|
1884-1890
En octubre de 1884, tras una entrevista
con Gómez y Maceo en la que expresa su desacuerdo con las concepciones y
métodos del movimiento encabezado por éstos, decide interrumpir sus
trabajos políticos y mantenerse al margen de los planes.
Fracasados durante 1885 varios intentos
insurreccionales en Cuba, el impulso independentista de la emigración
cubana en Estados Unidos entra en una etapa de reorganización y
acumulación de fuerzas. Durante esos años Martí prosigue su labor
periodística y literaria.
Se publica Amistad funesta, su única
novela, y compone la mayor parte de sus versos libres. No es hasta octubre
de 1887 cuando decide romper su "tristísimo silencio", y se entrega
nuevamente de lleno a la agitación revolucionaria y la concertación de
voluntades para la organización del nuevo esfuerzo
insurreccional.
El año de 1889 es crucial en la vida de
Martí. Entre julio y octubre se publican en Nueva York los cuatro números
del periódico La Edad de Oro, para los niños de América Latina. Escribe
sus Versos sencillos, que serán publicados en 1891.
Maestro fue en la
práctica y también de pueblos, ya que conoció, amó y defendió a la que
llamó Nuestra América, traductor de varias lenguas,
periodista,
diplomático que representó a varias repúblicas latinoamericanas en 1890,
cronista de su época, del pasado y anunciador del futuro.
A esto se une el
criterio unánime de que es el mayor escritor del continente, aunque casi
no publicó libros;
el periodista
más leído entonces en la América hispana y, sin proponérselo, el más
penetrante y creador de los modernistas.
Quién no conoce en el
mundo aunque sea uno de sus versos sencillos, o escuchó hablar de La Edad
de Oro donde cuenta para los niños del continente sobre "Nené Traviesa",
habla de los "Tres Héroes" o hace que veamos a "Los dos príncipes" y a
Pilar la de "Los zapaticos de Rosa".
¿O acaso perdieron
actualidad su Vindicación de Cuba --respuesta a un diario norteamericano
que ofendió al cubano como pueblo-- o sus razonamientos acerca de
Nuestra
América? Su copiosa labor epistolar y oratoria sobresalen con similar
brillo y llenan varios tomos de sus voluminosas Obras Completas,
publicadas en el Siglo XX. (RHC) |