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Evalúa sus
resultados Miembro del Consejo Nacional Palestino
Por
la ausencia de resultados positivos para el pueblo palestino
la Conferencia de Paz para el Oriente Medio, celebrada en
Annapolis, Maryland, confirmó el pesimismo, la desconfianza
e incredulidad con los que fue recibida desde su
convocatoria, por considerarse un parto con forceps, en el
que George W. Bush y su secretaria de Estado, Condoleeza
Rice, actuaron de comadronas.
Entrañable
amigo de Revolución cubana, Salah Salah, miembro del Consejo
Nacional Palestino y poseedor de un alto historial de lucha
por la causa de su pueblo, dialogó con Trabajadores acerca
de sus consideraciones de ese cónclave y sus consecuencias
en el cruento conflicto árabe-israelí.
“Annapolis, sentenció el también presidente de la Asociación
de Amistad Palestina-Cuba, en el Líbano, fue una nueva
trampa de Estados Unidos e Israel para lograr mayores
concesiones de las obtenidas en las negociaciones de Oslo,
Sharm el Sheij, White Platantation I y II, hasta llegar al
denominado Mapa de Ruta”.
“Lo
primero que debemos preguntarnos es ¿qué quieren lograr
Washington y Tel Aviv de la reunión de Annapolis?
Al
respecto, citó las declaraciones de israelíes y
norteamericanos durante todo el proceso preparatorio de la
reunión, en que por primera vez anunciaron su propósito de
que los palestinos y los estados árabes reconozcan la
existencia de un estado judío.
“Si
anteriormente demandaban el reconocimiento del estado
israelí ahora reclaman el de un estado exclusivamente judío.
Y esto significa que para los sionistas ya no existe el
derecho al retorno de los palestinos a sus pueblos de origen,
a sus hogares, a sus tierras, de las que fueron expulsados
por Israel en 1948, y que no habrá cabida para otros
ciudadanos, y de hecho justificar entonces la expulsión de
los árabes que habitan en el territorio”.
Para el
dirigente palestino, la segunda cuestión, es el tema de la
pretendida seguridad de Israel relacionada con el Mapa de
Ruta. “Cuando se habla de este asunto aseguran, como lo ha
hecho la ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi
Livin, que esa seguridad debe anteceder a la constitución de
un Estado palestino independiente.”
¿Cuáles fueron entonces los compromisos de Annápolis?
“Primero,
dijo, las partes acordaron continuar las negociaciones de
paz durante un año, pero durante ese tiempo los palestinos
no van a obtener nada y dentro de un año comenzarán las
elecciones presidenciales norteamericanas, y tampoco se
logrará nada positivo.
Sobre la
decisión de continuar esas conversaciones en Rusia, señaló
que uno de sus objetivos es seguir involucrando a Moscú en
la política norteamericana de pleno apoyo a Israel y atraer
a Siria con el anuncio de que será debatido el tema de las
alturas del Golán, ocupadas por Israel en la Guerra de los
Seis Días.
“La
Conferencia de Paz en Anápolis, no logró tan siquiera el
reconocimiento de nuestros inalienables derechos nacionales
y patrióticos, sin embargo, israelíes y norteamericanos
americanos si obtuvieron parte de los objetivos que
perseguían, en cuanto a un mayor dialogo y acercamiento de
Tel Aviv con los estados árabes, para lograr la
normalización de sus relaciones”.
¿Qué puede esperar entonces el pueblo palestino si antes y
después de Annapolis no han cesado las agresiones militares
israelíes?
“Desde el
comienzo del proceso de paz y los acuerdos de Oslo en 1993,
hasta hoy nada nos ha favorecido. Durante ese período fueron
asesinados miles de palestinos, creció el territorio de
Israel a expensa de los palestinos, aumentaron los
asentamientos de colonos judíos, se edificó el llamado Muro
de la Vergüenza y Jerusalén quedo, como Gaza, aislada de
Cisjordania, algo que los sionistas no hubieran podido hacer
en otras circunstancias.
“Por lo
que para lograr el estado palestino independiente, con
Jerusalén como capital Israel y todos nuestros demás
derechos, hay que buscar otras vías de acción”.
¿Cómo cuáles?
“La de
unir todas las fuerzas bajo la Organización para la
Liberación de Palestinas, reconstruir y reactivar todo el
conjunto de sus organizaciones e instituciones y darles
participación para adoptar una estrategia común frente a
Israel, porque el actual proceso de paz es un fracaso”.
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