Nuestra defensa del derecho a ser libres e independientes
es una batalla no solo a favor de los derechos de los cubanos que
viven en nuestro país, sino en cualquier lugar del planeta, y
sienten y quieren a su Patria libre e independiente, afirmó el
canciller cubano, Felipe Pérez Roque, al anunciar hoy la realización
en La Habana de la III Conferencia La Nación y la
Emigración.
Desde la sede el Ministerio de Relaciones
Exteriores, Pérez Roque explicó a la prensa nacional y extranjera
acreditada en Cuba, que el encuentro se realizará entre el 21 y el
23 de mayo próximo, pese a la situación creada con las nuevas y
brutales medidas adoptadas por el Gobierno de los Estados Unidos
contra la población cubana y los derechos de los cubanos que residen
en aquel país.
La III Conferencia, apuntó, será un
espacio de diálogo respetuoso, serio, y prueba de nuestra voluntad
de mantener relaciones mucho más fluidas con los cubanos que residen
en el exterior, y piensan, en primer lugar, en Cuba y en su pueblo:
"Es el resultado de un proceso que viene del diálogo fundador de
1978, y se fortaleció en los dos primeros encuentros de 1994 y 1995,
y otros que hicieron en esta década fluida y sistemática las
relaciones con la comunidad cubana que viven en el
exterior".
En la cita, en la que se espera la
asistencia de más de 200 delegados, de más de 40 países donde hay
cubanos residiendo, se desarrollarán cuatro paneles: el bloqueo
contra Cuba y las nuevas medidas adoptadas por la administración
Bush; el tema migratorio; el intercambio cultural, encabezado por el
Ministro de Cultura, Abel Prieto; y la inversión y negocios en
Cuba.
Se estima, según datos ofrecidos por
Pérez Roque, que hoy viven fuera de Cuba aproximadamente un millón y
medio de nacionales cubanos que nacieron en la Isla y sus hijos. De
ellos, un millón 300 000 viven en los Estados Unidos; y de esos,
cerca de un millón declaró en el último censo que había nacido en
Cuba.
Aunque Cuba no está en la lista de los principales 20
países emisores de emigrantes, tiene una comunidad importante
viviendo sobre todo en Estados Unidos, el país que desarrolla una
política de agresión por más de cuatro décadas contra la Isla, y
cuyo Gobierno acaba de proclamar su voluntad de producir un cambio
de régimen en nuestro país.
Recalcó el Ministro de Relaciones
Exteriores que Cuba recibirá a los delegados con un espíritu de
optimismo y de serena firmeza: "No los recibe aquí un ambiente de
pesadumbre, de estupefacción o de estupor, de pueblo derrotado. Los
recibe un pueblo altivo, que tiene la convicción profunda de que no
habrá bloqueo o agresión en el mundo que le haga renunciar a sus
sueños de justicia y libertad".
Más adelante, Pérez Roque resaltó que
contrasta el hecho de que mientras el Gobierno cubano, en medio de
una difícil situación, ha adoptado medidas para favorecer el
intercambio entre los que residen en el exterior y en Cuba, el
Gobierno de los Estados Unidos hace cada vez más difícil esa
relación. En estos días, dijo, ha quedado claro quién se opone al
intercambio familiar, quién adopta medidas para impedir visitas
familiares, quién se opone al envío de ayuda, y quién proclama que a
partir de ahora una tía anciana no es miembro de la
familia…
El gobierno de Estados Unidos, recordó el Canciller,
proclamó que el tío abuelo de Elián era su familiar cercano, y tenía
derecho a custodiar al niño. Ahora, el Secretario de Estado, Collin
Powel debe explicar por qué para secuestrar a Elián los tíos abuelos
sí eran parientes cercanos, y para estas medidas las tías y primos
dejan de ser parte de la familia. Eso deja al desnudo la falacia y
la doble moral con que el gobierno de Estados Unidos enfrenta y
manipula la relación familiar en el caso de Cuba.
Nuestro Gobierno, sentenció Pérez Roque,
considera que el principal obstáculo que existe hoy para las
relaciones entre los emigrados cubanos y su Patria, lo constituyen
el bloqueo y la política agresiva del Gobierno de los Estados
Unidos, que no solo viola y afecta los derechos de los cubanos que
viven en Cuba y los Estados Unidos, sino que perjudican y entorpecen
los vínculos con los cubanos que viven en cualquier lugar del mundo
y pagan el precio de nuestras medidas defensivas contra la agresión
y la manipulación del tema migratorio.
Recordó que fue el Gobierno
norteamericano el que organizó la Operación Peter Pan, en la que
14 000 niños cubanos menores de edad fueron llevados sin sus
familias a Estados Unidos, causando un drama social y humano; el que
mantienen en vigor la Ley de Ajuste Cubano, con la política de pies
secos o pies mojados que estimula la emigración ilegal, y los
convierte en responsables de los cubanos que mueren intentando
emigrar ilegalmente, muchas veces después de haber sido rechazados
en el intento por obtener una visa legal.
La III Conferencia La Nación y la
Emigración será una nueva prueba de que el proceso emprendido por
las autoridades cubanas en el diálogo del 78 es irreversible, señal
de madurez y responsabilidad, solo posible debido al nivel de
cultura política alcanzado por nuestro pueblo, que permite
emprender, en tan complejas condiciones, un proceso de tan alta
dimensión humana y social.
Para ilustrar hasta dónde ha llegado la
flexibilización del tema migratorio, Pérez Roque contó que el año
pasado visitaron la Isla 167 710 cubanos residentes en el
exterior (solo poco más de 30 000 en 1994). Ello no hubiese
sido posible, si no fuera, en primer lugar, por el esfuerzo del
pueblo de Cuba que preservó el país al que se podía venir, y en
segundo por las autoridades cubanas que han avanzado en esta
dirección.
De esas 167 710 personas que
viajaron a Cuba en el 2003, 115 542 vinieron desde Estados
Unidos (prácticamente uno de cada diez cubanos residentes en aquel
país). Por otro lado, más de 50 000 cubanos residen hoy
temporalmente en el exterior, resultado de la aplicación seria y
madura de numerosas decisiones, lo que permite que el día en que
ellos deseen pueden regresar al país.
Por otro lado, más de 113 000
cubanos que viven en la isla viajaron al exterior en el 2003, de
ellos casi 40 000 lo hicieron por razones personales, visitas
familiares, invitaciones de amigos, o viajes de placer. De esa
cifra, solo 6 757 pudieron viajar a los Estados Unidos a ver a
sus familias. ¿Por qué no fueron más? Porque el Gobierno de aquel
país no les dio la visa. Y continúa argumentando que lo importante
es aumentar la presión dentro de Cuba, que la caldera tome
suficiente vapor y estalle.
Interrogado sobre el tema, el Canciller
cubano aseguró que las actuales medidas de la administración Bush
tienen el objetivo de aumentar más la presión y propiciar una crisis
migratoria, al tiempo que recordó cómo la ley Helms-Burton establece
que el Gobierno de Estados Unidos está obligado a enfrentar una
próxima ola migratoria entre los dos países como un acto de
guerra.
Si no ha habido otra crisis migratoria,
sentenció Pérez Roque, es por la responsabilidad de las autoridades
cubanas; y denunció que el Gobierno de los Estados Unidos permite y
tolera la transmisión de más de 2 400 horas de radio semanales,
donde se continúa alentando las salidas ilegales, bajo el manto de
la criminal Ley de Ajuste Cubano.