|
Acerca del discurso pronunciado por el Presidente de la República de
Cuba, Fidel Castro Ruz, al clausurar la Conferencia Internacional América Latina
en el Siglo XXI : Universalismo y Originalidad en el Palacio de las
Convenciones, 30 de marzo de 2005.
Por
Miguel Ángel Untoria Pedroso Tomado de Granma, 31 de marzo de
2005
El Presidente Fidel
Castro clausuró anoche la Conferencia Internacional América Latina en el Siglo
XXI: Universalismo y Originalidad, que sesionó en su última jornada en el
Palacio de las Convenciones.
Luego de explicar
la importancia de la conferencia, donde se abordaron temas de mucho interés,
Fidel dijo que hay que defender los valores, porque sin valores no hay vida, no
hay civilización, no sobrevive esta humanidad.
Seguidamente
señaló que cuando se habla de civilización podríamos preguntarnos cuánto van a
durar estas civilizaciones si no damos pasos pertinentes para que sobrevivan, ya
no la civilización, sino la especie, porque por primera vez en la larga marcha
de la breve historia, la supervivencia de la humanidad está en
peligro.
El
líder de la Revolución felicitó a los que tuvieron la iniciativa de crear un
evento como este y de poner un nombre tan sugerente como el de Diálogo de las
civilizaciones.
Pienso que el contenido de este diálogo es mucho más elevado y más
profundo de lo que habría podido imaginarse a partir del título,
señaló.
Hizo
una amplia reflexión sobre el concepto de civilización y la historia que conoció
cuando muchacho, en la escuela, donde incluso se decía que los europeos habían
venido a estas tierras a traernos la civilización.
Pero
resulta que había civilizaciones anteriores a la romana y a la europea,
explicó.
Recordó que si el pretexto entonces era civilizar a muchos pueblos
porque, se decía, hacían sacrificios humanos, en este mundo habría que civilizar
a aquellos que brutalmente bombardean ciudades, aterrorizan millones de hombres,
mujeres y niños.
Aseguró que el pueblo ruso lo sabe mejor que nadie porque conoció los
ataques sorpresivos, de decenas de divisiones y miles de aviones, tanques y
cañones que irrumpieron sorpresivamente y sin previo aviso en aquel "oscuro
rincón del mundo" que se llamaba la Unión Soviética.
Luego
rindió homenaje al heroísmo de los pueblos soviéticos que derrotaron a un
elevado costo de vidas humanas y material la agresión nazi fascista.
Más
adelante enfatizó en que este mundo comenzó por globalizar el egoísmo, los
vicios, las ansias de consumo, el intento de apoderarse de los recursos de los
demás, y de esclavizarlos.
Profundizó sobre las consecuencias del injusto orden mundial, dirigido
por una superpotencia que se considera con derecho de realizar guerras
preventivas para conquistar territorios.
Criticó a las sociedades desarrolladas por el consumo irracional de
energéticos, naciones que destruyen en solo 200 años el petróleo, recurso
natural que la naturaleza necesitó 350 millones de años para crear.
Preguntó cuánto tiempo durará ese despilfarro y denunció a Estados Unidos
como el mayor derrochador y contaminador del medio ambiente, país que consume el
25% del petróleo a nivel mundial y después trata de arrebatarlo a otros países
mediante la guerra.
Razonó Fidel con los presentes que se podría decir que para pensar hay
que existir, para dialogar hay que sobrevivir y para sobrevivir hay que
luchar.
Convocada en su tercera edición por el Consejo Fundador del Centro de la
Gloria Nacional Rusa, la conferencia, que sesionó desde el pasado domingo en
Varadero, persigue el objetivo de responder a las actuales teorías del choque de
las civilizaciones, que se fundamentan en el carácter excluyente de la
globalización neoliberal, propugnadora de un modelo único.
Hicieron uso de la palabra también, el presidente de Casa de las
Américas, Roberto Fernández Retamar y Vladimir Ivanovich Yakumin, presidente del
Consejo Fundador del Centro de la Gloria Nacional Rusa y del Foro de San
Andrés.
Luisa
Zheresa Vicioso dio lectura al proyecto de resolución final del evento, el cual
señala que la Conferencia América Latina en el Siglo XXI: Universalidad y
Originalidad en el marco del Foro Diálogo de Civilizaciones reunió a cerca de
300 representantes del mundo: científicos, organizaciones sociales, medios de
comunicación, políticos, así como personalidades de Estado y religiosos de 29
países.
Los
participantes conceden especial importancia al hecho de que el evento se haya
realizado en Cuba y estuviese dedicado a informar a la comunidad mundial sobre
la situación en América Latina, ya que en este continente tiene lugar hoy un
proceso intenso de autodeterminación.
La
declaración defiende el importantísimo significado que tiene el factor cultural
y espiritual en la vida de la humanidad, se pronuncia contra los bloqueos y
embargos económicos y respalda la aspiración de desarrollar una alternativa
eficaz al proceso de negar la diversidad del mundo. (Minrex) |