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Mensaje de Fidel a Rodríguez Zapatero,
nuevo presidente del Gobierno
Español
Distinguido señor
José Luis Rodríguez Zapatero:
El pueblo
español, decididamente opuesto a la cruel e
injusta guerra de conquista en Iraq, a la que
usted también se opuso, y ultrajado por la grosera
manipulación electoral de la injustificable
agresión terrorista sufrida el 11 de marzo, ha
decidido confiarle a usted la conducción del
gobierno español. Por este importante
acontecimiento, que tendrá repercusión en la
esfera internacional, le expresamos nuestro
reconocimiento.
Deseo extender a
la vez, y de modo especial, nuestra más profunda
admiración y tributo de respeto al pueblo de
España por su nobleza y heroísmo, tantas veces
demostrados a lo largo de la historia.
Felicito su
decisión de retirar de Iraq antes del 30 junio las
tropas españolas.
Tomando en cuenta
esta decisión le ruego no olvidar que, en virtud
de gestiones y presiones del señor Aznar como
Presidente del Gobierno de España, más de mil
jóvenes de pequeños y empobrecidos países
latinoamericanos fueron enviados a Iraq como carne
de cañón bajo el mando de la Legión Española. Es
por ello una responsabilidad del Estado español la
muerte que pueda ocurrir decualquiera de esos
jóvenes.
Los pueblos de
América Latina tienen derecho a esperar, por
tanto, el inmediato regreso de esos jóvenes. Ellos
no tienen el deber de esperar hasta el 30 de
junio. La muerte de cualquiera de esos jóvenes
salvadoreños, hondureños, dominicanos
ynicaragüenses sería doblemente triste si,
pudiendo impedirse de inmediato, no se impide,
cuando la responsabilidad política del principal
autor de esa medida ha sido barrida por el pueblo
español. El mundo, y en particular los pueblos de
nuestro hemisferio, apreciarían mucho todo lo que
usted, aun antes de asumir el gobierno, pueda
hacer para evitar que ninguna otra vida de
latinoamericanos se sume a las que se perdieron en
el injustificable holocausto que tuvo lugar en
Madrid el 11 de marzo.
Espero comprenda
el espíritu de este mensaje y le transmito mis más
sinceros sentimientos de respeto y
consideración.

La Habana, 15 de
marzo del 2004 (Granma) |