La comunidad cubano-árabe
mantiene sus vínculos filiales e históricos
con la patria de origen de sus antepasados

 

  

Inicio

Beginning Début بداية
Cuba > Unión Árabe de Cuba

 Irán, ¿la tercera guerra de Bush?

JUAN DUFFLAR AMEL

iternac@trabaja.cip.cu

Desde hace varias semanas las especulaciones sobre una agresión norteamericana a la República Islámica de Irán han ganado en intensidad. Noticias basadas en la “filtración” de informes de fuentes de inteligencia rusa, fijan como fecha para el ataque la primera quincena del mes de abril.

Expertos militares consideran que la apocalíptica acción consistirá en el bombardeo contra instalaciones estratégicas iraníes, y que no excluye el uso de armas nucleares tácticas.

Se afirma que la Operación Bite (mordida), que da nombre a la diseñada para atacar el territorio iraní, está totalmente preparada y solo espera la “luz verde” del presidente George W. Bush, su instigador más entusiasta.

El despliegue de una poderosa fuerza naval cerca del estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, compuesta por los portaaviones Eisenhower, Nietmiz y Stennis, escuadrillas de aviones, helicópteros, y el envío de 12 mil soldados hacia Afganistán e Iraq listos para entrar en acción, indican los inminentes peligros que acechan a la república islámica.

Previendo una guerra total contra Irán, Estados Unidos realizó a finales de diciembre pasado las maniobras militares Escudo Vigilante 07, cuyos objetivos no solo abarcaron la región del Oriente Medio, incluyeron también como posibles escenarios de confrontación a Rusia, China y Corea del Norte.

Preludio de la agresión militar, aunque hipócritamente hasta el momento la excluyen, son las arbitrarias sanciones impuestas a Teherán por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para obligarla a desistir de su programa de enriquecimiento de uranio y del uso pacífico de la energía nuclear, a que toda nación tiene derecho soberano.

En sus incendiarios planes, Washington cuenta con el apoyo y la “bendición” del gobierno británico, su compañero de armas en la invasión y ocupación de Iraq, y con el de otras naciones de la Unión Europea, pero sobre todo con el de su fiel aliado en el Oriente Medio, el estado de Israel.

Desde el 2004, Tel Aviv se ha estado preparando para un eventual ataque a Irán, y según informaciones aparecidas el pasado enero en el diario The Sunday Times, escuadrillas de aviones israelíes se entrenaban para destruir con bombas nucleares tácticas una planta de enriquecimiento de uranio en la localidad de Natanz y las instalaciones nucleares iraníes en Bushehr, protegidos por los Awacs y otros aviones de Estados Unidos.

Si se concretara la agresión, la nación persa conformaría, junto con Afganistán e Iraq, el triángulo de guerra para el dominio de toda esa región y el acceso y control de sus fuentes de petróleo y gas.

De desencadenarse una conflagración que bloquee el estrecho de Ormuz, la ya deteriorada situación energética mundial, señalan analistas económicos, sufriría un tremendo impacto, pues los precios del petróleo se dispararían hasta alcanzar cifras astronómicas en detrimento de las naciones pobres.

El estrecho de Ormuz, es el paso obligado del 40% del petróleo que se comercia en el mundo y el 90% del que se exporta desde el golfo Pérsico. La obligada respuesta de Irán a un ataque extendería la guerra a otros escenarios, ante la posibilidad de acciones iraníes contra instalaciones militares de Estados Unidos en el ocupado Iraq, en otros países del Golfo y en el territorio de Israel, originando una crisis bélica de terribles consecuencias.

Tan extremadamente tensa es la situación creada por las presiones del gobierno norteamericano, que cualquier provocación como la reciente llevada a cabo por la marina británica en aguas iraníes, pudo haber sido utilizada por Washington como pretexto para desatar la agresión.

Acorralado por el estrepitoso fracaso en Iraq, su descrédito personal y por las presiones a que se ve sometido por la opinión norteamericana y por el Congreso, Bush es capaz de buscar en una tercera guerra la vía de escape, aunque para ello tenga, sin atenerse a las consecuencias, que convertir el planeta en una inmensa pira nuclear. 

(Trabajadores) 08-04-2007


Imprimir Enviar a un amigo Regresar Su opinion Cerrar Subir