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Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores
La
Comisión de Asuntos Socio-humanitarios de la Asamblea
General de Naciones Unidas aprobó ayer, por 168 votos a
favor y solo 7 en contra, el proyecto de resolución
presentado por Cuba, a nombre del Movimiento de Países No
Alineados, que aprueba el acuerdo de construcción
institucional del Consejo de Derechos Humanos y elimina
definitivamente el mandato que Estados Unidos había impuesto
contra Cuba en la antigua Comisión de Derechos Humanos.
En
junio de este año, el Consejo de Derechos Humanos, reunido
en Ginebra, había decidido poner a la consideración de la
Asamblea General de la ONU un documento que definía la
manera en que funcionaría dicho órgano, que reemplazó a la
desprestigiada Comisión de Derechos Humanos. En dicho
documento, el Consejo de Derechos Humanos recomendaba la
eliminación del mandato contra Cuba que, año tras año,
durante dos décadas, el gobierno de los Estados Unidos
hiciera aprobar mediante el chantaje, la amenaza y la
coacción. Esa propuesta es la que ahora quedó refrendada en
Naciones Unidas.
Esta
decisión consolida el triunfo de nuestro pueblo en su
enfrentamiento tenaz a la manipulación en el tema de los
derechos humanos de que nuestro país fuera víctima durante
20 años y reafirma, una vez más, el aislamiento
internacional de la política del gobierno norteamericano
contra Cuba.
A
menos de un mes del contundente rechazo, por la propia
Asamblea General de Naciones Unidas, del bloqueo contra
nuestro país, esta es una victoria histórica.
Las
Naciones Unidas han reconocido la razón y la justeza de los
argumentos que, sin concesión alguna, hemos defendido a lo
largo de tantos años para enfrentar en Ginebra el carácter
politizado, selectivo y discriminatorio de las acciones del
gobierno de los Estados Unidos contra Cuba.
Es
de particular significación que a Cuba, en su calidad de
Presidente del Movimiento de Países No Alineados,
correspondiera la responsabilidad de presentar la resolución
que fuera aprobada con los únicos votos en contra de Estados
Unidos, Israel, Canadá, Australia, Islas Marshall, Palau y
Micronesia. Otros once países, entre ellos China y Rusia,
copatrocinaron junto al Movimiento el texto de la resolución
aprobada.
La
decisión de hoy constituye un golpe demoledor a los
designios imperiales de la administración Bush contra Cuba.
El
gobierno de Washington, que votó casi en solitario contra la
creación del Consejo de Derechos Humanos en el año 2006, no
ha podido hallar el apoyo necesario para aspirar a ser
miembro de dicho órgano.
Estados Unidos tampoco había podido incluir una enmienda que
condenara a Cuba en la resolución contra el bloqueo
recientemente aprobada ni presentar una resolución contra
nuestro país en la Asamblea General de la ONU.
En
cambio, Cuba, que sí votó a favor de la creación del Consejo
de Derechos Humanos y fue elegida para integrarlo desde el
primer momento, con más de las dos terceras partes de los
votos de los miembros de Naciones Unidas, ha mantenido, con
prestigio creciente, una participación activa en las
deliberaciones de dicho órgano, incluso en su proceso de
construcción institucional, en defensa de los legítimos
intereses de los países del Tercer Mundo.
Los
tiempos han cambiado. Cada vez son más los países que se
rebelan contra la imposición y la mentira.
Sin
embargo, sabemos que el gobierno norteamericano no cejará en
sus intentos de manipular el tema de los derechos humanos,
con el fin de justificar su política de guerra económica y
agresiones contra Cuba. Pero esos empeños están condenados
al fracaso.
Esta
histórica victoria es el premio a veinte años de batalla de
nuestro pueblo bajo la conducción de Fidel, a su resistencia
heroica, a su unidad inquebrantable y a su fidelidad a los
principios de la Revolución.
La Habana, 17 de noviembre de 2006 |