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Su Eminencia Reverendísima
Cardenal Eduardo Martínez Somalo, Camarlengo de la Santa Iglesia
Romana.
Ante la triste noticia del
deceso de Su Santidad Juan Pablo II, le expreso las más sentidas
condolencias del pueblo y el Gobierno cubanos.
La humanidad guardará un
emotivo recuerdo de la incansable labor de Su Santidad Juan Pablo II
a favor de la paz, la justicia y la solidaridad entre todos los
pueblos.
La visita del Sumo Pontífice a
Cuba quedará grabada en la memoria de nuestra nación como un momento
trascendental en las relaciones entre el Estado Vaticano y la
República de Cuba.
Al tiempo que hago votos por
el desarrollo de las relaciones entre el Estado Vaticano y Cuba, le
ruego reciba el testimonio de mi más alta consideración.
Fidel Castro
Ruz
Presidente de los Consejos
de Estado y de Ministros de la República de Cuba
La Habana, 2 de abril del
2005 (Granma) 4 de abril de 2005 |