La comunidad cubano-árabe
mantiene sus vínculos filiales e históricos
con la patria de origen de sus antepasados

 

  

Inicio

Beginning Début بداية
Cuba > Unión Árabe de Cuba

 Bush, el otro Padrino

JUAN DUFFLAR AMEL

iternac@trabaja.cip.cu

El perdón del jefe de la Mafia a uno de sus capos

Si para su célebre novela El Padrino el escritor italo-norteamericano, Mario Puzo, no se hubiera inspirado en la vida del Don siciliano, Vito Corleone, bien pudo concebirla sobre la del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, jefe de la mafia que tiene su cuartel general en la Casa Blanca.

En una desvergonzada decisión, el más marrullero, incapaz, e impopular de los mandatarios que han ocupado la Oficina Oval del imperio, conmutó la pena de prisión impuesta a Lewis “Scootter” Libby, prominente capo de la Familia, ex asesor de su Gabinete e influyente mano derecha del vicepresidente Dick Cheney, otro tránsfuga involucrado también  en el escandaloso Caso Plume.

El ominoso perdón presidencial libra a Libby de cumplir una irrisoria condena de 30 meses de cárcel por la felonía de haber dado a conocer la identidad de Valery Plume, agente encubierta de la Central de Inteligencia Norteamérica (CIA), en violación de preceptos de las leyes estadounidenses, de las que los hombres del equipo de Mister Fraude hacen escarnio permanente.

La sórdida delación de “Scotter”, reo de perjurio, de mentir a agentes federales y de obstruir investigaciones judiciales, desde sus inicios fue considerada  como el clásico “ajuste de cuentas” a la oficial de espionaje yanqui, en venganza por las revelaciones hechas al The New York Times por su esposo Joseph Wilson, ex embajador de Washington en Iraq, en las que acusó a Bush de mentir, manipular y distorsionar la información sobre la supuesta producción de armas de destrucción masiva por el gobierno de Bagdad, para tratar de justificar el inicio de de su guerra de agresión contra el país árabe.

Y como la mentira y la trapacería presiden todos los actos del señor W, este ha tratado de engañar nuevamente a la opinión pública norteamericana aseverando que el veredicto del jurado que dictó la reclusión de su protegido “es excesiva”. ¡Qué clase de cara dura se manda Bush!

El “gentleman” y diligente Libby, de 56 años, diplomado de la Universidad de Yale, y “cabeza de turco” escogida para salvar a Cheney, ocupaba una privilegiada categoría en el selecto team de halcones y funcionarios corruptos y venales, que han conformado el equipo Bush desde su fraudulenta accesión a la presidencia, y de cuyos escándalos por malversación de fondos públicos, sobornos,  negocios turbios, ventas de influencias y prebendas para privilegiar empresas, no escapan los procónsules y empresarios yanquis enriquecidos con los fondos de guerra y los despojos al pueblo iraquí.

Esta larga relación incluye a Paul Bremen, primer procónsul yanqui en Iraq, Douglas Feith, ex subsecretario de Estado, Kart Rowe, asesor de Bush, Richard Perle, ex subsecretario de Defensa, Tom DeLay y Duke Cunningham, legisladores republicanos, y el benjamín del grupo, Paúl Wolfowitz, ex subsecretario de defensa, promovido por su “socio” a Presidente del Banco Mundial y recientemente destituido del cargo por nepotismo.

Aunque en ella  no están todos los capos y miembros de la Familia embarrados de la cochambre en que Bush ha convertido los níveos salones de la Casa Blanca. 

(Trabajadores) 06-07-2007


Imprimir Enviar a un amigo Regresar Su opinion Cerrar Subir