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(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)
Felipe Pérez.- Buenos días. Les
agradecemos a todos los corresponsales de la
prensa nacional y extranjera su presencia aquí
con nosotros.
Los hemos convocado para informar que Cuba
firmará en breve el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos. Es la decisión política adoptada por
nuestro país, que les informamos a ustedes hoy,
10 de diciembre, Día Mundial de los Derechos
Humanos, en que se conmemoran 59 años de que la
Asamblea General de Naciones proclamara la
Declaración Universal de Derechos Humanos.
Los derechos reflejados en ambos pactos, que son
de los más importantes instrumentos
internacionales en materia de derechos humanos,
se encuentran ampliamente protegidos por nuestro
ordenamiento jurídico nacional y particularmente
por la obra y la ejecutoria de la Revolución
Cubana, desde el mismo triunfo del Primero Enero
de 1959.
Esta decisión, que ha de materializarse en los
próximos meses, es expresión de que nuestro país
mantendrá siempre una estrecha cooperación con
el sistema de las Naciones Unidas, sobre la base
del respeto a nuestra soberanía nacional y al
derecho del pueblo cubano a la libre
determinación.
Mientras persistieron las manipulaciones contra
Cuba en el terreno de los derechos humanos;
mientras el gobierno de Estados Unidos convirtió
a la antigua Comisión de Derechos Humanos en un
tribunal inquisitorial para perseguir a los
países que se rebelan contra el dominio
imperial; mientras se intentó manipular el tema
de los derechos humanos contra Cuba, para
justificar el bloqueo y las agresiones contra
nuestro país; mientras se mantuvo vigente allí,
especialmente en Ginebra, en la antigua comisión,
el ejercicio anticubano en materia de derechos
humanos, que Estados Unidos imponía cada año
mediante brutales presiones y chantajes;
mientras eso ocurrió, no existían las
condiciones mínimas para evaluar nuevos
compromisos de Cuba con la maquinaria de
Naciones Unidas en materia de derechos humanos.
Sin embargo, esa situación ha cambiado
radicalmente con el surgimiento del nuevo
Consejo de Derechos Humanos, del que Cuba fue
miembro fundador con el voto de más de las dos
terceras partes de los miembros de la comunidad
internacional, y porque, como se conoce, fue
descontinuado el espurio mandato que Estados
Unidos impuso allí para el seguimiento de la
situación cubana.
Al crearse una nueva situación, en la que el
tema no es manipulado contra Cuba, en la que han
fracasado las maniobras anticubanas de Estados
Unidos, tras 20 años de batalla de Cuba por la
verdad y en defensa de nuestros principios y de
nuestra dignidad, se han creado las condiciones
para dar nuevos pasos que expresen la voluntad
política de Cuba de cooperar con las Naciones
Unidas, y de brindar también su aporte y
experiencia a la comunidad internacional en esta
materia.
Cuba no ha actuado ni actuará jamás bajo
presiones. Una vez que el Consejo de Derechos
Humanos decidió y la Tercera Comisión de la
Asamblea General de Naciones Unidas confirmó la
descontinuación de ese espurio mandato
anticubano, nuestro país entonces ha adelantado
varias iniciativas de cooperación internacional
en la esfera de los derechos humanos. Así, nos
visitó recientemente el relator de Naciones
Unidas para el derecho a la alimentación; así se
produce este acto, que anunciamos hoy, de la
decisión tomada por el gobierno cubano de firmar,
en el primer trimestre del próximo año, los dos
pactos de derechos humanos: el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, y el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos.
Y, además, en el futuro, nuestro gobierno
invitará a otros procedimientos especiales del
Consejo de Derechos Humanos, testimonio de que,
en una situación en la que el tema ya no puede
ser manipulado contra nuestro país, que fue
derrotada en toda la línea la maniobra que
durante 20 años el gobierno de Estados Unidos
orquestó, nuestro país puede entonces dar
pruebas claras, testimonio de su voluntad de
cooperar y de testimoniar su compromiso con la
defensa internacional de los derechos humanos.
La decisión de avanzar en la profundización del
compromiso formal, porque el compromiso real ha
existido siempre y porque fue la Revolución
Cubana la que garantizó el respeto de los
derechos humanos de los cubanos; la decisión de
avanzar con la firma de ambos pactos constituye
otro ejemplo de lo que nuestro país puede hacer
sin condicionamientos políticos y sin estar
sometido a un ejercicio de injusta
singularización.
De manera que hoy, 10 de diciembre, Día Mundial
de los Derechos Humanos, nuestro país, libre y
soberanamente, sin presiones externas y
obedeciendo a nuestra conciencia, a los actos de
nuestra voluntad, en ejercicio de nuestra
soberanía, anuncia, como un nuevo paso de
compromiso de Cuba, la firma de estos dos
importantes instrumentos de derechos humanos.
Nos preparamos también, de conformidad con el
compromiso que adquirimos al suscribir el
nacimiento del nuevo Consejo de Derechos Humanos
y sus procedimientos, para, en marzo del año
2009, rendir cuenta, presentar nuestra
información y someternos al proceso del
mecanismo de revisión periódica universal
establecido por el nuevo Consejo. En virtud del
sorteo, efectuado en igualdad de condiciones
para todos los países, a nuestro país le
correspondió en marzo del 2009. Nos preparamos
de manera seria para llegar a ese momento en un
espíritu de cooperación y con la voluntad de
expresar allí nuestros resultados, nuestras
realizaciones, nuestras carencias y dificultades,
y de oír también las opiniones de otros actores
en el tema.
Esta voluntad de Cuba se mantendrá mientras
persista la actual situación, que esperamos no
cambie, de no singularización, no selectividad,
no uso discriminatorio y politizado del tema de
los derechos humanos para agredir y justificar
las agresiones contra los países que no se
someten al diktat imperial. Mientras esa
situación se mantenga como ahora, nuestro país
estará libre de poder avanzar en este camino.
Si, desafortunadamente y en contra de nuestros
deseos y de nuestras aspiraciones, se vuelve a
politizar el tema, se vuelve a enrarecer el
ambiente de cooperación y de respeto a los
países que prevalece hoy en el Consejo de
Derechos Humanos, nuestro país se vería obligado
y no dudaría en volver a plantar batalla y
enarbolar allí las banderas que defendimos
victoriosos durante 20 años hasta lograr
derrotar definitivamente el ejercicio orquestado
por sucesivas administraciones norteamericanas
contra Cuba.
En adición a este anuncio, a 59 años de la
proclamación de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos por la Asamblea General de
Naciones Unidas y cuando comenzamos el año
dedicado a conmemorar el 60 aniversario, Cuba
reitera hoy su reclamo al gobierno de Estados
Unidos de que el brutal bloqueo económico,
financiero y comercial impuesto por casi 50 años
a Cuba y que constituye una violación flagrante,
masiva y sistemática de los derechos humanos de
nuestro pueblo sea levantado, tal y como ha
reclamado la Asamblea General de Naciones Unidas
de manera abrumadora en 16 sucesivas
resoluciones.
Un día como hoy vale recordar que nuestro pueblo
va a cumplir cinco décadas de sufrir el brutal y
genocida bloqueo que intenta ponernos de
rodillas por hambre y enfermedades.
En el día en que en el mundo se conmemora el Día
Mundial de los Derechos Humanos, reiteramos
nuestro reclamo de que el gobierno de Estados
Unidos oiga el criterio de la comunidad
internacional y levante el bloqueo contra Cuba.
En segundo lugar, a nombre del pueblo cubano,
demandamos al gobierno de Estados Unidos que
cierre de inmediato, sin más dilaciones ni
justificaciones, el vergonzoso centro de
torturas que mantiene hoy operando en su base
naval en Guantánamo, donde se ha practicado todo
tipo de vejámenes, de tratos crueles, inhumanos
y degradantes contra los prisioneros, donde se
han vulnerado todas las garantías establecidas
por el Derecho Internacional para las personas
en prisión, y en adición al cierre de ese
bochornoso centro, reclamamos que el gobierno de
Estados Unidos devuelva a nuestro país el
territorio que hoy ocupa ilegalmente en contra
de nuestra voluntad en Guantánamo, arrebatándole
a Cuba el ejercicio del derecho a la soberanía
en esa parte de nuestro territorio.
Reclamamos hoy, Día Mundial de los Derechos
Humanos, al Presidente de Estados Unidos, al
gobierno de Estados Unidos, el cierre del centro
de torturas en Guantánamo, y la devolución del
territorio ilegalmente ocupado allí a nuestra
patria.
En tercer lugar, un día como hoy, reclamamos la
libertad inmediata, la libertad ya para los
Cinco Héroes cubanos: Gerardo Hernández Nordelo,
Ramón Labañino Salazar, Fernando González Llort,
Antonio Guerrero Rodríguez y René González
Sehwerert, presos políticos en cárceles
norteamericanas, sometidos a injustas y
severísimas condenas, sometidos a celdas de
castigo por períodos prolongados y a otros
tratos crueles, inhumanos y degradantes por más
de nueve años, y reclamamos ahora, en que ya
transitan el décimo año de su cautiverio, que
sean puestos en libertad.
En particular, a nombre del pueblo cubano,
exigimos que Adriana Pérez O’Connor, esposa de
Gerardo Hernández Nordelo, y Olga Salanueva
Arango, esposa de René González Sehwerert,
puedan visitar a sus esposos, a los que no han
podido ver desde 1998. Reclamamos respeto a sus
derechos y emplazamos al Presidente de Estados
Unidos, al gobierno de Estados Unidos a
permitirles a estas dos mujeres, hijas de
nuestro pueblo, poder visitar, en las prisiones
donde hoy cumplen severas condenas, a sus
esposos.
En cuarto lugar, quisiera, en nombre de las
familias cubanas que llevan luto por la pérdida
de sus seres queridos, como resultado de los
actos de terrorismo de Luis Posada Carriles, en
nombre de esas familias que perdieron hijos,
padres, hermanos, reclamamos al gobierno de
Estados Unidos que el terrorista internacional
Luis Posada Carriles, hoy libre en la ciudad de
Miami y protegido por el gobierno del presidente
George Bush, sea juzgado por terrorista y puesto
en prisión, o que sea extraditado a Venezuela,
según ha reclamado el gobierno de ese país.
Por último, quiero expresar nuestra satisfacción
porque la Brigada Médica cubana, de unos 300
integrantes, que labora hoy en Guatemala y que
ha permanecido allí desde que el huracán Mitch
en 1998 azotó a los países centroamericanos,
haya recibido el Premio Nacional de Derechos
Humanos que se otorga en ese país hermano.
Los médicos cubanos, desde su llegada allí a las
zonas rurales, montañosas, a los lugares más
agrestes y apartados de la geografía
guatemalteca, han brindado más de 22 millones de
consultas y han efectuado más de 55 000 partos.
En este reconocimiento a su noble tarea, va un
reconocimiento también a todas las cubanas y
cubanos que a lo largo del mundo brindan hoy su
contribución generosa al respeto de los derechos
humanos, en particular el derecho a la vida, de
millones de personas.
Quiero recordar hoy, Día Mundial de los Derechos
Humanos, que en este momento 37 000
colaboradores cubanos de la salud trabajan en 79
países, de los que más de 18 000 son médicos, ¡treinta
y siete mil colaboradores de la salud en setenta
y nueve países!, de los que más de 18 000 son
médicos. En los próximos días llegaremos a un
millón de pacientes operados gratuitamente a
través de la Operación Milagro. Un millón de
pacientes de 32 países han recuperado la visión
en los últimos años como resultado de la
Operación Milagro impulsada por nuestro país,
operados por galenos, enfermeras y técnicos
cubanos, en Cuba o en sus países.
Quiero también subrayar el hecho de que estudian
hoy, becados por nuestro gobierno en nuestras
universidades, casi 30 000 estudiantes de 121
países, hijos de familias pobres, muchas veces
de áreas rurales de sus países. De esos casi 30
000 estudiantes, 23 000 se preparan en Cuba como
médicos.
Al recordar que nuestro país ha graduado a más
de 45 000 jóvenes del Tercer Mundo, a lo largo
de estos años de Revolución, de ellos casi 35
000 africanos, debemos evocar las palabras de
Fidel: “Sin cultura no hay libertad posible”, y
debemos recordar a Martí: “Ser culto es el
único modo de ser libres.” Y debo también
subrayar —a propósito de esto que acabo de decir—
que con el método cubano de alfabetización Yo sí
puedo, diseñado por profesores cubanos y
aplicado con la participación de miles de
asesores pedagógicos cubanos, han sido
alfabetizados ya 2 700 000 analfabetos en 22
países; y estudian hoy, se alfabetizan y
aprenden a leer y a escribir en las lenguas de
sus países, no solo en español, sino en otros
idiomas, otros 600 000 analfabetos.
Al recordar estos datos y constatar con modestia,
pero con sano orgullo, que los cubanos no solo
luchan por construir una sociedad con toda la
justicia y con plena igualdad de oportunidades
para todos sus hijos, una sociedad socialista
con igualdad de oportunidades para todos, donde
se alcance toda la justicia, debo también
expresar nuestro orgullo de saber que nuestros
compatriotas, que ya habían ido a curar, a
enseñar y a combatir contra el apartheid y el
colonialismo en países africanos, adonde más de
350 000 combatientes voluntarios cubanos,
hombres y mujeres, fueron a derrotar a las
tropas del apartheid, haciendo posible la
desaparición, en pleno siglo XX, de una forma
brutal de discriminación y exclusión de los
hombres por el color de su piel, donde cayeron
más de 2 000 hijos de nuestro pueblo combatiendo
allí e hicieron posible la preservación de la
integridad territorial de Angola, el surgimiento
de Namibia como un país independiente, la
liberación de Nelson Mandela y el desmontaje del
cruel sistema del apartheid, que pudo ser
mantenido por el apoyo vergonzante de muchos de
los que hoy tratan de olvidar ese pasado en que
fueron cómplices del régimen del apartheid, al
que ayudaron a armar, al que ayudaron a violar
las resoluciones de Naciones Unidas, en primer
lugar, el gobierno de Estados Unidos. Por lo
tanto, al hacerlo, quisiera expresar nuestro
orgullo de que no solo trabajamos y defendemos
en Cuba los derechos civiles, políticos,
económicos, sociales y culturales para nuestro
pueblo, sino que luchamos también en otros
países del mundo, porque se hagan verdaderamente
realidad y dejen de ser solo derechos
proclamados en los papeles para convertirse en
derechos reales al alcance de todos.
Al expresar en el día de hoy nuestra certeza de
que ni las manipulaciones que el gobierno de
Estados Unidos ha montado con la participación a
veces de algunos pocos mercenarios, a quienes
pagan y dirigen en nuestro país, ni las amenazas,
ni su dinero abundante para pagar traiciones y
deslealtades, ni sus campañas mediáticas, ni su
poderío sobre los medios de comunicación
internacionales, ni sus presiones contra otros
gobiernos para que se presten a sus campañas
contra Cuba, harán desistir a nuestro país de su
rumbo de defensa de los derechos humanos para
nuestro pueblo y para otros pueblos.
Cuba celebra este día, 10 de diciembre, Día
Mundial de los Derechos Humanos, con la frente
en alto y la convicción de que su pueblo ha
mantenido victoriosa y mantendrá por siempre
victoriosa una Revolución que abrió de verdad
para nuestro pueblo el disfrute real de los
derechos humanos, ¡de todos los derechos humanos
para todos los hijos de nuestra patria!
Muchas gracias (Aplausos).
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