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Por Redacción AHORA / Viernes,
18 de Mayo del 2007 / 6:00:00 / redaccion@ahora.cu
Hay
hombres que tienen virtudes superiores a otros. Sus
vidas constituyen ejemplos de hidalguía, honestidad,
principios, equidad, igualdad y, sobre todo,
justicia y humanidad.
"La historia de Cuba ha sido pródiga en individuos
de esas cualidades, pero hay uno que sobresale a
todos de forma descollante: José Martí Perez, el
Apóstol de la Independencia, el Héroe Nacional, el
hombre justo que nos enseñó a amar la patria", dijo
Fidel Castro.
Nadie más indicado para caracterizarlo mejor que el
presidente cubano, quien ha entregado su vida por
entero a la consolidación de la independencia y
soberanía de Cuba, a pesar de la potencia que hoy
conduce al mundo hacia la destrucción de sus valores
más preciados.
"...ya estoy todos los días en peligro de dar mi
vida por mi país, y por mi deber- puesto que lo
entiendo y tengo ánimos con que realizarlo...",
expresó Martí en la última carta a su amigo Manuel
Mercado.
¿Qué significa Martí para los cubanos? Para nosotros
es la idea del bien, de quien recibimos su
inspirador patriotismo y un concepto tan alto del
honor y de la dignidad humana como nadie en el mundo
podría habernos enseñado.
Fue un hombre verdaderamente extraordinario y
excepcional. Intelectual y poeta. Hijo de militar,
nacido en un hogar de padres españoles, deriva en
forjador de la independencia de la tierra que lo vio
nacer.
Aún siendo un adolescente al iniciarse la primera
gran contienda, fue capaz más tarde de conquistar el
corazón, el respeto, la adhesión y el acatamiento de
viejos y experimentados jefes militares que se
llenaron de gloria en aquella guerra.
Amante fervoroso de la paz, la unión y armonía entre
los hombres, no vaciló en organizar la guerra
necesaria contra el coloniaje, la esclavitud y la
injusticia.
Su sangre fue la primera en derramarse y su vida la
primera en ofrendarse como símbolo imborrable de
altruismo y desprendimiento personal.
Hoy cientos de brillantes pensadores e intelectuales
de todo el mundo le rinden el homenaje del profundo
reconocimiento que merecen su vida y su obra.
Más allá de Cuba, ¿qué recibió de él el mundo? Un
ejemplo excepcional de creador y humanista digno de
recordarse a lo largo de los siglos.
¿Por quiénes y porqué? Por quienes hoy luchan y los
que mañana lucharán por los mismos sueños y
esperanzas de salvar al mundo, y porque quiso el
azar que hoy la humanidad perciba sobre ella y tome
conciencia de los riesgos que él previó y advirtió
con su visión profunda y su genial talento.
Nadie estudió mejor que Martí a la sociedad
norteamericana, en los finales del siglo XIX, y los
peligros que representaban para el mundo sus
pretensiones hegemónicas.
Hizo el análisis al respecto en las propias entrañas
del imperio y advirtió acerca de los males que
significaba para Cuba.
La esencia de estos gérmenes los apreció en la
existencia de una economía orientada hacia el
individualismo feroz y las limitaciones de la vida
espiritual.
Llamó al imperialismo por su nombre y expuso sus
rasgos esenciales sobre sólidos fundamentos
económicos, sociales, culturales y científicos.
Hoy Cuba confía más que nunca en sí misma, y
comprende su modesto pero fructífero y prometedor
papel en el mundo. Sus armas invencibles son las
ideas martianas, revolucionarias, humanistas y
universales.
/ Mario Mainadé / PL
(Ahora) 18-05-2007
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