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Felipe Pérez Roque
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 Transcripción de la intervencion del Ministro Felipe Pérez Roque conferencia de prensa

TEATRO MINREX
(versión taquigráfica MINREX)
La Habana, Lunes 07 de marzo de 2005 – 10:55 hrs.

Ministro: Buenos Días. Muchas gracias por aceptar nuestra invitación Me interesa precisar tres cuestiones.

La primera, dar nuestra opinión sobre el informe sobre los Derechos Humanos publicado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos recientemente. Quisiera fijar nuestra reacción oficial sobre el tema que es la siguiente:

En primer lugar, Cuba considera que la práctica unilateral del Gobierno de Estados Unidos de publicar un informe donde juzga la situación del resto del mundo, pero no dedica siquiera una oración a examinar la situación de derechos humanos en Estados Unidos y las violaciones que se comenten dentro y fuera de Estados Unidos responsabilidad de su gobierno, es una práctica que no merece el respeto del resto del mundo y que ha provocado reacciones de rechazo y cuestionamiento, a las que Cuba se suma. Que por otro lado, no tienen ninguna credibilidad.

Nos referimos a él porque miente de manera descarada sobre nuestro país y porque, al constituir una práctica unilateral, nos vemos en la obligación de fijar nuestra posición. Pero no lo tomamos, por supuesto, como referencia para nuestro trabajo permanente y para nuestro compromiso de defensa de todos los derechos humanos para todo el pueblo cubano y para todo el mundo.

En segundo lugar, el Gobierno de Cuba considera que el Gobierno de los Estados Unidos no tiene autoridad moral para condenar a ningún otro país por violaciones de los Derechos Humanos. Especialmente, después de los crímenes vergonzosos y el patrón de violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de derechos humanos que se han estado cometiendo con toda impunidad y en absoluto secretismo -hasta que fueron dadas a la publicidad por fuentes independientes- en la Base Naval de Guantánamo y en las cárceles de Iraq, en especial en la cárcel de Abu Ghraib.

El Gobierno de Cuba considera, expresando el criterio, el sentir de nuestro pueblo, que el Gobierno de los Estados Unidos debería hacer autocrítica y, de manera modesta, renunciar a convertirse en juez del mundo, cuando tiene una situación de tanta gravedad que resolver. Nos parece que debería meditar eso, y antes que “buscar la paja en el ojo ajeno”, tratar de resolver la “viga” que tiene en sus propios ojos.

Y por último, quisiera dejar claramente establecido que Cuba reconoce que hay violaciones de derechos humanos en nuestro país, pero son en la Base Naval de Guantánamo. Nos parece que las únicas violaciones de derechos humanos, los únicos crímenes, las únicas vejaciones contra prisioneros que se cometen en el territorio de la isla de Cuba, son las que se cometen -y son las que deberían ser objeto de condena y de seguimiento por parte de la Comisión de Derechos Humanos- en la Base Naval de Guantánamo, en el territorio que ocupan en contra de la voluntad de nuestro pueblo en la Base Naval de Guantánamo. Nos parece que, paradójicamente, ese lugar donde es público -están los testimonios de algunos de los que han logrado salir en libertad- donde se han visto las imágenes tenebrosas de la manera en que se trata a los prisioneros, es paradójicamente el lugar que no se menciona en el informe del Departamento de Estado y que no ha podido ser objeto de seguimiento en la Comisión de Derechos Humanos.

Nos preguntamos, por ejemplo, por qué no se nombra un Representante del Alto Comisionado para los Derechos Humanos que verifique lo que allí ocurre, que le dé seguimiento a esa situación, es decir, vea la cárcel de Abu Ghraib, por ejemplo.

De manera que rechazamos categóricamente las acusaciones contenidas en el informe del Departamento de Estado. Los emplazamos a presentar una sola prueba de sus acusaciones, aunque tomamos nota del hecho de que reconocen que en el año pasado, como en el resto de los años de la Revolución, no han podido, pese a que han escarbado todo lo que han podido, encontrar un solo caso de ejecución extrajudicial, desaparecido, o asesinato de una persona en custodia de autoridades policiales, lo cual resulta sintomático.

La pregunta es, ¿si eso es lo que incluso el Departamento de Estado reconoce hoy día en Cuba, por qué entonces es la situación en el resto de la isla la que se discute, la que se pretende discutir en Ginebra y no la del lugar de la isla donde sí se violan, y está reconocido, de manera flagrante esos derechos, que es la Base Naval de Guantánamo?.

Así que rechazamos categóricamente y exhortamos a las autoridades norteamericanas, las exhortamos con todo rigor, a ocuparse de sus propios problemas y dejar al resto del mundo vivir en paz.

En segundo lugar, quiero fijar claramente nuestra opinión de que el Gobierno de Estados Unidos se prepara para volver a presentar este año una resolución contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos que, si bien para lograr ser aprobada -de manera cada año por una más estrecha ventaja, de manera fatigosa- esa Resolución ha tenido que ser diluida en su contenido y no expresa una condena real contra Cuba, porque Estados Unidos ha tenido que hacer concesiones en el texto para tratar de obtener un apoyo mínimo para ella, ante la resistencia del resto de los países, sin embargo, sí sirve al objetivo norteamericano de fabricar el pretexto con que justifican su política de bloqueo contra Cuba.

Por lo tanto, estamos seguros de que volverán a presentar la Resolución. Sabemos y tenemos ya las primeras informaciones de que realizan gestiones muy discretas, gestiones secretas, para lograr un patrocinador. Sabemos que están encontrando grandes dificultades para encontrar un patrocinador, un presentador de esa resolución en América Latina, y nos parece que han movido ahora su radar hacia Europa del Este. Están buscando a algún gobierno cliente o aspirante a cliente de Estados Unidos para que presente la resolución sobre Cuba y no descartamos, incluso, que pueda hacerlo el propio Gobierno de Estados Unidos, si no encontrara otro presentador.

Sobre eso debo solo agregar que Cuba espera que este año ningún gobierno latinoamericano vuelva a hacer el papel de Caín en la Comisión de Derechos Humanos, que ningún país latinoamericano presente, o copatrocine, o vote a favor del proyecto de resolución que se sabe solo sirve al Gobierno de Estados Unidos para justificar su política de bloqueo y agresiones contra nuestro pueblo, que sí es una flagrante violación de los derechos humanos de todo nuestro pueblo.

Y por último, quiero subrayar el hecho de que todo el mundo comprende que la Comisión de Derechos Humanos ha perdido credibilidad, ha perdido legitimidad, se ha convertido en un foro que constituye un tribunal de los países más ricos y desarrollados para juzgar y condenar a los países del Tercer Mundo. Sin embargo, nuestro país participará nuevamente en los trabajos de este Período de Sesiones en un espíritu de colaboración, en un intento de despolitizar aquellos trabajos, de convertir la cooperación en materia de defensa de los Derechos Humanos, realmente en el centro de los trabajos de la Comisión. Para eso fue fundada después del triunfo sobre el fascismo, aquel fue el espíritu fundador que ha quedado sepultado en medio de la selectividad, el trato discriminatorio y los intentos de usar con fines políticos sus trabajos.

Esperamos que la información que les hemos dado hoy y las que daremos en las próximas semanas pueda ser de utilidad para reflejar con mucha mayor amplitud y objetividad los esfuerzos de Cuba y las posiciones de Cuba sobre este tema. Preguntas.

Periodista: (Mauricio Vicent, Periódico El País) Ministro, una pregunta ¿Cuba va a presentar este año algún proyecto de resolución sobre las violaciones de los derechos humanos, como el año pasado, en Guantánamo por Estados Unidos?.

Ministro: Gracias Mauricio. Es un tema que tenemos bajo consideración y que no descartamos que pueda ocurrir, aunque todavía no hemos tomado decisiones sobre el tema. No tenemos todavía decisión sobre si presentamos nuevamente la resolución sobre el tema de la Base Naval de Guantánamo. Es un tema que en estos momentos está bajo nuestra consideración.

Periodista: Señor Canciller, soy de Contralínea. La elección, el voto en Ginebra se llevaría a cabo cuando no hay un representante aún de la Embajada mexicana en este país. Esto nos haría pensar que sería un momento en el que la posición mexicana sea nuevamente como la del año pasado, estaría cometiendo, como mexicana hablo, el error de repetir ese voto ¿Esto qué significaría para las relaciones bilaterales?

Ministro: Gracias. La votación de una eventual resolución sobre Cuba, que no ha sido presentada ni anunciada, pero si fuera presentada como creemos que ocurrirá, pues Estados Unidos necesita esa Resolución como un pez necesita el agua, si no, no puede justificar no solo mantener sino endurecer el bloqueo, debe producirse entre el 14 y el 15 de abril. Todavía no lo han discutido en el Departamento de Estado, todavía, por eso no lo podemos decir, pero lo diremos (risas). Pensamos que próximamente podemos saber bien; 14 o 15 de abril, debe ser la votación sobre el tema, que lógicamente tiene que ser presentada un poco antes. Hay algunos detalles que no hemos recibido, por tanto no los sabemos todavía, pero los sabremos y los informaremos a ustedes. Nosotros esperamos que para ese momento haya un embajador de México en La Habana, concluyó la anterior Embajadora y estamos esperando el nombramiento y la llegada a nuestro país de un nuevo Embajador de México.

En México trabaja con toda normalidad la Embajada de Cuba, al frente de la cual está el Embajador Bolaños, que ostenta además el rango de Viceministro Primero de nuestro Cancillería, lo que fue en su momento un gesto de Cuba, una expresión del aprecio de nuestras relaciones y de nuestro respeto, de nuestro cariño hacia el pueblo de México. Esperamos que para ese momento haya Embajador de México en nuestro país.

Por otro lado, Cuba considera que el gobierno de México no tiene una sola razón para votar a favor de un proyecto de resolución sobre los derechos humanos en Cuba, que es fabricado en los Estados Unidos, que Estados Unidos logra imponer con brutales presiones y que sirve solo como pretexto para justificar su política de agresión y bloqueo contra nuestro país, a la cual se opone el pueblo de México de manera abrumadora; bloqueo contra Cuba que el gobierno de México rechaza en Naciones Unida, lo coherente fue lo que México hizo históricamente: no prestarse a votar a favor de un texto que lo que intenta es precisamente justificar aquella política que el mundo entero rechaza.

Y lógicamente una posición de México favorable a ese proyecto le apartaría de lo que es hoy la posición mayoritaria en América Latina, sobre todo cuando el mapa político en nuestra región ha estado cambiando y sería evidente que el pueblo de Cuba no podría entender, el pueblo cubano y el gobierno cubano no podrían comprender que el gobierno de México mantenga el patrón de votación favorable a un texto que tiene esos propósitos contra Cuba.

Sin embargo, nosotros vemos que existe en América Latina la posibilidad este año, a partir incluso de la propia iniciativa del gobierno de México, en la que Cuba ha participado con toda honradez y toda disposición, para elaborar una iniciativa latinoamericana de cooperación en el tema, que haría por supuesto imposible que un país latinoamericano participe en ella, mientras allá en Ginebra vota contra otro país latinoamericano. Una iniciativa -que México ha promovido y en la que Cuba ha participado- de cooperación, de intercambio y no de persecución, de acusación, abriría el espacio de América Latina a que no solo México sino el resto de los países de la región, trabajando en esa dirección, trabajando en la vía de un mecanismo de cooperación en el ambiente latinoamericano, de intercambio, no de calificación ni de persecución, haría viable que el resto de los países de América Latina que se adhieran a eso, se aparten del ejercicio que todos reconocen en privado que está politizado, que es discriminatorio y que se debe solo a la absurda y permanente persecución del gobierno de Estados Unidos contra Cuba.

Periodista: (Mar Marín de EFE) Mañana creo comienza Vd. un viaje por Europa, que lo lleva a varios países entre ellos a España, que es el primero tras la normalización de la relaciones. Yo supongo que el tema de derechos humanos está en la agenda e imagino que en la agenda europea esté el tema de los disidentes y quisiera saber qué postura va a llevar Vd., que va a plantear en Europa sobre esos dos temas y que le parecen las declaraciones del Comisario Michel sobre su intención de reunirse con los disidentes cuando venga y sobre su petición a Cuba de que proceda a la liberación de disidentes porque si no la Unión Europea podría volver a adoptar las sanciones políticas que levantó hace un mes.

Ministro: Gracias. Bueno, voy a viajar a Europa a participar en el segmento de alto nivel -donde participan los Ministros de Relaciones Exteriores- de la Comisión de Derechos Humanos, viajaré después a otros países europeos y, lógicamente, discutiré con las autoridades europeas la disposición de Cuba de avanzar en las relaciones con los países que integran la Unión Europea, pero solo sobre la base del respeto a la soberanía y a la independencia de Cuba, solo sobre la base de que la Unión Europea siga una política independiente de otras presiones y otros intereses extra-regionales en sus relaciones con Cuba, y solo sobre la base del reconocimiento más absoluto al derecho de los cubanos a decidir en su país lo que consideren más apropiado.

He visto las declaraciones del Ministro Michel y me propongo discutirlas con él en un tono de franqueza y, por supuesto, en un plano de igualdad. Cuba no se siente en el deber de darle explicaciones sobre lo que hace en Cuba a ningún funcionario europeo.

Apreciamos el trabajo del entonces ministro de Relaciones Exteriores belga, Louis Michel, ahora Comisario, sabemos de su disposición a trabajar a favor de las relaciones entre Cuba y la Unión Europea y no nos vamos a referir públicamente a esas declaraciones hasta que no hayamos discutido y aclarado directamente sus visiones y su disposición a trabajar, de la que tenemos constancia, a favor de las relaciones entre Cuba y la Unión Europea. Esperamos que él pueda viajar a nuestro país, como ha sido su propósito y colaboraremos y discutiremos con él el programa y las condiciones en nuestro país para esa visita.

Periodista: Buenos días ministro. Abelardo González de Radio Taíno. Coincide la votación en Ginebra y todo el proceso de la CDH, con un momento muy importante de la democracia cubana, son las elecciones que vamos a celebrar, que estamos celebrando prácticamente ahora. Me imagino que Ginebra no podrá desconocer ese hecho ¿Qué piensa Vd. al respecto?

Ministro: Coinciden, efectivamente, las elecciones en nuestro país. Elecciones democráticas, amplias, que dan posibilidades de participación a todo nuestro pueblo y donde nuestro pueblo volverá a ejercer de manera soberana y con todas las garantías su derecho a elegir a sus representantes. Serán elegidos el 17 de abril, la primera vuelta, más de 15,000 integrantes de las Asambleas Municipales del Poder Popular que renovarán todos los mandatos en los 169 municipios de Cuba.

Creemos que son elecciones ejemplares que se atienen a los deseos de nuestro pueblo, de nuestras instituciones y lógicamente no esperamos que el gobierno de los Estados Unidos les dé su visto bueno y no esperamos tampoco que reciban el reconocimiento de algunos de sus aliados. Estamos seguros de que nuestro pueblo elegirá con toda amplitud, con todas las garantías, a sus representantes que consideren más apropiados. Se producirá, seguro, una gran renovación, como ocurre en esos procesos, en muchos de esos procesos en que más de la mitad de los que están en esa responsabilidad no son elegidos.

Como se sabe, debe haber un mínimo de dos candidatos para cada plaza a elegir y no más de ocho, el que no tenga más de la mitad no puede ser elegido todavía, por lo que deben ir a una segunda vuelta entre los dos que más obtuvieron. Un proceso genuino y auténticamente democrático de verdad.

No nos negamos a que los mercenarios que trabajan en Cuba al servicio del gobierno de los Estados Unidos con su dinero y su apoyo, participen en él, podrían, pero le temen, podrían hacerlo, pero le temen. Saben que no tienen el reconocimiento popular, saben que la gente no los apoyaría, porque la gente valora mucho en Cuba el elegir gente que trabaja para la comunidad, no para un gobierno extranjero, que viva como la comunidad y no del dinero extranjero, gente que quiera a su país libre e independiente y no que trabaje a favor de la política de bloqueo de la gran potencia que nos oprime.

De manera que me extrañaría mucho que alguno de los mercenarios que Estados Unidos ha venido financiando se animara a votar, porque fueron el 4 de noviembre a la Sección de Intereses norteamericana y votaron en un 82% a favor de Bush, ya eligieron a su candidato. Nosotros vamos a elegir a los nuestros.

Periodista: Gerardo Arreola, de La Jornada.

Ministro: Por cierto, que te tengo aquí, te estaba leyendo hace un rato

Periodista: Ministro, tengo dos preguntas. Primera, ¿qué está pasando con el mecanismo informal, pactado en México el mes pasado en el GRULAC sobre derechos humanos. ¿Está funcionando?

Ministro: Avanza. Su status actual es que avanza, se mueve hacia delante.

Periodista: ¿Vd. esperaría que tuviera un impacto significativo en esta ocasión?

Ministro: ¿En esta ocasión? Podría tenerlo. Creo que la idea de que se abra un espacio genuinamente latinoamericano es una oportunidad de que los países latinoamericanos por fin tengamos nuestro propio camino en el tema, y no nos dividamos e incluso, lleguemos a confrontar por este motivo, por la intrusión de una potencia extra-regional, en este caso, el gobierno de los Estados Unidos, en los trabajos y las decisiones de los países latinoamericanos. Es un proceso que avanza, al que Cuba se ha incorporado con el espíritu de colaboración y de trabajar para que llegue a buen puerto y funcione.

Periodista: Segunda cuestión, ¿qué opinión le merece la propuesta que presentó el grupo de expertos de Naciones Unidas para la reforma de la Comisión de Derechos Humanos?

Ministro: Nos parece que es muy importante la crítica lapidaria que el Grupo de Expertos convocados por el Secretario General, Kofi Annan, ha hecho a la Comisión de Derechos Humanos. Releva a delegaciones como la cubana de tener que insistir en el tema. Ya Cuba no se está planteando reformar la Comisión de Derechos Humanos, se está planteando reformar el mundo, las relaciones económicas y las relaciones políticas internacionales, pero una reforma amplia y profunda, una democratización de las Naciones Unidas.

De manera que ya no nos queda discutir sobre si las críticas que Cuba y otros países han hecho a la Comisión son válidas o no, nos queda solo esperar las autocríticas de los que han estado politizando y haciendo la Comisión poco creíble, un mecanismo sin legitimidad; y segundo, trabajar juntos todos para rectificar la situación imperante en este órgano que es el más politizado de todos los órganos de Naciones Unidas.

Periodista: ¿y su propuesta de reforma de la Comisión?

Ministro: Estamos examinándola y creemos que tiene aspectos positivos, rescatables, sobre los cuales se podría trabajar.

Periodista: (Reuter) Ministro, ¿Podría decirme si Vd. se reunió con el viceministro británico Rammell, que está visitando Cuba?

Ministro: Lo haré en la tarde. No es que él me esté esperando ahí, sino que él está reunido con uno de los Viceministros. Llegaré puntualmente, a la hora, es por la tarde que lo veré.

Periodista: Ministro…

Ministro: Perdóname Anthony. Debo tomar nota de que es una significativa visita de alto nivel de un país miembro de la Unión Europea, que apunta a una recuperación del sentido común en los gobiernos de la UE en sus relaciones con Cuba.

Periodista: ¿El tema de los derechos humanos sigue siendo una espina en las relaciones con Gran Bretaña y con la Unión Europea?

Ministro: El tema de las visiones de la Unión Europea y de Cuba sobre los derechos humanos es un tema no resuelto, que Cuba sin embargo cree que podría ser un tema objeto de discusión seria, objetiva, respetuosa, en el que, aunque pudieran existir elementos de visiones distintas, de discrepancias, podría haber, sin embargo, un amplio campo de cuestiones en las cuales colaborar y avanzar.

El obstáculo principal que hay hoy para una discusión, una colaboración seria y amplia de Cuba y la Unión Europea, una colaboración recíproca mutuamente respetuosa, está en el hecho de que la Unión Europea todavía no tiene una política propia hacia Cuba, todavía sufre los remanentes de la nefasta influencia del gobierno del Presidente José María Aznar en las relaciones entre la Unión Europea y Cuba, que arrastró a la Unión Europea a adoptar como propia la agenda de Washington. Ese es el tema hoy.

Sin embargo, nosotros... hay puntos en los que tenemos coincidencia, en los que votamos igual que los países de la Unión Europea. Tenemos discrepancias, por ejemplo, nosotros todavía no hemos podido explicarnos por qué la Unión Europea el año pasado no presentó la resolución sobre la Base Naval de Guantánamo. Es un tema que constituye un misterio para nosotros. No hemos podido encontrar una razón de por qué la Unión Europea, tan dada a apoyar resoluciones sobre Burundi, sobre Rwanda, sobre Cuba, sobre Turkmenistán, sin embargo, sobre un tema tan visible… -y no era para condenar, sino un texto para pedir que vea como son, vaya allí- ese es un tema que para nosotros, la verdad, sigue siendo un misterio, algo incomprensible para Cuba.

De hecho... además el año pasado la Unión Europea, que siempre se ha opuesto a que se presente una moción de no acción para evitar la presentación de una resolución sobre un país, el año pasado, de manera insólita para nosotros, se mostró dispuesta a ser quien presentara la moción de no acción para evitar la resolución sobre el tema de la Base Naval de Guantánamo. Hay temas en los que, de verdad, nosotros tenemos todavía..., en los que nosotros no estamos totalmente de acuerdo.

Sin embargo, por ejemplo, la Unión Europea apoya la resolución de Cuba sobre el derecho a la alimentación, en la que Estados Unidos vota en solitario. Es la prueba de que hay ocasiones en las que ellos pueden actuar según los parámetros, las convicciones y las prioridades de la agenda política europea.

Nosotros creemos que es posible avanzar en ese camino, pero se requiere que la Unión Europea recupere su rumbo en las relaciones con Cuba, adopte una posición independiente, se plantee con seriedad la discusión y la colaboración con nuestro país, deje de hacerle caso a las solicitudes, a las sugerencias, a las presiones de otros que no tienen nada que ver en las relaciones entre la Unión Europea y Cuba.

Nosotros estamos dispuestos para eso, viajamos a Europa con ese espíritu de respeto por los pueblos europeos, de aprecio de nuestras relaciones con ellos, de interés en trabajar con ellos, pero reclamando reconocimiento a nuestra independencia, a nuestra condición de país soberano y a nuestra ejecutoria en esta materia durante todos estos años.

Por tanto, no vamos a rendir cuentas, vamos a dialogar en calidad de iguales con la frente alta y todas las razones en la mano.

Fin.

(Minrex) 08-03-2005


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