El próximo día 8 de mayo, se cumplirá el primer año de la
liberación definitiva del terrorista Luis Posada Carriles en
los Estados Unidos.
En aquella ocasión, la jueza Kathleen Cardone así lo dispuso,
desestimando los cargos que el gobierno de los EE.UU. había
interpuesto en contra de Posada. El terrorista solo había
sido acusado de cometer fraude y mentir al Servicio de
Inmigración y Aduanas para obtener su naturalización en
dicho país. La jueza dijo entonces: "El centro de este caso
no es el terrorismo. Es el fraude migratorio. El terrorismo
y la decisión de si un individuo debe ser o no clasificado
como terrorista, descansa en la discreción de la rama
ejecutiva".
El gobierno de los Estados Unidos no ha acusado a Posada por
sus actos terroristas, a pesar de que dispone de todas las
pruebas que se derivan de su vieja relación con él y de las
que Cuba le ha suministrado desde el año 1998.
Paradójicamente, fue la propia Jueza Cardone la que, en uno
de sus dictámenes iniciales, resaltó el hecho de que se
trata de un peligroso terrorista, e incluso enumeró parte
del rosario de fechorías cometidas por ese siniestro
personaje.
La jueza Cardone recordó la participación de Posada en
algunos de los hechos más repudiables del pasado siglo. La
larga lista incluye el escándalo Irán-Contras, el derribo
del vuelo 455 de Cubana de Aviación, la explosión de bombas
en centros turísticos de La Habana en 1997 y los planes para
asesinar al Comandante en Jefe, en Panamá, en el año 2000.
El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia la cómplice
inacción del gobierno de los Estados Unidos y la protección
otorgada por la Administración del presidente George W. Bush
a Luis Posada Carriles.
Mientras insiste en presentarse como el líder de su
autoproclamada "guerra contra el terrorismo", el gobierno de
los Estados Unidos continúa ignorando la solicitud de
extradición de Posada, presentada el 15 de junio del 2005
por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.
El presidente George W. Bush se niega a procesarlo como lo
que realmente es, un terrorista, con lo cual viola
descaradamente su propia legislación y sus obligaciones
internacionales. Demuestra, una vez más, su compromiso
personal con la mafia cubanoamericana de Miami.
La liberación del terrorista y ex agente de la Agencia
Central de Inteligencia, demuestra que su banal
enjuiciamiento en los Estados Unidos es una farsa.
Los ridículos y vergonzosos esfuerzos de la fiscalía para
dilatar una y otra vez el caso de fraude migratorio
presentado, constituyen una maniobra legal dilatoria que
impide la justicia, extraordinariamente demorada en este
caso.
Contrasta de forma significativa con la feroz actitud de esa
misma fiscalía en el caso de nuestros Cinco Héroes,
luchadores contra el terrorismo, a varios de los cuales se
condenó incluso a cadena perpetua, en un turbio proceso
desarrollado ante un parcializado tribunal judicial de
Miami.
Mientras tanto, a la defensa legal del terrorista se le
permiten innumerables plazos para continuar el infinito
proceso migratorio, que no garantiza la imposición de
sanción alguna, por mínima que fuese, al terrorista liberado.
Un tratamiento igualmente benigno han recibido los
terroristas Santiago Álvarez, Osvaldo Mitat y Ernesto Abreu.
Ellos fueron sancionados el 11 de febrero de este año, por
el Juez David Briones, a diez, ocho y dos meses de privación
de libertad, respectivamente, por haberse negado a declarar
contra Posada, tras introducirlo ilegalmente en los Estados
Unidos en la embarcación Santrina.
Lo mismo ha ocurrido en los casos de sus cómplices Rubén
López Castro y José Pujol, a quienes la jueza Cardone
sancionó por la misma razón, el pasado 17 de marzo, a diez y
tres meses de privación de libertad y a multas de 500 y 250
dólares, respectivamente.
La apacible vida del terrorista Luis Posada Carriles en
Miami, garantizada por el gobierno de los Estados Unidos, se
unirá a la larga lista de vejámenes, violaciones y
atrocidades por las que será recordada la administración
Bush.
¿Cómo
podría olvidarse el secuestro secreto de personas en
cualquier parte del mundo y la aprobación de la tortura,
todo con el pretexto del enfrentamiento al terrorismo?
Cuando solo le restan nueve meses de mandato, va quedando
claro que el legado de esta administración en la lucha
contra el terrorismo será el de la hipocresía y la falta de
voluntad política para combatirlo, cuando hacerlo resulta
inconveniente para los intereses políticos norteamericanos.
La impunidad asegurada por el gobierno de los Estados Unidos
a Luis Posada Carriles es otra prueba de la necesidad que
tiene nuestra Patria de defenderse del terrorismo anticubano,
originado y financiado desde ese país.
Por combatir el terrorismo, nuestros Cinco Héroes cumplirán
diez años de injusta y cruel prisión en cárceles
norteamericanas, el 12 de septiembre de este año.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ratifica que el
pueblo cubano continuará exigiendo justicia contra el
criminal.
La
Habana, 16 de abril del 2008