|
|
Queridos hermanos:
Éramos adolescentes cuando a nuestra patria asediada llegó
el primer abrazo de Danny Rivera.
Para entonces nuestros padres escribían una historia heroica
y silenciada de enfrentamiento al terrorismo, y aquel abrazo
lleno de amor y melodía fue como un puente tendido en el
Caribe, por el que nuestros ritmos han transitado en todas
direcciones para reafirmar el calor humano, la sensibilidad,
la hospitalidad y la identidad que nos hacen uno.
"Yo quiero un pueblo que ría
y que cante" -clamó nuestro hermano-; y junto a él reímos y
cantamos, y lo hemos seguido haciendo aunque nos sigamos
defendiendo porque -desgraciadamente- sólo luchando
materializaremos nuestros clamores; pero nadie puede impedir
que mientras no los conquistemos para siempre, a ratos los
ejercitemos.
Hoy se les convoca a reír y a cantar, para denunciar otro
bochornoso y silenciado capítulo en la larga historia del
terrorismo contra Cuba. Nuevamente cobra vida nuestro puente
caribeño y las patrias de Duarte, Betances y Martí;
Sara, Sonia y Lucecita; se
unen en una sola para defender a cinco de sus humildes
hijos. En esta hora de dar gracias no podemos dejar de
hacerlo también en nombre de los boricuas, afroamericanos,
aborígenes y demás presos políticos norteamericanos,
víctimas todos del sistema vengativo e injusto del que este
concierto es una denuncia.
Mientras haya una injusticia sin remediar no podemos
renunciar ni a reír, ni a cantar, ni a seguir luchando.
Les deseamos un feliz concierto y les enviamos un caribeño y
revolucionario abrazo.
Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René
12-09-2008 |
|
|