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El 5 de enero de 1892 fueron aprobados las bases y
los estatutos secretos del Partido que iba a dirigir
la Revolución libertadora y fundar la República
nueva
Por:
Luis Hernández Serrano
Correo:
nacional@jrebelde.cip.cu
05 de enero de 2007 00:53:10
GMT
Las
bases y los estatutos del Partido Revolucionario
Cubano (PRC), que José Martí concibió y estructuró
con la sabiduría de un oráculo y la paciencia de una
piedra, tuvieron un apellido singular que retrataba
el proyecto en cuerpo y alma: secretos.
El mismo Apóstol recalcó después en el periódico
Patria: «En Revolución, los métodos han de ser
callados; los fines, públicos».
¿Qué ocurrió el 5 de enero de 1892, hace 115 años?
Martí presidió, como representante de las
agrupaciones patrióticas de Nueva York, la reunión a
la que asistieron también los presidentes de la
mayoría de los clubes y personalidades
representativas de la emigración de Cayo Hueso y
Tampa.
Se discutieron allí ampliamente las bases y los
estatutos secretos del Partido Revolucionario
Cubano, que resultaron aprobados en principio, pues
debían ser discutidos luego por los integrantes de
la mayoría de los clubes, en todas las localidades
del extranjero. Por eso quedó constituida una
Comisión Recomendadora de ambos documentos,
presidida por Martí y con Francisco María González
como secretario.
Dos días antes, el Maestro se había reunido con José
Francisco Lamadrid, José Dolores Poyo y Francisco
Figueredo —hombres de su entera confianza—,
dirigentes de la llamada Convención Cubana. A ellos
expuso sus ideas sobre la organización
revolucionaria definitiva que él consideraba
necesario conformar.
Al día siguiente les presentó un esbozo escrito por
él de los documentos que debían regir la nueva
organización: sus bases clandestinas. Los cuatro
luchadores discutieron pormenorizadamente los
detalles y coincidieron en los principios esenciales
que orientaban el proyecto.
Fue entonces el día 5 cuando tales principios se
aprobaron, como lo especificaba su artículo primero,
para lograr «la independencia absoluta de la Isla de
Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico».
Al encuentro, en Cayo Hueso, asistieron
representantes de «todas las asociaciones
organizadas de cubanos independentistas que
aceptaban su programa y cumplirían los deberes
impuestos por él», como establecían sus estatutos
secretos.
El Apóstol, hasta ese año 1892, había anunciado y
alertado desde la prensa y la tribuna los peligros
que acechaban a nuestra América. Con el PRC comenzó
la obra de unión de diversos intereses del pueblo
cubano en torno a la independencia de Cuba.
Aquel resultó ser un encuentro emotivo, a puertas
cerradas, francamente clandestino, en el que
estuvieron representados legítimamente los cubanos
que querían patria y libertad. Eran solo 27 hombres,
pero dignos representantes seleccionados para
aquella asamblea constituyente del nuevo Partido.
Catorce de ellos integraban la citada Convención
Cubana a la que pertenecían Lamadrid, Poyo y
Figueredo.
Tal organización, también secreta, se fundó en
septiembre de 1884 y se llamó inicialmente Club
Carlos Manuel de Céspedes, para apoyar el plan
Gómez-Maceo, aunque públicamente se reconocía como
Sociedad Cubana de Cayo Hueso. Funcionó hasta 1886,
y el 18 de agosto de 1889 resurgió como Convención
Cubana. José Martí no la conoció hasta los días
precisos de la creación del PRC.
Aquel Partido fue, en rigor, el primero en América
comprometido con hacer una Revolución y fundar una
República. Decidieron oficializarlo en abril y el
día 8 de ese mes se efectuaron en Cayo Hueso, en
Tampa y en Nueva York las elecciones para formar su
directiva. Martí fue electo Delegado —el cargo
máximo— y Benjamín Guerra, Tesorero.
El día 10 las asociaciones de cubanos y
puertorriqueños de esas tres localidades realizaron
los correspondientes actos de su proclamación.
Una consecuencia directa de aquella reunión del 5 de
enero de 1892 fue la idea de Martí de crear un
periódico que fungiera como vocero oficioso del PRC,
que se fundaría unas semanas después. Le puso por
nombre Patria, y su primer número apareció el 14 de
marzo de 1892, con las bases del Partido y el
artículo programático Nuestras ideas.
«Patria nace para lo único que tiene derecho, para
decir lo que está en el corazón de los
revolucionarios (...)». Y precisó: «Patria debe
preparar para la guerra y para la República a
cubanos y españoles honestos».
GRANDEZA
DE UNA OBRA
La creación de esa institución política no era otra
cosa que la culminación de la ideología
revolucionaria de Martí y síntoma inequívoco de que
se iniciaba el período que inauguraba su magna tarea
de lucha y de combate.
De ahí sobre todo el carácter secreto de las bases
del PRC, un verdadero programa revolucionario. El
primero de sus artículos aludía a los objetivos
inmediatos del movimiento revolucionario cubano. En
los artículos segundo y quinto se abordaba la lucha
armada como medio de alcanzar la independencia y no
como un fin en sí mismo.
En los artículos tercero, cuarto y sexto se hablaba
del propósito a más largo plazo del movimiento
revolucionario: la República que transformara
completamente a la sociedad colonial y pusiera al
país en condiciones de evitar los peligros externos.
El séptimo exponía la política que se seguiría con
los pueblos vecinos y, dicho de modo implícito,
naturalmente, con respecto a Estados Unidos;
mientras que en el octavo aparecía el plan de acción
inmediato para cumplir todos los objetivos trazados.
Junto con el General Máximo Gómez, el Apóstol
vertebró todo un silencioso aparato que llegó a
abarcar el país completo, con el que se comunicaba
mediante comisionados seleccionados e instruidos por
él para cumplir misiones estrictamente
compartimentadas y secretas.
Fue aquel un sistema que se atuvo a las reglas más
severas de la clandestinidad, con estructura
piramidal en la que solo los jefes de cada grupo en
las comarcas conocían a los integrantes de sus
filas. Su Delegado era el periodista Juan Gualberto
Gómez.
Ese espíritu de alerta y de combate resume el
calibre de aquel Partido martiano, fundamento sólido
del que hoy dirige la Revolución Cubana.
(Juventud Rebelde) 05-01-2007 |