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Enrique
Atiénzar Rivero
CAMAGÜEY.—Generar y transferir equipos que empleen
fuentes alternativas de energía, como el aire y el sol,
figuran entre los principales aportes del Centro
Integrado de Tecnología Aplicada (CITA) para paliar el
indetenible agotamiento de los hidrocarburos y otros
recursos no renovables.
En
primer plano, el panel fotovoltaico, y al fondo la
bomba solar cubana, utilizada experimentalmente en el
municipio de Najasa.
El
programa, elaborado por especialistas de esa
institución científica, perteneciente al Instituto
Nacional de Recursos Hidráulicos, abarca tecnologías de
aerobombeo, arietes hidráulicos y bombas manuales,
difundidas en varias provincias del país.
El
titular del CITA, ingeniero Leopoldo Gallardo, dijo que
gracias a estas se benefician más de 23 000 personas de
diferentes territorios y no pocas hectáreas de
distintos cultivos.
Sobre el
empleo de paneles fotovoltaicos en el bombeo de agua,
Gallardo destacó que esta técnica ha tenido poco
desarrollo debido a su alto costo, e informó del primer
prototipo de bomba solar cubana, concebida bajo este
principio por investigadores del CITA.
La
bomba, de suministro de agua, fue usada
experimentalmente durante dos años en el consultorio
del médico y la enfermera de la familia enclavado en la
zona rural de Jicotea, municipio de Najasa.
Su
funcionamiento lleva, entre otros aditamentos, metro
contador de electricidad y regulador de carga, pues
debe garantizar la transferencia de corriente directa a
corriente alterna.
Investigadores del CITA, conjuntamente con
especialistas de la Universidad de Camagüey, trabajan
para lograr el diseño de un electrorreductor que
asegure generalizar la bomba solar cubana.
En un
taller sobre el uso de la energía y el agua se
expusieron ideas acerca de cuánto pude hacerse por
contribuir al desarrollo de la revolución energética.
(Granma) 10-03-2004 |