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Por Luis Hernández, Deisy Francis Mexidor, Norge Martínez,
José Luis Estrada, Margarita Barrio y Ricardo Ronquillo
Tomado de Juventud Rebelde, 18 de marzo de 2005.
El Presidente Fidel Castro sigue regalando buenas noticias. Si
todas las que ya anunció el pasado 8 de marzo dejaban alguna duda de que
el país comienza a salir del período especial, y la luz que tanto hemos
añorado avizorar es ya palpable en el horizonte de los cubanos, su
intervención de anoche reafirma esa certeza.
El líder de la Revolución dio a conocer la víspera, en un encuentro
en el Palacio de las Convenciones, lo que él mismo calificó como la
noticia más importante de su intervención: la puesta en vigor, a partir de
hoy, de una nueva tasa de cambio para el peso cubano.
“Ha comenzado la larga cuesta hacia Regresar en pro de acercar a la
moneda del imperio más poderoso de la tierra, nuestra moneda”,
apuntó.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros leyó el
acuerdo número 13 del Comité de Política Monetaria del Banco Central de
Cuba, el cual establece que desde este viernes la tasa de cambio del peso
cubano quedará fijada en 24 pesos cubanos para las operaciones de venta de
peso convertible por la población en la CADECA, y 25 pesos cubanos para
las operaciones de compra del peso convertible.
Estas y otras medidas que actualmente se analizan —comentó Fidel—
traerán como resultado un mayor respaldo al peso cubano, al incrementar el
volumen de bienes y servicios que serán ofertados en moneda nacional, la
que a su vez ha sido cuidadosamente preservada de los efectos negativos de
cualquier exceso de circulante.
“No recuerdo en la historia del papel moneda que alguna vez, en
alguna época, un país del Tercer Mundo y bloqueado haya podido revalorizar
o emprender la revalorización sistemática de su moneda y llegar tan lejos
como sea necesario llevarla”, afirmó.
Comentó asimismo que otras cosas pueden ir apareciendo en beneficio
de los que tienen menos ingresos. En tal dirección apuntó que no se le
quitará nada a nadie, al contrario.
Anunció que en su momento “vamos a abordar el tema de los salarios,
pero eso no es cuestión de dar, sino también de exigir, y hay que
asociarlo a los requisitos de preparación y conocimientos. Solo exigiremos
calificación”, argumentó.
Por otra parte puso énfasis en que lo que se implementará a partir
de mañana en cuanto al peso convertible “es un primer paso de dos
peldaños” y amplió que a la par los precios hay que establecerlos mediante
la aplicación de diversas fórmulas.
VAMOS A REPARTIR MEJOR
“Quiero poner las cosas bien claras. Las cosas nuevas van”, dijo.
“Lo que se va a hacer no es quitarle nada a nadie, sino darle más al
pueblo y repartirlo mejor, con espíritu de justicia y mediante fórmulas
socialistas.
“Será maravilloso cuando se aplique ‘de cada cual según su
capacidad, a cada cual según su trabajo’. A todo el mundo le duele mucho
ver al vago recibiendo de todo, y en cambio el trabajador
nada”.
El Comandante puso énfasis en la necesidad de una nueva ética para
todo aquel que reparte. “Esa ética la tiene que imponer el pueblo,
exigiéndosela a todo el que no se ajuste, sin entrar en complicidad con
todos aquellos que falten a ella”.
Sobre la vivienda contó que los trabajadores sociales han estado
visitando las casas que se construyen por cuenta propia, para saber a
quién se va a ayudar, con fórmulas socialistas. Saber quiénes están
construyendo —insistió— qué situación económica tienen y si necesitan un
crédito para los materiales.
“Vamos a respetar el derecho de cada cual, pero el problema de la
vivienda tiene que tener soluciones diferentes en el futuro. Estamos
rectificando y resolviendo”.
HALAGÜEÑAS PERSPECTIVAS
Argumentó que las perspectivas son halagüeñas si siguen “un curso
de los acontecimientos normal”. En ese sentido ofreció algunas hipótesis
que podrían cambiar ese curso, como el hecho de que se desate una agresión
directa de Estados Unidos contra Cuba o Venezuela, o se lleve a cabo un
magnicidio contra el presidente Hugo Chávez.
El Comandante en Jefe afirmó que “disminuirán los apagones” y
reiteró que a partir del segundo semestre del año próximo la capacidad de
generación será tan grande que no habrá el menor riesgo”.
Sobre las ollas arroceras especificó que representan una solución
para muchas personas, que todas se han vendido rápidamente, y hasta hay
quienes están en el exterior y han llamado para reclamarlas. “Es muy
simbólico, es una partecita de lo que va a ocurrir después”,
comentó.
Informó que cuando comenzó la distribución de dichos enseres del
hogar se dio “la orientación de que a todos los beneficiados por la
asistencia social se les entregaran las ollas gratuitamente; no se quedó
nadie. Hay otros casos que evidentemente merecen ser
atendidos”.
Hay 257 038 núcleos que reciben atención por parte de la asistencia
social, lo que beneficia a 476 512 personas de todo el país: “Ellos
recibirán su ollita gratuitamente, pero les aseguro que nadie más tendrá
que plantear que no puede comprar la olla. Que nadie se vea humillado a no
comprar la olla porque no tiene con qué pagarla”, apuntó el líder de la
Revolución.
Se refirió también a la situación con el combustible doméstico, un
aspecto que en su intervención del pasado 8 de marzo tuvo una amplia
explicación, pues en ese momento se anunció la posible distribución en un
futuro de cocinas eléctricas como una solución ante las necesidades de una
parte importante de los núcleos del país.
Y anunció el adiós al kerosén, ese sistema anacrónico,
antediluviano e insalubre de ese tipo de cocina.
Especificó que para el pago de la electricidad hay una tarifa
puesta y por el momento no se piensa mover porque están entre las más
populares. “Hemos pensado mucho en todos esos problemas. Corriente no
faltará —dijo—, no se va a quedar nadie sin corriente”.
PRIORIDAD PARA ZONAS AFECTADAS POR LA SEQUÍA
Comentó que se están repartiendo decenas de toneladas de alimentos
en las regiones más afectadas por la sequía y precisó que cuando se
repartan algunos productos como el trigo y el maíz irán también para la
zona oriental primeramente.
A partir de junio se iniciará por esos territorios la distribución
de café puro, chocolate y leche entera, y significó que no se comenzará
hasta esa fecha porque se necesitan máquinas para sellar los paquetes,
pues las cuotas se entregarán selladas y bien medidas.
“Llegará la etapa en la cual ya no tendremos cuotas y dispondremos
de los recursos suficientes para que cada cual escoja. No tendrán precios
exorbitantes, pero eso no será en un plazo inmediato, llevará su tiempo”,
dijo.
Fidel explicó que no se harán en Cuba campañas electorales como las
que se realizan en otros países. “Aquí no se compraron nunca votos. Eso
quisiéramos de los políticos latinoamericanos, que no hagan cosas para
obtener votos, sino al contrario”.
Aseguró que en la Revolución no se acostumbra a maltratar a nadie,
y en tal sentido argumentó: “Pero hay que renovar, buscando sangre nueva,
para echar a andar el tren de las medidas que vamos a adoptar… Es el
cambio de concepto lo más importante que estamos haciendo
ahora”.
Antes de concluir, el Jefe de la Revolución anunció que la próxima
semana volverá a reunirse con los presentes en ese encuentro, para
continuar explicando acerca de los nuevos planes que se ejecutan en el
país.
Durante dos horas y 48 minutos, Fidel ofreció la amplia
información, que terminó con las notas de La Internacional. Al encuentro
de trabajo asistieron representantes de las organizaciones políticas y de
masas, oficiales y combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y
el Ministerio del Interior. (Minrex) |