“Cuba irá conmigo
por todos los caminos donde me lleven los deberes con
mi patria palestina”, expresó este sábado el embajador
de Palestina en Cuba, Imad Jadaa, tras ser condecorado
por el canciller Felipe Pérez Roque con la Medalla de
la Amistad, que otorga el Consejo de Estado de la
República de Cuba.
En ceremonia
efectuada en la sede del Ministerio de Relaciones
Exteriores, el diplomático árabe, que ya termina su
misión de casi 28 años en nuestro país, dijo sentirse
“el más privilegiado de los palestinos”, al ostentar
tan alta distinción en su pecho, que “ahora es el de
los héroes y mártires palestinos, el pecho de Arafat”.
De igual modo, Jadaa
recordó los momentos en que llegó a Cuba, enviado por
el extinto líder palestino “ante su amigo Fidel”, y
cómo aprendió a querer al pueblo cubano, tenaz,
valiente y alegre. Parafraseando una conocida
expresión, Jadaa sintetizó estos sentimientos al decir
“nada cubano me es ajeno”.
Por su parte,Armando
Vergara, director de África del Norte y Medio Oriente
de la cancillería, evocó el respeto y la admiración que
suscita en Cuba la noble lucha del pueblo palestino,
que siempre ha contado y podrá contar con nuestra
solidaridad irrenunciable.
Hizo referencia
además a la intensa labor de Imad Jadaa, “diplomático
sagaz y exponente de lo mejor del pueblo palestino”,
para impulsar y robustecer las relaciones de amistad y
respeto con las autoridades cubanas, por lo que le
manifestó una profunda gratitud.
En el acto
estuvieron presentes Sergio Corrieri, presidente del
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), y
representantes del cuerpo diplomático árabe acreditado
en nuestro país, entre otras personalidades.
(Minrex)