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El Ministerio de Relaciones Exteriores ha sido
informado por la Dirección de Inmigración y
Extranjería del Ministerio del Interior de que,
durante los nueve meses transcurridos entre el 1° de
octubre del 2006 y el 30 de junio del 2007, se han
presentado en sus oficinas 10 724 ciudadanos con
visas otorgadas por la Oficina de Intereses de los
Estados Unidos para emigrar de forma legal a ese
país. Esta cifra representa solo el 53,6% de la
cuota mínima anual de 20 000 visas que deben ser
concedidas al concluir el mes de septiembre de 2007,
de acuerdo con el compromiso que el gobierno de los
Estados Unidos asumió al suscribir el Comunicado
Conjunto del 9 de septiembre de 1994, firmado entre
ambos países.
Resulta evidente que existe un retraso considerable
en el otorgamiento por la Oficina de Intereses de
los Estados Unidos del mínimo de 20 000 visas a que
está comprometida. El Ministerio de Relaciones
Exteriores alerta que, de mantenerse esta tendencia
durante los tres meses que restan para la conclusión
del periodo anual, el gobierno de los Estados Unidos
violaría una obligación fundamental que garantiza el
adecuado cumplimiento del Acuerdo Migratorio de
1994.
Ese incumplimiento constituiría una grave e
injustificable violación del referido Acuerdo, y un
regalo que complacería a los enemigos más acérrimos
del mismo: la mafia cubanoamericana y sus
representantes en el Congreso de los Estados Unidos,
quienes, ni siquiera satisfechos con la decisión
unilateral de la Administración norteamericana de
suspender, por tiempo indefinido desde enero del
2004, las conversaciones migratorias bianuales que
ambas partes celebraban para verificar la marcha del
Acuerdo Migratorio, se han pronunciado
reiteradamente por su abolición.
Ese incumplimiento significaría, además, un aliento
adicional a la emigración ilegal, que históricamente
ha sido estimulada por la existencia de la Ley de
Ajuste Cubano y la política de "pies secos-pies
mojados", engendros que ofrecen privilegios
exclusivos únicamente a emigrantes ilegales
procedentes de Cuba.
Cabría preguntarse qué persigue el gobierno de los
Estados Unidos con este comportamiento. ¿Por qué
desea que empeore la situación migratoria entre
ambos países? ¿Es que ha decidido satisfacer las
exigencias de la mafia cubanoamericana de abolir los
Acuerdos Migratorios vigentes? ¿Guarda esto relación
con las recientes declaraciones del presidente Bush,
en las que además de desear la muerte del Comandante
en Jefe, expresó su preferencia por forzar los
"cambios" que desea imponer a Cuba, aun cuando ello
diera lugar a una situación de inestabilidad que con
toda seguridad también afectaría a los Estados
Unidos?
El Ministerio de Relaciones Exteriores insta a la
Oficina de Intereses de los Estados Unidos a cumplir
de forma rigurosa y seria con su obligación de
otorgar un mínimo de 20 000 visas anuales que
permitan a ciudadanos cubanos emigrar de forma
segura, legal y ordenada a ese país y responsabiliza
totalmente al gobierno de los Estados Unidos con el
incumplimiento de dicho compromiso.
El Ministerio demanda al gobierno de los Estados
Unidos que cese la manipulación del tema migratorio
con fines políticos, la aplicación de la Ley de
Ajuste Cubano y la política de "pies secos-pies
mojados" y ponga fin a la incesante propaganda
subversiva y de guerra psicológica contra Cuba.
Esa política irresponsable del gobierno de los
Estados Unidos estimula la indisciplina social, el
delito, las salidas ilegales y ofrece un tratamiento
preferencial a los emigrados cubanos, sin reparar en
las formas y medios que estos utilizan para arribar
al territorio de ese país, incluyendo el empleo de
la violencia, todo lo cual socava la aplicación del
Acuerdo Migratorio y constituye una causa permanente
de muertes injustificadas e innecesarias, cuyas
víctimas son en muchas ocasiones, mujeres y niños.
El Ministerio rechaza de antemano cualquier
intención de responsabilizar a Cuba con el
incumplimiento del Acuerdo Migratorio, cuando en
realidad nuestro país es el que se enfrenta a una
intensificación de la hostilidad y las provocaciones
del gobierno de los Estados Unidos, como parte de
sus inútiles esfuerzos para derrocar al gobierno
legítimo elegido de forma soberana por el pueblo
cubano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores al propio
tiempo reitera la voluntad inequívoca del gobierno
de Cuba de continuar enfrentando la emigración
ilegal y de honrar cabalmente sus compromisos con
los Acuerdos Migratorios.
La Habana, 16 de julio del 2007
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