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Fidelidad y optimismo en la victoria develan los
mensajes que los cinco luchadores antiimperialistas
cubanos enviaron, desde sus celdas en Estados Unidos, a
nuestro Comandante Fidel Castro Ruz por su 79
cumpleaños
Su manera
intachable de ser guía
3 de
agosto de 2005
Querido
Fidel:
Se
acerca la fecha de su 79 cumpleaños y con tiempo le
quiero enviar estas líneas de felicitación, que seguro
estoy expresan el sentir de los cinco, así como el
sentir de todo nuestro pueblo.
Creo
oportuna la ocasión para compartir con Usted una
reflexión, que bien puedo llamar una certeza, la cual
en la reciente visita de mi madre y de mi hijo mayor
les hice saber guardaba en lo profundo de mi
pensamiento hace ya un buen tiempo. Yo les decía a
ellos: nuestro pueblo afirma con total firmeza:
¡NUESTRO COMANDANTE EN JEFE NUNCA SE EQUIVOCA!, y hay
mucha razón en esta afirmación porque sabemos su
probada inteligencia, sabemos su exhaustivo análisis de
cada hecho, de cada situación antes de dar su opinión,
sabemos de su noble corazón, sabemos de su entrega
total al pueblo y a las causas justas del mundo,
sabemos de su alto espíritu crítico, pero sobre todo de
su autocrítica elevada, sabemos de su manera intachable
de ser guía y ser ejemplo. Y bien, todo cubano y amigo
solidario con nuestro pueblo recuerda aquel 19 de junio
del 2001, aquel día caluroso y patriótico en el que, en
la Tribuna Abierta del Cotorro, Usted pronunció con
total convicción: ¡VOLVERÁN! Un eco de fraternidad y de
hermandad revolucionaria ha venido repitiendo esa
aserción en marchas, tribunas, y en las miles de cartas
que de todos los confines del mundo nos han llegado y
llegan. Y les explicaba a mis seres queridos: Fidel no
se equivocó y más que eso lo que él dijo ya se cumplió;
y es que los cinco hemos ya vuelto a la amada patria de
una forma clara y contundente, porque nadie puede negar
que estamos en el aula donde nuestros pioneritos dan
sus primeros pasos en la educación, estamos en los
centros de Enseñanza Media, Preuniversitaria y
Superior, donde nuestros jóvenes alcanzan una profesión
que los hace útiles a la sociedad, estamos en las
fábricas, en los centros de investigación, en los
campos de siembra, en los hoteles, en las instalaciones
culturales donde crean nuestros artistas y escritores,
en fin, imposible sería nombrar cada lugar y lo más
correcto sería resumirlo diciendo que estamos en el
corazón de nuestro pueblo digno y heroico. Y les
ampliaba mi exposición diciéndoles a ellos que ningún
"hueco", ningún muro ni puerta metálica ni cercas ni
distancias han podido hacernos sentir lejos de ese
pueblo, como tampoco han podido mellar nuestro
optimismo y entereza. Hay otra innegable realidad: la
prisión no ha impedido que seamos hombres libres.
Sumemos a ese regreso y a esa libertad el estar tan
presentes en los corazones de cada cubano que cumple el
honroso y hermoso deber de cooperar con un país que
necesite de nuestros trabajadores de la salud, nuestros
maestros, nuestros especialistas y sumemos nuestra
presencia, ya por siempre imborrable, en los corazones
de los amigos de Cuba a lo largo y ancho de nuestro
planeta.
Se
cumple el próximo mes siete años de injusto encierro.
La Corte de Apelaciones sigue sin dar una respuesta a
la sólida apelación que presentamos. Sabemos las
características con que se tratará nuestro caso,
totalmente político. Y aprovecho para reafirmarle que
sobran convicciones revolucionarias profundas, sobra
entereza y optimismo en cada uno de nosotros y en cada
uno de nuestros familiares para afrontar esta batalla.
No importa el tiempo que se tarde en hacerse justicia.
SOMOS Y SEREMOS ÚTILES A LAS CAUSAS QUE USTED NOS
ENSEÑÓ A AMAR Y A DEFENDER. El mundo mejor que sabemos
posible seguirá siendo el centro de nuestras ideas y de
nuestra lucha. Y al que dude aún del otro regreso,
digámosle del regreso físico, le decimos como usted,
eso tampoco lo duden: ¡VOLVEREMOS!
¡JAMÁS
LE FALLAREMOS A NUESTRO PUEBLO Y AMIGOS DEL MUNDO!
Con el
más profundo aprecio le deseo, querido Comandante,
MUCHAS FELICIDADES.
Un
fuerte abrazo,
Antonio
Guerrero Rodríguez
P.D. He
decidido adjuntar a estas líneas un poema que hoy mismo
acabé de escribir y que está dedicado a nuestro pueblo.
Le explico que se trata de unas décimas, escritas con
un método creado por un joven poeta e investigador
literario, Juan Carlos García Guridí, de quien hace dos
días recibí sus décimas publicadas en Juventud
Rebelde y ellas fueron mi guía para este trabajo.
Noria de una rosa
(...)
Cuida en su mano una rosa (...)
Juan Carlos García Guridí
Cuida en su mano una
rosa
El entusiasta pionero
Y en julio como en
enero
Brinda su sonrisa
hermosa.
Cuando en la calle
retoza
En su pecho el cielo
cabe.
Ya escribir y leer sabe
Y es bien clara su
noción
De lo que es Revolución
Y de lo que es nimio o
grave.
La mujer, hoy federada
Cuida en su mano una
rosa
Y sin miedo se desposa
Con la patria liberada.
Con sus poderes de hada
Calma la furia de toro.
Por su sonrisa y decoro
Hay auroras encendidas.
Su amor son ojos de
Midas
Que todo lo trueca en
oro.
Siempre marchando
delante
En la batalla gloriosa
Cuida en su mano una
rosa
El dinámico estudiante.
No hay como él quien
levante
Una estrella
refulgente.
Cuando se es joven se
siente
Que la vida echa a
correr,
Comienzan a florecer
Esperanzas en la
frente.
Con ternura contagiosa
Quien se nombra con
honor
Abuelo, adulto mayor,
Cuida en su mano una
rosa.
En su memoria reposa
Aquel trágico pasado.
Mira lo que se ha
logrado
con infinito heroísmo
Y goza, sin egoísmo,
De su sueño realizado.
Como si fuera la cosa
Más delicada del mundo,
Contra el agresor
inmundo
Que con su poder acosa,
Cuida en su mano una
rosa
El obrero, el
proletario
De sus medios
propietario,
De su obra satisfecho
No reclama otro derecho
Que ser revolucionario.
Seguro de su camino,
Honrado de punta a
punta,
Cuando ara con su yunta
Y siembra un nuevo
destino
El templado campesino
Cuida en su mano una
rosa.
Sabe la victoria
honrosa
Eliminó el tiempo
muerto
Y hasta una escuelita
ha abierto
En la sierra más
sinuosa.
Allá donde el niño
hambriento
Se le ve hurgar en
rastrojos
Y declarar en los ojos
Su diario andar
ceniciento,
Allá donde sopla un
viento
De pobreza dolorosa
Cuida en su mano una
rosa
El internacionalista
Y el ejemplo socialista
De su humanismo reboza.
Con orgullo de servir
Y sin preguntar a
quién,
Con ganas de hacer el
bien,
De ayudar a construir
Un precioso porvenir,
Con entrega, paz y amor
Quien es maestro o
doctor
Cuida en su mano una
rosa
Y en desvelo o mariposa
Cuaja su humana labor.
Consciente que la
afección
engendra la maravilla,
tras una mesa, en su
silla
funde su concentración
con la voz del corazón,
defendiendo un ideal
tan justo como vital
con su verso y con su
prosa
cuida en su mano una
rosa
el audaz intelectual.
Unidos por un abrazo,
andando los mismos
sueños,
de día y de noche
dueños
de un deseo nunca
escaso,
construyendo a cada
paso
una senda luminosa,
frutos de una historia
honrosa,
hijos de un pueblo
dispuesto,
cada cubano en su
puesto
cuida en su mano una
rosa.
Antonio
Guerrero Rodríguez.
3 de
agosto de 2005
U.S.P.
Florence, Colorado
Con certeza en la
victoria
Querido
Comandante en Jefe:
Con
orgullo revolucionario por contar con su guía, y lleno
de sentimientos de cariño, nuestro pueblo celebra hoy
junto a usted, deseándole toda la felicidad que se
merece, que está unida a la felicidad de todos los
cubanos.
Su
dedicación al bien de Cuba, de los pueblos del mundo y
de la humanidad toda, y una vida ejemplar al servicio
de lograr ese objetivo, le han hecho merecedor de un
lugar especial y permanente en el corazón de los
cubanos.
¡Adelante Fidel! Le seguimos con optimismo y con
certeza en la victoria. Nada puede contra la heroicidad
de un pueblo unido dirigido por un gigante moral como
usted.
¡Feliz
cumpleaños Comandante!
Fernando
González Llort
F.C.I
Oxford
Wisconsin,
E.U.A.
No podrán
borrar su magnífica obra
Querido
Fidel:
Otro
cumpleaños al frente de nuestros destinos nos invita a
la felicitación mientras al norte, lleno de rabia, el
arrogante vecino se empeña en hacer el ridículo,
urdiendo planes cada vez más absurdos para borrar de
nuestra historia su magnífica obra.
En ella
se materializan las aspiraciones y los sueños de todo
un pueblo, que cuenta con usted para seguirla
edificando.
Desde la
celda en que hoy me toca defenderla, le felicito por su
79 cumpleaños y le deseo muchos más, sabiendo que cada
uno es una victoria de los pueblos y una fiesta de la
justicia.
Le abraza
su compañero,
René
González Sehwerert
Abrazos de hermanos
Querido
Fidel:
Desde
esta trinchera especial en las entrañas del imperio, le
hacemos llegar cinco abrazos de hermanos deseándole
toda la salud y bienestar en su cumpleaños 79.
Hoy
sienta especialmente nuestra presencia a su lado en
aquel abrazo de pueblo que con tanto amor ha de
recibir. Cuente siempre con nosotros cinco para todas
las obras revolucionarias y humanas en bien de nuestro
pueblo, la Revolución y la humanidad.
¡Felicidades Comandante en su 79 cumpleaños!
Ramón
Labañino Salazar,
U.S.P.
Beaumont, Texas.
(Granma
15 de agosto de 2005)
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