|
La Habana,
23 de agosto de 2005
"Año de la
Alternativa Bolivariana para las Américas"
Queridas
mujeres cubanas:
En medio
de un extraordinario y alentador combate por la
integración, la solidaridad y el destino de nuestros
pueblos, celebramos con regocijo el aniversario 45 de
la constitución de nuestra aguerrida Federación
deMujeres Cubanas.
Ustedes
han sido un verdadero ejército al servicio de la
Revolución. Sin su entrega apasionada y la dulzura y
sensibilidad que ponen en cada misión, no habríamos
podido llegar hasta aquí levantando las banderas de un
mundo mejor para todos.
La
presencia inolvidable de Melba y Haydée en el Moncada,
la de Celia, Vilma y las Marianas en la Sierra,
forjaron una tradición de combate en la primera fila de
nuestras mujeres, dignas continuadoras de Mariana, Ana
Betancourt e Isabel Rubio.
No faltó
la fuerza femenina a la campaña alfabetizadora,
alenfrentamiento a la contrarrevolución y el
terrorismo, a las gloriosas misiones militares
internacionalistas, y a la extraordinaria labor
solidaria de educadores, médicos y técnicos de la salud
y otros especialistas en naciones hermanas que reciben
nuestra modesta ayuda.
A tan
decisiva entrega, la Revolución ha respondido con el
más elevado respeto por sus mujeres, con la búsqueda de
cada vez más amplios yprometedores caminos por el
desarrollo de sus potencialidades, conlasposibilidades
de acceso a profesiones y trabajos arbitrariamente
prohibidos para su sexo, con la más ferviente lucha
contra la discriminación de la mujer, estigmatizante
rezago que es inaceptable ennuestro objetivo de crear
la sociedad más justa y más humana que sehaya conocido.
Hoy
podemos hablar de una nación donde más del 60 por
ciento de lafuerza técnica es femenina, donde la
justicia es impartida mayoritariamente por mujeres, y
donde el empleo en el sector femenino es el que más ha
crecido en las últimas dos décadas.
En la
batalla de ideas que nuestro pueblo ha librado
gloriosamente frente al imperio y sus mentiras, ustedes
han estado a la vanguardia. Inolvidables serán las
marchas de madres y mujeres en reclamo del regreso del
pequeño Elián o la actitud estoica de las madres y
esposas de nuestros heroicos compatriotas prisioneros
políticos de los EstadosUnidos.
Crece
una nueva fuerza femenina calificada entre los
trabajadores sociales, los instructores de arte, los
jóvenes de los cursos de formación integral y de otros
programas de la Revolución.
No poco
nos queda aún por hacer en el camino de la promoción de
lamujer, de su igualdad en la sociedad; pero cuando
miramos 45 años atrás, nos damos cuenta de la justeza y
la grandeza de lo que la Revolución ha hecho por sus
mujeres.
En un
día de tanto simbolismo, nos regocijamos de contar con
unaorganización femenina consolidada y aguerrida;
entusiasta yconsciente de su papel en nuestra sociedad,
que ha tenido desde sufundación la acertada conducción
de la compañera Vilma, recia luchadora por los derechos
de la mujer, impulsora de la educación, laatención a
nuestra infancia y la participación de nuestra juventud
en las tareas de la Revolución.
Felicitamos a las más de cuatro millones de federadas
en su día, conlaconvicción de que no le fallarán nunca
a la Revolución.
Los
grandes planes y los humanos propósitos que tenemos por
delante serán, en primer lugar, para beneficio de
nuestras mujeres, heroínas delos tiempos duros y
creadoras de los tiempos de fundación.

Fidel Castro Ruz
(Granma) 24 de agosto de 2005 |