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Javier
Rodríguez
Cuba
alcanzará este año la cifra de 800 mil graduados
universitarios y logrará la matrícula más elevada de su
historia en ese nivel de enseñanza.
Nuestro
país, en su evidente desarrollo del programa de
universalización de la enseñanza superior, rebasó ya
los 500 mil jóvenes en la matrícula universitaria, lo
cual representa más del 50% de la población comprendida
entre 18 y 24 años.
Los
planes del Ministerio de Educación Superior incluyen
alcanzar, en el 2010, la impresionante cifra de un
millón de estudiantes concluyendo sus carreras, en un
esfuerzo por ofrecer posibilidades a todos los
solicitantes.
Si se
analiza cómo ha ido avanzando este proyecto, calificado
como inédito para América Latina y hasta para muchos
países desarrollados, puede concluirse que la educación
superior en nuestra nación alcanzó ya estadios
superiores.
Para
ello, se dieron pasos trascendentales en la
multiplicación de los centros universitarios, pues Cuba
tiene actualmente 65 universidades y centros
independientes de esas instituciones y más de 3 000
sedes universitarias distribuidas en los 169
municipios.
En el
reciente Congreso Internacional de la Educación
Superior Universidad 2006, el ministro Fernando Vecino
Alegret recordó los cambios en la organización
académica, el contenido de los currículos, formas de
acceder al conocimiento y estilos de aprendizaje.
El
incremento del nûmero de alumnos hizo necesario contar
con planes de estudio concebidos de forma tal que
diferentes contingentes de estudiantes pudieran
transitar por distintas vías para alcanzar los títulos
universitarios, puntualizó.
Miles de
profesionales se incorporaron al claustro como
profesores y están recibiendo la preparación pedagógica
correspondiente para hacer frente a la mayor inclusión
social de todos los tiempos en la Isla en materia de
educación superior.
El
amplio empleo del video, de las tecnologías de la
información y las comunicaciones y el diseño de nuevos
escenarios de aprendizaje propiciaron el uso óptimo de
los recursos para beneficio de los alumnos.
Paralelamente, de acuerdo con las autoridades del
sector, favorecer actividades de autoaprendizaje y la
participación en tareas de impacto económico y social
como parte de su formación integral, constituyeron
elementos para incrementar la calidad de la enseñanza.
A nivel
de los municipios se han venido materializando, como
apoyo a las sedes, la formación de consejos técnicos
asesores y un movimiento importante relacionado con la
innovación, con la participación de los gobiernos y
diferentes organizaciones locales.
En
definitiva, la sociedad cubana puso en evidencia la
decisión de que todos los ciudadanos reciban la
posibilidad y el apoyo necesario para alcanzar el nivel
de educación universitaria.
(PL)
(Granma) 01-03-2006
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