La Revolución energética y las transformaciones en el sistema eléctrico nacional de Cuba.

La Revolución Energética: considerable ahorro del país en divisas convertibles, un combustible noble, seguro y sano.

Las serias dificultades enfrentadas por el Sistema Eléctrico Nacional en el 2004, conllevaron, después de un estudio profundo de la situación y a partir de las experiencias del enfrentamiento a fuertes huracanes, a la puesta en práctica de nuevas concepciones para  el desarrollo de un sistema electroenergético nacional más eficiente y seguro.

 

Las principales medidas adoptadas para la transformación del sistema:

           Adquisición e instalación de equipos de  generación más eficientes y seguros con Grupos Electrógenos y motores convenientemente ubicados en distintos puntos del país.

           Intensificación acelerada del programa para incrementar el  uso del gas acompañante del petróleo nacional en la generación de electricidad mediante el empleo del ciclo combinado.

           Rehabilitación total de las redes de distribución, anticuadas e ineficientes, que afectaban el costo y la calidad del fluido eléctrico.

           Priorización de los recursos mínimos necesarios para una mejor disponibilidad de las plantas del Sistema Electroenergético y su paso a conservación.

           Un programa intensivo de investigación y desarrollo del uso de la energía eólica y solar en Cuba.

La nueva concepción de generación tiene las siguientes ventajas:

           Valores  mínimos de consumo de combustible por Kw/hora generados: 210 gr./Kw como promedio de Diesel o Fuel Oil, según el tipo de motor y su objetivo.

           Valores de potencia unitaria cuya capacidad, en caso de avería, no tiene impacto significativo en la disponibilidad del Sistema.

           Distribución geográfica adecuada, lo cual contribuye a la protección del Servicio Eléctrico de la población y los objetivos económicos y sociales ante huracanes y averías.

           Disponibilidad mayor de un 90% y muy por encima del 60% de las plantas termoeléctricas en nuestro actual sistema.

Con la extracción del petróleo se generan importantes cantidades de gas. En los últimos años la equivalencia en petróleo del gas utilizado ha estado alrededor de 1 millón de toneladas, es decir, el 25 por ciento de la actual producción anual del país en hidrocarburos.

           La generación de electricidad con gas, fuente limpia y barata de energía.

  Cantidades adicionales de gas se destinan a la cocción de alimentos en parte de la Ciudad de La Habana y a producir electricidad en una de las unidades de la Termoeléctrica de Santa Cruz del Norte, preparada para la quema simultánea de gas y crudo.

      Proceso de rehabilitación de las redes con el objetivo de reducir las pérdidas de distribución  y los bajos voltajes.

Aseguramiento del programa

A fin de asegurar estos planes ha sido preciso incrementar la producción de cables y postes en el país, así como triplicar la producción de transformadores de distribución para llegar a la cifra de 15,000 anuales. 

Para ejecutar estos trabajos se han activado brigadas de linieros en todo el país, para ello se adquiere transporte y equipos adicionales necesarios para garantizar el cumplimiento de sus misiones y sustituir viejos equipos altos consumidores de combustible que se utilizan hoy en estas actividades.

También se ha activado programa de rehabilitación y mejoras de las líneas eléctricas, además se realiza el monitoreo del comportamiento de la demanda cada una hora y del consumo al cierre del día, lo que ofrece la posibilidad de conocer los datos de cada provincia en su momento.  Ello les permite a los cuadros de dirección política dirigir el desarrollo de los debates en aquellos lugares donde existe un mayor consumo de energía.

Es fundamental en esta tarea el trabajo sistemático de las organizaciones de masas casa a casa, la labor de los pioneros y de los medios de prensa en la educación de la población, tanto en la lectura de su metro contador como en hacer el máximo esfuerzo por salir del horario pico.

 

Termoeléctricas

En el país, al inicio del 2006, existen 2,940,000 Kw de potencia instalada en Termoeléctricas, gran parte de las cuales supera los 25 años de explotación, tienen una disponibilidad promedio, como ya se indicó, del 60% y grandes consumos de combustible por Kw/hora generado.

Este sistema será sustituido paulatinamente por la nueva generación de motores y se le dedican los recursos mínimos necesarios para mantener la disponibilidad de las unidades  más eficientes. Otras unidades serán conservadas y estarán listas para trabajar cuando el Sistema lo requiera, en tanto transcurra la primera fase de la transformación del actual sistema.

 

Energía Eólica

           Como se conoce, la energía eólica es la fuente de energía renovable que mayor auge ha tenido en el mundo en los últimos años.  Su costo de instalación es ya competitivo respecto a las fuentes tradicionales de energía.

Como línea estratégica de este desarrollo se someterán a pruebas diversas tecnologías, incluyendo aquellas diseñadas para soportar los frecuentes huracanes que nos azotan.

Se han identificado ya como zonas de potencial eólico las siguientes zonas del país:

ü       Extremo Occidental de Pinar del Río.

ü       Isla de la Juventud.

ü       Costa Norte de las provincias de Holguín hasta Villa Clara.

ü       Noreste de la región oriental de Cuba

Se ejecutan mediciones de la velocidad del viento a 50 metros de altura en puntos seleccionados de estas macrolocalizaciones, lo que permite la precisión de los sitios más idóneos y se dan pasos para conocer las potencialidades de la energía eólica en todo el país.

 

Grupos Electrógenos

Por otro lado, el país ha contratado un total de 4,158 Grupos Electrógenos de Emergencia, que representan un potencial a instalar de 711,811 Kw.

Para instalar en Hospitales de Campaña en Pakistán, como parte de la ayuda médica cubana a ese país a consecuencia del terremoto, se enviaron 54 Grupos Electrógenos de Emergencia.

Con la potencia instalada hasta la fecha, se garantiza protección, entre otros, para los centros e instituciones fundamentales, como: Policlínicos, Hospitales y otras instituciones, entre ellas: Bancos de Sangre, Alojamiento Hospitalario, Centros de Retinosis Pigmentaria, Clínicas Estomatológicas, Hogares de Ancianos, Hogares de Impedidos Físicos y Mentales, Centros de Educación, Centros de Comunicación Gráfica, Radial y Televisiva, Estaciones Meteorológicas, Instalaciones del Turismo, Centros de Producción, conservación y Elaboración de Alimentos, Abastos de agua (Bombeos, Rebombeos y Plantas Potabilizadoras), panaderías, Industria Químico Farmacéutica.

Después de un inmenso esfuerzo constructivo y de montaje, el objetivo principal es el aprovechamiento máximo de la capacidad instalada para utilizar eficientemente cada Kw.

Podrá faltar la luz por un árbol que caiga en la red de distribución, un transformador que se afecte, un trabajo eléctrico que requiera interrumpir el suministro, un huracán, pero no por falta de fluido en el sistema.  En ese caso, el núcleo familiar dispone del equipo y una reserva de gas líquido o keroseno para cocinar sus alimentos.

Con este programa, que se prolongará indefinidamente hacia el futuro, a más tardar el Primero de Mayo del presente año 2006, día glorioso de los trabajadores, el ciento por ciento de los núcleos cubanos que reciben electricidad, más del 95 por ciento del total de la población, no estarán consumiendo keroseno o gas licuado, salvo en los casos excepcionales, señalados antes.  Para esa fecha habremos alcanzado la capacidad de generar un millón de kilowatts/hora en los grupos electrógenos coordinados, equivalente a 3,3 termoeléctricas como “Antonio Guiteras”, cuyo costo total sería de alrededor de 1.700 millones de dólares en inversión y no menos de seis años para construirlas.  A esta capacidad habría que añadir no menos de un millón de kilowatts/hora producto de las medidas de ahorro energético.  El país dispondrá así de una capacidad de dos millones de kilowatts/hora por encima de la que disponía hace sólo seis meses.

Un antes y un después de la revolución energética de Cuba

Se puede comprender mejor así la revolución energética:  considerable ahorro del país en divisas convertibles, un combustible noble, seguro y sano, sin llamas, sin gas, sin mal olor ni mal sabor, sin desvíos de recursos por el camino, sin robos ni fraudes, sin pesos que cargar por las escaleras, sin las odiosas molestias que en todos los sentidos ocasionan los apagones frecuentes e inesperados de un sistema y una concepción anacrónicos de suministros eléctricos.

Concluido este programa, en el que se trabaja aceleradamente, el país ahorrará cada año mil millones de dólares.

Habrá un antes y un después de la revolución energética de Cuba, de la cual podrán derivarse lecciones útiles para nuestro pueblo y para los demás pueblos del mundo.

v      (Información recopilada del discurso del Comandante Fidel Castro, en Pinar del Rio, el 17 enero 2006)


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