Martí abordó el teatro de pasada y
ocasionalmente aunque demostró siempre que le interesaba, pero su
agitada y corta existencia no le permitió dedicarse a él plenamente.
El género en Martí se limita a un poema
dramático patriótico muy conocido: Abdala (1869), escrito a los
16 años; Amor con amor se paga, un divertimiento creado en una
mañana en México en el año de 1875 por reclamo del teatrista Enrique
Guasp de Peris que lo interpretó junto a la actriz Concha Padilla;
Adúltera, entre 1872 y 1874 con dos versiones y su mayor logro
Patria y Libertad más conocido como Drama Indio, que se
incorporó a sus obras completas a partir de las ediciones impresas desde
1961.
Dejó más de un boceto dramático entre sus
papeles, que junto al Drama Indio lo hubieran situado en el
umbral del teatro moderno.
Todo indica que se interesó por el teatro
desde temprana edad, buscaba el apoyo de un amigo- peluquero de teatro-
para asistir a las funciones del Tacón o el Albisu por el año 1866,
confesó que a los trece años se esmeró en traducir el Hamlet de
Skakespeare. Fueron numerosas, en su etapa madrileña los comentarios
críticos dedicados a obras, autores y actores.
Admiró a "La Bella Otero" a la que le
dedicó además de una crónica la famosa cuarteta conocida como "La
bailarina española", escribió también sobre Sara Bernhardt, Jane Hading,
Salvini, La Ristori, Coquelín, entre otros.
En sus comentarios no faltó Ibsen, destacó
la creación del teatro nacional mexicano y en cuanto a Cuba se interesó
por los autores que pensaban en criollo, aunque fueran obras mediocres o
incipientes, tuvo en cuenta ante todo los valores ideológicos.
¿Sus preferencias teatrales?:
"Fausto es, a mi juicio, la mejor obra del hombre, después de
Prometeo", refiere y prefiere a Shakespeare y Calderón, por
encima de Tirso y Lope. Era amante de aquellas obras que tenían héroes a
imitar. Decía: "Hay: dos teatros: el social que requiere un arte menor,
local y relativo: y el de arte mayor, el teatro de arquetipos. Como hay
dos vidas la que se arrastra y la que se desea".O sea, prefiere la
tragedia clásica a la naturalidad que podía proporcionar lo que llamamos
drama. No mostró simpatía por lo lírico. Reconocía que "la época de los
arquetipos ha pasado, no se puede volver a la grandeza de la tragedia
griega".
Martí recibió la herencia final del Siglo
de Oro español, teatro sumido en un atraso que retardó la dramaturgia de
habla hispana y lamentablemente no la renovó, con sobrado talento para
hacerlo, pero no podemos pedirle un compromiso de teatrista consumado ,
nuestro Apóstol no tuvo tiempo de adentrarse en el intringulis teatral.
Quizás advirtiendo la decadencia escénica hispánica prefería los
arquetipos.
El 22 de enero de 1869 La Habana es todo
comentario. Jacinto Valdés, popular actor cómico conocido por Benjamín
de las Flores da un "Viva a Céspedes" cuando interpretó la guaracha "El
negro bueno" en la función del día anterior en el Teatro Villanueva, en
la temporada de Bufos Habaneros, que conquista al público no sólo por su
gracia pícara, también porque las obras eran ricas en criollez y
cubanía.
Los voluntarios colmaron el teatro en la
noche del día 22, ´estaba anunciado el sainete "Perro huevero aunque le
quemen el hocico", de Juan Francisco Valerio, el teatro exhibía como
adorno telas con los colores de la bandera de Céspedes: blanco, rojo y
azul. algunas habaneras también hacían gala de estos colores en sus
vestidos o cintas. En el programa se anunció que la recaudación se
destinaba a unos "insolventes"- todos instuian que ésta era destinada a
los mambises-, se escribieron vocablos "sospechosos", preñados de doble
sentido en los anuncios de cantos y bailes.
Cuando el personaje de Matías, en el
sainete, exclamó: "Viva la tierra que produce la caña", el bocadillo
sirvió como detonante, se escucharon "vivas a Cuba libre".Rodaron las
butacas. Los voluntarios iniciaron un tiroteo que desencadenó una
masacre. La casualidad quiso que este fuera el preludio de la aparición,
al siguiente día, el periódico "La Patria Libre", editado por Martí
junto a su maestro Rafael María Mendive, allí aparecía Abdala..
El texto tiene, doblemente, un valor histórico, pero no teatral.
Abdala que no se representó en vida del autor es realmente un
poema simbólico. Nubia, una tierra lejana que es Cuba. La madre, opuesta
al sacrificio del hijo es Doña Leonor y Martí, desde luego, Abdala.
Fina García Marruz, señala, "Parece la
obra una de esas piezas que recitan los escolares disfrazados de
adultos, en que se declama a la patria, al valor o la muerte, pero en
que detrás del acento forzado, para que luzca más grave, uno sabe que
hay la voz de un niño".
Es cierto que carece de valores literarios
y de teatralidad. La importancia la adquiere porque uno sabe que es la
historia del propio autor. La García Marruz lo resume en una síntesis
muy feliz: "Lo que promete el niño lo aplicará el hombre".
El historiador del teatro cubano, Rine
Leal, le confiere mayor importancia, para él, con esta obra comienza lo
que califica como "teatro mambí". "Es significativo que Martí, en su
primera obra, situé al africano como centro de su dramática y lo
desplace del bufo a la epopeya, para darle rango de héroe positivo".
Enrique Guasp de Peris estuvo en Cuba, lo
aplaudió el público, como galán joven, en funciones celebradas en el
Liceo de Guanabacoa. Cuando se encuentra con Martí en México triunfaba
en aquel país. El presidente de México, Lerdo, auspiciaba un proyecto
para reanimar la literatura y el arte dramático, es así como surge
Amor con amor se paga.
Se estrenó el 19 de diciembre de 1875. Es
un proverbio breve de versos ligeros que Martí escribe en unas horas y
es lo único de su teatro que se representó en vida de él. Utiliza el
recurso de "el teatro dentro del teatro" lo que le da más amenidad. Al
parecer no la tomó muy en serio y la calificó de "frívola", sin embargo,
analizándola dramatúrgicamente posee más recursos escénicos que
Abdala.
Concha Padilla, la bella actriz mexicana,
fue la protagonista. En los ensayos, a los que asistía Martí, surgió un
romance entre la actriz y el dramaturgo, el idilio tuvo bruscos cambios
como vendavales. Ella muy celosa. El muy procurado por las damas. En una
de las noches de representación descubrió en un palco a una bella mujer
que lo impactó. Era la camagüeyana Carmen Zayas Bazán, la que luego
sería su esposa.
Adúltera fue uno de los proyectos que
con más vehemencia y seriedad trató de lograr. Era el tema del adulterio
llevado a la escena con cuatro personajes: el marido, la mujer, el amigo
y el amante. Trata de poner en práctica su teoría de los arquetipos.
Su intención no se logra. Es un melodrama
que no escapa de la influencia de su gran amigo, el dramaturgo español,
José Echegaray, que estuvo muy de moda en esos años, a pesar de las
pésimas obras que escribió.
Es una pieza inferior a las anteriores.
Sus personajes son alemanes, pero en el fondo netamente españoles . el
tema es la honra, hay infidelidad y Martí opta por el perdón del marido
ofendido. Escribió, incluso, una segunda versión pero tampoco logró
teatralidad en ella. Como en casi todas sus obras partió de vivencias,
expresó: "A los dieciocho años de mi vida, estuve por las vanidades de
la edad, abocado a una grave culpa: Lo rojo brilla y seduce y vi unos
labios muy rojos en la sombra; pero interiormente iluminado por el
misterioso concepto del deber, llegó luz a las tinieblas, y vi de cerca
todos sus horrores".
De Patria y Libertad, sólo se
conocían fragmentos editados por Trópico..Fue escrita en Guatemala,
Martí lo refirió así en su testamento literario enviado a Gonzalo de
Quesada.
La obra se publicó por primera vez,
integra, en 1961. en la edición de las obras completas publicada en ese
año por el Patronato del Libro Popular, Editorial Tierra Nueva, Tomo
tres, con su título original Patria y Libertad , entreparéntesis,
como subtítulo: Drama Indio poema dramático.
Escrita en 1877, iniciaba un camino firme
y seguro en el teatro martiano,
Es una obra dedicada a América. El pueblo
colma la plaza, celebra la victoria, expone un franco contraste con los
españoles y todo su boato, volcados en suntuosos salones. Es la primera
vez que Martí menciona la frase: "Nuestra América"
La idea inicial era hacer un drama en tres
actos que terminara con la Junta de Independencia del 15 de septiembre.
Los apuntes que dejó así lo confirman.
Atrás quedaban los arquetipos, los
juguetes, los versos ardorosos de juventud. Leal apunta: "Crea las bases
de un teatro nuevo, pasmoso, que caliente y vivifique "la fatigada
fantasía europea".
Patria y Libertad junto a proyecto
como Chec-Mool (el despertar del indio y el intento de robo del
arqueólogo yanqui Le Plegoon) parece que encaminaban a Martí en ideas
renovadoras
Con respecto al teatro. De allí que
escribiera: " El teatro ha de ser siempre, para valer y permanecer, el
reflejo de la época en que se produce". Quedó trunco por lo inevitable,
lo verdaderamente necesario para él la libertad de su patria y luchando
por ella el trágico Dos Ríos.
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