|
Primeros resultados
María Julia Mayoral
ma.julia@granma.cip.cu
Fotos: Jorge
Luis González, Alberto Borrego, Juvenal Balán
En el último año la energía eléctrica dejada de
servir en Cuba (los apagones), se redujo en un 90%
en comparación con el 2005, aunque la economía
siguió su ritmo de crecimiento y la población puso
en funcionamiento millones de equipos
electrodomésticos, entregados masivamente a precios
subsidiados o a su costo, con el respaldo de
facilidades bancarias sin precedentes.
Hay
instalados 405 MW de potencia para producir
electricidad a partir del gas acompañante del crudo.
Son realizaciones de la llamada Revolución
Energética, cuyas ideas iniciales nacieron en
momentos de crisis, ante el colapso que durante el
2004 sufrió el ya deteriorado Sistema
Electroenergético Nacional (SEN), basado hasta
entonces en grandes plantas con altos índices de
consumo de combustible y redes de transmisión y
distribución también en mal estado técnico.
Sin embargo, lo que comenzó como solución a un
problema crítico se ha convertido en una estrategia
de empleo racional de la energía, que al decir de
Fidel, su artífice y principal impulsor, puede ser
de gran valor para el planeta en las actuales y
futuras circunstancias.
Si los esfuerzos que hoy Cuba realiza los llevaran a
cabo los demás países, las reservas probadas y
probables de hidrocarburos durarían el doble; los
elementos contaminantes que actualmente lanzan estos
a la atmósfera se reducirían a la mitad; la economía
mundial recibiría un respiro, pues una enorme
cantidad de medios de transporte y equipos
electrodomésticos deben ser reciclados, y podría ser
proclamada una moratoria de 15 años al inicio de la
construcción de nuevas plantas electronucleares, ha
sostenido públicamente el Comandante en Jefe.
NUEVO ESQUEMA DE GENERACIÓN
Uno de los más profundos cambios conceptuales
inherentes a la Revolución Energética radica en el
establecimiento de un nuevo esquema de generación
eléctrica (la generación distribuida por todo el
país), mediante la instalación de baterías de grupos
electrógenos diesel y de fuel-oil, sincronizados al
SEN.
La
entrega de electrodomésticos, sinónimo de ahorro y
mejores condiciones de vida.
Se trata de equipos con bajo consumo energético,
alta disponibilidad, facilidad para su instalación y
niveles de potencia unitaria inferiores a las
termoeléctricas; por tanto, la salida de
funcionamiento de alguno de esos grupos no crearía
nunca una crisis como la ocurrida en el 2004 cuando
se averiaron las centrales Lidio Ramón Pérez y
Antonio Guiteras.
En menos de un año, han sido instalados más de 1 000
MegaWatts (MW) en grupos electrógenos sincronizados.
Ellos generan desde 116 de los 169 municipios del
país, con la ventaja de reducir las pérdidas de
transmisión al estar ubicados más cerca de los
consumidores, y de asegurar la vitalidad económica y
social de la nación en caso de eventos naturales
adversos u otras situaciones extremas.
Las inversiones correspondientes a los grupos diesel
(1 311 MW de potencia) están prácticamente
concluidas. Para aquilatar su importancia, baste
añadir que ellos pueden generar aproximadamente la
mitad de la electricidad demandada por el país en el
horario pico.
Con buen ritmo prosigue también la instalación de
grupos electrógenos de emergencia en objetivos
vitales de la economía y los servicios para
proporcionar energía eléctrica aún en caso de
fenómenos meteorológicos o de cualquier otra
catástrofe natural o provocada que afectara a la
nación.
Han arribado al país 6 301 grupos con ese destino y
de ellos están instalados 3 798, confirmó a
Granma el Ministerio de la Industria Básica (MINBAS).
Mediante los mismos se garantiza la protección,
entre otros objetivos, de: 255 hospitales; 348
policlínicos; 119 clínicas estomatológicas; 245
bancos de sangre, hogares de ancianos y de impedidos
físicos y mentales y farmacias principales; 639
panaderías; 356 centros de producción, conservación
y elaboración de alimentos; 37 frigoríficos; 293
sistemas de bombeos, rebombeo y para potabilizar
agua.
Igual seguridad tienen 74 instalaciones de la Misión
Milagro y del nuevo Programa de formación de médicos
latinoamericanos; 163 planteles educacionales
importantes; 236 centros de comunicación gráfica,
radial y televisiva; 59 estaciones meteorológicas;
64 industrias químico-farmacéuticas y
biotecnológicas, y 236 instalaciones del turismo.
Según explicó Fidel, continuarán instalándose
millares de equipos con ese objetivo. "Y todos
absolutamente nuevos, todos con su reserva de piezas
por dos años. Nuevos, estandarizados y de mínimo
consumo".
De acuerdo con los datos del MINBAS, de los grupos
electrógenos de emergencia montados, 1 490 son
mayores de 120 kVA, con una potencia de 370,5 MW. De
tal modo, si hiciera falta podrían apoyar el
suministro eléctrico nacional en las horas de máxima
demanda, al liberar al SEN del consumo
correspondiente a los centros productivos y de
servicio donde funcionan.
LAS REDES NO QUEDAN ATRÁS
Reducido efecto tendrían las transformaciones en la
generación si no estuvieran aparejadas a la
rehabilitación de las redes. Sin esto último sería
imposible aminorar las zonas de bajo voltaje y
reducir las pérdidas totales de electricidad del 18
al 11%, según se prevé.
Con
los grupos electrógenos de diesel sincronizados al
SEN puede generarse casi la mitad de la corriente
que consume el país en el horario de máxima demanda.
Yadira García, titular de la Industria Básica,
informó recientemente en la Comisión de Asuntos
Económicos del Parlamento que a escala nacional
habían sido identificadas 10 554 zonas de bajo
voltaje; de las cuales 6 695 (63%) ya tienen los
problemas resueltos gracias a las inversiones en
curso, con lo que fueron beneficiados 440 000
núcleos familiares. Durante el primer trimestre del
2007, precisó la Ministra, deben quedar solucionados
los casos pendientes.
El costo de las labores previstas en las redes,
resulta alto —262 millones—, pero permitirá reducir
considerablemente los gastos y mejorar la calidad de
la electricidad. Hasta el presente, se han ejecutado
205 707 trabajos de mejoras. Entre ellos, el cambio
de 67 319 postes en mal estado, aumento de capacidad
en más de 10 400 transformadores y colocación de
cables nuevos en 357 335 acometidas (alimentación
eléctrica de las casas).
También lo hecho incluye la instalación de más de
2,3 millones de breakers en las viviendas. La
sustitución de esos obsoletos interruptores tiene
lugar por primera vez de forma masiva en el país y
llegará a todos los hogares, asegura el MINBAS.
En las zonas donde han sido rehabilitadas las redes,
precisó Yadira García, decrecieron las
interrupciones y las pérdidas eléctricas pasaron del
14 al 9%. Ese programa deberá concluir en el 2008.
Durante el año anterior, aumentó, además, la
fabricación nacional de transformadores. Dichos
resultados y la importación permitieron instalar más
de 11 700 en la red de distribución.
AHORRO Y JUSTICIA SOCIAL
El 80% de los núcleos familiares puede hoy cocinar
con electricidad, debido a la entrega de modernos
módulos de cocción en sustitución de combustibles
tradicionales de alto costo y nocivos para la salud
como el queroseno.
Unos
262 millones de dólares cuestan las inversiones en
curso para rehabilitar
las redes.
Ningún sector de la población quedará excluido del
beneficio, de ahí las facilidades bancarias creadas.
Hasta diciembre último habían sido otorgados 2,7
millones de créditos por un monto de 4 196 millones
de pesos; ello representó entregar en apenas unos
meses préstamos equivalentes a aproximadamente el 7%
del Producto Interno Bruto (PIB) del país, informó
Francisco Soberón, ministro presidente del Banco
Central de Cuba, en la más reciente sesión de la
Asamblea Nacional del Poder Popular.
Antes de concluir el 2006 ya estaban en manos de las
familias 2 861 378 hornillas eléctricas, de ellas
más de 856 200 han sido cambiadas por otras de mayor
calidad, un proceso que continuará hasta eliminar
las defectuosas.
También lo distribuido hasta diciembre incluye 2 859
209 ollas reinas (de presión que trabajan con
electricidad), 3 222 432 ollas arroceras, 652 387
jarras para hervir agua y casi 2,8 millones de
calentadores eléctricos y 9 496 441 bombillos
ahorradores.
Como parte de la sustitución de los
electrodomésticos ineficientes, recogidos y
convertidos en chatarra, funcionan ya en los hogares
poco más de un millón de ventiladores, 1 231 336
refrigeradores, 60 809 televisores y 79 264 equipos
de aire acondicionado. Paralelamente avanza el
cambio de moto bombas de agua en los edificios;
hasta la fecha se han montado unas 106 500 nuevas.
A lo anterior debe añadirse la entrega de más de 2,4
millones de ollas de presión normal; con similar
efecto a las eléctricas, pues ahorran el 70% de la
energía, independientemente del tipo de cocina
empleada ya sea eléctrica, de queroseno o de GLP
(gas licuado procedente del petróleo).
Tampoco puede olvidarse que previamente se habían
repartido más de 1 400 000 juntas de refrigeradores,
aproximadamente 650 000 termostatos y 7 millones de
juntas de cafeteras.
Casi todo lo que continuará distribuyendo el Estado,
dijo Fidel el pasado primero de mayo, será
fundamentalmente equipos de gran capacidad de ahorro
de energía, de ahorro de electricidad, para
multiplicar un número de veces determinados recursos
en divisas convertibles que hoy necesitamos para
muchas otras cosas y para seguir invirtiendo y
mejorando, en la medida de lo posible, los consumos
de la población.
El sector residencial en Cuba gasta el 45% de la
electricidad; así que cualquier medida de carácter
masivo para propiciar el ahorro en ese ámbito tiene
elevada significación económica; de ahí la prioridad
concedida a programas como la entrega de
electrodomésticos con bajos índices de consumo, cuya
presencia en las viviendas contribuye a mejorar las
condiciones de vida de los ciudadanos.
Hay más equipos en los hogares, pero en el 2006 el
consumo promedio mensual de electricidad por núcleo
familiar creció en apenas ocho KiloWatts por hora,
al pasar de 140 por mes durante el 2005 a 148 en el
año recién finalizado. En sentido general, el
consumo anual de electricidad en el país aumentó
solo 7% aunque el PIB registró un incremento del
12,5% y fueron conectados al SEN a-proximadamente
120 000 nuevos clientes.
ASCENDENTE ACTIVIDAD PETROLERA
La producción nacional de petróleo equivalente
(crudo más gas) llegó en el 2006 a casi cuatro
millones de toneladas. Ello representa un
crecimiento de 5,15 veces en relación con lo que se
obtenía en 1989, antes de iniciarse el periodo
especial.
La
producción de petróleo equivalente es hoy 5,15 veces
superior a la
obtenida en 1989.
Dicho ascenso se sustenta en un intenso programa de
exploración que incluye un ambicioso plan de
investigaciones sísmicas y de perforación, tanto en
tierra como en aguas someras y en las profundas de
la Zona Económica Exclusiva de Cuba en el Golfo de
México, según ha reiterado la Ministra del MINBAS.
Continúan, precisó Yadira García, los trabajos de
exploración de conjunto con firmas extranjeras, en
un área superior a los 30 000 kilómetros cuadrados,
pertenecientes a 16 bloques contratados en las aguas
del Golfo.
Autoridades de la Industria Básica también
explicaron a Granma que durante el año
anterior fue concluida la perforación de otros 25
pozos y en estos momentos se trabaja en ocho, cuatro
de los cuales son de exploración y los restantes de
desarrollo.
Como es sabido, la generación eléctrica más
eficiente y conveniente para Cuba es la que tiene
lugar a partir del gas acompañante del crudo.
Actualmente hay 405 MW de potencia instalada para
generar electricidad con ese recurso. De la cifra
mencionada, 305 MW se producen en las plantas de
Energas y 100 en la termoeléctrica de Santa Cruz del
Norte, preparada tecnológicamente para la quema
simultánea de gas y crudo.
Durante el 2006 fueron terminadas las inversiones
correspondientes a 140 MW de potencia para asimilar
la producción de gas. En el 2007 se debe crecer en
unos 70 MW y continuar ese ritmo ascendente durante
el 2008 en correspondencia con la extracción,
informó semanas atrás Carlos Lage Dávila, secretario
del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.
Con el nuevo gasoducto de 15 kilómetros en el
litoral norte de La Habana, puesto en funcionamiento
recientemente, y su conexión a la planta de
tratamiento de Puerto Escondido, el país creó
capacidad suficiente de limpieza y potencia
instalada para asimilar todo el gas disponible e
incluso incrementos futuros asociados a los nuevos
descubrimientos que se vayan produciendo, destacó
Lage.
Como parte del proceso de máximo aprovechamiento del
gas acompañante, Ciudad de La Habana completó en el
2006 la sustitución del gas manufacturado por aire
metanado. Con ese propósito, la capital recibe
diariamente unos 360 000 metros cúbicos de gas, cuya
limpieza corre a cargo de la planta de tratamiento
de Puerto Escondido. La introducción de aire
metanado permitió ahorrar durante el año anterior 31
349 toneladas de nafta y 1 895 de GLP.
Entre los programas de la Revolución Energética se
inscriben los estudios para emplear cuanto antes sea
posible la energía eólica y la instalación de los
primeros campos de molinos de viento.
Cuba tiene un potencial no menor de 1 700 horas
anuales de radiación solar aprovechables con 6
KWh.día/m2; por ello también se le brinda
sistemática atención al desarrollo del uso de la
energía solar. Ya están instalados más de 7 000
módulos que suministran electricidad a centros de
educación y salud en zonas aisladas. Gracias a esas
inversiones los planteles de áreas rurales y
montañosas tienen igual acceso a la enseñanza por
televisión y al uso de la computación como cualquier
escuela urbana.
Sin embargo, como ha manifestado Fidel, lo hecho se
puede considerar apenas el comienzo. Todavía la
población y sobre todo el sector estatal pueden
hacer mucho por el ahorro, identificado como fuente
principal de recursos materiales y financieros del
país.
El camino de la Revolución Energética constituye un
proceso de aprendizaje, no exento de errores por
rectificar, cuyas inversiones recién empiezan. Los
resultados aún resultan imposibles de medir en su
total magnitud, aunque ya hay sobradas y alentadoras
pruebas de su valía para la economía y el pueblo de
Cuba.
(Granma) 08-01-2007
|