadamente ambiciosas o difíciles de implementar.
Garantizar el establecimiento de mecanismos sencillos y
efectivos que permitan que estimulen a su membresía,
que vería entonces al Movimiento como un mecanismo
eficaz de representación de sus intereses concretos
inmediatos.
Teniendo
en cuenta el cúmulo de ideas y propuestas que se han
generado en la búsqueda de fórmulas para avanzar hacia
una revitalización y una mayor efectividad del
Movimiento en el ámbito internacional, para Cuba sería
esencial en lo inmediato comenzar a trabajar por
modificaciones en tres vertientes fundamentales:
a.
Establecimiento de estructuras permanentes de apoyo al
Movimiento:
Creación
de una Secretaría Permanente modesta, financiada por
todos los Estados Miembros, y compuesta por personal en
virtud del principio de distribución geográfica
equitativa y con carácter rotativo. Esta Secretaría
sería responsable de la memoria histórica del
Movimiento y de dar seguimiento al cumplimiento de los
acuerdos en las diferentes reuniones, no sólo al nivel
de Conferencia Cumbre, sino también de las
Ministeriales, reuniones del Buró de Coordinación y en
general garantizar la continuidad y seguimiento del
trabajo que deberán realizar las diferentes estructuras
y mecanismos existentes y los nuevos que se creen en el
marco del Movimiento.
Esta
Secretaría deberá incluir una estructura que tendría a
su cargo la elaboración de los proyectos de cooperación
que desarrollaría el Movimiento y que describiremos
posteriormente. Igualmente, daría seguimiento a su
implementación.
Comités
ad hoc al nivel de Jefes de Estado o Ministeriales para
el tratamiento de temas de fondo de interés permanente
del Movimiento, los cuales reportarían al Buró de
Coordinación.
Fuerzas
de tarea compuestas a nivel Ministerial para la
atención de temas específicos que requieran acción
inmediata, decididos por el Movimiento previamente o
resultantes de circunstancias urgentes en las que el
Movimiento debería actuar. Este mecanismo haría
propuestas al Buró de Coordinación (BC) para su
aprobación y tendría a su cargo su ejecución,
reportando igualmente al BC con posterioridad.
b.
Definición de los temas centrales de atención del
Movimiento:
Sería
necesario establecer prioridades en términos de los
temas en los que centraría su atención el Movimiento.
Como ya hemos señalado, el MNOAL debe concentrarse en
grandes temas priorizados para sus Estados miembros en
los que sea previsible alcanzar consenso.
Consideramos que algunos de estos temas podrían ser:
El
Multilateralismo como vía idónea para la búsqueda de
soluciones a los problemas fundamentales en materia de
paz y seguridad internacionales. Este tema ha probado
contar con amplio apoyo entre los miembros del
Movimiento. Recientemente se logró adoptar en la
Asamblea General de la ONU una resolución presentada a
nombre del MNOAL sobre la "Promoción del
multilateralismo en materia de desarme y no
proliferación", con una excelente votación de 106 votos
a favor (todos países miembros del Movimiento), sólo 12
votos en contra y 44 abstenciones.
La
defensa y un mayor respaldo a los principios del
derecho internacional y la Carta de las Naciones
Unidas, fundamentalmente el respeto a la soberanía, la
integridad territorial y la independencia de los
Estados, así como la no-injerencia o interferencia en
los asuntos internos de estos. Se trata de un tema
priorizado para el Movimiento, componente esencial de
los principios fundacionales del mismo, y que en la
coyuntura actual debe constituir un motor impulsor en
el trabajo de NOAL. Deberá igualmente constituirse en
un elemento de cohesión entre los miembros del
Movimiento.
Democratización del orden económico y político
internacional actual, que permita a los países en
desarrollo participar en pie de igualdad en ambas
esferas en el ámbito internacional.
La defensa del avance real y efectivo del proceso de
reforma y democratización de las Naciones Unidas,
incluido el Consejo de Seguridad.
Apoyo a
la causa palestina y una mayor incidencia del
Movimiento en la búsqueda de soluciones definitivas en
el proceso de paz en el Medio Oriente.
Derechos
humanos en su interrelación con desarrollo y
democracia. El Movimiento deberá trabajar por presentar
una posición concertada en defensa de un mayor balance
entre la promoción y protección de los derechos
políticos y civiles por una parte y la relativa a los
derechos económicos, sociales y culturales por otra,
así como la disparidad creciente entre la atención a
los derechos individuales versus el tratamiento a los
derechos colectivos (los derechos de los pueblos), con
énfasis en las preocupaciones e intereses fundamentales
de los países en desarrollo en este tema.
Si bien
el tema de los derechos humanos en toda su complejidad
y en sus diferentes particularidades, no siempre
encuentra consenso al interior del Movimiento, deberá
trabajarse por convertir, a largo plazo, la defensa y
protección de los derechos humanos en un tema que sea
percibido desde fuera como un interés del Movimiento,
en el cual pueda presentarse una posición cohesionada y
firme.
Hay
subtemas que ofrecen espacio para ello, tales como el
derecho al desarrollo, el derecho a la alimentación, a
la salud, a la educación y otras cuestiones temáticas.
En general hay consenso igualmente en la necesidad de
aplicar la protección y promoción de los derechos
humanos en virtud de los principios de objetividad,
imparcialidad y no selectividad, evitando la
politización del tema. La cuestión de los efectos
negativos de la aplicación de medidas coercitivas
unilaterales sobre la realización plena de los derechos
humanos de los países afectados por estas acciones,
cuenta también con un fuerte apoyo dentro del
Movimiento.
Avanzar
hacia el desarrollo económico y social en el contexto
de la cooperación internacional. La búsqueda de
mecanismos efectivos de cooperación para lograr
resultados concretos en este tema debe ser igualmente
una prioridad para el Movimiento, tanto entre sus
países miembros, reforzando el criterio de la
cooperación Sur-Sur, como preparando bases más sólidas
para la negociación y el intercambio con los países
industrializados, en particular con el G-8. En este
último aspecto temas como el incremento de la
Asistencia Oficial al Desarrollo, la búsqueda de
soluciones duraderas y efectivas al problema de la
deuda externa, la necesidad de garantizar
apropiadamente la transferencia de tecnologías de los
países desarrollados a los países en desarrollo, las
críticas condiciones de África y la necesidad de
garantizar una participación en condiciones más justas
de los países en desarrollo en las negociaciones y los
mecanismos de comercio internacional, deben ser algunas
de las prioridades fundamentales.
Toda vez
que el Grupo de los 77 cumple esencialmente funciones
de coordinación y elaboración de posiciones de los
países en desarrollo en los temas económicos, el
Movimiento no deberá solapar o intentar sustituir la
actividad del G/77 en estos temas, sino más bien servir
de mecanismo de apoyo y de definiciones políticas a las
gestiones y a la labor de aquel Grupo.
Por otra
parte, la búsqueda de elementos que puedan percibirse
por parte de los miembros del Movimiento como proyectos
concretos en áreas críticas de la vida de sus países,
podría constituirse en un estímulo importante para la
participación activa de los países miembros en el marco
del MNOAL y que refuercen la validez y viabilidad de la
cooperación Sur-Sur.
En este
sentido, el Movimiento podría proponer proyectos de
cooperación a implementarse entre países interesados,
en un grupo de esferas (Ver Anexo 2), en un primer
momento. Posteriormente, de corroborarse un resultado,
esto podría extenderse a otras áreas:
c.
Redefinición del alcance y contenido de los documentos
a adoptar en las Conferencias Cumbres y Ministeriales
Resulta
claro que hay conciencia en la mayoría de los miembros
del Movimiento respecto a la necesidad de abreviar los
documentos de trabajo del Movimiento y elaborarlos
orientados a la acción, a manera de que sea factible el
planteamiento de acciones concretas a partir de los
acuerdos reflejados en dichos documentos.
Hasta el
momento las reuniones Ministeriales y las reuniones al
nivel de Conferencias Cumbres culminan con un
extensísimo documento final que hace un recorrido por
todos los temas de interés del Movimiento a nivel
global, así como incluye las referencias a situaciones
críticas o de mayor interés por regiones y por países.
En el
caso de las Conferencias Cumbres la práctica ha sido
producir, además del documento final descrito
anteriormente, una Declaración Política más breve, que
incluya los mensajes políticos del Movimiento en cada
momento y llegue con mayor facilidad a los diferentes
sectores de los diferentes países en el mundo.
Sin
embargo, desde la reunión del Comité Ministerial de
Metodología, reunido en Cartagena de Indias, Colombia,
en mayo de 1996, se acordó que los documentos deberían
ser concisos, sucintos y no repetitivos, así como
incluir medidas de carácter práctico, orientadas a la
acción y cuya ejecución sea factible. Se trataría
entonces de implementar lo ya acordado.
Podrían,
adicionalmente, y en aras de reducir el volumen de
documentos que se producen, evaluarse la posibilidad de
que se adopten documentos finales, sólo en las
Conferencias Cumbres, en forma de Plan de Acción. Sería
un documento enumerativo de acciones concretas a
cumplimentar por los Estados Miembros, precedidos de
una breve explicación, y cuyo seguimiento estaría a
cargo de la Troika del Movimiento, con un peso
fundamental en quién ostente la Presidencia y con el
apoyo sustantivo de la Secretaría Permanente.
En dichas
Cumbres se adoptaría además una Declaración Política.
Sería un documento declarativo, reafirmando las
posiciones del Movimiento en los temas fundamentales,
que llevaría los mensajes y posiciones principales del
MNOAL. Este sería el espacio para que los países y
regiones incluyan de manera sucinta los temas de su
particular interés.
En las
Reuniones Ministeriales que se realicen entre dos
Cumbres, se adoptaría un documento de evaluación del
cumplimiento del Plan de Acción adoptado en la Cumbre
anterior, y en el que se realizarían propuestas y
recomendaciones. En ningún caso este documento deberá
convertirse en una repetición del Plan adoptado o un
simple documento declarativo.
Las
Reuniones Ministeriales realizadas en Nueva York en el
marco de la Asamblea General, podrían dedicarse en cada
ocasión a uno o dos temas centrales de interés del
Movimiento, de acuerdo con la coyuntura internacional
en cada momento y de conformidad con los temas de mayor
preponderancia en cada Asamblea. Ello permitiría
centrar el pronunciamiento del Movimiento en cada una
de esas Ministeriales en los temas seleccionados, sin
necesidad de hacer un recorrido por todos los temas de
atención del Movimiento.
Deberá
igualmente estimularse la presentación de declaraciones
y pronunciamientos sobre temas específicos, a nombre
del Movimiento, tanto en el marco de la Asamblea
General de las Naciones Unidas como en otros órganos
que funcionen en otras sedes. Siempre que sea posible
se presentará una posición de consenso y sólida del
Movimiento en un tema, luego de las necesarias
consultas. Esta acción deberá potenciarse para mostrar
una posición de concertación y fortalecer la presencia
y cohesión del MNOAL.
CUÁLES
SERÍAN PARA CUBA LOS OBJETIVOS ESENCIALES DE UN MNOAL
RENOVADO Y FORTALECIDO:
Objetivos
sustantivos y metodológicos:
Reafirmar
los principios fundacionales del MNOAL: el principio
del respeto a la soberanía, a la integridad
territorial, la no injerencia en los asuntos internos,
el principio de igualdad de todos los Estados, el
derecho al desarrollo, la oposición al colonialismo y a
todas las formas de ocupación extranjera.
Ajustar
el accionar del MNOAL y sus proyecciones a las nuevas
circunstancias históricas y definir sus prioridades a
la luz de dichas circunstancias.
Activar
el papel del MNOAL en las relaciones internacionales y
en la defensa de los intereses de los países miembros
del Movimiento, actuando como un mecanismo de
concertación efectivo.
Adoptar
posiciones comunes sobre aquellos temas definidos como
prioridades del Movimiento.
Garantizar la continuidad en los trabajos del
Movimiento, facilitar la aplicación de las decisiones
adoptadas y buscar vías para apoyar a la Presidencia
del Movimiento.
En
materia económica y social, contar con una estructura
dedicada al tema de la cooperación y la asistencia que
logre materializar proyectos concretos en esta esfera.
Retomar
la elaboración y adopción del Plan de Acción para la
Cooperación Económica entre los Países No Alineados
concebido en 1973 y propiciar su consistencia con la
Declaración y Plan de Acción acordados en la Cumbre Sur
en La Habana.
Actuar de
manera cohesionada y efectiva en el marco de las
Naciones Unidas y los Organismos del Sistema, así como
en el contexto del seguimiento y revisión de las
diversas Convenciones internacionales en las cuales el
MNOAL tenga un interés fundamental y no duplique el
accionar del G-77.
Lograr un
mayor reconocimiento a nivel internacional de la
validez e importancia de la cooperación internacional y
el multilateralismo como vía más adecuada para buscar
soluciones a los problemas que aquejan a la Humanidad,
incluidos los relacionados con la paz y la seguridad
internacionales, en contraposición con los intentos por
avanzar un unilateralismo a ultranza.
Concertar
posiciones en materia de derechos humanos y democracia,
oponiéndose a la deformación del concepto y su
selectividad y politización, y a las acciones y
conceptos impositivos de los países del Norte en esta
esfera.
Lograr
una estrecha coordinación con el Caucus NOAL dentro del
Consejo de Seguridad de la ONU para incidir de manera
efectiva en las labores de este órgano, así como
mantener un intercambio fluido de información respecto
a lo que acontece en el Consejo.
Lograr
neutralizar los intentos de acuñar e imponer conceptos
contrarios a los intereses de los países en desarrollo.
Reforzar
la atención a los problemas del Desarme y la Seguridad
Internacional, en particular la reafirmación del
objetivo del desarme general y completo, incluido el
desarme nuclear.
Lograr en
cada Cumbre la adopción de una Declaración Política
centrada en las prioridades del MNOAL, así como de un
Plan de Acción concreto que permita materializar las
mismas.
Fortalecer el papel del Buró de Coordinación en la
aplicación y continuidad de las decisiones del
Movimiento, así como la actuación de sus Grupos de
Trabajo en la promoción de las posiciones de los países
No Alineados en los diferentes temas sobre la base de
las decisiones ministeriales y de las Cumbres.
Fortalecer y perfeccionar el mecanismo de los
ex-Presidentes del Movimiento, instituido en Jakarta.
Perfeccionar y hacer más transparente el mecanismo de
coordinación entre la Troika del Movimiento y el G-8.
ANEXO I
PRINCIPALES PROPUESTAS DE REFORMA Y POSICIÓN DE CUBA
ANTE ELLAS
a. El
Consenso como vía fundamental para la toma de
decisiones en NOAL:
Estudiar
soluciones para eliminar la contradicción entre la
necesidad del principio del consenso para mantener la
cohesión del MNOAL y su carácter obstruccionista de
acciones colectivas en ocasiones cuando uno o muy pocos
países se niegan a unirse al consenso con una voz
diferente. Si bien algunas delegaciones han indicado
que deberían definirse aquellas cuestiones esenciales
sobre las cuales trabajar sobre la base del consenso y
buscar nuevos mecanismos para temas de naturaleza no
primordial para el Movimiento, debe señalarse que no ha
habido un fuerte cuestionamiento al consenso como
mecanismo para la toma de decisiones. Cuba favorece el
consenso y coincide en que su aplicación debe ser
objeto de ulteriores estudios,
Para
alcanzar consenso, el MNOAL se debe centrar en los
temas que unen a sus miembros, no en los que los
dividen. Así, debería focalizar en los problemas
globales y no de países o regiones que podrían
exacerbar las contradicciones entre los países
miembros. Cuba coincide con esta posición.
b.
Establecimiento de un mecanismo permanente de apoyo al
Movimiento: una Secretaría NOAL
Establecer una Secretaría permanente o un mecanismo de
apoyo que sustente el proceso de toma de decisiones del
MNOAL. Las funciones de este órgano serían constituirse
en una especie de memoria institucional de la
organización que pondría a disposición del Movimiento
toda la información confiable para el proceso de toma
de decisiones, asistiría al país que ostente la
Presidencia en la preparación de los informes o minutas
para la conducción de las reuniones. Debería ser un
mecanismo similar al que tiene el G-77. Sería un
modesto equipo compuesto por profesionales altamente
calificados provenientes de los países miembros, con
arreglo al principio de distribución geográfica
equitativa y rotación regular. Este mecanismo sería
financiado por los Estados miembros. Cuba coincide con
esta propuesta.
c.
Reuniones:
La
reunión ministerial anual en Nueva York debe evitar
convertirse en un mini-debate general. Debería erigirse
en un intercambio interactivo sobre ciertos temas de la
agenda. El Presidente presentaría un sumario en lugar
de la declaración tradicional. Cuba coincide con esta
propuesta.
Los
discursos en las Cumbres deberían limitarse al
Presidente entrante y saliente, el Secretario General
de la ONU, los representantes de los grupos regionales,
el Presidente del G-77 y algún huésped que el
Movimiento quiera honrar, el resto de los debates deben
ser interactivos, en sesiones plenarias o mesas
redondas, en torno a temas seleccionados como
priorizados en cada foro, con vista a centrar el debate
y garantizar que no sólo haya riqueza en los
planteamientos sino posibilidad de encauzar propuestas
de acción concretas para los problemas fundamentales
planteados. Cuba considera que si bien los trabajos de
las Cumbres deben dinamizarse, debe darse oportunidad a
los Jefes de Estado o Gobierno que así lo deseen, de
dirigirse al Plenario del Movimiento.
Los
intervalos entre las Cumbres deben reducirse a dos años
para permitir al Movimiento un análisis más actualizado
de los acontecimientos mundiales. Cuba considera que
esta propuesta se debe examinar con mayor profundidad.
Si bien es cierto que permitiría una mayor
actualización, el lapso de tres años permite al
Presidente del Movimiento una mayor consolidación en
sus actuaciones y le brinda a los NOAL una mayor
continuidad.
Estudiar
la posibilidad de introducir mecanismos de concertación
del Movimiento en otras sedes de los organismos
internacionales más allá de Nueva York, que actúen con
fuerza y dinamismo sobre temas esenciales, tales como
la Organización Mundial de Comercio y otros. Cuba
coincide con esta propuesta.
d.
Documentos:
Deben ser
concisos, actualizando los asuntos tratados previamente
de los cuales se hará referencia. Deberán contener
planes de acción, marcos de tiempo y metas específicas
a ser alcanzadas, así como la entidad responsable de
aplicar las decisiones. Cuba coincide con esta
propuesta.
Temas a
debatir:
El
Movimiento deberá centrar su atención en aquellos temas
que sirvan al objetivo de unir y no dividir al
Movimiento, con énfasis en cuestiones globales más que
en aquellas específicas de países o regiones. Cuba
coincide con esta propuesta.
Focalizar
las áreas donde el MNOAL tenga ventajas comparativas
como paz, seguridad, desarme, prevención, resolución y
manejo de conflictos, autodeterminación y lucha contra
la ocupación extranjera, reforma de ONU, la lucha por
la democratización del orden internacional actual y
otros temas políticos relevantes. En este contexto, el
Movimiento deberá continuar impulsando y reforzando el
multilateralismo como la base de su accionar. Cuba
coincide con esta propuesta.
El
Movimiento deberá igualmente dedicar importante
atención a temas económicos globales de interés
priorizado para los países en desarrollo, tales como:
trazar una estrategia para avanzar realmente en el
incremento de la Asistencia Oficial al Desarrollo por
parte de los países industrializados; lograr un
incremento sostenido de los flujos de capital en
inversión extranjera directa; soluciones efectivas y
duraderas al problema de la deuda externa; búsqueda de
mayor acceso a los mercados; mecanismos para garantizar
una justa y apropiada transferencia de tecnología;
mecanismos para garantizar que los dividendos de la
globalización sean compartidos con equidad entre países
industrializados y países en desarrollo, a manera de
reducir la enorme brecha que divide a ambas categorías.
Cuba coincide con esta propuesta.
El
Movimiento deberá dedicar importante atención a la
cooperación Sur-Sur. Establecimiento de estrategias y
mecanismos efectivos y permanentes en los que los
diferentes países miembros aportarían o bien capital
financiero, o infraestructura o capital humano
profesional y capacitado. En el caso de la cooperación,
los esfuerzos deberían centrarse en áreas fundamentales
para avanzar hacia el desarrollo social y el desarrollo
sostenible de los Estados Miembros, tales como el
desarrollo de proyectos en educación, salud,
alimentación, servicios de agua potable, y vivienda,
entre otros. Cuba coincide con esta propuesta.
La agenda
de cada Cumbre debe centrarse en pocos temas de
relevancia y actualidad en las relaciones
internacionales y las regiones y subregiones del
Movimiento. La Troika podría recomendar, después de
hacer consultas, dos temas a discutir por los Jefes de
Estado en mesas redondas. Cuba coincide con esta
propuesta siempre que no incida negativamente en la
necesidad de que el Movimiento aborde en sus Cumbres
todos aquellos elementos de importancia para sus
integrantes y defina las medidas para la acción que
deberá adoptar el MNOAL.
Hasta que
el sistema de Naciones Unidas haya sido adecuadamente
reformado, el Movimiento debería hacer más énfasis en
las organizaciones regionales. Cuba considera que, si
bien el Movimiento debe hacer un énfasis adecuado en
las organizaciones regionales, es esencial que también
participe en la reforma del sistema de las Naciones
Unidas de acuerdo a sus intereses.
Debatir y
alcanzar un enfoque amplio y consensuado de la
globalización, de cuales son sus consecuencias
positivas y cuales las negativas para los países en
desarrollo con vistas a actuar con unidad en los foros
económicos y monetarios internacionales dominados por
posiciones unificadas de los países desarrollados. Cuba
coincide con esta propuesta.
Debatir
internamente temas como derechos humanos, democracia y
buen gobierno con el fin de encontrar y promover los
valores comunes de los países en desarrollo y romper la
tendencia del Movimiento a mantener una "postura
defensiva" en el análisis de estos temas. Cuba coincide
con esta propuesta.
El tema
de la asistencia humanitaria debe seguir siendo objeto
de atención para evitar que la asistencia al desarrollo
sea afectada por la primera. Desarrollar un régimen
jurídico internacional para diplomacia preventiva e
intervención humanitaria. Cuba coincide con esta
propuesta.
Estructuras:
Los
coordinadores de los grupos de trabajo deben rotar
sobre una base predecible para dar oportunidades a
otros miembros atendiendo al principio de igualdad y
efectividad. El mandato debe ser por tres años. Cuba
coincide con esta propuesta, y considera que las
rotaciones deben ser simultáneas con las de los
Presidentes del Movimiento.
Establecer Comités Ministeriales y de Jefes de Estado y
de Gobierno de no más de diez miembros para discutir
sobre temas específicos de interés prioritario del
Movimiento. Deben ser transparentes en su trabajo con
representación geográfica balanceada y membresía
rotativa. Cuba coincide en principio con esta
propuesta, pero considera que se debe examinar más
profundamente en lo que atañe a su membresía.
Convocar
un foro ministerial dedicado a la reforma de la ONU
para debatir y actualizar las posiciones del
Movimiento. Cuba coincide con esta propuesta.
Fortalecer la Troika del MNOAL, establecida en 1997,
específicamente para promover el diálogo Norte-Sur.
Deberá trabajar estrechamente con la Troika del G-77
para evitar desorientación en el proceso de diálogo de
los grupos representantes del Sur con los países del
G-8. La Troika debe tener al menos dos reuniones
regulares entre Cumbres. Cuba coincide con esta
propuesta.
Establecer un "tanque pensante" del MNOAL sobre bases
permanentes y no sólo para las Cumbres y evitar posible
duplicación con las funciones del Centro Sur.
Desarrollar una red informal de personas eminentes del
Movimiento. Cuba coincide en principio con esta
propuesta y considera que se debe profundizar en ella,
sobre todo en lo que atañe a su integración y mandato.
Institucionalizar un mecanismo permanente de
coordinación entre los miembros del Caucus NOAL del
Consejo de Seguridad y el Buró de Coordinación para
garantizar a todos los miembros información, oral o
escrita, con el fin de incidir más efectivamente en los
acontecimientos mundiales. Cuba coincide con esta
propuesta.
Fortalecer la coordinación entre el Movimiento de
Países No Alineados y el G-77 a través del Comité de
Coordinación Conjunta (JCC), sin duplicar sus
funciones, sino centrarse en problemas sistémicos
globales. La realización de reuniones ministeriales de
estas dos estructuras con carácter permanente y no
limitado al marco de la Asamblea General en Nueva York
podría ser un mecanismo útil. Cuba coincide con esta
propuesta.
Búsqueda
de fórmulas novedosas que incentiven que el Movimiento
tome en cuenta los temas o preocupaciones específicas
legítimas de sus miembros en el contexto regional y
subregional. Esto garantizaría que los miembros verían
sus problemas en dicho contexto canalizados en el marco
de NOAL y estimularía su participación en el Movimiento
vs su inserción de manera alternativa en los marcos
regionales para la búsqueda de soluciones a los
problemas que más les interesan. Cuba coincide con esta
propuesta, y piensa que se deben concebir mecanismos
concretos para esta función.
Arreglo
pacífico de controversias:
Promover
el establecimiento de grupos de tareas, enviados
especiales, misiones de fomento de la confianza,
servicios de consultoría y buenos oficios, grupos de
contacto u otros mecanismos que contribuyan a la
solución de problemas internacionales, especialmente
que involucren a países no alineados. Cuba coincide con
esta propuesta.
Promover
el establecimiento de un mecanismo de arreglo pacífico
de controversias entre los miembros del Movimiento.
Cuba coincide en principio con esta propuesta y
considera que el Presidente del Movimiento debe
realizar consultas con todos sus miembros para
garantizar que exista un acuerdo pleno y expreso al
establecimiento de este mecanismo.
Otras
propuestas:
El MNOAL
debe imitar a la OUA en no permitir la representación
de Estados donde hayan tenido lugar cambios
inconstitucionales o por la fuerza. Cuba podría apoyar
esta propuesta.
Estimular
a sus miembros a contribuir con el funcionamiento del
Fondo Mundial de Solidaridad. Cuba apoya esta
propuesta.
Perseguir
medidas que promuevan la cancelación de la deuda
bilateral oficial. Cuba apoya esta propuesta.
ANEXO II
POSIBLES ESFERAS DE COOPERACIÓN INMEDIATA ENTRE LOS
PAÍSES NO ALINEADOS
a. Salud:
Intercambio de profesionales de la salud para ejercer
en diferentes países miembros con déficit en esta área;
Formación
de médicos y otro personal de la salud, así como
entrenamientos y perfeccionamiento en técnicas y
procedimientos modernos que no están al alcance de
todos los países.
Construcción de infraestructura material y organizativa
de soporte para el desarrollo de sistemas de salud
eficaces, que cubran grandes grupos poblacionales en
los países miembros.
Establecimiento de un sistema de precios preferenciales
para los medicamentos y equipos médicos entre los
países miembros del Movimiento.
b.
Educación:
Intercambio de Profesionales de la Educación en los
diferentes niveles educacionales de enseñanza general,
con énfasis en la enseñanza primaria. Podría evaluarse
la posibilidad de establecer un proyecto de
alfabetización para personas adultas en los países de
índice de analfabetismo más elevado.
Formación
de maestros y profesores en los diferentes niveles de
enseñanza general, con énfasis en enseñanza primaria.
Formación
de jóvenes en técnicas de computación y comunicaciones.
Intercambio de equipos y tecnologías de comunicaciones
Construcción de infraestructura material y organizativa
de soporte para el desarrollo de sistemas de educación
eficaces, que cubran grandes grupos poblacionales en
los países miembros.
c.
Alimentación y Agua potable:
Intercambio de tecnologías y materias primas para la
elaboración de alimentos básicos para la población.
Elaboración de proyectos de distribución de alimentos,
buscando cubrir las necesidades mínimas de los sectores
poblacionales con mayores dificultades para acceder a
medios de alimentación.
Proyectos
para potabilizar el agua y construcción de
infraestructura para llevar agua potable a regiones
donde no existe o escasea este preciado líquido.
Para el
desarrollo de proyectos en las áreas descritas en los
incisos a, b y c, sería necesario la evaluación previa
de los países más necesitados en las diferentes áreas.
Igualmente sería necesario crear una bolsa de países
que podrían aportar recursos financieros para estos
proyectos; una bolsa de países que podrían aportar
personal capacitado y otra bolsa de países que podrían
aportar tecnologías y otra clase de infraestructura
técnica. Toda esta labor deberá ser ejecutada por la
estructura de cooperación que se crearía como parte de
la Secretaría Permanente del Movimiento, tal y como se
comentó en el cuerpo de este trabajo.
(Minrex) 20-02-2003
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