José Julián Martí Pérez,
Apóstol de la Independencia
de Cuba

 

  

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Cuba > José Martí

 José Martí: la formación del héroe

Por Yoel Cordoví Núñez, Investigador del Instituto de
Historia de Cuba

Servicio Especial de la AIN

En 1852, el matrimonio compuesto por el sargento primero del Real Cuerpo de Artillería Mariano Martí y la canaria procedente de Santa Cruz de Tenerife Leonor Pérez, se alojaron en una modesta casa de la calle de Paula, con el número 41.

En la planta baja vivía la familia de Juan Martín Navarro, teniente de artillería de La Cabaña y primo de Don Mariano. Ambos firmaron un contrato con Matías Cabezas para alquilar el inmueble de arquitectura colonial siglo XVII.

Al año siguiente, en la madrugada del viernes 28 de enero de 1853, los dolores de parto de doña Leonor anunciaban la llegada del primogénito de la escendencia.
El niño fue bautizado en la iglesia del Santo Ángel Custodio de La Habana por el propio capellán del Regimiento de Artillería, presbítero Tomás Sala Figuerola. Su nombre: José Julián Martí y Pérez, único varón de la familia, quien con el tiempo se vería rodeado de siete hermanas.

En la casa de Paula 41 vivirá el niño con sus padres hasta 1856, fecha en que se trasladan para Merced 40.

Vendrían acontecimientos y experiencias que, de una forma u otra, marcaron la formación de la personalidad de Pepe, como generalmente se le decía. Sus primeras letras la recibió en una escuelita de barrio, luego de su llegada de
Valencia junto a su padre y tres hermanas.

Contaba con nueve años de edad cuando fue a residir con Don Mariano en el partido territorial de Caimito del Hanábana, en la actual provincia de Matanzas, donde su padre había sido nombrado capitán juez pedáneo, sirviéndole, en ocasiones, de amanuense.

Sería ese el lugar que lo llevaría a sufrir la experiencia amarga de conocer el tratamiento violento e inhumano a que eran sometidos los negros esclavos. El
incidente no se borraría de su memoria: "... Yo lo vi, lo vi cuando era niño, y todavía no se me ha apagado en las mejillas la vergüenza (...) Yo lo vi, y me juré desde entonces a su defensa."

Su inteligencia precoz llamaba la atención de quienes lo conocían. En 1865 ingresó en la Escuela de Instrucción Primaria Superior Municipal de Varones (Prado número 88), local en el que habitaba el maestro Rafael María de Mendive, figura que marcaría con sus prédicas nacionalistas la formación del joven Martí. Mendive se comprometió, con el consentimiento de Don Mariano, a costearle los estudios hasta el grado de Bachiller.

Su afición por las artes plásticas lo condujeron a matricular en la clase de dibujo elemental de la escuela Profesional de Pintura y Escultura de La Habana (San
Alejandro) y al iniciarse la Guerra de los Diez Años acababa de solicitar la matrícula en las asignaturas correspondientes al tercer año de Bachillerato en el
colegio de San Pablo, fundado y dirigido por Mendive.

Para entonces, la definición política de José Martí no dejaba margen a otras actividades que no fueran las que se identificaran con la independencia de la Isla: "O Yara o Madrid", sería su consigna y cumplió su compromiso.

En 1871 era deportado a España, luego de sufrir los rigores del presidio político. Contaba entonces solo con 17 años de edad.

(AIN)


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