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CUBA EMPLAZA A ESTADOS UNIDOS A RECTIFICAR
ENFERMIZA OBSESIÓN CONTRA CUBA
- Cuba acusa al Gobierno de los Estados Unidos de hacer uso del
tema de los Derechos Humanos de manera irracional y desatinada.
- Estados Unidos tiene una enfermiza obsesión en torno a Cuba y
está creando incidentes contra el pueblo cubano.
- El gobierno de Bush ha perdido la noción de la realidad. En
vez de ir a explicar a Ginebra la situación de los Derechos Humanos en los
Estados Unidos, va a denunciar.
- Ese país es el que menos autoridad moral tiene para acusar y
referirse al tema de los Derechos Humanos.
ESTADOS UNIDOS PRESENTARÁ UN PROYECTO DE RESOLUCIÓN CONTRA
CUBA
- Se confirma que Estados Unidos presentará en Ginebra un
proyecto de resolución anticubano. Cuba lo ha obtenido.
- Tal como Cuba lo ha denunciado sistemáticamente, ahora el
propio Vocero del Departamento de Estado norteamericano reconoció que su
gobierno ha apoyado las resoluciones contra Cuba en años anteriores.
- Constituye una verdadera derrota moral el que el propio
gobierno estadounidense patrocine un proyecto de resolución en contra de
Cuba.
ESTADOS UNIDOS NO HA PODIDO ENCONTRAR NINGUN PAIS QUE
PRESENTE UN PROYECTO DE RESOLUCIÓN CONTRA CUBA
- Pese a sus intentos, hasta ahora Estados Unidos no ha podido
encontrar un país que presente el proyecto de resolución contra Cuba.
- El proyecto de resolución contra Cuba es patrimonio exclusivo
de gobierno estadounidense.
- La autoría del proyecto demuestra que el tema de los derechos
humanos en Cuba es preocupación sólo de Estados Unidos y no de la comunidad
internacional o de los países de Latinoamérica.
PROYECTO DE RESOLUCIÓN ESCUÁLIDO
- El texto del proyecto estadounidense es debilucho en su
contenido y en su argumentación.
- El objetivo del mismo, según los propios norteamericanos, es
el de mantener en la agenda de la CDH para el próximo año el tema de los
derechos humanos en Cuba.
- El proyecto de resolución anticubano, además, tiene el
objetivo de fabricar un pretexto para mantener la agresión contra Cuba.
- Cuba hace un llamado a votar en contra del proyecto de
resolución estadounidense. Cuba espera que se haga justicia.
POSIBLE DERROTA DE ESTADOS UNIDOS
- Hay señales que
revelan que EE.UU. está preocupado con que este año no pueda aprobarse su
proyecto de resolución contra Cuba
- En la CDH hay un nuevo clima de resistencia a las maniobras
norteamericanas. No se puede estar amenazando a todos, todo el tiempo.
- Estados Unidos está ya derrotado moralmente.
NO HAY RAZÓN PARA UNA RESOLUCIÓN CONTRA
CUBA
- Cuba considera que no hay razón para que Estados Unidos
presente un proyecto de resolución contra Cuba, bajo el tema 9 o cualquier
otro tema.
- Con su proyecto de resolución Estados Unidos no puede lograr
la condena a Cuba en la Comisión de Derechos Humanos.
- En Cuba no se persigue, no se tortura, no hay asesinatos
extrajudiciales. Lo que sí hay es un enfrentamiento vertical y honesto a los
que se prestan a defender la política de los Estados Unidos.
- Cuba emplaza a Estados Unidos a rectificar y a reconocer que
se ha equivocado.
CUBA SEGUIRÁ BATALLANDO
- Cuba batallará con todas las fuerzas, no sólo pensando en sí
misma, sino en salvar a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones
Unidas.
- Hay que rescatar a la Comisión de Derechos Humanos del
descrédito y de la hipocresía.
- La democracia planteada sólo en los papeles no es democracia.
- Cada país tiene derecho a escoger su sistema.
- Estados Unidos es el principal enemigo para la paz en el
planeta.
- Cuba denuncia una vez más el caso de los cinco héroes cubanos
presos en cárceles de Estados Unidos.
PROYECTOS DE RESOLUCIONES QUE PRESENTARÁ
CUBA
- El actual entorno internacional no favorece el respeto y el
pleno disfrute de los derechos humanos.
- Cuba presentará 9 proyectos de resoluciones en la CDH: sobre
el derecho a la alimentación, como un derecho esencial del ser humano; sobre
la deuda externa y los ajustes estructurales impuestos a los países del Tercer
Mundo; sobre los derechos de los pueblos a un orden internacional democrático
y equitativo; sobre la promoción de la paz como requisito para el disfrute de
los derechos humanos en todo el planeta; sobre las medidas coercitivas y
unilaterales; sobre los derechos culturales y el respeto a las identidades
culturales; sobre la participación popular, la equidad y la justicia social;
sobre la composición del personal de la Oficina del Alto Comisionado de la
Comisión de los Derechos Humanos; y sobre el uso de mercenarios.
(Versión taquigráfica de cubaminrex)
Conferencia de prensa ofrecida por
Felipe Pérez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, a la prensa
nacional e internacional, en el Ministerio de Relaciones Exteriores, el 21 de
marzo de 2005, “Año de la Alternativa Bolivariana para las Américas.
(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)
Moderador.- Buenos días, estimados colegas. Les
agradecemos su presencia en la conferencia de prensa del Ministro de Relaciones
Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque.
Esta conferencia de prensa iba a
tener lugar el pasado viernes, pero hubo que pasarla para el día de
hoy.
Ministro, están presentes 74 periodistas extranjeros, de 60 medios
de 23 países, más toda la prensa nacional.
Felipe
Pérez.- Gracias.
Buenos días. Les damos a
todos gracias por estar con nosotros. Les pedimos excusas por haber tenido
que pasar para hoy la conferencia de prensa que íbamos a dar el viernes en la
mañana, debido a los problemas que yo tuve de agenda para regresar de la
Comisión de Derechos Humanos; era imposible vernos el viernes en la mañana. Y
les pido excusas por la tardanza también, es que yo estaba participando en la
inauguración del evento sobre la Cooperación Sur-Sur del Grupo de los 77, y he
demorado un poco en llegar aquí.
Les hemos convocado para actualizar la
situación en torno al tema de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos. He
regresado de allí hace unas horas y les puedo informar sobre el asunto.
Les trasladaré seis consideraciones básicas: La primera es que
tenemos la impresión de que el gobierno de Estados Unidos tiene una enfermiza
obsesión con Cuba, y que se dispone otra vez a emplear los espacios
multilaterales de Naciones Unidas, surgidos para fomentar la cooperación
internacional en materia de derechos humanos, tales como la Comisión de Derechos
Humanos, exclusivamente como un terreno de agresión contra Cuba; por tanto,
acusamos al gobierno de Estados Unidos de estar usando, de modo absolutamente
irracional y desatinado, el tema de los derechos humanos contra Cuba.
El
gobierno del presidente Bush ha perdido, realmente, toda noción de la realidad.
Creemos que el gobierno de Estados Unidos ha perdido la noción de la realidad y
no se percata de lo que es visible para todo el mundo, que realmente el gobierno
de Estados Unidos es el menos autorizado en el mundo, el gobierno con menos
autoridad moral, para referirse a la situación de otro país y para acusar a
cualquier otro país.
Lo que todo el mundo ve, que el gobierno de Estados
Unidos es hoy un gobierno seriamente sindicado por violaciones masivas,
flagrantes y sistemáticas, por vejación de prisioneros bajo su control, por
abusos sexuales, por asesinatos de presos bajo custodia de autoridades militares
norteamericanas, por tratamiento a los reclusos sin absolutamente ninguna
garantía jurídica mínima, en fin, todo ese cuadro dantesco de violaciones de
derechos humanos que se dan en la Base Naval de Guantánamo, en las prisiones de
Iraq y en otras bajo su control, que es visible para todos hoy en el mundo, no
parece ser obstáculo para que el gobierno de Estados Unidos se considere con la
autoridad de erigirse en juez de los demás.
Tengo serias dudas,
realmente, en este momento, acerca de la estabilidad emocional y la sanidad
mental de los responsables del gobierno norteamericano, empeñados, en vez de ir
a explicar a Ginebra las graves acusaciones que su gobierno ha recibido, en
tratar de perseguir a Cuba. Creemos que hay una obsesión detrás de esto, una
pérdida de la realidad, que inhibe seriamente a la delegación norteamericana
para trabajar en Ginebra.
Es visible para todo el
mundo, todas las delegaciones casi se nos han acercado para confirmar que
pensaban que este año podría ser distinto, que el gobierno de Estados Unidos
comprendería que no está en capacidad de ponerse a hablar de otro país; pero la
tozuda posición de la delegación norteamericana, por instrucciones de su
gobierno, se mantiene.
La segunda idea que les quiero trasladar, es que
ya existe el texto de la resolución norteamericana —la hemos obtenido
tempranamente, no entregada oficialmente por ellos, por supuesto—, que ellos han
elaborado sobre Cuba, y está claro ya también que el gobierno de Estados Unidos
va a ser quien presente esta resolución.
El vocero del Departamento de
Estado, Adam Erely, confirmó hace unas horas esta cuestión. Dijo el señor Erely:
“Yo espero que presentemos una resolución sobre Cuba este año” —y viene algo
aquí muy curioso, ha dicho—, “como hemos hecho en años anteriores.” Es decir, ha
reconocido que en todos los años anteriores la resolución era también de ellos,
como nosotros hemos explicado aquí más de una vez.
Quedó claro que el año
pasado era de ellos, el antes pasado era de ellos, y el señor Erely nos lo ha
confirmado: “Espero que presentemos una resolución sobre Cuba este año, como
hemos hecho en años anteriores”.
Ahora bien, este hecho constituye —a
nuestro parecer— la primera derrota de Estados Unidos en la Comisión de Derechos
Humanos este año. El gobierno de Estados Unidos, pese a los esfuerzos intensos
que ha venido realizando desde hace semanas, no ha podido encontrar un país
latinoamericano o de Europa del Este que se preste para la maniobra este año; ha
sido imposible, pese a sus tensas e intensas gestiones para tratar de que fuera
otro país quien lo presentara, no lo han encontrado, y ya sus propios talking
point que han estado distribuyendo, reconocen el hecho de que serán ellos los
que lo harán. Dicen sus talking point: Los Estados Unidos patrocinarán una
resolución sobre la situación de los derechos humanos en Cuba.
La tercera
idea que quiero expresar es que ha fracasado la gestión norteamericana para
hacer ver que las resoluciones de derechos humanos que ellos han venido
imponiendo por la fuerza contra Cuba, responden a una supuesta preocupación
legítima de la comunidad internacional por la situación de los derechos humanos.
Se desinfló de manera dramática la teoría de que la comunidad internacional era
quien estaba preocupada, que no era un tema bilateral de Estados Unidos, que por
eso era otro país el que la presentaba, y Estados Unidos regresa este año a la
situación de 1998, último año en que ellos mismos presentaron la resolución. A
partir de 1999, cada año encontraron otro gobierno dispuesto a hacerles el
trabajo sucio.
Se ha desinflado la tesis de que la resolución es una
expresión de la preocupación de la comunidad internacional. Si Estados Unidos no
la presentara no habría resolución sobre Cuba en Ginebra, esa es la pura verdad.
Si Estados Unidos no la presentara no habría ningún país en América Latina, o en
Europa Oriental, o en la Unión Europea, o en Africa, o en Asia que lo hiciera.
La resolución sobre Cuba en Ginebra es patrimonio exclusivo e invento de la
delegación norteamericana; es de ellos y este año vuelve a quedar claro y se ha
desinflado la teoría de que había una preocupación internacional sobre la
materia.
Además, se ha desinflado también la tesis de que era una preocupación
regional. El plan norteamericano de que un grupo de países de América Latina
presentaran en conjunto la tesis, la resolución, que derivó después en un
objetivo menos ambicioso, ya no países de América Latina, sino al menos de
Centroamérica, el plan ha muerto antes de nacer: no han podido encontrar un
grupo de países latinoamericanos que presenten en conjunto la resolución sobre
Cuba. Estados Unidos no tiene hoy en la región capacidad de lograr que algunos
países latinoamericanos presenten la resolución; ha fallecido, antes de nacer,
la tesis de la latinoamericanización del ejercicio contra Cuba.
En cuarto
lugar, quisiera llamar la atención sobre cuán escuálido es este texto, cuán
debilucho en su contenido; es decir, estamos hablando de una resolución de
apenas tres párrafos de introducción y dos párrafos dispositivos, oraciones
básicamente. Un texto flojo, falto de contenido, débil en su argumentación, y
esto obedece a una cuarta idea que quiero destacar: Estados Unidos ya no puede
lograr la condena de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos, se contenta con
tratar de mantener el tema vivo en la agenda hasta el año siguiente. La
debilidad de sus argumentos ha quedado clara.
Ellos mismos reconocen el
objetivo de este texto, y así lo dice el documento oficial que han distribuido.
Dicen en su documento: “Decidimos presentar una resolución este año que alcance
el objetivo clave de mantener a los derechos humanos en Cuba en la agenda”, es
la meta.
Ya no se trata de calificar la realidad interna en Cuba, ya no
se trata de criticar supuestas acciones violatorias de derechos humanos, ya no
se trata de señalar temas sustantivos, no pueden; se sienten satisfechos con, al
menos, mantener el texto. Creemos que ese es el resultado de la intensa y
vertical lucha de Cuba contra esta manipulación y también es el resultado de una
toma de conciencia mayor en la comunidad internacional, en los países miembros
de la comisión, opuestos a que un país, por poderoso que sea, utilice el tema de
los derechos humanos, de la cooperación internacional, para manipularlo en su
guerra particular contra otro país.
Por tanto, Estados Unidos teme ser
derrotado este año en la Comisión de Derechos Humanos en su resolución contra
Cuba. Lo que hay detrás de esta decisión de presentar un texto tan débil, tan
falto de contenido, es el temor a ser derrotado. Se ha visto obligado a
prescindir de una condena abierta a Cuba.
Y aquí vendría la
pregunta: Si en Cuba no hay, porque esta resolución no lo dice, un cuadro de
violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos, ¿por qué
hay que presentar una resolución sobre Cuba en el tema nueve de la agenda, que
está dedicado, precisamente, a ocuparse de situaciones flagrantes, como las de
la Base Naval de Guantánamo, la cárcel de Abu Ghraib, pero no de la situación de
Cuba? Este texto no tiene absolutamente ninguna alusión a esa realidad; hay una
contradicción insalvable entre el texto presentado y el hecho de que se presente
en el tema de la agenda que revisa los temas graves, sistemáticos, flagrantes de
violación de derechos humanos, y eso obedece a una causa: no existe una razón
para presentar una resolución sobre Cuba; obedece solo a la obsesión enfermiza
de los gobernantes norteamericanos contra Cuba.
Esta es la quinta idea
que quiero destacar. Tenemos múltiples señales que revelan que Estados Unidos
está seriamente preocupado por la posibilidad de que este año no pueda hacer
aprobar su engendro contra Cuba. No se puede engañar ni amenazar a todo el mundo
todo el tiempo. Hay un nuevo clima en la Comisión de Derechos Humanos, en
América Latina; hay una resistencia creciente a los métodos brutales de amenazas
contra los países para que voten contra Cuba, a las llamadas telefónicas en
horarios de la madrugada, a las amenazas con recortarles y prohibirles créditos
del Banco Mundial o programas con el Fondo Monetario, a las amenazas de
quitarles visas a los dirigentes para entrar a Estados Unidos, a los métodos
brutales con los que ellos han estado en estos años haciendo aprobar sus textos
contra Cuba.
Estados Unidos está incómodo, al punto que dice en sus
talking point oficiales: “Reconocemos el hecho de que algunos países se sienten
incómodos con las resoluciones por países. Si un país desea mantenerse neutral
sobre dichas resoluciones, lo alentamos a que se abstenga en vez de votar contra
ella.”
Está nervioso el gobierno del imperio y ruega a los países que se
abstengan, al menos, y que no voten en contra de su texto; temen una derrota de
su resolución contra Cuba, que ya está de antemano derrotada desde el punto de
vista moral, porque todo el mundo comprende que hay una maniobra, que hay un
papel que no dice nada, que se proclama con el objetivo exclusivo de mantener el
tema de Cuba en la agenda para justificar su política.
Por último, la
sexta idea que quiero destacar es que Cuba considera que no existe una sola
razón que asista al gobierno de Estados Unidos para presentar una resolución
sobre nuestro país, bajo el tema nueve de la agenda ni bajo ningún otro
tema.
Cuba emplaza al gobierno de Estados Unidos a rectificar, a
reconocer que se ha equivocado, a reconocer que se ha aislado en esta materia
del mundo, a reconocer que esta resolución solo busca el objetivo de fabricar un
pretexto con el cual justificar su política de bloqueo económico y agresiones
contra nuestro país, que ha sido rechazada por 179 países, hace solo unos meses,
en la Asamblea General de Naciones Unidas; por tanto, Cuba va a enfrentar con
todas sus fuerzas otra vez este ejercicio.
Cuba no subestima la
importancia de esta agresión contra nuestro país vulnerando las reglas de los
organismos internacionales. Cuba batallará contra el intento de Estados Unidos,
no solo pensando en sus intereses nacionales, pensando también en contribuir a
rescatar a la Comisión de Derechos Humanos del nivel de politización, de falta
de credibilidad y autoridad que la aqueja, debido a la gestión prepotente del
gobierno de Estados Unidos. Cuba se va a enfrentar a este ejercicio, y lo hará
con todas sus fuerzas, y lo hará sabiendo que tendrá el apoyo de un número
creciente de países, que en privado aseguran que apoyan todas nuestras razones y
que si alguna vez no han podido apoyarnos es debido a la brutal presión y a los
chantajes indecibles a los que han sido sometidos.
Y nuestro país no solo
va a enfrentar en Ginebra la resolución sobre Cuba, nuestro país va también allí
a participar en el intenso debate en el terreno de las ideas, que se está dando
en la comisión.
Presentaremos, por ejemplo, una resolución que proclame
el derecho a la alimentación, como un derecho humano básico fundamental, en un
planeta donde hay casi 1 000 millones de seres humanos que padecen de
hambre.
El gobierno de Cuba solicita otra vez al gobierno de Estados
Unidos que rectifique en su obcecada posición contraria y que acepte unirse a la
comunidad internacional a favor de esta resolución, que no ha podido ser
aprobada sin votación, porque el gobierno de Estados Unidos lleva una década
pidiendo votar y votando en solitario en contra de este texto que habla de los
derechos básicos, como el derecho a la alimentación en el
planeta.
Presentaremos también una resolución, la segunda, sobre la deuda
externa y los ajustes estructurales que son impuestos a las economías de los
países del Tercer Mundo, y que tienen una responsabilidad importante en que más
de 130 países del Tercer Mundo no puedan ejercer su derecho al desarrollo, su
derecho a la alimentación, su derecho a la educación, a la salud, a la cultura,
su derecho a una vida digna, debido a que la deuda externa y los ajustes
impuestos por el Fondo Monetario, a instancia de Estados Unidos, limitan esa
posibilidad.
Los instrumentos principales de derechos humanos, acordados
a lo largo de décadas, reconocen que tiene que haber un entorno internacional
favorable para que estos derechos puedan ser ejercidos. Esta resolución que Cuba
presenta apunta al hecho de que el entorno internacional actual no favorece el
ejercicio de derechos humanos básicos para miles de millones de personas en
nuestro planeta.
Presentaremos también una tercera resolución sobre los
derechos de los pueblos a un orden internacional democrático y equitativo, y
esto está en el centro del debate. No se puede hoy garantizar el disfrute a los
derechos humanos en la mayor parte de los países del planeta, debido a que no
existe un orden internacional democrático y equitativo.
Presentaremos una
cuarta resolución que plantea promover la paz como requisito para el pleno
disfrute de todos los derechos humanos por todos los habitantes del planeta. Sin
un planeta en paz, donde no existan guerras unilaterales, ataques preventivos,
carrera armamentista, no hay un escenario propicio para el ejercicio de los
derechos humanos. ¡Un mundo en paz! Y en este sentido hacemos un llamado al
gobierno de Estados Unidos también, no solo a sumarse a esta resolución contra
la cual vota, sino también a rectificar, porque es hoy el principal factor de
inestabilidad y peligro, el principal enemigo para la paz en el
mundo.
También presentaremos una quinta resolución sobre las medidas
coercitivas unilaterales como expresión de la violación de los derechos
colectivos de los pueblos e individuales de sus integrantes; medidas como el
bloqueo a Cuba, como los bloqueos y las medidas coercitivas no aprobadas por el
Consejo de Seguridad ni por ninguna otra instancia, constituyen violaciones del
derecho internacional y violaciones de los derechos humanos.
Una sexta
resolución presentará nuestra delegación sobre los derechos culturales y el
respeto de las identidades culturales de cada pueblo, tema de la mayor
importancia cuando se pretende imponer un único modelo uniforme, un único
estereotipo de consumo, de cultura que barrería con el derecho de cada pueblo a
preservar su identidad, su propia cultura.
Presentaremos también otra
resolución, la séptima, sobre la participación popular, la equidad y la justicia
social, como elementos indispensables para la construcción de una sociedad
democrática y con respeto de los derechos humanos para todos.
Como
dijimos en nuestra intervención, no puede haber democracia si no hay justicia
social; la democracia planteada solo en los papeles no es democracia, se
requiere real participación popular, derechos y oportunidades iguales para
todos, que está muy lejos de alcanzarse hoy en la mayoría de las sociedades del
planeta, incluido en las sociedades más ricas.
Plantearemos también una
octava resolución sobre la composición del personal de la oficina del Alto
Comisionado para los Derechos Humanos, para establecer límites al hecho de que
hoy acceden, en mucha mayor proporción a la que debieran, funcionarios de países
desarrollados y ricos; pareciera que el personal africano, asiático,
latinoamericano tiene muy limitado su acceso. Nos planteamos una resolución que
aborde los temas que tienen que ver allí con la oportunidad para los géneros,
para el origen social y geográfico de los funcionarios de la oficina.
Y,
por último, presentaremos una resolución sobre el uso de mercenarios como medio
de violación de los derechos humanos de otros pueblos; en particular, Cuba es un
país que ha tenido que sufrir, junto a otros, el hecho de actividades de
mercenarismo en su contra, que han provocado violaciones flagrantes a los
derechos humanos, que incluye el derecho a la vida, el asesinato de
personas.
De manera que nuestra delegación allí estará defendiendo
rescatar a la Comisión de Derechos Humanos del nivel de descrédito y
politización a que está sometida hoy por la actuación de Estados Unidos y
algunas de sus potencias; rescatarla de la hipocresía, de los patrones de doble
moral que hoy impiden el trabajo de la Comisión de Derechos Humanos.
Por
tanto, nuestra acción será mucho más amplia que solamente el enfrentamiento a la
resolución espuria que Estados Unidos pretende imponer contra nuestro
país.
Estas son las seis ideas básicas que quería
informarles.
Moderador.- Muchas gracias,
Ministro.
Para las preguntas les pido que utilicen los micrófonos y que
se identifiquen en el momento de hacer las
preguntas.
Periodista.- Ministro, yo quería preguntarle
si el acto de repudio que hubo ayer contra las esposas de los disidentes, ¿cree
usted que pueda tener alguna influencia, a tres semanas del debate de la
Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, y cómo puede influir también en las
relaciones con la Unión Europea? Eso por un lado.
Felipe
Pérez.- ¿El acto...?
Periodista.- El acto de
repudio, la manifestación o contramanifestación —bueno, no sé, realmente el
término— que hubo ayer en la Quinta Avenida.
Felipe
Pérez.- ¿Tú estabas allí?
Periodista.- Sí, yo y
creo la mayoría de la prensa extranjera estaba.
Felipe
Pérez.- ¿Te invitaron las federadas?
(Risas.)
Periodista.- No, no, no me invitaron las
federadas.
Felipe Pérez.- ¿Y cómo sabías que iba a
producirse allí algún...?
Periodista.- No, no, yo no
sabía que iba a producirse...
Felipe Pérez.- ¿Pasabas de
casualidad?
Periodista.- No, no pasaba de
casualidad.
Felipe Pérez.- ¿Y cómo fue? Digo, por
curiosidad, ¿no?
Periodista.- Bueno, pues no sé, supongo
que todo el mundo que está aquí sabe que era el segundo aniversario del inicio
de las detenciones de disidentes, era una información que
cubríamos.
Felipe Pérez.- ¿Pero se sabía que iba a haber
una...?
Periodista.- Yo no lo
sabía.
Felipe Pérez.- Por eso me extraña tanto que
hubieras estado allí, ¿no?
Periodista.- Estaba cubriendo
una información que, en principio...
Felipe Pérez.- Sí,
pero que no era información todavía, lo fue después,
¿entiendes?
Periodista.- Sí, bueno, cuando venimos a la
rueda de prensa todavía no es información, antes del inicio, es después cuando
hay información, durante la rueda de prensa.
Felipe
Pérez.- ¿Te preparaste por si iba a haber alguna
información?
Periodista.- No, no me preparé por si iba a
haber alguna información; yo iba a cubrir una información y me encontré con otra
información, a veces pasa.
Felipe Pérez.- No, eso no
pasa nunca; para uno estar en un lugar tiene que saber que algo va a pasar. La
casualidad en este tema es muchas veces..., sobre todo, si va a haber mucha
gente con el mismo objetivo, es muy difícil. Pero, bueno, no te torturaré
más, era simple curiosidad (Risas).
Periodista.- Le
agradezco, le agradezco, Ministro. Creo que todos sabemos de lo que estamos
hablando.
Felipe Pérez.- Sí, todos sabemos de lo que
estamos hablando, me gusta ese reconocimiento, creo que pone las cosas en su
lugar: Todos sabemos aquí de lo que estamos
hablando. Adelante.
Periodista.- Lo que quiero,
aprovechando, es que usted me hable de si considera que este tipo de
manifestaciones, a tres semanas del debate, pueden tener alguna influencia. Eso
es por un lado.
Felipe Pérez.- Vamos a contestar esa
primero, para que no se me olvide.
Periodista.- No, es
que va ligada, es la misma pregunta, en relación con la Unión Europea, si eso
puede afectar de alguna manera, porque en su reciente viaje, creo que varios
países europeos, entre ellos el gobierno español, han pedido la libertad de los
disidentes presos, ¿no? Entonces quería saber si eso puede afectar, y si hay un
cambio en la actitud del gobierno, porque durante dos años esas mujeres han
andado por Quinta Avenida sin problemas, y ya ayer hubo un cambio. Esa era
una.
Felipe Pérez.- Parece un comunicado
eso.
Periodista.- No, no, lo que pasa es que ha habido
un intercambio.
La otra es que me gustaría saber cómo ve el gobierno
cubano la reunión que están teniendo hoy los embajadores de la Unión Europea con
los disidentes.
Felipe Pérez.- A ver, vamos a poner
orden: Ya aclaramos por qué tú estabas allí a la hora exacta, es lo único que
sabemos claro, y ya estamos de acuerdo en que todos sabemos aquí
todo.
Creo que sí, que cosas como estas tendrán una influencia en la
Comisión de Derechos Humanos. Creo que dejarán claro a todos los países el nivel
irracional con que las autoridades norteamericanas están insistiendo en la
provocación contra Cuba, están desesperadamente tratando de crear incidentes
contra nuestro pueblo.
No me dijiste, pero yo también sé que, además de
ti, estaban allí también varios funcionarios de la SINA, que seguro
“casualmente” también estaban allí. Y considero que hay que decir claramente que
en Cuba las calles son de los revolucionarios, del pueblo, y comprendo la
reacción popular contra los que intenten provocar al servicio de las agresiones
y de las campañas mediáticas del gobierno de Estados Unidos y prestarse para
trabajar a favor de su política. Creo que es legítimo que nuestro pueblo
defienda sus calles y se oponga a los que trabajan en Cuba para el gobierno de
Estados Unidos.
Sobre la reunión que me dices que los embajadores
europeos tienen hoy con algunos mercenarios que trabajan en Cuba para el
gobierno de Estados Unidos, no tengo información, me entero por ti, y no le doy
la menor importancia.
Sobre si estas cosas influirán en la posición de
los gobiernos europeos en Ginebra, no lo creo; los gobiernos de la Unión Europea
este año nos han dicho que votarán a favor de la resolución norteamericana, que
no tienen posibilidades de apartarse. El año pasado también nos explicaron que
no podían votar a favor de una resolución que investigara lo que estaba pasando
en Guantánamo; no podían, nos dijeron, “había que aceptar el mundo en que
vivimos, que no es el ideal.”
Felipe Pérez.- Adelante,
Chango, ¿tú de qué medio eres, Tribuna de La Habana? ¿De qué medio? ¿A qué medio
representa Chango?
Periodista.- Por ahora de este, pero
eso es de mentirita.
Felipe Pérez.- ¿A qué medio
representa Chango?
Moderador.- A El periódico de
Cataluña.
Felipe Pérez.- El Periódico de Cataluña,
adelante.
Periodista.- Le digo que de mentirita, porque
hace rato que no escribo por desafinidades.
Felipe
Pérez.- Tú vienes como funcionario del Centro de Prensa Internacional
(Risas).
Periodista.- Casi, casi.
Ministro, yo no
voy a pedir permiso para dos preguntas, voy a pedirle permiso para dos temas y
me interesaría sus comentarios. En primer lugar, hay gobiernos que han
decidido hace tiempo abstenerse en la futura votación en Ginebra, y pienso que
los Talking Points norteamericanos que usted mencionó, puede justificar la
función. ¿Me hice entender?
Felipe Pérez.- Mi
comentario: Cuba desea que todos los países miembros de la Comisión de Derechos
Humanos voten en contra del Proyecto de Resolución que Estados Unidos presentará
sobre Cuba, por inmoral, por falto de todo sustento, porque no tiene contenido,
porque no se justifica, porque es una patraña, porque es una maniobra destinada
a fundamentar y a tratar de explicar la política que ellos desarrollan contra
nuestro país: agresión y bloqueo.
Es decir, no puedo coincidir con esa
apelación norteamericana, que parte de la idea de que ellos ya tienen asegurado
un número de votos, porque ellos reciben los votos de todos los países
occidentales, porque aquí se da una votación estrictamente partidista, para
decirlo de alguna manera.
Todos los países occidentales y desarrollados
no votan sobre el tema de Guantánamo, no parece preocuparles el tema de Abu
Ghraib, no se lanzan contra Estados Unidos porque es Estados Unidos; pero sí de
manera automática apoyan a Estados Unidos.
Como ya ellos tienen ese
número de votos y algún que otro gobierno cipayo, ¿qué hacen entonces? Les piden
a los demás que se abstengan, para que Cuba no pueda sumar los votos necesarios
para oponerse a su texto. Ese es el sentido, que en ningún caso busca la idea de
la neutralidad, sino la de hacer aprobar con esa maniobra su
proyecto.
Periodista.- Yo me refería a las abstenciones
ya decididas desde antes, a ciertos votos latinoamericanos, no
europeos.
Felipe Pérez.- Bueno, vamos a ver; sí hay
países latinoamericanos que se abstienen y no votan a favor del proyecto
norteamericano. Cuba considera que para algunos países es un acto realmente
heroico e importante, dada la enorme presión que están recibiendo para que voten
a favor del proyecto; otros, Cuba cree que tienen espacio para votar en contra
del texto norteamericano.
Periodista.- El segundo tema,
Ministro, es el siguiente: Es verdad que el representante de Perú aprovechó su
discurso para pedir la extradición de Fujimori de Japón, pero me parece que el
discurso del delegado peruano en contra de la politización excesiva de la
Comisión de Ginebra tiene coincidencias con el criterio cubano. Me gustaría su
opinión.
Felipe Pérez.- La afirmación de oponerse a las
resoluciones sobre países, en el tema 9 de la agenda, me parece que es
rescatable, me parece que es una posición correcta, porque todo el mundo sabe
que bajo el tema 9 de la agenda solo son presentadas resoluciones contra países
del Sur; no es posible presentar una resolución sobre un país del Primer Mundo,
porque ellos se apoyan entre sí, presionan a los otros y nunca podría ser
aprobada.
¿Para qué ha quedado el tema 9, que se suponía que era para ver
violaciones flagrantes, masivas, sistemáticas? Para llevar allí acusaciones
contra países que se rebelan contra el dominio imperial, que no aceptan las
imposiciones de Estados Unidos, y por eso ahí son acusados algunos países
africanos, Cuba; y me parece que sería muy positivo si el gobierno peruano
decidiera no votar a favor de ninguna de las resoluciones que se presentan en el
tema 9, me parecería una importante
rectificación.
Periodista.-
Gracias.
Felipe Pérez.- Veo que Chango está siguiendo la
Comisión de Derechos Humanos en detalle.
Periodista.-
Buenos días, Ministro. Soy Andrea Rodríguez, de la Agencia de Prensa
AP.
Felipe Pérez.- Buenos días,
Andrea.
Periodista.- Ministro, ¿usted consideró legítima
la movilización, como ayer, que hizo la FMC en la puerta de Santa Rita? Yo
quisiera saber si también considera el gobierno legítimo una manifestación que
se realizó un día antes contra una persona, en la cual, alguien que se dijo
opositor del gobierno y que tenía carteles en la puerta de su casa, fue golpeado
con palos por gente que precisamente decía que la calle era de los
revolucionarios; la persona estaba dentro de su casa. Me gustaría tener un
comentario al respecto y saber si ese tipo de cosas van a tener alguna
influencia, a su modo de ver, en la Comisión de Ginebra.
Gracias.
Felipe Pérez.- No puedo responder sin tener
evidencias de que las afirmaciones contenidas en esa pregunta son ciertas, es
decir, la golpeadura con palos, el acoso dentro de una vivienda eso no lo tengo
claro ni lo doy por cierto; pero, bueno, sobre ese incidente, que he leído en
los cables de algunas agencias de prensa acreditadas en La Habana, debo decir
que si algún majadero provoca a sus vecinos, debe saber que sus vecinos en algún
momento perderán la paciencia y enfrentarán las provocaciones. Y me parece que
eso no tiene que ser ligado ni mucho menos con la posición de la Cancillería o
del gobierno. Me parece correcto que en cualquier lugar los vecinos consideren
que si un majadero los provoca y afecta allí la tranquilidad en el barrio, los
provoca y ejecuta acciones que saben que derivarán en otras, bueno, los vecinos
lo hagan.
Sí me interesa destacar que en Cuba el pueblo, que está en el
gobierno, el pueblo que mayoritariamente apoya a la Revolución, el pueblo que ha
defendido la Revolución y ha tenido que resistir aquí el bloqueo y las
agresiones de Estados Unidos, sí es el dueño de las calles. Bueno, sus enemigos
podrán serlo algún día, pero tendrán que venir a conquistárselo al pueblo;
podrían hacerlo, pero tendrían que venir a conquistárselo al pueblo.
La
Revolución tiene el apoyo del pueblo y el pueblo tiene especial sensibilidad
contra los que trabajan y reciben el dinero del gobierno de Estados Unidos y se
prestan a sus patrañas y a sus maniobras, dentro de una ética y unos límites,
porque no se persigue en Cuba, no se ejecuta extrajudicialmente, no se tortura,
no hay escuadrones de la muerte, no hay asesinatos extrajudiciales, no hay
tortura contra un recluso, no hay violaciones de los derechos humanos, de la
integridad física y moral de las personas. Ah, hay enfrentamiento vertical y
honesto a los que trabajan para el gobierno de Estados Unidos, a los que se
prestan a las provocaciones, a los que saben que su acción recibirá,
lógicamente, la respuesta popular contundente y esperable de los que vengan en
Cuba a defender el bloqueo norteamericano, a defender la política de Estados
Unidos, a trabajar para el gobierno que agrede a su patria.
Un pueblo que
ha tenido que sufrir durante 15 años las privaciones, las necesidades, el
endurecimiento del bloqueo, lógicamente tiene una alta sensibilidad; pero tiene,
al mismo tiempo, un alto nivel de cultura política, porque no se conoce un
linchamiento en Cuba. Estamos ante un pueblo culto, políticamente culto, con
información, que se enfrenta a los provocadores, que defiende a la Revolución en
las calles, y que no tiene por qué permitir que los que trabajen para el
gobierno de Estados Unidos y reciben su dinero, tengan la oportunidad de
defender aquí las políticas de Estados Unidos contra nosotros.
Por eso
me llama tanto la atención este tema, porque no había nadie esperando reportar
la marcha de las federadas por los cinco héroes; sin embargo, sí estaba todo el
mundo avisado para defender alguna que otra provocación.
Comprendo que
hay sobre este tema visiones distintas, hay posiciones establecidas de antemano,
hay prejuicios, hay intereses, muchos intereses detrás de todo esto. Como se
dijo aquí, todos sabemos de lo que estamos hablando.
Y, bueno, nadie debe
esperar que yo venga a hacer aquí autocrítica de un pueblo generoso y culto que
defiende a su patria; un pueblo que ha sabido morir por las causas de otros; un
pueblo que puso 2 000 muertos en la lucha contra el apartheid y el colonialismo
en Africa, donde murieron millones de seres humanos.
Nadie debería
esperar que yo venga a decir que actúan bien los que trabajan aquí para Estados
Unidos, cumplen su mandato, celebran allí en la Sección de Intereses
norteamericana, reciben órdenes y votan a favor de Bush por un 82%.
Aquí
hay dos bandos: uno, los que estamos con la Revolución, por la independencia y
la soberanía de este país, que somos la inmensa mayoría del pueblo de este país,
que no seguiría un proyecto político que él no compartiera, que puso 20 000
muertos para derrocar una tiranía sangrienta apoyada por Estados Unidos, y hay
otro bando minúsculo y sin autoridad moral, no pueden hablarle al pueblo, no
pueden presentarse a las elecciones, porque temen su falta de crédito, porque
todo el mundo sabe que viven sin trabajar, del dinero de Estados Unidos, que
reciben sus órdenes, son lo que en el mundo entero se llama mercenarios. Eso es
lo que está en el fondo aquí, y no se me puede pedir que trate de iguales al
pueblo que defiende su independencia de la mayor potencia de la historia, y a
los pequeños grupos que la Sección de Intereses de Estados Unidos ha organizado
en La Habana, lógicamente.
Y, bueno, ese es el tema que hay aquí
planteado en el fondo: efectivamente, todos sabemos aquí de qué se trata. Se
trata de si la Sección de Intereses norteamericana y los servicios especiales de
Estados Unidos, con los 59 millones de dólares adicionales que aprobó el
Congreso al gobierno para eso, logra armar en Cuba un grupo de gente que apoye
sus políticas; o si la Revolución y el pueblo que la defiende tienen derecho a
ejercer, mediante la ley y mediante su manifestación en las calles, su derecho a
defenderse y a impedir que nuestro enemigo avance aquí con su política. Ese es
el tema.
Hay en el fondo una cosa muy clara: la Revolución tiene el apoyo
del pueblo y lo tiene ahora más que nunca antes, en estos años. Esa es la
realidad. Eso no quiere decir que todos no tengamos críticas a cosas que están
mal hechas, que todos aspiremos a mejorar.
Nosotros solo estamos
empezando nuestro trabajo, pero tenemos al pueblo, y por eso el pueblo ha pasado
15 años de apagones, de falta de alimentos, de falta de medicinas, sin que su
odisea haya sido contada con toda veracidad. Vamos a decirlo también con razón,
porque es verdad que hay determinados intereses detrás de lo que se publica
sobre Cuba, y el drama de cómo los cubanos han llegado hasta aquí no es
suficientemente conocido; pero cada vez más la gente lo sabe y lo admira. Por
tanto, creo legítimo que el pueblo impida, dentro de unas normas, que no
incluyen los excesos o que no incluyen la violación de la integridad física o
moral de una persona, que está en el centro cardinal de las posiciones que la
Revolución Cubana defiende.
Lo impresionante es que algunas provocaciones
aquí no terminen peor, y eso es solo debido al espíritu y a la capacidad de
contención y al nivel político de la gente; pero, bueno, aquí hay una guerra
andando entre el gobierno de Bush que proclama un cambio de régimen en Cuba y el
pueblo de Cuba y sus autoridades. Y las cosas están muy claras, y aquí hay leyes
y aquí hay un pueblo que defiende su país, y, bueno, el que provoque debe saber,
efectivamente, que se las está viendo con el
pueblo.
Moderador.- Última pregunta, Arreola.
Periodista (La Jornada, de México).- Ministro, quisiera
hacerle tres preguntas, si puedo.
Moderador.- Era una,
Arreola.
Felipe Pérez.- A partir de ahora vamos a cobrar
exceso de equipaje (Risas).
Periodista.- ¿Si tiene
previsto, si conoce cuál será el sentido del voto de los países latinoamericanos
en la Comisión de Derechos Humanos?
Felipe Pérez.- No lo
conozco, cada gobierno tomará su decisión. Espero que lo hagan sobre la base de
defender la justicia y de defender lo que constituye un clamor de los pueblos en
América Latina.
Periodista.- En la conferencia de prensa
que usted dio con el ministro Moratinos en Madrid, dijo una frase, no sé si la
voy a citar correctamente, usted me lo dirá: “Estamos dispuestos, por ejemplo, a
llegar a un acuerdo con la Unión Europea en materia de sistemas penitenciarios,
o de sistemas de justicia, o de sistemas electorales o de cooperación en materia
de derechos humanos en el plano internacional.” Si la cita es correcta, me
gustaría saber exactamente a qué se está refiriendo.
Felipe
Pérez.- No es correcta pero va en el sentido. Es decir, le propusimos a
la Unión Europea y al gobierno español cambiar el marco actual de las relaciones
entre Cuba y la Unión Europea.
Hoy hay dos obstáculos para avanzar en
las relaciones entre Cuba y la Unión Europea: el primero es la existencia de la
posición común de la Unión Europea sobre Cuba. La posición común es una herencia
del gobierno de José María Aznar; fue la España de Aznar la que propuso, en el
año 1996, negociado previamente con el gobierno de Estados Unidos, adoptar la
posición común de la Unión Europea sobre Cuba. La posición común de la Unión
Europea es un documento unilateral, un documento condicionante, un documento
orientado a reducir las relaciones, a establecer una camisa de fuerza para que
ningún socio europeo se salga de ahí, más que un documento que busque las
relaciones y el estímulo al diálogo, la cooperación y las relaciones entre la
Unión Europea y Cuba. Le hemos propuesto sustituir ese documento obsoleto, que
no tiene ninguna utilidad, que se revisa cada seis meses, solo con el resultado
de un enfrentamiento entre Cuba y la Unión Europea, porque Cuba no acepta la
posición común como un marco para las relaciones. Por tanto, le hemos propuesto
sustituir el documento por un acuerdo concertado de relaciones entre la Unión
Europea y Cuba.
Cuba es el único de los 33 países de América Latina y el
Caribe con el que la Unión Europea no tiene un marco estable de relaciones. Con
unos tiene un marco multilateral, el acuerdo de Cotonú; con otros tiene un
acuerdo bilateral de relaciones, excepto Cuba.
¿Qué explica la ausencia
de ese instrumento? La presión de Estados Unidos, la interferencia del gobierno
de Estados Unidos, en todos estos años, en las relaciones entre la Unión Europea
y Cuba. Le hemos propuesto cambiar esa dinámica, sentarnos y negociar un acuerdo
bilateral de relaciones entre la Unión Europea y Cuba, que establezca un marco
estable, claro, mutuamente aceptable de las relaciones, ¡mutuamente
aceptable!
Hay un segundo obstáculo a las relaciones hoy, el voto
automático y seguidista de la Unión Europea a la resolución de Estados Unidos
sobre Cuba en Ginebra. Una vergüenza. Un texto que la Unión Europea no
presentaría por sí misma, pero una vez que está puesto sobre la mesa por Estados
Unidos, privilegian su relación con el poderoso y votan automáticamente a favor
de él. Nunca saben lo que dice el papel hasta que Estados Unidos no lo elabora y
lo distribuye; no es europeo, no es su iniciativa. La Unión Europea no tiene hoy
una iniciativa sobre Cuba en la materia.
Le hemos planteado un camino
genuinamente europeo y cubano, le hemos dicho: “Apártense del voto en Ginebra.”
Si no hay voto en Ginebra, dejará de haber europeos a favor de la resolución y
dejará de haber resolución, porque Estados Unidos hoy, sin los votos europeos,
no podría aprobar su resolución sobre Cuba.
Le hemos dicho:
“Apártense de él.” Y como resultado de eso y de que ya no habría politización ni
singularización del tema de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos, porque
Europa se habría apartado, Cuba entonces estaría dispuesta a firmar un acuerdo,
otro más, con la Unión Europea de diálogo político y cooperación en materia de
derechos humanos, sobre bases recíprocas, porque Cuba no va a ir de alumno ante
la Unión Europea; sobre bases de igualdad, porque la Unión Europea no puede
erigirse en inspector de Cuba, pero sobre bases de igualdad y de intercambio.
Como parte de ese acuerdo, Cuba estaría dispuesta a introducir un
acuerdo de intercambio en materia de sistemas penitenciarios, donde delegaciones
nuestras puedan ir, visitar allí las prisiones, intercambiar; como resultado del
cual recibamos aquí delegaciones de la Unión Europea, visiten en Cuba nuestras
prisiones, vean lo que estamos haciendo, conozcan de nuestra experiencia en
materia de educación de la población penal, en materia de programas que
posibiliten su plena reinserción social, el humanismo de nuestras concepciones,
los esfuerzos que hacemos, la manera en que el bloqueo impacta con sus carencias
materiales en todo este esfuerzo, intercambio sobre el tema; intercambio en
material electoral, comparación de los sistemas, de la legislación, de las
experiencias, como resultado del cual participemos en las elecciones, invitemos
a las nuestras, demos las experiencias nuestras, el secreto de por qué más del
90% de los votantes asiste a las elecciones sin ser obligatorio.
Es uno
de los temas que más preocupa en Europa, me dijeron mis interlocutores. En la
reciente elección para el Parlamento Europeo, votó solo el 43% de los electores,
y hubo países, como Polonia, donde votó menos del 10%. ¿Se podría dar por válida
una elección donde participe menos del 10% de los votantes? En la República
Checa votó el 12% de los electores. Pero, bueno, pienso que aquí hay que partir
de la idea de que cada país tiene derecho a escoger su sistema, sus
concepciones.
Creo que hay un área de colaboración recíproca y
mutuamente aceptable y beneficiosa, legislación en materia penal, impartición de
justicia, qué hacemos nosotros en esa área, qué hace la Unión Europea; el enorme
esfuerzo que hemos hecho, que nos lleva hoy a que en Cuba más del 90% de los
reclusos han concluido sus procesos.
En América Latina no hay ningún país
con menos del 50% de la población penal presa sin juicio, y hay países de
América Latina donde al 85% de los reclusos no se les ha hecho juicio todavía, y
llevan dos años o tres años presos. Bueno, hay otra experiencia, otras
limitaciones. Creo que son cosas, todas, que pueden ser fruto del debate, del
intercambio, sobre estas bases, sobre la base del respeto a la soberanía, sobre
la base del reconocimiento de que este es un diálogo entre iguales, en el
sentido de los derechos jurídicos, y sobre esa base hemos hecho esta propuesta a
la presidencia de Luxemburgo, a otras autoridades, que han acogido con interés
nuestra propuesta, han dicho que les parece que es un tema sobre el que hay que
trabajar y sobre el cual seguiremos trabajando.
Ahora, tiene que hacerse
en un marco específico, que no puede ser en el cual la Unión Europea, por un
lado, hable con Cuba y dialogue de estos temas, y, por el otro, vote de manera
automática a favor del texto norteamericano, lo cual la desacredita, le resta
credibilidad y la hace convertirse en cómplice de un ejercicio que no tiene
absolutamente ninguna autoridad ni prestigio en el
mundo.
Periodista.- La última cuestión. Aunque no es de
su estricta competencia, quisiera pedirle, dado su rango, a ver si usted tiene
información sobre versiones que hay sobre un episodio de violencia en el
Combinado del Este, entre el viernes y sábado, de madrugada.
Felipe Pérez.- Sí, tengo; porque, como todos sabemos
aquí de qué se trata, sí tengo información sobre eso.
Como es tan
meridiana la verdad de Mar, sí tengo, y puedo decir que ha habido allí un
incidente disciplinario de menor entidad, muy excepcional en el caso de Cuba,
como ustedes conocen; que, sin embargo, me asombró que siendo fin de semana
levantara tal nivel de publicidad. En América Latina todas las semanas matan 100
presos en una cárcel, se produce un incendio donde los presos mueren, sin que se
abra la puerta. Vaya, cosas que no levantan este nivel de interés; pero, bueno,
como todos sabemos de qué se trata, puedo decir que es un incidente
disciplinario de menor entidad, muy excepcional en el caso de Cuba.
Hubo
un grupo de reclusos por delito común, la mayor parte reincidentes, es decir,
reclusos que han reincidido en delitos, tienen un cierto nivel de peligrosidad;
o sea, ha sido más difícil, en estos casos, el trabajo de educación y de
inserción en nuestra sociedad.
Desafortunadamente, víctimas también de
que todavía no hemos alcanzado toda la justicia, a lo cual vamos encaminados y
para lo cual trabajamos; un grupo de reclusos por delitos comunes, la mayor
parte reincidentes, adoptaron posiciones de indisciplina ante una decisión
administrativa en el penal de trasladar, para mejorar las condiciones de vida de
los reclusos, a un grupo de ellos hacia otro recinto
penitenciario.
Adoptaron una posición de indisciplina. Las autoridades,
tras ingentes esfuerzos de persuasión, de discusión, de conversación que no
pudieron controlar esa situación, desafortunadamente se vieron obligados a
adoptar las medidas pertinentes para restablecer el orden y procedieron a tomar
las medidas correspondientes, para evitar que se mantuviera esa situación. Lo
hicieron sin el uso del arma de fuego, con personal debidamente entrenado y
calificado. No hubo muertos en esa operación, no hubo heridos graves en esa
operación; hubo algunos lesionados, lógicamente. Todos recibieron atención
médica adecuada, ninguno tuvo que recibir intervención quirúrgica alguna; pero
cerca de una decena han resultado politraumatizados y han tenido que recibir
asistencia médica. Se les ha brindado información a sus familiares que han ido
acudiendo a recibir esa información.
El resto de los reclusos en esa
prisión —que es la más importante prisión de varones de nuestro país— se mantuvo
en total calma y disciplina. Fue localizado en un sector, un número realmente
poco significativo de los reclusos; el resto se mantuvo en total calma y
disciplina. Incluso, en el día de ayer el penal mantuvo —según nos han informado
las autoridades penitenciarias— sus actividades normales, incluidas las visitas
de los familiares que estaban previstas en el día de ayer.
Se actuó,
lógicamente, aplicando un nivel de fuerza racional y debidamente controlada,
solo para controlar una situación de esta naturaleza, que pone en peligro
también a los demás reclusos y a las autoridades penitenciarias, y desde ayer
esa situación está totalmente bajo control y prosiguen con toda normalidad las
actividades en esa prisión.
Debo agregar que el
hecho de que haya habido un incidente aislado como este, muy poco común en
nuestro país, desde nuestro punto de vista en ningún caso desdice nuestro
esfuerzo humano, intensificado en los últimos años, para continuar guiando
nuestro sistema penitenciario por los principios de humanismo y respeto a la
integridad física y moral de cada recluso, y por el principio de lograr su
educación, su reeducación y su reinserción plena en la
sociedad.
Lamentamos que un incidente de estos, aunque menor, de todas
maneras ocurra; pero, bueno, hay cosas, como estas, que no pueden
evitarse.
Me asombra, eso sí, el enorme despliegue mediático que un
incidente menor como este despierta, y me gustaría que se llamara la atención y
hubiera titulares sobre cosas que ocurren de manera dramática en muchas
prisiones en el mundo, y me gustaría, en particular, que el maltrato, el vejamen
permanente y los abusos que reciben nuestros cinco jóvenes presos en las
cárceles norteamericanas, pudiera ser conocido por la opinión pública. Nunca, en
ocho años, han recibido un titular de un medio de prensa en el mundo; nunca
nadie nos ha preguntado por ese tema. Pero, bueno, es algo que todos
sabemos.
Periodista.- Muchas
gracias.
Felipe Pérez.-
Gracias.
Periodista (Diputado Federal México-PRI).- Mi
nombre es Guillermo Del Valle, estoy acreditado como periodista, pero soy
diputado federal mexicano, traigo mi acreditación. El día de hoy se celebra
en México el natalicio de Juárez.
Felipe Pérez.- Tú
estás aquí como Chango, diputado y
periodista.
Periodista.- No, diputado federal priísta,
lamentando mucho la política internacional que hoy vive nuestro país en torno a
muchos países, de falta de respeto.
Precisamente, el día de hoy se
celebra en México el natalicio de Benito Juárez, quien ha marcado nuestra
política internacional como mexicanos y que, lamentablemente, hoy no es seguida
por el presidente Vicente Fox.
¿Sabe usted, señor Ministro, en qué
sentido irá el voto —y perdón que tenga que venir hasta acá, pero en México lo
desconocemos— de nuestro gobierno en torno a este resolutivo de Estados Unidos?
Y, reitero, lamentando severamente, como político, con la representación del
pueblo mexicano que traigo, lamentando severamente las ofensas que el pueblo
mexicano ha hecho a un pueblo hermano y querido como el pueblo cubano. ¿Sabe en
qué sentido iría el voto, señor Ministro, de nuestro
gobierno?
Felipe Pérez.- Gracias, le agradezco, espero
que... ¿Es primera vez en Cuba?
Periodista.- Primera vez
en Cuba.
Felipe Pérez.- ¿Cómo te ha
ido?
Periodista.- Bastante bien, extraordinariamente
bien.
Felipe Pérez.- Bueno, por supuesto, no conozco el
sentido del voto del gobierno de México. No tengo información sobre el tema, no
ha sido objeto de conversaciones entre nosotros. Lo que sí puedo decir es que en
un día como hoy vale recordar aquella máxima de que, entre los pueblos, como
entre los hombres, el respeto al derecho ajeno es la paz. Muchas
gracias.
Periodista.- Lo creemos los
mexicanos.
Gracias.
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