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Por: Bilal Sharara
Podemos resumir el mundo de Castro como el mundo de los “No”
conocidos y públicos: No a la agresión, No al bloqueo, No al
terrorismo, No a la desintegración del campo socialista, No
al dominio unipolar del mundo, No al dominio del poder de la
extrema derecha en Estados Unidos y No a la amenaza de
genocidio. Pero todos esos “No” que han sido rechazados NO
han podido derrotar el espíritu de lucha del heroico pueblo
cubano.
Tampoco han podido someter al heroico pueblo palestino e
imponerle sus condiciones o frustrarle sus aspiraciones de
liberación nacional y su derecho a la libre determinación y
al establecimiento de su Estado independiente con Jerusalén
como capital, ni han podido derrotar la Resistencia ni la
legitimidad de sus armas en el Líbano. Tampoco “New Jersey”
ha podido imponerle al Líbano el acuerdo del 17 de mayo, ni
el acorazado “Cole” podrá judaizar el poder en nuestro país.
Los “No” que Castro ha declarado ante el mundo nos impedirán
aceptar los falsos argumentos de Estados Unidos de que su
ocupación a Irak o a Afganistán, junto a la coalición que lo
apoya, son ocupaciones humanas, civilizadas y morales,
porque las cualidades intrínsecas al termino “ocupación”
son: inhumana, inmoral, retrograda e incivilizada.
En el mundo de hoy, mundo de la era post-Castro o mejor
dicho, después de la renuncia de Castro a la Presidencia de
la Republica de cuba, pero no a la Republica como tal,
estamos asistiendo al traslado de buques de guerra
norteamericanos en el Mediterráneo frente a las costas del
Líbano y al suministro de armas de fabricación
norteamericana al ejercito israelí para quemar a Gaza….Pero?
Pero evocamos las palabras rectas, fuertes, poderosas y
hermosas de Castro, a mediados de diciembre de 2004, cuando
dijo: “Vamos a ver quien tiene mas razón y mas derecho,
quienes poseen mas argumentos y mas voluntad de lucha! Vamos
a ver quien se cansara primero!...Vamos a ver quien resiste
mas!”…Estas frases seguirán vibrando y manteniéndose vivas
en los corazones de los pueblos del mundo, especialmente los
pueblos del Oriente Medio, a los que Cuba, igual que Fidel y
Che, tiene mucho que decir.
Hoy a partir del sangriento escenario en Gaza y la
“civilizada” escena que se vivió en Líbano en la que, según
el refrán árabe, “el ojo se enfrento al punzón” –punzón de
la maquinaria de guerra israelí y de los destructores
estadounidenses-, seguimos todavía esperanzados en, como
dice Fidel Castro, ganar la guerra en el campo de batalla,
pero mas importante aun será nuestra victoria en la batalla
de las ideas y la ética, si podemos seguir el ejemplo de
Cuba.
Volviendo a los hechos, parece que Cuba querría que nuestros
pueblos árabes se le asemejen, sobre todo en estos momentos
en que estamos sometidos a las presiones de la actual
agresión israelí y de las amenazas hegemónicas
norteamericanas a las que llaman el “Gran Medio Oriente”
El Congreso de Estados Unidos incrementa y agrava cada día
el sufrimiento del pueblo de Cuba, al igual que el de los
pueblos de Líbano, Palestina, Siria, Irak e Irán, mediante
sus sanciones económicas.
El bloqueo impuesto por la fuerza y prepotencia de Estados
Unidos contra Cuba, es similar al que ejercen contra el
presente y el futuro de nuestra región
Todavía se mantienen las amenazas, las campanas
incendiarias y calumniosas y los planes de
desestabilización contra Cuba, e igualmente se actúa contra
la estabilidad de nuestros países.
Cuba siempre ha permanecido firme ante la imperiosa
necesidad de recuperar parte de su territorio ocupado
ilegalmente por la Base Naval de Guantánamo, y ahora
nosotros nos encontramos igual ante la responsabilidad de
tener que liberar a los territorios árabes ocupados en
Palestina, el Galán, las granjas de Shebaa, las colinas de
kafr Shouba e Irak.
Estados Unidos de América nunca ha querido la tranquilidad o
estabilidad en Cuba y por lo mismo también quieren ver
sumidos a nuestros países, a lo largo y ancho de sus
fronteras, en el caos, el vacío y la intrigada.
Pero lo que todos debemos entender es que la diferencia
fundamental que existe entre nosotros y Cuba no es el tiempo
o la geografía, el idioma o el enemigo, sino su liderazgo.
El líder de la Revolución cubana, compañero y comandante
Fidel Castro, que ha sido objeto de innumerables intentos de
asesinato en su pequeña y grande Republica de Cuba, ha
venido materializando los logros de la Revolución
construyendo viviendas para miles de ciudadanos,
garantizando los servicios sociales y protegiendo los
sectores mas vulnerables de la sociedad.
El compañero Castro, a diferencia de todos los tipos de
poder existentes en el mundo árabe: la democracia (¡) y el
socialismo (¡) forjo un socialismo mas justo y mejorado y
recorrió mas de la mitad del camino para hacer de su pueblo
uno de los mas educados y cultos del mundo.
La responsabilidad que ha tenido Fidel Castro a lo largo de
su vida en este histórico e intenso proceso revolucionario y
en su ardua marcha, refleja particularmente su relación con
la batalla de ideas y su exclusivo vinculo con su propia
experiencia.
Castro se percato de que las principales armas en la lucha
ideológica son las ideas y mantenerlas claras.
Pero el tiempo ha transcurrido muy rápido y Castro no se ha
retirado o renunciado, o desaparecido, pero ha tomado un
descanso físico.
Ahora lo mas bello que ha hecho el compañero Fidel Castro es
haber anunciado su huelga abierta, no de hambre, sino de
poder, hasta la ultima gota de combustible que ilumine la
farola de su vida.
Pero lo peor que han hecho los regimenes árabes ha sido su
apego indeleble a la corte y al poder, hasta la ultima gota
de combustible que ilumine la farola de nosotros y de
nuestros pueblos!
Hoy, en los momentos en que vivimos la presión
norteamericana e israelí contra nuestras naciones, evocamos
los NO de Fidel Castro. Afirmamos que impediremos que ese
poder quiebre nuestra resistencia y reiteramos que ninguna
fuerza tecnológica o militar, por muy potente que sea, podrá
someternos.
Nosotros, los pueblos libres de esta región, decimos en voz
alta que conocemos el significado de la verdadera
independencia, de la libertad y de la soberanía real, por lo
que ya resulta imposible impedirle a cualquier pueblo del
mundo que se libere del dominio hegemónico, de la
humillación o del desprecio.
Por tanto, a diferencia del sistema árabe, que ha perdido su
memoria, Fidel Castro conserva bien la de su pueblo que
defiende una revolución sólida y coherente, a solo noventa
millas de las costas de la Florida e inmortaliza lo que dijo
el Comandante describiendo a Che Guevara: si queremos
encontrar un sinónimo de austeridad, de perfección, de
espíritu de sacrificio, ese sinónimo es el Che.
Nosotros, al formar parte de esta gran confrontación
mundial, desde Gaza al Tyro Mediterráneo, recordaremos
siempre a nuestros gloriosos mártires Cheikh Ahmed Yassin,
Yasser Arfat, Khalil al Wazir, Abu Ali Mustafa, Ezzeddin al
Qassam, Mohamed Saad, Al Akdar Al Arabi, Imad Mughniyah,
Lula Abboud, Sana Mehaydli, una sola consigna.
Y con Fidel Castro tendiéndonos su brazo en Jabalia, en el
campamento de Breij , en el reparto de Chejahiyyeh, en Khan
Yunis y en el campamento de Jenin, repetiremos juntos que en
nuestra lucha contra esos acorazados enemigos, tendremos una
sola consigna: Fidel Castro.
As Safir, 05/03/2008 |