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Consideran importantes juristas internacionales que
la fiscalía no pudo presentar en la audiencia
celebrada el pasado lunes en la Oncena Corte de
Apelaciones de Atlanta, ninguna prueba convincente
que evidenciara que los Cinco hubieran conspirado
para cometer espionaje o asesinato en primer grado,
cargos por los que fueron condenados
Por: Juana Carrasco Martín
22 de agosto de 2007
Un juicio defectuoso y fuertemente politizado, una
Fiscalía que propició un ambiente hostil e influyó
con su conducta impropia en la decisión del jurado,
son las violaciones flagrantes del principio de
debido proceso que volvieron a ser denunciadas en la
Mesa Redonda Informativa, que abordó este martes el
caso de los Cinco en la tercera audiencia celebrada
el lunes 20 de agosto en la Oncena Corte de
Apelaciones de Atlanta.
El abogado Roberto González, hermano de René —uno de
los cinco cubanos injustamente encarcelados en
prisiones estadounidenses desde hace nueve años—,
presenció la nueva vista oral ante el panel de tres
jueces y dio sus impresiones de lo allí acontecido,
como también lo hicieron vía telefónica Paul
MacKenna, abogado de Gerardo Hernández, y el ex
fiscal general de Estados Unidos Ramsey Clark.
Los tres juristas coincidieron en señalar la
importancia de las preguntas formuladas por los
magistrados a los fiscales, los que no pudieron
presentar ninguna prueba concluyente, ni documentos
que evidenciaran que Gerardo, Ramón, Fernando,
Antonio y René hubieran conspirado para cometer
espionaje o para cometer asesinato en primer grado,
cargos por los que fueron condenados.
El próximo 12 de septiembre iniciarán su décimo año
de prisión por preservar a Cuba de las acciones
terroristas que se fraguan en Miami, donde sin
embargo andan en total libertad criminales como Luis
Posada Carriles y acaba de ser liberado Osvaldo
Mitat, a quien se le ocupó un enorme arsenal de
armas destinadas a realizar atentados contra el
pueblo cubano.
Ramsey Clark, quien junto a otras 73 personalidades
internacionales asistió a esta vista, puntualizó que
lo más importante fue el apoyo a los Cinco de
personas procedentes de Europa, América Latina y de
Estados Unidos, ya que muchos estadounidenses y
líderes legales de todo el mundo están pendientes de
este caso que —dijo— nunca debió presentarse, que
fue mal concebido, y a todas luces ilegal.
«Lo evidente es que un país que dice que lucha
contra el terrorismo y quiere erradicarlo, nunca
arresta a personas que luchan contra él», recalcó.
Roberto González coincidió en esa valoración, cuando
apuntó que tuvo una sensación personal muy
reconfortante porque si durante los siete meses que
duró el juicio él llegaba solo, se sentaba solo y se
iba solo, ahora tuvo a 73 personas acompañándolo,
procedentes de muchos lugares del mundo, que
salieron con la certidumbre de que había sido
importante su presencia allí.
Explicó que dos de los jueces del panel ya tienen
antecedentes del caso porque fueron quienes en 2005
decidieron que Miami no era la sede apropiada para
el juicio a los Cinco. Ahora deben pronunciarse ante
la petición que hizo la defensa de un nuevo juicio
por la mala conducta del gobierno, de una Fiscalía
que malinterpretó la ley frente al jurado. Si
determinan que hubo mala conducta también pueden
determinar la anulación del juicio, precisó.
Roberto González también subrayó que no podíamos
permitirnos que un sentimiento de derrota o de
victoria nos desmovilice, porque el caso de los
Cinco lo ganamos cuando ellos estén en La Habana,
porque este es un juicio que lo ganas muchas veces
en hechos y lo pierdes en Derecho, por la decisión
de los jueces, y llamó al pueblo cubano y a quienes
en el mundo comparten la lucha de los Cinco a
intensificar el trabajo de solidaridad.
Esto fue ratificado por los abogados José Pertierra
y Rafael Anglada, miembro este último del equipo de
la defensa de los Cinco y presente en el estudio de
la Televisión Cubana, quien dijo en reporte de
Telesur que hay una batalla judicial y una batalla
política por la libertad de los Cinco Héroes.
22-08-2007
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