|
Sr. Presidente:
Ha sido ampliamente divulgado que, durante dos años,
más de 600 personas, incluidos menores, se mantienen
arbitrariamente detenidos en la Base Naval de
Guantánamo, porción del territorio cubano
ilegalmente ocupada por los EE.UU.. Allí persiste
una de las más abominables prácticas de violaciones
masivas y sistemáticas a los derechos humanos de la
era moderna. Constituye un cuadro de transgresiones
flagrantes de los instrumentos internacionales de
derechos humanos, del derecho internacional
humanitario y del derecho internacional.
Esta es la esencia del proyecto de Resolución
presentado por Cuba. El documento L.88/Rev.2 es,
como todos sabemos, un proyecto imprescindible para
la Comisión de Derechos Humanos. No busca la
condena. Solicita información y cooperación.
Sr. Presidente:
Una vez más la fuerza de las presiones se ha hecho
sentir en esta sede, así como en las capitales de
todo el mundo. EE.UU. ha llegado al colmo de
amenazar y chantajear a los países que tienen
nacionales en la Base Naval con que si emiten un
voto a favor de la resolución cubana, o la
copatrocinan, impedirían u obstaculizarían los
contactos, la liberación o traslado a sus países de
origen de esas personas. ¡Que desvergüenza y
deshonra!
Con el propósito de impedir que esta Comisión pueda
pronunciarse sobre la resolución presentada por
Cuba, se pretende recurrir a maniobras procesales
para que la CDH no pueda expresarse sobre el fondo
de la misma. Los que hipócritamente afirmaban que
por principio nunca impiden que una cuestión de
sustancia sea examinada por la Comisión, ahora están
prestos a secundar al Imperio, acudiendo a falsos
pretextos, para evitar que los gobiernos se expresen
aquí libremente. Se han desnudado totalmente ante la
opinión pública mundial en un “strip-tease” de doble
moral.
Pero aún más, han confirmado que su objetivo en esta
Comisión no es la genuina promoción y protección de
los derechos humanos, sino que responde a mezquinos
intereses políticos.
Es visible el temor de los países occidentales y de
algunos en América Latina a enfrentarse con dignidad
a las prácticas fascistas de la Administración de
los EE.UU. so pena de recibir reprimendas y
represalias.
La hipocresía de los paladines y campeones de los
derechos humanos contra los países del Sur se ha
desenmascarado. Su cobardía ya no podrá ser
ocultada.
Sabemos que con la complicidad de la Unión Europea y
de varios países latinoamericanos, EE.UU. y sus
aliados se aprestan a presentar una moción de no
acción disfrazada después que Cuba concluya esta
presentación. Pero esta Comisión no debe prestarse a
tal maniobra. Por tanto, Cuba no forzará una
votación en este tema. Cree en el valor de su
denuncia y en la imperiosa necesidad de poner coto a
las vergonzosas violaciones de los derechos humanos
en la Base Naval de Guantánamo.
Los acusadores ayer de Cuba y de otros países del
Tercer Mundo, son los acusados de hoy. Ya su
autoridad y prestigio no tienen salvación.
Nuestra propuesta seguirá viva hurgando en la
conciencia de los que son incapaces de decir la
verdad, continuará como asignatura pendiente de esta
Comisión y constituirá un dilema moral para la
credibilidad de este Órgano. Los perseguirá como la
sombra al cuerpo.
Por todas estas razones, Cuba no insistirá en que el
proyecto de resolución L.88/Rev.2. se someta a
votación en esta sesión. Cuba se reserva el derecho
de volver sobre esta cuestión en el venidero período
de sesiones y en cualquier otro foro que entienda
apropiado.
Muchas Gracias.
(Minrex) 22-04-2004
|