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Discurso pronunciado por el Presidente de la República de Cuba, Fidel Castro
Ruz, en la clausura de la XIII Conferencia de Jefes de Estado o Gobierno del
Movimiento de Países No Alineados, Kuala Lumpur, Malasia, 25 de febrero de 2003.

Estimado señor Mahathir bin Mohamad, Presidente del Movimiento de Países No
Alineados;
Señores Jefes de Estado y de Gobierno; Señores delegados e invitados:
Agradezco a los participantes en esta reunión, en nombre del Gobierno y el
pueblo de Cuba, la confianza depositada en nuestro país al designarlo como sede
de la próxima Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados. Es un
honor inmenso, muy superior a nuestros modestos aportes a la causa común, que no
defraudaremos.
Estamos convencidos de que el proceso de necesaria revitalización de nuestro
Movimiento en el que nos hemos empeñado, nos permitirá recuperar la dinámica y
la fuerza imprescindibles para hacer frente a los retos y los peligros del mundo
de hoy, y retomar para los Países No Alineados el papel que nos corresponde en
la esfera internacional, que cobrará de inmediato nuevo impulso bajo el
liderazgo de un hombre tan brillante y capaz como el Primer Ministro de Malasia,
respetado, reconocido y admirado por todos, Mahathir bin Mohamad. Él supo ganar
mucha gloria y prestigio cuando, frente a la grave crisis que sufrió el sudeste
asiático, vislumbró caminos nuevos y desafió con audacia métodos odiosos e
instituciones temibles. Malasia es hoy, a la vista de todos, un país admirable,
gracias en gran parte a su talento, su carácter y su capacidad de dirección.
Junto a todos ustedes, Cuba está dispuesta a trabajar para consolidar la
acción decidida del Movimiento, dentro y fuera de las Naciones Unidas, en la
lucha por la paz, la justicia, la igualdad de oportunidades, el respeto a los
principios del derecho internacional que desde siempre han estado en la base
misma del Movimiento de Países No Alineados; y en la lucha por el desarrollo y
contra un orden económico y financiero internacional que nos margina y nos hace
cada vez más pobres y dependientes.
En esa lucha, la unidad y la solidaridad entre nosotros son indispensables.
Cuba, por su parte, promoverá decididamente la cooperación y la concertación de
esfuerzos entre nuestros países, y no vacilará en su probado espíritu de
solidaridad desinteresada y altruista con los demás pueblos que fueron víctimas
del colonialismo y la más despiadada explotación.
Nuestra próxima cita en La Habana, en el año 2006, deberá servir para poner
de manifiesto que el Movimiento de Países No Alineados ha vuelto a ser una
fuerza efectiva en la arena internacional de nuestro tiempo. Este Movimiento es
hoy más necesario que nunca. Si antes nos esforzábamos por ocupar un lugar digno
en medio de la lucha entre dos superpotencias, hoy nos debatimos entre el
riesgo del hegemonismo unipolar, y la única forma posible, soportable y
aceptable de sobrevivir:
la existencia de un mundo multilateral, donde la paz, la libertad, el
desarrollo y el progreso puedan tener lugar para todos.
Nuestros pueblos así lo necesitan. No podemos defraudarlos.
Reitero, por ello, a todos los participantes en la XIII Cumbre del Movimiento
de Países No Alineados, la gratitud y el compromiso incondicional de Cuba.
Muchas gracias. |