|
|
Nuestras elecciones son la antítesis de las que tienen lugar
en Estados Unidos, no un domingo, sino el primer martes de
noviembre. Allí lo primero es ser muy rico, o contar con el
apoyo de mucho dinero. Después, invertir sumas enormes en
publicidad, que es experta en lavado de cerebros y reflejos
condicionados. Aunque hay honrosas excepciones, nadie puede
aspirar a ningún cargo importante si no dispone de millones
de dólares.
Para ser electo Presidente, se necesitan cientos de
millones, que salen de las arcas de los grandes monopolios.
Puede triunfar el candidato con una minoría de los votos
nacionales.
A las urnas acuden cada vez menos ciudadanos, ya que muchos
prefieren laborar o dedicar el tiempo a otra cosa. Hay
fraudes, trucos, discriminación étnica y hasta violencia.
El hecho de que vote más del 90% de los ciudadanos y los
escolares custodien las urnas es algo inusitado, no puede
ser creído si se trata de un “oscuro rincón del mundo”,
agredido y bloqueado, que se llama Cuba. Así ejercitamos
los músculos vigorosos de nuestra conciencia.
Fidel Castro Ruz
19 de octubre de 2007
Hora: 6:12 p.m. |
|
|