|
Por:
José Pertierra (Tomado de CUBADEBATE) 2005-08-09
El
Tribunal de Apelaciones del Onceavo Circuito Federal en
Atlanta anuló las condenas de los Cinco y envió el caso
al Tribunal de Primera Instancia para un nuevo proceso
fuera de Miami.
Tomó
esta decisión, debido a la hostilidad y los prejuicios
en el ambiente de Miami que hizo imposible un proceso
imparcial en esa ciudad. Citó el caso de Ramírez v.
Ashcroft, No. 01-4835-Civ-Huck (S.D. Fla.), en el cual
el fiscal pidió un cambio de sede alegando que no podía
ventilarse un proceso imparcial en Miami debido a las
pasiones que el tema de Cuba genera tanto entre el
público como en la prensa miamense.
El
Tribunal de Apelaciones dictaminó que "un proceso justo
en un tribunal imparcial es un requisito básico del
debido proceso". Si el ambiente de la sede para el
juicio es tan hostil que imparcializa el proceso, la
ley requiere que el juez traslade el caso a otro
distrito donde en la discreción del juez no exista esa
imparcialidad.
"Si
los acusados muestran prejuicios tan grandes que
peligra el debido proceso de la justicia, entonces el
tribunal está obligado a trasladar el caso para
asegurarse que un acusado será procesado en un ambiente
que no esté contaminado por la pasión pública", dijo la
Corte.
Donde
existe una hostilidad contra los acusados de parte de
la comunidad, no es necesario probar prejuicio actual
de parte del jurado. El tribunal dictaminó que la
comunidad de Miami padece de un prejuicio tan
penetrante contra los Cinco y contra el gobierno de
Cuba que contamina el debido proceso. Citó los
artículos de prensa, las manifestaciones, las
ceremonias relacionadas con el caso Elián y las
manifestaciones sobre el caso de Los Hermanos al
Rescate.
La
decisión absuelve a los cinco, pero condena a Miami
como un centro de hostilidad y extremismo. Señala al
circo mediático de esa ciudad, junto al extremismo de
los cubano-americanos como los factores que
imposibilitan al proceso debido de justicia.
Ahora
el juez de primera instancia enviará el caso a otro
distrito en otra ciudad. Los abogados de los Cinco y el
Fiscal podrán analizar los elementos de la ciudad que
prefieren para el proceso.
La única manera que esta decisión hubiera sido mejor
para los Cinco es si declarara que la evidencia es
insuficiente para haberlos condenados. Eso hubiera
imposibilitado un nuevo juicio. Pero, salvo esa
variante, esta decisión es lo mejor que se pudiera
haber esperado.
Sin embargo, el caso no ha concluido. Los Cinco siguen
presos injustamente. Aunque el Fiscal tiene la potestad
para desestimar los cargos y liberarlos de la cárcel,
por razones políticas probablemente no lo haga
inmediatamente e insista en un nuevo juicio. Pero si el
caso se ventila en una ciudad libre de los prejuicios
que contaminan a Miami, los Cinco serán absueltos ya
que la evidencia no justifica los cargos.
Miami, nos dice este veredicto, es una ciudad
contaminada por la hostilidad de algunos de sus
ciudadanos extremistas en contra de Cuba. Un proceso
legal no puede llevarse a cabo, dice la Corte, en el
circo mediático de esa ciudad.
El
mensaje del veredicto también es que la justicia es
posible, aún en las entrañas del monstruo. Ese tribunal
nos mandó el mismo mensaje cuando dictaminó a favor del
retorno de Elián a su padre. Es el mensaje que tenemos
que llevarnos mientras el caso de los Cinco continúa.
La justicia triunfará para los Cinco, como triunfó en
el caso Elián, y como triunfará en el caso de la
extradición de Luis Posada Carriles.
(AIN)
|