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Entrevista a Felipe Pérez Roque,
Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba
Por Francisco Aruca
El
pasado 23 de septiembre salió al aire por el programa "Ayer en Miami", de
Radio Progreso Alternativa, la siguiente entrevista realizada
telefónicamente el jueves anterior desde Miami por nuestro director
Francisco Aruca al Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez
Roque, quien se encontraba en Nueva York para participar en las sesiones
de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas. Por
considerarla de gran interés para los que siguen la actualidad cubana,
reproducimos una versión de dicha entrevista.
Francisco Aruca (FA): Agradecemos estos minutos que nos dedica,
Ministro, pues sabemos que usted está muy ocupado por Nueva York. La
primera pregunta, obviamente, tiene que ser relacionada con las
declaraciones hechas por Daniel Fisk, el asistente del Subsecretario de
Estado para Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado, es decir, el
asistente de Otto Reich. Como usted sabe hizo acusaciones de que Cuba ha
suministrado información falsa para obstaculizar conscientemente las
investigaciones del gobierno de Estados Unidos al terrorismo. Primero me
gustaría su reacción ante estas declaraciones; y segundo, ¿a qué le
atribuye usted que sea en estos precisos momentos que el Sr. Fisk haya
decidido hacer estas declaraciones?
Felipe Pérez Roque (FPR): Bueno, como expliqué ayer
públicamente(1), consideramos que las declaraciones del Sr. Dan Fisk son
realmente una falacia. Son una mentira colosal, una total fantasía que
nosotros no consideramos de ninguna manera inocente. Sabemos bien que en
la acusación a Cuba de estar obstruccionando los esfuerzos que EE.UU. ha
estado haciendo en la investigación posterior al 11 de septiembre en la
lucha contra el terrorismo hay no sólo una calumnia injustificable, hay no
sólo una acusación totalmente falsa de la que no podría presentarse una
mínima evidencia --de hecho ayer he retado al Sr. Fisk a que presente
siquiera una prueba. Esta es una reedición del episodio anterior en el que
el Subsecretario de Estado Bolton acusó a Cuba de estar produciendo armas
biológicas y de estarlas exportando, lo cual después se desmoronó, se
disipó en el aire sin que pudiera ser probado. Aquí nosotros vemos
claramente un plan, una idea premeditada, una componenda --como diríamos
los cubanos-- para tratar de desviar la atención de la opinión pública
estadounidense y mundial acerca del hecho incuestionable de que la actual
política de EE.UU. hacia Cuba está sometida a crítica en Estados Unidos,
en la ONU y por la opinión pública internacional. Hay un intento de
confundir al pueblo estadounidense; hay un intento de justificar con esta
fabricación chapucera un pretexto para mantener durante 40 años una
política obsoleta contra Cuba, e incluso para endurecerla con nuevas
medidas de bloqueo. Eso es lo que consideramos que es el plan. Vemos una
componenda maquiavélica para justificar una política que no tiene futuro y
un intento de engañar y jugar peligrosamente con la sensibilidad del
pueblo estadounidense, siendo irrespetuoso con el recuerdo de las víctimas
del crimen del 11 de septiembre y faltándole al respeto a la inteligencia
del pueblo de EE.UU.
FA: Ministro, ¿usted estima que sea una coincidencia que esta
declaración se haya hecho precisamente en el contexto de lo que sin duda
fue una reunión muy importante, no sólo por el número de personas, sino
por la representatividad de diferentes sectores de la sociedad
estadounidense que se reunieron en Washington el 17 y 18 de septiembre
pasados?(2) Fue precisamente en este contexto que Fisk hace las
declaraciones. A mi me viene a la mente precisamente las declaraciones que
usted mencionó de Bolton y que fueron anteriores al viaje del ex
presidente Cárter a Cuba. ¿Usted ve alguna similitud en esto también?
FPR: Por supuesto. No tengo dudas de que el Sr. Fisk --antiguo
asistente del Senador Helms, cuya contribución a una absurda y criminal
política del gobierno de EE.UU. contra Cuba fue notoria, y actual alto
funcionario del Departamento de Estado-- haya escogido el momento de esta
importante reunión que se dio en Washington --y que no puede ser ocultada
por la diversidad de sus participantes, por la seriedad de sus argumentos
y por la acogida que tuvo en medios políticos de Washington y en especial
en el Congreso. Escogió ese momento para desviar la atención, para lanzar
esta calumnia que rápidamente fue rebotada en varios medios de prensa,
para desviar la atención del hecho real de que allí se estaba dando un
evento realmente importante. Un evento del que habrá que hablar siempre en
el futuro cuando se haga la historia de la manera en que el pueblo de los
EE.UU. por fin hizo valer sus derechos y obligó a sus autoridades a
cambiar la política de bloqueo hacia Cuba. Aquí se está repitiendo la
historia. Se hizo lo mismo que cuando Bolton lanzó aquella acusación para
desviar la atención de la importancia incuestionable de la visita del ex
presidente Cárter a Cuba. Ocurrió en este caso lo mismo y se escogió nada
más y nada menos que el propio evento para lanzar calumniosas acusaciones
que son una falsedad y que me llevaron ayer a decir que considero al señor
Fisk un mentiroso, y que considero al señor Fisk un funcionario que
incumple sus deberes de servir al pueblo estadounidense, y que se pliega y
se convierte en un servidor de intereses muy minoritarios, que son los
intereses de los que hoy todavía batallan para tratar de mantener la
actual política de bloqueo. El señor Fisk ha probado ser un estrecho
aliado --yo diría que prácticamente un empleado, un servidor-- del pequeño
e influyente grupo de cubanos y sus amigos de la política estadounidense
--que todo el mundo sabe que están hoy en minoría-- que defienden que se
mantenga y se endurezca el bloqueo a Cuba.
FA: En el contexto de lo que estaba sucediendo en Washington el
martes 17 y miércoles 18, ¿cómo ve usted las perspectivas sobre posibles
cambios de política de los Estados Unidos con relación a Cuba? Yo quedé
realmente impresionado por la variedad no sólo de los diferentes sectores
de la sociedad estadounidense que estaba representada y el nivel de los
participantes, sino además, por la gran diversidad hasta de filosofías
políticas. Allí había personas que obviamente eran conservadoras y
personas que obviamente eran progresistas, o sea, que en todos los
sentidos fue una reunión que, en gran medida, en mi opinión, representaba
al "establishment" estadounidense. A partir de ese evento, o al menos
utilizando ese evento como punto de partida, ¿qué evaluación hace usted de
la situación en que se encuentra el ambiente político con relación a Cuba
aquí en Estados Unidos?
FPR: El bloqueo a Cuba y la política de hostilidad contra Cuba, de
cuyo mantenimiento vive todavía hoy un pequeño sector de los cubanos que
residen en los EE.UU. y que lucran recogiendo contribuciones y defendiendo
el mantenimiento del bloqueo a su país de origen, hay que decir que todo
el mundo en EE.UU. sabe hoy que el bloqueo es realmente un animal del
Parque Jurásico, un exponente de otra era, un animal condenado a la
extinción. Lo nuevo es que en la opinión pública de EE.UU. ha crecido de
manera exponencial la conciencia sobre este asunto y el apoyo a la demanda
de cambiar esa política hacia Cuba. Yo creo que hoy se puede decir que hay
un consenso bipartidista en ambas cámaras del Congreso a favor de permitir
los viajes de los estadounidenses a Cuba. Todo el mundo sabe que los
estadounidenses podían ir a Afganistán, incluso bajo el régimen de los
talibanes. No estaba prohibido. Todo el mundo sabe que los estadounidenses
pueden ir hoy incluso a países que EE.UU. considera entre los del Eje del
Mal. Pueden ir, viajar libremente. Sin embargo, a los estadounidenses les
violan sus derechos y les prohiben viajar libremente a Cuba, así como a
los cubanos que residen en EE.UU. Esto es absurdo, es una violación de sus
derechos humanos más elementales --derecho que está inscrito en la
Constitución estadounidense. De manera que esta demanda tiene un gran
apoyo en ambas cámaras. Existe también un amplio apoyo a la idea de
permitir venderle a Cuba alimentos y medicinas como un primer paso hacia
el comercio normal entre los dos países, y que este permiso incluya
créditos, que es la manera normal en que se hace el comercio en el mundo.
Los agricultores estadounidenses no entienden por qué no pueden vender sus
productos a un país que compra mil millones de dólares anuales en
productos agrícolas --de los cuales ha podido comprar ahora más de 100
millones, más de 600 mil toneladas. Una importante feria de productos
agropecuarios estadounidense y de sus productores va a comenzar ahora en
Cuba a fines de septiembre. Más de 600 empresarios estadounidenses van a
participar, más de 250 compañías estarán allí y será un momento de
intercambio de conocimiento del mercado cubano. En ambas cámaras existe
apoyo a la idea de eliminar las restricciones que violan el derecho de los
cubanos no sólo de ir a Cuba cada vez que quieran, sino también de enviar
a sus familiares en Cuba ayuda económica, como hacen aquí los mexicanos,
los salvadoreños, los integrantes de otras minorías que han venido a este
país. De manera que hoy hay en el Congreso amplio apoyo. Lo hay en el
sector empresarial estadounidense, que comprende que pierde oportunidades
en Cuba, lo hay en la opinión pública. Hay apoyo mayoritario. Se han ido
publicando encuestas y la política hacia Cuba no ha cambiado debido a los
fuertes compromisos y a las deudas de gratitud que el Presidente Bush
tiene con un sector minoritario de los cubanos allí, este segmento de
Miami que ha impedido que se normalicen las relaciones entre Cuba y los
EE.UU., pero que han ido perdiendo fuerza y que se ven hoy cada vez más
superados. La reciente reunión en Washington ha sido una prueba por la
pujanza de un fuerte movimiento a favor de la normalización de las
relaciones. Frente a esto, ¿la política de Cuba cuál es? Cuba aspira a
relaciones normales con EE.UU. Cuba no se siente enemiga del pueblo de los
EE.UU. Cuba no culpa al pueblo estadounidense por lo que ha pasado en
estos 40 años en que hemos tenido que sufrir invasiones, actos terroristas
No se puede olvidar que hay más de dos mil personas en Cuba incapacitadas
víctimas de acciones terroristas, que se organizaron muchas veces desde
Miami. En Cuba murieron más de 3 500 personas en estos 40 años víctimas de
bombas, de bombardeos desde avionetas, aviones que violaron nuestro
espacio aéreo. Hubo una época que nosotros queremos dejar atrás. Nosotros
aspiramos a relaciones normales, relaciones de colaboración sobre la base
del respeto mutuo, y consideramos que no existe una sola razón que
justifique que no puedan existir relaciones normales entre Cuba y EE.UU.
FA: Sé que usted es consciente de que mucha gente que defiende el
cambio de política hacia Cuba --la eliminación de toda esta legislación
aislacionista con relación a Cuba--, lo hace desde la perspectiva de que
esa es la mejor manera de provocar el cambio dentro de Cuba. ¿Está
diciendo usted que es consciente del reto, que los cubanos aceptan ese
reto?
FPR: Sí, no hay duda. Nosotros creemos que el futuro de Cuba no
pasa por el aislamiento. El futuro de Cuba no pasa por encerrarnos en una
torre de cristal. El futuro de Cuba no pasa por encerrarnos en nuestra
propia concha, como si fuéramos un caracol temeroso. Todo lo contrario.
Somos un país que hoy tiene relaciones diplomáticas con casi 190 países.
Somos un país que recibió el año pasado 1 millón 800 mil turistas. Somos
un país desde donde el año pasado más de 200 mil cubanos viajaron a otros
países en el mundo, por motivos de trabajo o por razones personales. Y
nosotros creemos que las relaciones de Cuba con los EE.UU. en el futuro
deben ser normalizadas y los intercambios llevados a toda su amplitud. Hay
quien sueña aquí con que esa sería la manera de destruir a la revolución,
de cambiar el orden social en Cuba, e incluso hay quien ve en esa manera
la posibilidad de un día anexar a Cuba a los Estados Unidos que es con lo
que sueñan algunos de los que han estado apoyando la política más agresiva
hacia Cuba. Nosotros tenemos confianza en la cultura del pueblo cubano, en
su nivel de información, y creemos que hay un lugar en Cuba --en la de hoy
y en la del futuro-- para los cubanos que viven en el exterior (que han
decidido por razones económicas, personales, ir a vivir a otros países) y
entre los cuales una parte importante es la comunidad cubana que vive en
Estados Unidos. Nosotros sabemos que la inmensa mayoría apoya la
normalización porque el bloqueo hoy viola sus derechos, les impide ver a
su familia cada vez que lo deseen, les impide tener más contacto con el
país, les impide ayudar a su familia en Cuba. El bloqueo es hoy el
principal obstáculo en las relaciones entre los cubanos que viven en los
EE.UU. y Cuba. Sin embargo, nos sentimos satisfechos. Creemos que en estos
años ha habido avances. Este año irán a Cuba más de 140 mil cubanos que
viven en EE.UU. Viajarán a Cuba este año, pese a las prohibiciones que les
impiden ir a Cuba más de una vez al año, las licencias que hay que sacar,
todo eso. En el año 94 fueron 37 mil, así que se ha multiplicado varias
veces el número de cubanos que va a su país, que tiene una relación
normal. Lo que pasa es que se ha politizado en estos años el tema
migratorio de Cuba y se ha usado realmente con fines políticos. Y eso lo
han tenido que sufrir los cubanos que viven en Estados Unidos y los que
viven en Cuba. Si un mexicano viene para Estados Unidos se dice que
"emigra". Si un cubano viene se dice que "huye" de Cuba. Un mexicano que
vive en Nueva York o en Miami se llama un "inmigrante", a un cubano le
dicen un "refugiado". La Ley de Ajuste Cubano viene de esa época en que
todo este tema fue utilizado como parte del enfrentamiento contra Cuba.
Pero eso tendrá que cambiar y nosotros defendemos las relaciones de los
cubanos con el mundo Por eso hoy en Cuba hay un millón de cubanos
recibiendo clases de inglés por TV, de manera gratuita. Y por eso hacemos
grandes esfuerzos por crear la infraestructura para propiciar un mayor uso
de la Internet por los cubanos, para lo cual hemos creado 300 nuevos
centros comunitarios donde se da servicio gratuito de enseñanza de la
computación, y de acceso a Internet en todos los municipios del país. Por
eso estamos enseñando computación a todos los niños cubanos desde el
primer grado (este año se han instalado 46 mil computadoras en las
escuelas cubanas). Y confiamos en que la identidad de nuestro pueblo, su
sentido de pertenencia a su patria, su apego a la rica cultura cubana,
será la base en el futuro sobre la que descansará el patriotismo y el
deseo de los cubanos de seguir siendo un pueblo libre. Y en esos contactos
hay un espacio amplio, que cada vez será mayor cuando no exista el
bloqueo, para los cubanos que viven en cualquier lugar del mundo.
FA: Usted ha hecho mención de algo que yo quería preguntarle. Me
gustaría situarlo aún más dentro de ese contexto y mirando hacia el
futuro. Sin duda la relación entre cubanos en Estados Unidos y Cuba ha
tenido que superar muchos obstáculos por diferentes razones. También en
los últimos años se han llevado a cabo logros y aperturas importantes.
Cuando usted mira hacia el futuro, ¿cómo usted ve esa promesa de relación
entre los cubanos en Estados Unidos y su país de origen, Cuba?
FPR: Lo primero que debo hacer es un anuncio. Y es que en el futuro
lo que más cercano veo es la próxima Conferencia de la Nación y la
Emigración, la tercera conferencia que vamos a convocar para el mes de
abril en La Habana del 2003. Habíamos comentado, y se había hecho público,
que pensábamos hacerla en el 2002, pero ya para fin de año realmente no
daría tiempo. Muchos cubanos residentes en el exterior sugirieron. que
tratáramos de buscar otro momento. Realmente hay una agenda cargada de
eventos en Cuba antes de fin de año, y finalmente hemos tomado la decisión
--oyendo esas consultas y tratando de tener tiempo para una organización
realmente correcta-- y hemos decidido convocar ya la Tercera Conferencia
de la Nación y la Emigración para el mes de abril del año 2003 en La
Habana. Próximamente será hecha pública la convocatoria oficial del
evento, pero aprovecho esta vía para dar a conocer a los cubanos que viven
en EE.UU. que nos preparamos para desarrollar la tercera edición de este
evento, cuya primera versión fue en abril de 1994. Y hacia el futuro, la
proyección nuestra es la de propiciar una relación cada vez mayor de los
cubanos que viven en el exterior --y ello incluye a los cubanos, por
supuesto, que viven en Estados Unidos-- con su país, con su familia, con
su pueblo. Por tanto, nosotros continuaremos propiciando que las medidas
que se han ido adoptando en los últimos ocho años, que indiscutiblemente
han permitido un contacto mayor de los cubanos con Cuba, que ha incluido
la promoción en Cuba del arte que hoy realizan los cubanos que viven en
otros países --los escritores, los pintores, los poetas--, que incluye un
mayor intercambio de los cubanos que viven en el exterior con el país a
partir de los viajes, que incluye propiciar condiciones para que los
cubanos que residen en Cuba puedan tener cada vez más acceso y contacto
con sus familiares que viven en el exterior, pese a todos los obstáculos
que el bloqueo implica. Es decir, que nuestra posición de futuro es
considerar que es un derecho de los cubanos que viven en otros lugares
tener relaciones con su país, con su familia. Es un derecho que nosotros
defendemos y que el bloqueo hoy obstaculiza para los que viven en Estados
Unidos. Creemos que hay en nuestro país un espacio importante de contacto,
de diálogo y participación de los cubanos con Cuba, donde quiera que estén
en el mundo.
FA: Pensando hacia este futuro, Ministro, en un ambiente de
normalización entre EEUU y Cuba, ¿puede usted prever, por ejemplo, el día
en que un cubano se retire y vaya a vivir en su país de origen?
FPR: Lo veo posible, y veo incluso nuevas medidas de
flexibilización de nuestras regulaciones migratorias, que han sido
impuestas por la necesidad de enfrentar las agresiones contra Cuba, y el
uso del tema migratorio --que es un fenómeno mundial reconocido-- como un
arma contra la revolución cubana. No olvidemos que todavía hoy se estimula
la emigración ilegal desde Cuba hacia EE.UU., que todavía hoy sería
recibido en Miami como un héroe por ciertos sectores --por suerte cada vez
más minoritarios-- el cubano que asesine a un agente del orden público --o
secuestre un avión-- para venir a EE.UU. Y eso ocurre en momentos en que
hay una guerra internacional contra el terrorismo. No olvidemos que
todavía hay grupos en Miami que defienden públicamente el uso de la
violencia contra civiles en Cuba y contra objetivos civiles para lograr
sus propósitos. No olvidemos que en Miami viven libres decenas de personas
que tienen cuentas pendientes con la justicia cubana, porque los delitos
que cometieron no prescriben, según el derecho internacional. Recordemos
que allí hay personas que participaron en volar aeronaves civiles en pleno
vuelo. Allí hay personas que participaron en ataques armados contra
instalaciones de turismo o escuelas o la población civil cubana. Y no
olvidemos que sobre el turista italiano que fue asesinado en Cuba por una
de esas bombas, una persona inocente, tan inocente como las víctimas del
crimen del 11 de septiembre. No olvidemos que Posada Carriles dijo que
toda guerra tenía sus víctimas y que ese joven italiano estaba parado en
el lugar equivocado a la hora equivocada cuando pusieron la bomba. No se
pueden olvidar esas cosas que nuestro pueblo ha tenido que sufrir y sufre
hoy. Pero nosotros vemos que un día triunfaremos por sobre estas
políticas, por sobre esos intereses estrechos. Un día triunfaremos sobre
el bloqueo. Y para lograr eso creo que cada vez más los cubanos en los
EE.UU. están haciendo conciencia y esa gran masa, en cuyo nombre una
minoría poderosa habla hoy y clama por más bloqueo e incluso por la
agresión armada, esa masa que ha sido silenciosa, pero que ya va haciendo
oír su voz, está haciendo una contribución importante. Así que aprovecho
tu pregunta para hacer enviar nuestro saludo y nuestro mensaje a toda esa
gran masa de cubanos que vive en Estados Unidos contra los cuales el
gobierno cubano no tiene animosidad y cuyo derecho a tener más relaciones
con Cuba defendemos.
FA: Muchísimas gracias, Ministro, por el tiempo que nos ha
concedido. Nuestros mejores deseos para usted y para el pueblo cubano.
FPR: Para ti un saludo, y nuestra admiración por la firmeza y la
verticalidad con que defiendes el derecho de la mayoría de la comunidad
cubana en Miami a expresar públicamente sus puntos de vista.
(1) El día anterior a la entrevista, miércoles 18 de septiembre, el
Ministro cubano celebró una conferencia de prensa en la Misión de Cuba
ante Naciones Unidas para responder a las mencionadas declaraciones.
(2) Se refiere a la Cumbre sobre Cuba, conferencia celebrada el 17
y 18 de septiembre en Washington, convocada por personalidades y
organizaciones estadounidenses que promueven el diálogo y la normalización
de relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Asistieron economistas,
intelectuales, hombres de negocios y políticos, entre ellos miembros del
Congreso --demócratas y
republicanos
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